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Andalucía

Sevilla (XVIII): siglo XVIII, la Ilustración (I)

Introducción



Con esta página, iniciamos nuestro recorrido por las construcciones del siglo XVIII que aún quedan en Sevilla, comenzando, para ello, con las casas-patio sevillanas. Pero antes, y como solemos hacer en nuestras páginas sobre Sevilla, en la introducción, trataremos resumidamente otros elementos de la Sevilla de aquel tiempo, como son la historia y la población de la ciudad durante esta centuria.

Para esto, debemos empezar señalando que este siglo de la Ilustración para Sevilla comenzó con la Guerra de Sucesión (1701-1713), se desarrolló perdiendo su principal motor económico, como era el monopolio del comercio con las Indias, y terminó con una epidemia de peste amarilla que se llevó la vida de unos 15.000 sevillanos.

En el año 1700, falleció Carlos II, último soberano español de la casa de Habsburgo, una dinastía que inició su trayectoria en el trono español con el rey Carlos I, en 1516, —su padre, Felipe I el “Hermoso” (1478-1506), sólo fue rey de Castilla, no de Aragón, al morir antes que su suegro, el rey de Aragón Fernando II el “Católico” (1452-1516)—. La muerte de Carlos II trajo consigo la Guerra de Sucesión entre los partidarios del legítimo heredero, Felipe V, de la casa de Borbón, y el archiduque Carlos, de la casa de Habsburgo.

Desde el principio, Sevilla se posicionó del lado del bando borbónico, apoyándolo con el reclutamiento de tropas, la recaudación de dinero y el envío de barcos en defensa de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) frente a la flota inglesa. Afortunadamente, los enfrentamientos bélicos no llegaron a la ciudad.

Sevilla, Casa-patio de la calle Castellar, 57; a su derecha se encuentra la del número 59

Casa-patio de la calle Castellar, 57; a su derecha se encuentra la del número 59.

Una vez finalizada la guerra, el agradecimiento del soberano hacia Sevilla por el apoyo de ésta a su causa es cuestionado por algunas fuentes. Así, para algunas, Felipe V, además de mostrar su agradecimiento, trasladó la corte hasta esta ciudad entre los años 1729 y 1733, un período que pasó a ser conocido como el Lustro Real. El establecimiento de la corte en la ciudad significó para Sevilla una sucesión de gastos suntuarios (cacerías, procesiones, fiestas de cañas1, corridas de toros, etc.) con los que agasajar a un deprimido Felipe V. Según vemos en la página 184 del libro “Historia de Sevilla” (1985), de José María de Mena, este soberano se sorprendió de que la corte no tuviera Sevilla como su sede permanente.

El monarca correspondió a todas estas atenciones con la concesión de títulos de nobleza, la recomendación como obispos de canónigos sevillanos y con los que serían dos de los pilares de la economía sevillana durante el resto de esta centuria: la exclusividad en la acuñación de moneda y el monopolio en la elaboración y el comercio del tabaco americano.

Tras la marcha del rey, en mayo de 1733, Sevilla se quedó con el estilo barroco3 más espectacular, un ánimo festivo cortesano que se extendió a lo largo de décadas y un Ayuntamiento sin dinero tras haberlo gastado todo en cinco años de fiestas continuadas. Una prueba de estos gastos podría dárnosla el hecho de que durante este Lustro Real, tras décadas de trabajo, se terminó el arca de plata que pasaría a contener los restos de Fernando III “el Santo”. Como podemos leer en la página 152 del libro “Historia de Sevilla” (2014), de Manuel Jesús Roldán, el traslado de los restos del santo rey se convirtió, según las opiniones de la época, en “la función más regia que ha habido en el mundo”.

Sin embargo, también hay fuentes que consideran que el rey no supo corresponder al apoyo sevillano, al trasladar, en 1717, la Casa de Contratación y el Consulado de Mar a Cádiz. Así, el monopolio del comercio con las Indias quedó en la capital gaditana. Éste es un hecho que marcó en gran medida la evolución de Sevilla durante el siglo XVIII: de intentar recuperar el esplendor del XVI, pasó a encerrarse en sí misma hasta que, a partir de mediados del XVIII, comenzó a asumir que, sin renunciar a ella, su presente y su futuro no estaban ya enteramente en América.

Sevilla, Fachada principal de la Casa-patio de la calle Zaragoza, 13

Fachada principal de la Casa-patio de la calle Zaragoza, 13.

Además de Felipe V, hubo otros miembros de la Casa Real española que visitaron o estuvieron relacionados con Sevilla durante este siglo: en 1729, la infanta María Antonia Fernanda nació en los Reales Alcázares; su madre, la reina Isabel de Farnesio, esposa de Felipe V, apreció particularmente la pintura de Murillo, lo que influyó notablemente en la difusión de su obra; la ciudad fue el lugar escogido para la luna de miel del infante don Fernando, futuro Fernando VI, con doña Bárbara de Braganza; en 1796, Carlos IV visitó la ciudad durante once días para agradecer la curación de su hijo y heredero, el futuro Fernando VII, orando para ello ante la tumba del Santo Rey Fernando III de Castilla.

Tras la muerte de Felipe V, en 1746, accede al trono su hijo Fernando VI. La llegada al trono de su heredero fue objeto de una mascarada y desfile de carrozas. En una de estas carrozas, se trasladaron hasta el Ayuntamiento, donde hoy permanecen, los retratos del rey y la reina.

El 1 de noviembre de 1755, sucedió el terremoto de Lisboa, que provocó cuantiosos daños materiales en Sevilla y, afortunadamente, sólo seis muertos y diez heridos. Unas cifras que, en comparación con los veintidós mil muertos que hubo en Lisboa, hicieron que, en señal de agradecimiento divino, se levantase el monumento del Triunfo que hay junto a la Catedral, con la promesa de celebrar todos los 1 de noviembre un Te Deum de acción de gracias.

En 1759, accede al trono Carlos III; durante su reinado, Pablo de Olavide (Lima, Perú, 1725-Baeza, Jaén, 1803) será nombrado Asistente de Sevilla, un cargo que sólo tenía la ciudad de Sevilla, debido a su gran complejidad e influencia (tamaño, comercio con América, conflictos entre los poderes locales, etc.). El Asistente de Sevilla era, además de corregidor de la ciudad, la máxima autoridad de la provincia, asumiendo, además, las funciones, a nivel provincial, de Superintendente General de Hacienda e Intendente General del Ejército. Hay que destacar que Olavide asumió, gracias al apoyo de su protector, el conde de Aranda, el cargo de Asistente de Sevilla y las intendencias de los cuatro reinos andaluces (Córdoba, Jaén, Sevilla y Granada).

Sevilla, Portada principal de la Casa-patio de la calle Argote de Molina, 30

Portada principal de la Casa-patio de la calle Argote de Molina, 30.

Olavide llevó a cabo una ingente labor en pro de la reforma cultural y económica de Andalucía. Intentó mejorar la enseñanza, la justicia (trajo a don Melchor Gaspar de Jovellanos como magistrado de la Audiencia sevillana) y acabar con el bandolerismo de Sierra Morena, a la par que, con él, se trazó el primer plano a escala de Sevilla. Sobre el bandolerismo de Sierra Morena, una zona desértica entonces, se le ocurrió que la mejor forma de su fin era poblándola, para lo cual, al no encontrar andaluces que quisieran trasladarse hasta allí, trajo familias alemanas con las que fundó diversas nuevas localidades, entre ellas, las de Linares, La Carolina, La Carlota y La Luisiana.

Con la llegada al trono de Carlos IV, en 1788, Sevilla ve continuar la labor de su padre, Carlos III, aunque, debido a la Revolución Francesa, en 1789, y la posterior ejecución de Luis XVI, en 1793, España entra en una nueva y desafortunada guerra contra los franceses, la del Rosellón, en la que el regimiento enviado por Sevilla sufre la muerte de su coronel y de 52 de sus hombres.

La Revolución Francesa tuvo cierta reacción favorable en Sevilla, con varios altercados populares y la formación, por parte de miembros de la clase media e hidalgos, de grupos armados revolucionarios que acabaron con la captura y ejecución de parte de sus miembros.

Pasemos ahora a las cifras de población sevillana durante el siglo XVIII, pero antes, revisemos las cifras de los dos siglos anteriores. Debido al monopolio del comercio con América, perdido durante el siglo XVII, Sevilla llegó a tener una población de 115.800 habitantes en 1591, o de 140.000, según la fuente consultada, una cifra esta última que la situaba como la cuarta ciudad más poblada de Europa, superada únicamente por Londres, París y Nápoles. Sin embargo, en el siglo XVII, una serie de causas (guerras en Europa, expulsión de los moriscos5 y diversas epidemias, especialmente la de 1648-1649, que causó la muerte de 60.000 sevillanos) motivó un acusado descenso de población, finalizando el siglo con unos 80.000 habitantes. No obstante, también hay fuentes que estiman que Sevilla inició el siglo XVIII con unos 60.000 habitantes (20.000 menos).

Y dicha cifra, de alrededor de 80.000 habitantes, con la que terminó Sevilla el siglo XVII es la misma con la que acabaría el XVIII. Entre las razones para el nulo crecimiento poblacional, hay que señalar la Guerra de Sucesión, varias hambrunas, como la de 1709 —año en que también hubo una epidemia de fiebres infecciosas en la que murieron 13.000 personas—, o la epidemia de fiebre amarilla de 1800, que causó la muerte de otras 15.000 almas.


La Casa-patio sevillana


Sevilla, Portada principal de la Casa-patio de la calle Don Remondo, 13

Portada principal de la Casa-patio de la calle Don Remondo, 13.

Vayamos ahora al tema principal de esta página: las casas-patio de Sevilla. La importancia de este tipo de edificio en la ciudad debe entenderse —según describe Francisco Ollero Lobato en su artículo “Sobre la casa-patio en Sevilla. 1750-1929”, publicado en la “Revista Archivo Hispalense”, número 318, volumen 105, año 2022— por el hecho de que fue la vivienda preferida de la burguesía sevillana desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta las primeras décadas del XX.

No obstante, para su fábrica, había que tener en cuenta las limitaciones edificatorias existentes entonces en Sevilla, donde la legislación sólo permitía levantar nuevas casas dentro de las murallas de la ciudad. A pesar de esta restricción, durante este siglo, las nuevas obras se vieron favorecidas por el aumento de superficie gracias a la desecación de varias lagunas, la privatización de calles marginales mediante su anexión a fincas ya existentes y, sobre todo, el derribo y la reconstrucción de nuevas casas. Esta última medida estuvo motivada por las consecuencias del terremoto de Lisboa, de 1755, el cual, según algunas fuentes, arrasó más de la mitad de las viviendas de la ciudad.

Estas casas-patio pueden situarse por debajo de los palacios de la alta nobleza, diferenciándose de las casas-palacio en la mayor monumentalidad de estas últimas, dotadas de escudos, fachadas de piedra labrada o decoración artística, entre otros elementos.

Son edificios levantados alrededor de un patio principal, en torno al cual se articulan las distintas estancias. Normalmente, estas casas siguen un eje formado por el acceso desde el exterior, el patio principal y los jardines en el lado contrario al de la crujía6 de la fachada principal.

Sevilla, Fachada principal de la Casa-patio de la Plaza San Martín, 6

Fachada principal de la Casa-patio de la Plaza San Martín, 6.

Por lo general, las fachadas de estas casas-patio tienen dos alturas y un último piso o soberado7, utilizado en su momento como trastero o depósito de grano, paja, etc. Los paramentos están enfoscados8 y enlucidos10, habitualmente con dos colores, destacando el uso del blanco u ocre (color tierra), por un lado, y el almagra (color óxido de hierro), por otro. En ocasiones, el paramento exterior, independientemente de sus colores, puede estar avitolado11, remarcando las líneas horizontales de los ladrillos.

Los vanos12 se sitúan ordenadamente en ejes verticales, donde el hueco inferior suele ser una ventana con reja en mocheta13 y el superior, un balcón o ventana con rejas voladas.

De estos ejes de vanos, el principal, normalmente centrado, es el que tiene la portada en la planta baja y un balcón en la superior. La portada sobresale ligeramente de la fachada y está enmarcada por una sencilla composición de pilastras y contrapilastras realizadas en ladrillo enfoscado. Por su parte, cuando existe una tercera altura (plantas baja, primera y soberado o ático), sus vanos suelen ser arcos de medio punto19 enmarcados entre pilastras.

Una vez cruzado el zaguán, se accede al patio principal, usualmente pavimentado con losas de mármol y rodeado por una galería de columnas sobre las que se sustentan arcos de medio punto, escarzanos20 o una combinación de ambos, además de una fuente. Por encima de esta galería inferior, puede haber otra similar en la planta superior o bien una sucesión de balcones abiertos al patio. No obstante, las columnas no son un elemento imprescindible: puede darse el caso de que los corredores de la planta superior se apoyen sobre vigas o jabalcones21 metálicos. En este último caso, es posible que las dependencias de la planta baja estuvieran dedicadas a usos comerciales o administrativos.

Sevilla, Portada principal de la Casa-patio de la calle San Isidoro, 3

Portada principal de la Casa-patio de la calle San Isidoro, 3.

En cuanto a las crujías que rodean el patio, su anchura se adapta a la superficie del solar, no siendo necesariamente la misma en todas. En lo referente al uso de las dependencias, este sólo estaba predeterminado en las de servicios y en las cocinas. Los dormitorios, en los pisos superiores, suelen estar en las habitaciones que dan a la fachada principal o, si son interiores, a las que se abren al jardín. Incluso puede ocurrir que el uso de las dependencias se vea condicionado por las condiciones climatológicas: en verano, los dormitorios se sitúan en la planta inferior, mientras que en invierno, se trasladan a la superior.

En el lateral opuesto a la fachada principal, se encuentra el jardín, al que puede accederse mediante una logia abierta formada por arcos que continúa el eje principal de la casa, del mismo modo que la fuente que pudiera existir en ese espacio.

En los casos en que la fachada trasera de estas casas-patio se abra a otra calle, es en dicha fachada donde se situaban las oficinas, caballerizas, habitaciones de los criados, etc. No obstante, y en caso de existir, las dependencias de estos últimos también podían ubicarse en un último piso que no solía abarcar todo el edificio, pero sí que se situaba, por motivos de representación, en la crujía que daba a la calle en la fachada principal.

Finalmente, cabe señalar que, en algunos casos, al igual que en Cádiz y por la misma razón —la necesidad de avistar la llegada de los barcos por motivos comerciales—, se levantaron torres-mirador.




Sevilla, Casa-patio de la calle Federico Sánchez Bedoya, 12

Casa-patio de la calle Federico Sánchez Bedoya, 12.

Tras esta breve descripción de las casas-patio de Sevilla durante el siglo XVIII, pasemos ahora a ver la primera de ellas. Para publicarlas, hemos decidido seguir el orden del código postal, el nombre de la calle y el número de la casa. Así, de las diecinueve que mostraremos, la primera es la Casa-patio de la calle Federico Sánchez Bedoya, 12.

Se trata de un edificio de tres alturas (dos plantas y ático) cuya fachada está dividida por pilastras formando calles. Tanto el zócalo como los fustes22 de las pilastras de la portada principal están avitolados, desconociendo, a raíz de nuestra imagen, si es posible que anteriormente estuviera avitolada toda la fachada.

La fachada cuenta con seis ejes de vanos, en los que todos aquellos huecos de las planta baja y principal, excepto los correspondientes a los ejes de las entradas, son ventanas voladas.

Antes de continuar, debemos de señalar que, a veces, la diferencia visual entre un balcón enrejado o una ventana volada puede ser un tanto discutible.

Sevilla, Captura de Google Maps de esta casa-patio

Captura de Google Maps de esta casa-patio.

Siguiendo con los ejes de esta fachada, veamos los de las dos únicas entradas (la portada principal y la entrada a cocheras) que se sitúan en los huecos dos y cuatro —comenzando a contar por el Oeste, por la izquierda según miramos hacia la portada— de la planta baja, de modo que cada una queda situada entre sendos ejes de ventanas. Ambos continúan en la planta noble, con sendos balcones enmarcados por pilastras jónicas25 y rematados por un frontón45 partido. En cambio, en el ático, los huecos son arcos de medio punto, de los que sólo los dos de los extremos están enrejados. Resulta curioso el hueco del extremo Este (a la derecha, según miramos la portada desde la calle), que cuenta con un pescante46 con polea. Recordemos que los áticos, en ocasiones, fueron utilizados como trasteros o como depósitos de grano, paja, etc.

Volviendo a la portada principal, ésta es la única de las dos entradas —la otra es la de cocheras— que está enmarcada entre pilastras toscanas47. Las pilastras, con los fustes avitolados, sostienen un entablamento en el que el friso está ornamentado con triglifos y metopas.

Observando la imagen del edificio en Google Maps, vemos que la crujía de la fachada principal tiene una cubierta a dos aguas48. El resto de crujías que enmarcan el patio son de menor altura y cuentan con azoteas como cubierta.

Lamentablemente, en el momento de realizar las fotografías, no pudimos tomar imágenes de los patios, por lo que sólo podemos informar sobre ellos de manera indirecta. Sí podemos decir —conforme al libro “Arquitectura Civil Sevillana” (1976), de Francisco Collantes de Terán Delorme y Luis Gómez Estern— que el patio, en las plantas bajas y primera, cuenta con arquerías de arcos de medio punto sobre columnas toscanas.

Localización: Calle Federico Sánchez Bedoya, 12. 41001 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Zaragoza, 13

Casa-patio de la calle Zaragoza, 13.

La Casa-patio de la calle Zaragoza, 13, esquina con la calle Carlos Cañal, presenta fachadas de tres alturas (dos plantas y ático) en las dos calles a las que da.

La planta noble está avitolada, pudiendo ser que, en otras épocas, también lo estuviera la planta baja y, quizás, el ático. Cuenta con cuatro ejes de vanos en cada fachada, excepto en el ático, que suma siete vanos en el muro que da a la calle Zaragoza y nueve en el que da a la calle Carlos Cañal. Estos últimos huecos son de medio punto, están separados por pilastras y, salvo error visual por nuestra parte, sólo tiene enrejado el de la esquina de la calle Zaragoza. En cuanto a los vanos de la planta baja, actualmente, todos, excepto el de la portada principal, están ocupados por comercios. De los originales, quizás, sólo queda la ventana con reja en mocheta de la calle Zaragoza.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Zaragoza, 13

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Zaragoza, 13.

La portada, enmarcada por pilastras de mampostería50, cuenta con un balcón con mirador acristalado sobre ella, un tipo de balcón-mirador que se repite en la esquina de la calle Carlos Cañal. El resto de los vanos de esta planta son todos ellos ventanas voladas, salvo, según vemos la imagen, el penúltimo de la calle Carlos Cañal, que es un balcón con baranda de reja.

El patio de esta vivienda, conforme a la obra ya citada “Arquitectura Civil Sevillana”, tiene en las dos plantas galerías de columnas.

El edificio —según la página 236 de la obra “Cien edificios de Sevilla” (1988), de Guillermo Vázquez Consuegra—, de 930 m2 de superficie construida, ocupa un solar de 410 m2.

Localización: Calle Zaragoza, 13. 41001 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Zaragoza, 21 y 23

Casa-patio de la calle Zaragoza, 21 y 23.

La Casa-patio de la calle Zaragoza, 21, actualmente dividida en los números 21 y 23, es otra vivienda de dos plantas y ático. En su fachada principal, cuenta con seis ejes de vanos en las plantas baja y primera, y cinco ventanas en el ático. Las del ático (tres balcones con rejas a media altura y dos óculos51), están enmarcadas por pilastras, habiendo, en el extremo derecho, un espacio entre sendas pilastras sin ningún hueco.

En la planta baja, hoy, sólo hay cinco huecos, de los que tres son entradas y dos, ventanas con rejas en mocheta. Faltaría un sexto hueco para formar los seis ejes que dijimos y, pensamos, que éste estaría a la izquierda de la portada principal, la única que no tiene número, a diferencia de las otras dos, que tienen los 21 y 23. Esta portada está enmarcada entre pilastras superpuestas, siendo la trasera de estilo jónico. Por encima de ella, hay un balcón con mirador acristalado. Los otros cinco huecos se dividen entre una ventana volada, en el extremo derecho, y cuatro balcones con barandas de reja y guardapolvos52.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Zaragoza, 21 y 23

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Zaragoza, 21 y 23.

Según vemos la casa con Google Maps, descubrimos lo que podría ser una pequeña torre-mirador en el extremo izquierdo (Oeste) del edificio. Tras el originario zaguán, se halla el patio principal, el cual —como leemos en la página 240 del libro “Cien edificios de Sevilla”— tiene en los cuatro laterales arquerías de arcos de medio punto sobre columnas de mármol y una fuente, también de mármol, en su centro. Por detrás de la crujía que cierra el patio por el Norte, hay otro espacio descubierto, un jardín con planta triangular y galería de tres arcos sobre columnas de mármol en uno de sus laterales.

En esta obra, también leemos cómo consideran que las mejores habitaciones, entre las que destaca dos salones y el comedor, están en la planta alta y alrededor del jardín trasero, destacando sus artesonados53 de madera, algunos policromados y los zócalos y suelos de madera que, al menos entonces, en el momento de escribir la obra, tenía.

Sobre su solar, de unos 689 m2, se levanta una superficie construida de unos 1.410 m2.

Localización: Calle Zaragoza, 21 y 23. 41001 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Bustos Tavera, 18

Casa-patio de la calle Bustos Tavera, 18.

La Casa-patio de la calle Bustos Tavera, 18, esquina con la calle Peñuelas, tiene la fachada principal en la primera de estas calles. Dicha fachada —avitolada en las plantas baja y primera, al contrario del de la calle Peñuelas, que sólo lo tiene en la planta baja— consta de tres alturas (planta baja, principal y antiguo soberado) y tres ejes de vanos principales, además de tres óculos, dos de ellos formando un cuarto eje a la derecha de la fachada principal.

La portada principal se encuentra en el eje central de esta fachada y está enmarcada por una moldura de mampostería, que la enmarca como si fueran sendas pilastras, y un dintel liso. Sobre ella, en la planta noble, hay un balcón con baranda de reja, y en la tercera planta, una ventana con reja volada. A ambos lados, hay sendos ejes de vanos, formados por una puerta en la planta baja —quizás procedente de alguna reforma—, ventanas con rejas voladas y mirador de madera y cristal en la primera planta, y ventanas con rejas voladas en el soberado.

En la fachada de la calle Peñuelas, hay diferentes alturas: la continuación de la crujía de la calle Bustos Tavera es de dos plantas y soberado, al igual que el extremo opuesto, mientras que el resto sólo tiene dos alturas.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Bustos Tavera, 18

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Bustos Tavera, 18.

Cuenta con siete ejes de vanos, que pasamos a describir nombrándolos del uno al siete. Así, en la planta baja, del dos al siete tienen ventana con reja en mocheta, mientras que el uno, el más cercano a la esquina, no tiene hueco, desconocemos si por haber desaparecido o porque nunca lo tuvo. En la planta superior, el uno y el cinco tienen ventanas con rejas voladas y miradores de madera y cristal; del dos al cuatro, ventana con antepechos55 de mampostería; y el seis y el siete, balcones con baranda a media altura. En los soberados —una segunda planta, al menos, por lo que respecta al extremo más alejado de la esquina—, sólo se extienden por encima de los ejes uno, seis y siete, tienen ventana con reja a media altura en el primero y ventanas con rejas voladas a la misma altura en los otros dos.

Interiormente —como podemos leer en la página 126 de la obra “Cien edificios de Sevilla” (1988), de Guillermo Vázquez Consuegra—, cuenta con un patio rodeado de arcadas en donde las de la planta inferior son de medio punto sobre columnas de mármol, con capiteles de estilo renacentista56, mientras que las de la superior son arcos rebajados57. La casa ocupa una superficie de 560 m2. El solado del patio también es de mármol, como la escalera principal, de tres tramos, situada en un ángulo, a la derecha del patio.

En esta obra, “Cien edificios de Sevilla”, leemos que en la segunda planta hay balcones en los intercolumnios y que el edificio está vacío y en una condición regular de conservación. Sin embargo, esta casa-patio ha debido de ser reformada desde la publicación del libro (año 1988) ya que cuando la fotografiamos nosotros no presentaba ese aspecto, más bien todo lo contrario. Además, al visualizarla con Google Maps 3D, vemos que la planta superior no tiene balcones entre las columnas que sustentan los arcos.

Localización: Calle Bustos Tavera, 18. 41003 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Castellar, 57

Casa-patio de la calle Castellar, 57.

La Casa-patio de la calle Castellar, 57 es un edificio de dos plantas y ático cuya fachada, enlucida y pintada con colores blanco y albero59, es muy parecida a la del número 59. Tiene tres ejes de vanos, ligeramente descentrados hacia el Oeste (a la izquierda de la fachada, según miramos hacia ésta desde la calle), por lo que el paramento del extremo Este tiene una mayor superficie lisa. De entre ellos, destaca el central, por estar ahí la portada, mientras que los laterales están formados por ventanas enrejadas en mocheta, en la planta baja, y ventanas con rejas voladas y miradores de madera y cristal, en la planta noble.

Por su parte, el central cuenta con una portada enmarcada por pilastras toscanas rematadas con formas piramidales y un entablamento sobre el que se sitúa un balcón. En este último, destacan la rejería a media altura y el tejaroz60 de madera a tres aguas que lo cubre.

En el ático, continúan los anteriores ejes de vanos, con ventanas con arcos de medio punto, antepechos de mampostería y reja, enmarcadas por pilastras toscanas. Además, se abren nuevos huecos a cada lado de los tres anteriores hasta sumar un total de siete. Éstos son de menor anchura y tienen cegado el del extremo Oeste (a la izquierda, según miramos hacia la fachada desde el exterior), a la par que el del extremo Este es de mayor anchura, adaptándose al espacio aquí disponible. Este último, además, tiene el enrejado a media altura desde el suelo, por lo que, en su momento, podía haber sido, mediante un pescante, un punto de entrada de material (grano, etc.) al soberado.

Contemplado el edificio desde Google Maps, tras la crujía a dos aguas de la fachada, se distingue, centrado por otras tres crujías con cubierta de azotea, un amplio espacio, entendemos que el patio, cubierto por un techo acristalado.

Localización: Calle Castellar, 57. 41003 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Castellar, 59

Casa-patio de la calle Castellar, 59.

La Casa-patio de la calle Castellar, 59, limítrofe con la anterior por su extremo Este, es de aspecto muy similar a aquélla. No obstante, en este caso, la fachada no está recta, sino quebrada en un ángulo obtuso y tiene un mayor frente.

En el momento de realizar las fotografías, tenía tres ejes de vanos, como vemos en la fotografía que aquí mostramos. En la planta baja, de Oeste a Este (de izquierda a derecha, según miramos hacia la fachada desde el exterior), tenía una entrada de garaje, la portada principal y una ventana enrejada en mocheta, mientras que en la primera planta, contaba con ventanas voladas en los laterales —disponiendo el del Oeste de un mirador de madera y cristal— y un balcón con enrejado a media altura sobre la portada.

Sevilla, Captura de Google Maps de las casas-patio de la calle Castellar, 57, a la izquierda, y 59, a la derecha

Captura de Google Maps de las casas-patio de la calle Castellar, 57, a la izquierda, y 59, a la derecha.

Los ejes continuaban en el ático con una disposición similar al del edificio anterior. Había otros tres huecos —de arcos de medio punto entre pilastras toscanas y con antepechos de mampostería y reja— que continuaban los ejes de vanos de las plantas inferiores. Aquí, las ventanas aumentaban a siete, de forma similar al del edificio anterior, sólo que disponiendo dos ventanas entre cada uno de los ejes verticales. Además, entre las ventanas dos y tres (de izquierda a derecha), y a la derecha de la siete, hay unos estrechos huecos ciegos de cuya utilidad no hemos encontrado información.

Toda esta descripción ha quedado un tanto anticuada ya que al revisar el edificio con Google Maps hemos observado que los colores blanco y albero han pasado a ser blanco y ¿beige?, los ejes de vanos de la fachada han aumentado de tres a cuatro, intercalando uno entre el del extremo Oeste (izquierdo) y el central —en el eje del hueco ciego situado entre las ventanas superiores dos y tres que antes hemos mencionado—, la puerta de garaje ha pasado a ser otra ventana enrejada en mocheta y el mirador de madera y cristal ha desaparecido.

Lo que no ha cambiado es la placa, situada junto a la ventana del extremo derecho, en la que podemos leer:

EL DÍA 19 DE AGOSTO DE 1886
NACIO EN ESTA CASA-PATIO
JOSE MARÍA IZQUIERDO
QVE “DIVAGANDO POR LA CIVDAD DE LA GRACIA”
ESCRIBIÓ LIBROS INMORTALES RELICARIOS DE
AMOR Y SABIDVURÍA, EN LOS QUE SV ALMA DE
POETA CANTÓ A SEVILLA “Y ENSEÑÓ A MVCHOS
A CONOCERLA COMPRENDERLA Y AMARLA”
VIII+VII+MCMXXIV

José María Izquierdo Martínez (Sevilla, 1886-1922) fue un jurista y escritor de cuya obra “Divagando por la Ciudad de la Gracia” forman parte las siguientes líneas:

“Si queréis apreciar el grado de cultura de un pueblo, visitad sus jardines. Y cuando los hayáis contemplado secos, polvorientos, sin aromas, en un triste abandono y en un completo olvido; sembrados de fragmentos de estatuas los paseos, y los árboles deshojados, desenramados... Cuando hayáis visto a los jóvenes (aun a los instruidos) romper los faroles y los alambrados y los herrajes de un típico balcón sobre el río, y a las jóvenes (aun a las distinguidas) penetrar en los sembrados para saquearlos... Cuando hayáis presenciado todo esto, bien podéis exclamar con el corazón angustiado: ¡este pueblo no tiene sentimiento, no tiene arte ni amor, carece de cultura!”

Visto con Google Maps, y de manera similar al anterior edificio, tras la crujía principal, a dos aguas, y entre otras tres crujías, con cubierta de azotea, se encuentra el patio, actualmente cubierto con un techo acristalado y del que, tras las últimas reformas, sólo podemos decir que, al menos, a tenor de las fotos de la web del establecimiento turístico del que es sede, conserva dos galerías de arcos de medio punto sobre columnas toscanas. En el momento de escribir estas líneas (noviembre de 2025), en el edificio se encuentra el alojamiento de alquiler turístico “Eva Recommends Castellar Pool & Terrace”.

Localización: Calle Castellar, 59. 41003 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la Plaza San Leandro, 4

Casa-patio de la Plaza San Leandro, 4.

La Casa-patio de la Plaza San Leandro, 4, esquina con la calle Imperial, es un notable edificio de dos plantas y mirador con los paramentos a la calle avitolados. La fachada principal, la que da a la plaza de San Leandro, no es recta, estando quebrada hacia el interior en un ángulo obtuso cóncavo.

En esta fachada, cuenta con una portada enmarcada entre medias columnas toscanas, sosteniendo un entablamento en cuyo friso se alternan los triglifos y las metopas. Sobre esta última, hay un balcón con baranda a media altura de forja y un guardapolvo de pizarra sobre cuatro cartabones61 de idéntico material. A la derecha de la portada (según miramos hacia ésta desde el exterior del edificio), hay una pequeña ventana rectangular y enrejada. A la izquierda, en cambio, y antes del quiebre, hay un balcón con baranda de reja. Tras el quiebre, hay otra pequeña ventana rectangular y enrejada y un balcón igual que el último que continúa, y finaliza, un eje de huecos iniciado en la planta baja con una ventana con reja en mocheta. Finalmente, acercándonos a este extremo de la fachada, hay una puerta, quizás procedente de alguna modificación posterior a la construcción del edificio. Es de señalar que, excepto la portada principal, por motivos obvios, todos los vanos cuentan con un dintel adovelado63 que apenas resalta sobre la fachada avitolada.

El mirador cuenta con cinco ventanas de arcos de medio punto y separadas por pilastras en los laterales Oeste (el de la fachada) y Este (el opuesto); de dos arcos en el del Sur y de una única puerta, también de medio punto en el del Norte que permite el paso a la azotea que aquí se encuentra. Por su parte, la cubierta del mirador es un tejado a cuatro aguas. Otra dependencia que, al igual que el mirador, se levanta en la segunda planta es la que se halla paralela a la crujía Norte del patio, paralela al jardín.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la Plaza San Leandro, 4

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la Plaza San Leandro, 4.

En cuanto a la fachada que da a la calle Imperial, no cuenta con muchos vanos, limitándose éstos a cinco ventanas enrejadas en la planta superior y dos en la baja. Los dos únicos ejes son el de la crujía de la fachada principal y el de la crujía que cierra el patio por el Este. Los otras tres ventanas se disponen: dos, sobre la crujía Oeste del patio, y una, sobre la crujía que cierra el apeadero, también por el Oeste.

Interiormente —según la página 222 de “Cien edificios de Sevilla”—, la construcción presenta la disposición típica de las casas-patio de Sevilla durante el siglo XVIII, formada por zaguán-apeadero, patio principal y jardín, con este último situado no en un eje longitudinal desde la entrada, sino más bien en un eje en “L”, a la izquierda (Norte) del patio principal. El apeadero, semicubierto, dispone de una arquería en el frente, mientras que el patio principal tiene los cuatro laterales de la planta baja rodeados por arcos de medio punto sobre columnas toscanas de mármol. En la planta superior, en tres de sus laterales, cuenta con galerías acristaladas tras los arcos escarzanos sobre columnas toscanas que aquí tiene, mientras que en el cuarto lateral, el que da a la calle Imperial, lo que hay es una terraza.

En esta misma obra, también se nos informa de la profusa decoración de relieves, artesonados y yeserías que tiene la casa, así como de la superficie que ocupa. El edificio se levanta, incluidos el patio y el jardín, sobre un solar de 1.257 m2 y tiene una superficie construida de 2.036,64 m2.

Localización: Plaza de San Leandro, 4. 41003 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la Plaza de San Martín, 6

Casa-patio de la Plaza de San Martín, 6.

En la Casa-patio de la Plaza de San Martín, 6, esquina con la calle Morgado, encontramos una doble datación, conforme a la fuente que consultemos. Así, según la “Guía de Arquitectura de Sevilla”, de Guillermo Vázquez Consuegra, es una casa-patio del siglo XVIII, pero si miramos los datos existentes en la Sede Electrónica del Catastro, es un edifico de 1914.

Así, con ambos datos y tras la revisión de su fachada, lo que deducimos es que se trata de una casa-patio del siglo XVIII cuya fachada fue reformada a principios del siglo XX conforme al estilo regionalista64 entonces existente. Estamos ante un edificio de dos alturas (plantas baja y primera) con ampliaciones de una tercera, en forma de miradores, a todo lo largo del lateral Norte (el que da a la calle Morgado) y de la esquina Sudeste. Entre ambos miradores, dándoles el aspecto de sendas torres, se extiende una azotea. El paramento exterior de las plantas baja y primera lo tiene avitolado, mientras que el de la tercera lo tiene enlucido.

Su fachada principal, la que da a la Plaza de San Martín, tiene cinco ejes de vanos, siendo el central el correspondiente a la portada principal. Los de los laterales se componen de ventanas enrejadas con rejas en mocheta en la planta baja y ventanas con rejas voladas y miradores de madera y cristal en los superiores. La portada principal está enmarcada por un vano adintelado en el que las jambas, ornamentadas con formas geométricas rectangulares, podríamos asimilarlas a pilastras sobre las que se extiende un entablamento cuyo friso tiene ornamentación mixtilínea. Este conjunto queda rematado por una pequeña cornisa por encima de la cual se proyecta, apoyado sobre ménsulas65, el balcón principal enrejado a media altura. Su vano está delimitado por un marco de tendencias barrocas al que remata un frontón curvo con un destacado escudo decorativo en la clave66.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la Plaza de San Martín, 6

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la Plaza de San Martín, 6.

Los miradores de la tercera planta cuentan, cada uno, con una arcada enmarcada entre pilastras pareadas. Cada una de ellas tiene dos arcos de medio punto apoyados sobre las jambas y sobre una columna central de mármol, con capiteles compuestos y fuste liso. Además, el mirador Norte (el que da a la calle Morgado), en el lateral de este lado, tiene —igualmente entre pilastras pareadas y partiendo de la esquina que forman la plaza y la calle— otra arcada de seis arcos apoyados sobre las jambas laterales y cinco columnas, una entre cada dos arcos, aparentemente del mismo tipo que los antes descritos. A continuación, en sentido Oeste (alejándonos de la Plaza San Martín), el paramento de este mirador está particionado en tres partes, las dos primeras delimitadas por sendas pilastras pareadas y una pilastras central, contando con un solo vano, un óculo, en el primero de ellos (el más cercano a la arcada).

En cuanto a los vanos de las plantas baja y primera, por la calle Morgado, son, en la planta baja, tres ventanas enrejadas en mocheta, y en la superior, dos ventanas con rejas voladas que forman eje sobre las ventanas dos y tres (empezando a contar por la más cercana a la plaza de San Martín). De estas dos, la situada sobre la ventana que hemos numerado con el dos, a diferencia de la otra, tiene un mirador de madera y cristal. También hay sendos óculos en esta planta, uno entre las ventanas unas y dos, y otro entre la tres y el extremo Oeste del muro.

Viendo el edificio con Google Mapas, observamos que, interiormente, parece seguir la disposición de zaguán, patio principal y otro espacio descubierto que, en su momento, pudo ser el jardín. Ambos espacios, el patio y el posible jardín, actualmente, están cubiertos con un techo acristalado.

Localización: Plaza de San Leandro, 6. 41003 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Argote de Molina, 30

Casa-patio de la calle Argote de Molina, 30.

La Casa-patio de la calle Argote de Molina, 30, esquina con la calle Placentines, es un edificio de dos plantas con entresuelo en su fachada principal, la de la calle Argote de Molina. Esta fachada, lisa, excepto en las pilastras de la portada y balcón principales, está dividida en seis calles por pilastras y no es recta, sino que presenta un doble quiebro. El primero, a la derecha de la portada principal, gira hacia el interior en un ángulo obtuso para, inmediatamente, girar hacia el exterior con el mismo tipo de ángulo.

En cada calle de la fachada principal, hay un eje de vanos —muy cambiados los huecos de la planta baja por las modificaciones realizadas conforme a los comercios en ellos instalados—, entre los que destaca el de la portada principal, descentrado hacia el Nordeste (a la derecha de la fachada) y formado por los dos cuerpos que componen la portada principal: la propia entrada y el balcón. En el inferior, tenemos el vano, delimitado por molduras con orejeras y enmarcado entre sendas pilastras y traspilastras toscanas de fuste avitolado, sobre las que se extiende una moldura quebrada; en el segundo, se encuentra el balcón, igualmente delimitado por molduras y enmarcado entre pilastras con traspilastras jónicas de fuste avitolado que sostienen el frontón triangular que cierra el conjunto.

Para recorrer ahora los otros ejes de vanos de la fachada principal, pensamos que debemos empezar por numerarlos de Sudoeste a Nordeste (de izquierda a derecha). Así, el número uno sería el más cercano a la calle Placentines; el cuatro, el conjunto de la portada y el balcón principales; y el seis, el del extremo derecho de la casa. Comenzando por el primero, que tiene hueco de moderna factura en la planta baja y ventanas con rejas voladas en la primera y segunda plantas. De éstas, la de la primera es una baranda y la de la segunda, un enrejado completo. El tercero tiene esta misma disposición, con el añadido de una ventana con baranda de reja en el ático. El número dos tiene ventana con reja volada en la entreplanta, balcón con baranda de reja y guardapolvo de pizarra, sobre dos cartabones del mismo material, en la primera planta; y puerta de moderna factura en la planta baja. El número cinco tiene la primera planta y el ático igual que el tres, con la diferencia de que la entreplanta ha cegado parte del vano, dejando una estrecha ventana con reja en mocheta y que carece de cualquier vano en la planta baja. Por su parte, el sexto y último de esta fachada es similar al dos —un balcón de reja a media altura bajo guardapolvo sobre cartabones de pizarra en la primera planta—, aunque carece de la ventana de la entreplanta y de la puerta de la planta baja, teniendo en esta última una ventana de reja en mocheta.

Hay otro eje de vanos que no hemos mencionado hasta ahora y que sería el situado en la calle Placentines. Consta de una entrada de moderna factura en la planta baja y balcones con baranda de reja en la entreplanta y primera planta. Este último tiene también un guardapolvo de pizarra sobre dos cartabaones.

Dadas las formas del solar que ocupa esta casa-patio, su interior es un tanto curioso; así, la posición del zaguán no sigue un eje perpendicular a la entrada, sino que está en ángulo de 45º a la derecha con respecto a ésta. A continuación, está el patio, de planta rectangular y galerías de arcos de medio punto sobre columnas de mármol en las plantas baja y primera.

Esta casa-patio tiene una superficie construida de 1.148 m2 sobre un solar de 435 m2, una información obtenida gracias al libro “Cien edificios de Sevilla”, en su página 120.

En la actualidad, noviembre de 2025, el edificio ha sido transformado en los apartamentos turisticos “Numa Sevilla Molina”, habiendo modificado los colores de la fachada, que han pasado de albero y blanco a gris y blanco.

Localización: Calle Argote de Molina, 30. 41004 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Don Remondo, 13

Casa-patio de la calle Don Remondo, 13.

La Casa-patio de la calle Don Remondo, 13, esquina con la calle Cardenal Sanz y Fores, tiene tres alturas (plantas baja, primera y ático) y las fachadas son lisas y pintadas con los colores blanco y albero.

En este edificio, hemos encontrado hasta tres fechas distintas de datación: el siglo XVIII, en “Arquitectura Civil Sevillana”, de Francisco Collantes y la “Guía de Arquitectura de Sevilla, de Guillermo Vázquez Consuegra; el siglo XIX, en el artículo “Arquitectura doméstica en Sevilla durante la segunda mitad del siglo XVIII”, publicado por Francisco Ollero Lobato en la Revista Atrio, número 10-11, año 2005, de la Universidad Pablo de Olavide; y el año 1930, en la Sede Electrónica del Catastro.

Dado que, a partir de las formas y aspecto del edificio, 1930 sólo es el año de una obra llevada a cabo entonces, nos quedan los siglos XVIII y XIX como posibles fechas de construcción. Y en vista de la desaparición del soberado o ático en favor de una segunda planta, es muy posible que su datación sea de finales del XVIII o principios del XIX. Como el autor del artículo que la sitúa en el XIX, Ollero Lobato, tampoco asegura que sea de este siglo al escribir que lo sea “quizás de comienzos del siglo XIX” y dado que esta página está dedicada a las casas-patio del siglo XVIII en Sevilla, hemos decidido incluirla, teniendo en cuenta que, igualmente, puede ser una construcción de principios del siglo XIX.

Exteriormente, la casa tiene cinco ejes de vanos —separados por pilastras formando calles— en la calle Don Remondo y cuatro en la Cardenal Sanz y Fores. La portada principal, situada en el eje de vanos central de la primera de dichas calles, está enmarcada por pilastras apenas resaltadas y un arco escarzano, todo ello construido en mampostería y decorado con avitolado en todo el contorno del hueco. La clave del arco está ornamentada con una pequeña cartela67 moldurada. Por encima, se encuentra un balcón delimitado por molduras, con orejeras y un arco escarzano, cuyo conjunto queda rematado por un frontón rebajado sin base. Finalmente, en el ático, hay una ventana con arco escarzano y reja a media altura, con el vano recercado por una moldura lisa. Unas formas estas últimas que se repiten por ambas calles en todas las ventanas del ático.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Don Remondo, 13

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Don Remondo, 13.

Los otros cuatro ejes de vanos de esta calle están formados, cada uno de ellos, por ventanas: enrejadas, en la planta baja; con enrejado volado, en la primera planta: y de arco escarzano con baranda de reja y recercado con una moldura lisa, en el ático. Todos las ventanas de la primera planta, excepto la situada inmediatamente a la derecha de la portada principal, que carece de él, tienen mirador de madera y cristal.

Esta composición se repite en los cuatro ejes de vanos de la calle Cardenal Sanz y Fores con las siguientes particularidades: el eje más cercano a la esquina de ambas calles tiene cegados los vanos de las plantas baja y primera, y dispone de una estructura metálica —nos parece que un pescante destinado a la subida de material (granos, etc.) a este antiguo ático—; ninguna de las ventanas de la primera planta tiene mirador de cristal y madera; y el eje de vanos más alejado de la anterior esquina tiene, en la planta baja, una puerta en lugar de una ventana.

A través de Google Maps, podemos ver el edificio desde arriba, observando que las crujías de estas dos calles tienen tejados a dos aguas, mientras que el resto de las cubiertas son azoteas. Igualmente, distinguimos el patio —aunque no su planta baja, por lo que no podemos saber si cuenta con arcadas y columnas—, observando que la primera planta está toda ella rodeada por una galería acristalada. En la segunda planta, el lateral correspondiente a la fachada de la calle Don Remondo también tiene este tipo de galería, mientras que el de la calle Cardenal Sanz y Fores tiene balcones. Leyendo la página 133 de “Arquitectura Civil Sevillana” y viendo la imagen del patio que de él hay en la página 132, observamos que en la planta baja hay arcos de medio punto y rebajados.

Localización: Calle Don Remondo, 13. 41004 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Federico Rubio, 14

Casa-patio de la calle Federico Rubio, 14.

La Casa-patio de la calle Federico Rubio, 14, esquina con la calle Aire, es, actualmente, sede central del Instituto Británico de Sevilla, y en el siglo XVIII, como podemos leer en la web ExplicArte Sevilla, perteneció a don Lorenzo Ignacio de Ibárburu, caballero de la Orden de Santiago.

Es un edificio de dos plantas, con fachadas a las calles Federico Rubio y Aire, que tiene la portada principal situada en el chaflán68 formado por la esquina de ambas.

Dicha portada está enmarcada entre sendas pilastras toscanas —de las que no se ve base alguna, quizás oculta tras el zócalo que recorre la fachada— y un entablamento en el que se alternan las metopas que lo ornamentan y las ménsulas que sostienen el balcón que hay sobre ella. Este balcón tiene baranda de forja y está enmarcado entre pilastras jónicas sobre las que se extiende un frontón partido con el escudo de armas de don Lorenzo Ignacio de Ibárburu. A cada lado de estas pilastras, hay una basa sosteniendo una estructura piramidal rematadas por una bola. Este conjunto de portada y balcón queda protegido bajo un gran tejaroz.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Federico Rubio, 14

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Federico Rubio, 14.

Tras la entrada, hay un gran apeadero por el que se llega al patio de columnas de mármol con arcos de medio punto en los cuatro laterales de la planta baja y balcones en la planta superior. En el centro del patio, hay una fuente también de mármol.

En cuanto a la fachada que da a la calle Federico Rubio, ésta es lisa y está formada por cinco ejes de vanos constituidos, en su mayoría, por ventanas con reja en mocheta en la planta baja y ventana con enrejado volado y mirador de madera y cristal en la planta superior.

Las excepciones a esta descripción se dan en el segundo eje de vanos —contando desde el chaflán con la entrada principal de la casa—, que tiene una puerta adintelada sin ninguna decoración en la planta baja y un balcón de ornamentada reja en la primera; y en el cuarto eje de vanos, que sólo cuenta con la ventana de la planta baja.

Localización: Calle Federico Rubio, 14. 41004 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Goyeneta, 15

Casa-patio de la calle Goyeneta, 15.

La Casa-patio de la calle Goyeneta, 15 es un edificio de dos plantas y soberado cuya fachada —avitolada y de colores arena, almagra y ocre— está quebrada hacia el interior en un ángulo obtuso.

La construcción original de este edificio cuenta con tres ejes de vanos. El principal, situado en el centro, está formado por una portada principal enmarcada entre pilastras toscanas y un entablamento con el friso ornamentado con metopas sobre el que se abre un balcón con baranda de forja y recercado con orejeras rematado por un frontón curvo con una desgastada pintura en el tímpano69.

Es de señalar la continuación de las pilastras inferiores por encima de la línea de entablamento hasta terminar en sendas figuras, nos parece que femeninas, de las que no hemos encontrado información. ¿Podrían ser ser de las santas Justa y Rufina?

Sevilla, Portada de la Casa-patio de la calle Goyeneta, 15

Portada de la Casa-patio de la calle Goyeneta, 15.

A la izquierda de este eje, hay otro de dos cuerpos, marcadamente moldurado: en el inferior, encontramos dos ventanas superpuestas con enrejado en mocheta, y en el superior, una ventana con enrejado volado. A la derecha de la portada principal, separada de este paramento por una pilastra toscana que recorre toda la fachada, se encuentra el trozo de la fachada que quiebra hacia el interior. En él, se encuentra el tercer eje de vanos, formado por una puerta de cocheras, una ventana con enrejado volado y otra con baranda de reja sobre la que hay un pescante metálico, motivo éste, quizás, de su mayor tamaño sobre el de los otros vanos del soberado que vemos a continuación. Excepto la entrada a la cochera, que pensamos que procede de una reforma, los demás vanos están resaltados por molduras.

Los distintos huecos del soberado son cuatro pequeñas ventanas rectangulares: dos sobre el eje izquierdo y dos sobre el de la portada. Estas ventanas, también resaltadas por molduras, son notoriamente más pequeñas, quizás para sólo iluminación y/o ventilación, que la antes mencionada sobre el eje de la cochera.

Comenzamos la descripción de los vanos de la fachada aludiendo a la “construcción original”; y es que a la izquierda de este edificio, diferenciado de él por una pilastra toscana, hay otro muro con un eje de vanos de similar altura y colores de la fachada. A pesar de tener diferente numeración, tras observar Google Maps, todo indica —azotea continuada que rodea, por su parte interna, la cubierta a dos aguas de la crujía que da a la fachada principal— que forma o ha formado parte de esta finca como un añadido o modificación posterior, por lo que lo incluimos en nuestra descripción de la fachada. En él, hay tres vanos constituidos, de abajo a arriba, por una entrada, una ventana con el enrejado volado y otra enrejada en mocheta. Además, a la izquierda del balcón de la primera planta, hay otro pequeño vano rectangular y enrejado en mocheta.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Goyeneta, 15

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Goyeneta, 15.

Tras la fachada, se encuentra una extensa parcela en la que destacan los tres patios, situados uno tras otro, que articulan el edificio. Google Maps nos permite ver cómo los dos primeros tienen una montera70 acristalada, algo que, a tenor de la imagen observada, no sucede con el tercero. En la página 144 de la “Guía de Arquitectura de Sevilla”, de Vázquez Consuegra, descubrimos que el patio principal es el segundo, que al primero se llega tras recorrer un largo apeadero y que el tercero tiene una fuente de tipo mural. También leemos que el patio principal está recorrido, en tres de los laterales de su planta baja, por galerías con arcos de medio punto sobre columnas de mármol, mientras que en la planta superior son balcones, delimitados por pilastras, los que se abren al patio.

Es interesante señalar que las principales habitaciones de la casa se organizan alrededor del patio central, estando destinada la crujía de la fachada a cocheras y apeadero.

A través de esta misma “Guía de Arquitectura de Sevilla”, vemos que el solar tiene unas dimensiones de 600 m2, mientras que la superficie construida se calcula en unos 1.000 m2.

Localización: Calle Goyeneta, 15. 41004 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Jamerdana, 1

Casa-patio de la calle Jamerdana, 1.

La Casa-patio de la calle Jamerdana, 1, esquina con Ximénez de Enciso, es un edificio del siglo XVIII de dos plantas y ático que no tiene la fachada recta, al tener un quiebro en ángulo obtuso hacia el interior. Este quiebro, situado en la parte Norte de la fachada (a la izquierda, según miramos hacia ella), coincide con un volumen procedente, quizás, de una ampliación o modificación de la casa-patio.

Este volumen, al igual que el resto del edificio, tiene la fachada avitolada y consta de dos ejes de vanos en el paramento que da a la calle Jamerdana, y sólo una entrada, que da al establecimiento comercial aquí situado, en la planta baja de la calle Ximénez de Enciso. Los ejes antes mencionados constan, cada uno, de dos ventanas enrejadas en mocheta en la planta baja (una sobre otra, correspondiendo la inferior, quizás, a un semisótano) y otra con enrejado volado en la primera planta. Finalmente, sobre la esquina, hay un ático con una pequeña ventana en la calle Jamerdana. Esta última construcción no continúa el ático del volumen principal del edificio, existiendo, entre ambos, una azotea.

Sevilla, Portada de la Casa-patio de la calle Jamerdana, 1

Portada de la Casa-patio de la calle Jamerdana, 1.

Comencemos ahora la descripción del volumen principal del edificio. En él, la portada principal, descentrada hacia el Sur de este volumen (a la derecha, según miramos hacia la fachada desde la calle), está enmarcada entre pilastras toscanas ornamentadas con detalles geométricos y molduras. A cada lado, hay tres pilastras, de las que sólo la primera es completamente visible, estando las otras dos desplazadas lateralmente hacia el exterior del marco de la puerta. Sobre él, hay varios motivos de decoración, entre ellos, un azulejo con San José y el Niño Jesús y dos con el escudo de la Orden Carmelita (la representación del Monte Carmelo entre sendas estrellas). Por encima de las pilastras, y a modo de entablamento, se encuentra el balcón con baranda de reja y puerta rectangular remarcada con una moldura de mampostería.

A la izquierda de la portada principal —y a la derecha de la linea de quiebro que separa ambos volúmenes—, hay tres ejes de vanos y a la derecha, uno. Numerándolos de izquierda a derecha, del tres al siete (el uno y el dos, para que no haya confusiones, se los asignamos al volumen antes descrito), siendo el seis el correspondiente a la portada principal, tenemos la disposición que vemos seguidamente.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Jamerdana, 1

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Jamerdana, 1.

El número tres está formado por dos ventanas en la planta baja y una en la superior, todas ellas con enrejado, teniéndolo el de la inferior a mocheta y las otras, volado. El cuarto tiene dos ventanas, una pequeña con enrejado en mocheta, en la planta baja, y otra, sensiblemente mayor, con el enrejado volado y más ornamentada que las demás ventanas que rompe la línea de imposta, continuando ésta por sus laterales y su dintel. El quinto dispone de ventana enrejada en mocheta en la planta baja y otra con enrejado volado en la superior. Y, finalmente, el séptimo sólo tiene una ventana enrejada en mocheta en la planta baja.

En cuanto a los vanos del ático de este volumen, éstos son cinco ventanas de arcos de medio punto que se encuentran separadas por nueve pilastras toscanas (dos en cada extremo, dos sobre el eje de la portada principal y una en cada uno de los tres vanos restantes).

Este patio —como podemos leer en la página 215 de “Arquitectura Civil Sevillana” y ver en la fotografía de la página 216— no tiene galería de arcos y columnas en la planta baja, sino que la galería superior se sustenta sobre tornapuntas71 de forja apoyados sobre ménsulas de madera.

Según leemos en ExplicArte Sevilla, esta casa-patio formó parte del Hospital de las Cinco Llagas. A esta institución se la compraron los marqueses de Torreblanca, con la intención de instalar en ella su residencia. Igualmente, es de señalar que en 1775, nació en esta casa el escritor José María Blanco White, como señala la placa existente en la esquina de ambas calles.

El texto que copiamos a continuación es un fragmento de su obra, de 1806, “El Alcázar de Sevilla”:

“Y por cierto compadezco al andaluz joven que, al entrar un día de verano por la puerta de los Monteros y al mirar las filigranas arabescas del palacio, al pasar por los salones del jardín, y de allí a las caballerizas reales, por fin al guarecerse de los rayos del sol, ardiente pero vivificante, en el laberinto de calles moriscas que están detrás del Alcázar, puede oír con indiferencia aquellas sabrosas narraciones que el lenguaje del hombre no puede trasladar de las creaciones de la fantasía, aquellas pláticas dulces que mecieron mi niñez y que jamás borrará de mi memoria el tiempo. Bajando estoy el valle de la vida, y todavía se fijan mis pensamientos en aquellas calles estrechas, sombrías y silenciosas, donde respiraba el aire perfumado que venía como revoloteando de las vecinas espesuras, donde los pasos retumbaban en los limpios portales de las casas, donde todo respiraba contentamiento y bienandanza, modesto bienestar ensanchado por la alegría y por la mesura de los deseos, honrada mediocridad que no se atraía el respeto por la opulencia ni por el poder, sino por el pundonor heredado. Ya empiezan a desvanecerse, como meras ilusiones, los objetos que me rodean, y no sólo los recuerdos, sino las sensaciones externas que recibí en aquella época bienhadada se despiertan como realidades en mi fantasía. ¿Qué es lo que queda de las cosas humanas sino estos vestigios mentales, estas impresiones penosas y profundas que, como heridas mal cerradas en el corazón del desterrado, echan sangre cada vez que se las examina?”

Localización: Calle Jamerdana, 1. 41004 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Muñoz y Pabón, 9 o Casa de los Villa

Casa-patio de la calle Muñoz y Pabón, 9 o Casa de los Villa.

La Casa-patio de la calle Muñoz y Pabón, 9, o ”Casa de los Villa”, es un edificio de tres alturas (dos plantas y ático) construido en el siglo XVIII, en particular en el año 1725, según podemos ver en su portada, con la fachada enlucida y pintada con los colores ocre y almagra. Tiene cuatro ejes de vanos, que vemos a continuación.

La portada principal, descentrada hacia el Sur (a la derecha, según miramos el edificio desde la calle), está avitolada y enmarcada entre columnas de orden toscano que sostienen una ménsula decorativa sobre el dintel. Por debajo de ésta, vemos la inscripción “AÑO DE 1725”. Este eje principal continúa con un balcón con baranda de reja y un guardapolvo de pizarra con dos cartabones del mismo material.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa de los Villa

Captura de Google Maps de la Casa de los Villa.

Al Norte de la portada (a la izquierda, según miramos hacia ella), hay dos ejes de vanos y al Sur, sólo uno. En la planta baja, son ventanas con las rejas en mocheta, mientras que en los de la planta noble, el de la izquierda es un balcón con la reja a media altura y los otros dos son ventanas con enrejado volado.

En el ático, hay ocho ventanas de medio punto separadas por pilastras toscanas. Coronando esta crujía, hay un tejado a tres aguas sobre una cornisa con una decoración de dentellones73.

Una vez cruzado el zaguán, se encuentra un patio que —según la página 293 de “Arquitectura Civil Sevillana”— tiene galería de arcos de medio punto sobre columnas. En cuanto a la galería de la planta noble, vemos, conforme a las imágenes de Google Maps, que en lugar de arquerías, son balcones los que a él se abren.

Terminamos la descripción de esta casa con la información disponible en la web de la editorial MARATANIA, en donde leemos que esta casa, conocida como Casa de los Villa, fue ordenada construir por Nicolás María Villa, familiar de la Santa Inquisición.

Localización: Calle María y Pabón, 9. 41004 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle San Fernando, 3

Casa-patio de la calle San Fernando, 3.

La Casa-patio de la calle San Fernando, 3, construida en el siglo XVIII, es un edificio de dos plantas y ático con la fachada enlucida y pintada con colores ocre y almagra. Cuenta con cinco ejes de vanos separados por pilastras toscanas, entre los que destacan el de la portada principal, descentrada al Oeste (a la izquierda, conforme vemos la fachada desde la calle), y el del extremo derecho, coronado por una dependencia del ático que puede asemejarse a una torre-mirador.

La portada, adintelada, está enmarcada por medias pilastras toscanas. Sobre ella, hay un balcón con baranda metálica y planta curvilínea. Es recta a los lados y curva, saliente, en el centro. Este vano está rodeado por una moldura con orejeras y, sobre él, hay un guardapolvo sobre cartabones, ambos de pizarra.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle San Fernando, 3

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle San Fernando, 3.

El eje de vanos situado a la izquierda de la portada y los dos de su derecha tienen una composición muy similar. En la planta baja, ventanas con molduras recorriendo el marco —que deben de haber sido reformadas en época más bien reciente ya que en “Arquitectura Civil Sevillana” hay una fotografía en que se ve cómo antes eran ventanas con rejas en mocheta—, y en la planta noble, ventanas con enrejado volado y miradores de madera y cristal en dos de ellos —los situados en los ejes de vanos primero y cuarto, comenzando a contar por el Oeste —.

Por su parte, el quinto eje, el situado en el extremo Este, tiene una puerta en la planta baja —igualmente, en la fotografía antes mencionada, este vano era otra ventana con enrejado en mocheta— , una ventana con enrejado volado y sin mirador en la primera planta y, lo más destacable, una tercera altura con una dependencia rectangular y tejado a tres aguas con un aspecto de torre-mirador. En su fachada, aún es visible el pescante con el que se subirían distintas mercancías hasta el ático situado bajo la cubierta a dos aguas que se extiende a su izquierda. El vano de esta torre, adintelado sobre jambas, está situado entre pilastras pareadas de estilo toscano.

Una vez cruzado el zaguán, llegamos al patio, cubierto por un techo acristalado y rodeado de arcadas de medio punto sobre columnas de mármol toscano en la planta baja y de balcones en la primera planta. En la planta baja, destaca la azulejería que la recorre, de barro vidriado y pintado a mano, procedente de la restauración llevada a cabo en 1919 por el arquitecto Aníbal González.

Actualmente (diciembre de 2025), en el edificio, se encuentra el Hard Rock Café “Sevilla”.

Localización: Calle San Fernando, 3. 41004 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle San Isidoro, 3

Casa-patio de la calle San Isidoro, 3.

La Casa-patio de la calle San Isidoro, 3 tiene dos plantas, se construyó en el siglo XVIII y se reformó en los siglos XIX y XX.

Al parecer, en realidad, este edificio es el resultado de la unión de tres viviendas diferentes.

Comenzando por el extremo Oeste de la fachada (a la izquierda, según la vemos desde el exterior), vemos la primera de las casas. En ella, destaca la torre-mirador de su extremo izquierdo y la portada de piedra situada a su derecha, que también es la de todo el edificio. Esta portada se compone de dos cuerpos: el inferior, con el vano de entrada enmarcado entre pilastras toscanas con el fuste acanalado, un entablamento en cuyo friso se alternan los triglifos y las metopas, y un remate en forma de frontón curvo partido por el balcón del cuerpo superior; este balcón, con baranda de reja, tiene el vano enmarcado entre molduras con orejeras y, por encima de éstas, coronando el conjunto, hay otro frontón, en este caso, recto, aunque también partido.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle San Isidoro, 3

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle San Isidoro, 3.

Esta casa —como podemos leer en la página 208 de la “Guía de Arquitectura de Sevilla”, de Guillermo Vázquez Consuegra— sufrió un incendio en el año 1900 que obligó a su completa reconstrucción con estructura metálica. Quizás, de ahí, la composición de los elementos de sus dos patios cuadrados, dotados ambos de pilares de fundición y galerías metálicas, y cubiertos con monteras de cristal.

La siguiente casa, la del centro, considerada la principal del conjunto, se estructura alrededor de un patio de 10 x 10 metros. Dicho patio se compone de una galerías de arcos de medio punto sobre columnas de mármol en cada planta. Además, según la misma “Guía de Arquitectura de Sevilla” citada en el párrafo anterior, la de la planta superior es acristalada con carpintería de madera. En la página 211 de dicho libro, hay una imagen de esta composición. No obstante, desde la publicación del libro en el año l986, el edificio ha debido de tener alguna importante reconstrucción ya que, conforme a la imagen existente en Google Maps, en la planta superior sólo se ve una galería de arcos, sin que, en ninguno de los cuatro laterales, se vean los elementos de madera y cristal.

La última de las tres casas, la del extremo derecho, a pesar de ser más pequeña que las otras, cuenta con una tercera planta en la fachada de la calle San Isidoro. En cuanto a su patio, cubierto por una montera de cristal, tiene una planta de forma similar a la de media elipse.

El edificio, de unos 2.000 m2 de superficie construida, se levanta sobre un solar 1.194 m2.

Localización: Calle San Isidoro, 3. 40004 Sevilla.


Sevilla, Casa-patio de la calle Betis, 59

Casa-patio de la calle Betis, 59.

La Casa-patio de la calle Betis, 59, esquina con la calle Troya, y a veces llamada Casa de Troya, es una construcción del siglo XVIII de dos plantas y ático con vanos de medio punto. Los paramentos de las fachadas, pintados de blanco y almagra, están enlucidos en la planta baja y el ático, y avitolados en la primera planta.

En la fachada principal, la situada en la calle Betis, hay tres ejes de vanos. El principal, ubicado en el centro, está formado por una portada avitolada entre pilastras corintias que sustentan las ménsulas en las que se apoya el frontón curvo partido por el balcón de la planta noble. Este tiene enrejado a media altura y se apoya sobre tornapuntas de forja. El vano de este balcón está resaltado por un marco exterior con una figura ornamental en el dintel.

Los dos ejes de vanos de los laterales se componen de ventanas enrejadas en la planta baja, y ventanas con enrejado volado y miradores de madera y cristal en la planta noble. En cuanto a los cuatro vanos de medio punto del ático, éstos son ciegos con ventanas rectangulares en su luz y están separados por pilastras con pinjantes74, siendo estas últimas pareadas en las esquinas. Además, hay dos óculos ciegos como motivos ornamentales. En cuanto al lateral del ático de la calle Troya, cuenta con tres arcos similares a los anteriores, careciendo de cualquier abertura el situado más cerca de la esquina.

Sevilla, Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Betis, 59

Captura de Google Maps de la Casa-patio de la calle Betis, 59.

Con respecto al paramento de las plantas baja y primera de esta última calle, éste tiene cuatro ejes de vanos que numeramos del uno al cuatro, comenzando por el Este (el más cercano a la esquina de las calle Betis y Troya). Los cuatro tienen ventanas con rejas en mocheta en la planta baja. En la planta noble, es donde hay algunas diferencias: en el primer eje, la ventana tiene reja volada y es más pequeña que las demás; los números dos y tres son ventanas con rejas voladas. Finalmente, el número cuatro es un balcón con baranda de reja.

El edificio sólo tiene dependencias en las crujías de las calles Betis y Troya, disponiendo el patio de nada más que tres arcadas en la planta baja: las correspondientes a los laterales que dan a las calles Betis (Este), Troya (Norte) y Fortaleza (Oeste). El situado al Sur (a la izquierda del edificio, según vemos la fachada de la calle Betis desde la calle) linda con el muro medianero de la casa limítrofe y está rematado por una crestería75 barroca. Las arcadas, formadas por arcos de medio punto y rebajados, se apoyan sobre columnas toscanas. En cuanto a las galerías de la planta superior, éstas están formadas por balcones separados por pilastras.

En cuanto a su superficie, esta casa-patio tiene 550 m2 y se levanta sobre un solar de 1.200 m2.

En la esquina de la calle Troya, se encuentra una placa con el siguiente texto:

El Príncipe de los Ingenios Españoles
Miguel de Cervantes Saavedra
imaginó, como ocurrido en la "Casa de Monipodio",
en esta calle llamada un tiempo de la Cruz,
hoy de Troya, junto a la que se nombró del Molino de la Pólvora,
donosos episodios de la Novela Ejemplar
Rinconete y Cortadillo"

Terminamos el artículo con un fragmento de la novela ejemplar “Rinconete y Cortadillo”:

—¿No lo entienden? —dijo el mozo—. Pues yo se lo daré a entender, y a beber, con una cuchara de plata; quiero decir, señores, si son vuesas mercedes ladrones. Mas no sé para qué les pregunto esto, pues sé ya que lo son; mas díganme: ¿cómo no han ido a la aduana del señor Monipodio?
—¿Págase en esta tierra almojarifazgo de ladrones, señor galán? —dijo Rincón.
—Si no se paga —respondió el mozo—, a lo menos regístranse ante el señor Monipodio, que es su padre, su maestro y su amparo; y así, les aconsejo que vengan conmigo a darle la obediencia, o si no, no se atrevan a hurtar sin su señal, que les costará caro.
—Yo pensé —dijo Cortado— que el hurtar era oficio libre, horro de pecho y alcabala; y que si se paga, es por junto, dando por fiadores a la garganta y a las espaldas. Pero, pues así es, y en cada tierra hay su uso, guardemos nosotros el désta, que, por ser la más principal del mundo, será el más acertado de todo él. Y así, puede vuesa merced guiarnos donde está ese caballero que dice, que ya yo tengo barruntos, según lo que he oído decir, que es muy calificado y generoso, y además hábil en el oficio.

Localización: Calle Betis, 59. 41010 Sevilla.


* * *

Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑



Mapa de los Monumentos y puntos de interés







GLOSARIO

- 1 Caña: Fiesta de a caballo en la que diferentes cuadrillas hacían escaramuzas arrojándose recíprocamente cañas, de las que se resguardaban con la adarga2.
- 2 Adarga: Escudo de cuero, ovalado o de forma de corazón.
- 3 Barroco: Dicho de un estilo arquitectónico o de las artes plásticas: Que se desarrolló en Europa e Iberoamérica durante los siglos XVII y XVIII, opuesto al clasicismo4 y caracterizado por la complejidad y el dinamismo de las formas, la riqueza de la ornamentación y el efectismo.
- 4 Clasicismo: Estilo artístico o literario conforme a los ideales de la Antigüedad grecorromana.
- 5 Morisco: Dicho de una persona: Musulmana, que, terminada la Reconquista, era bautizada y se quedaba en España.
- 6 Crujía: Tránsito largo de algunos edificios que da acceso a las piezas que hay a los lados. // Espacio comprendido entre dos muros de carga.
- 7 Soberado: Desván.
- 8 Enfoscar: Guarnecer con mortero9 un muro.
- 9 Mortero: Conglomerado o masa constituida por arena, conglomerante y agua, que puede contener además algún aditivo.
- 10 Enlucido: Poner una capa de yeso o mezcla a las paredes, techos o fachadas de los edificios.
- 11 Ladrillo avitolado: Se conoce como ladrillo avitolado la técnica constructiva en la cual los ladrillos se colocan de manera que quedan casi eliminadas las juntas verticales entre ellos, mientras que en las hiladas horizontales permanece intencionadamente hundida la marca de separación. Este modo de colocación de los ladrillos fue una creación del barroco sevillano y su implantación se debe a Leonardo de Figueroa, quien podría ser considerado el arquitecto más importante de la capital hispalense del siglo XVIII. Posteriormente, esta técnica se extendió por varias localidades de la provincia.
- 12 Vano: En una estructura de construcción, distancia libre entre dos soportes y, en un puente, espacio libre entre dos pilas o entre dos estribos consecutivos.
- 13 Mocheta: Ángulo diedro14 entrante, que se deja o se abre en la esquina de una pared o resulta al encontrarse el plano superior de un miembro arquitectónico con un paramento vertical. // Telar15 del vano de una puerta o ventana.
- 14 Ángulo diedro: Cada una de las dos porciones del espacio limitadas por dos semiplanos que parten de una misma recta.
- 15 Telar: Plano de la jamba16 de una puerta o ventana en escuadra18 con el paramento.
- 16 Jamba: Cada una de las dos piezas que, dispuestas verticalmente en los dos lados de una puerta o ventana, sostienen el dintel17 o el arco de ella.
- 17 Dintel: Pieza horizontal superior de puertas, ventanas y otros huecos, apoyada en sus extremos sobre las jambas y destinada a soportar cargas.
- 18 En escuadra o a escuadra: En forma de escuadra o en ángulo recto.
- 19 Arco de medio punto: Arco que consta de una semicircunferencia.
- 20 Arco escarzano: Arco que es menor que la semicircunferencia del mismo radio.
- 21 Jabalcón: Pieza de madera u otro material ensamblada en una vertical para apear otra horizontal o inclinada.
- 22 Fuste: Parte de la columna que media entre el capitel23 y la basa24.
- 23 Capitel: Parte superior de una columna o de una pilastra, que la corona con forma de moldura y ornamentación, según el orden arquitectónico a que corresponde.
- 24 Basa: Asiento sobre el que se pone la columna o la estatua.
- 25 Orden jónico: Orden que tiene la columna de unos nueve módulos26 o diámetros de altura, el capitel, adornado con grandes volutas27, y dentículos 41 en la cornisa44.
- 26 Módulo: Medida que se usa para las proporciones de los cuerpos arquitectónicos. En la antigua Roma, era el semidiámetro del fuste en su parte inferior.
- 27 Voluta: Adorno en forma de espiral o caracol, que se coloca en los capiteles de los órdenes jónico y compuesto28.
- 28 Orden compuesto: Orden que en el capitel de sus columnas reúne las volutas del jónico con las dos filas de hojas de acanto29 del corintio30, guarda las proporciones de este para lo demás y lleva en la cornisa dentículos y modillones40 sencillos.
- 29 Acanto: Planta de la familia de las acantáceas, perenne, herbácea, con hojas anuales, largas, rizadas y espinosas. // Ornato hecho a imitación de las hojas del acanto, característico del capitel del orden corintio.
- 30 Orden corintio: Orden que tiene la columna de unos diez módulos o diámetros de altura, el capitel adornado con hojas de acanto y caulículos31, y la cornisa con modillones.
- 31 Caulículo: Cada uno de los vástagos o tallos que nacen del interior de las hojas de acanto del capitel corintio y se vuelven en espiral bajo el ábaco32.
- 32 Ábaco: Conjunto de molduras, generalmente en forma de dado, que corona el capitel y tiene la función de recibir directamente la carga del arquitrabe33.
- 33 Arquitrabe: Parte inferior del entablamento34, la cual descansa inmediatamente sobre el capitel de la columna.
- 34 Entablamento: Conjunto de molduras que corona un edificio o un orden de arquitectura y que ordinariamente se compone de arquitrabe, friso35 y cornisa.
- 35 Friso: Parte del entablamento en los órdenes clásicos que media entre el arquitrabe y la cornisa, en ocasiones ornamentado de triglifos36, metopas39 u otros elementos.
- 36 Triglifo: Adorno del friso dórico37 que tiene forma de rectángulo saliente y está surcado por dos glifos38 centrales y medio glifo a cada lado.
- 37 Orden dórico: Orden que tiene la columna de ocho módulos o diámetros a lo más de altura, el capitel sencillo y el friso adornado con metopas y triglifos.
- 38 Glifo: Canal vertical poco profundo que decora el frente de los triglifos en los órdenes clásicos.
- 39 Metopa: En el friso dórico, espacio que media entre triglifo y triglifo.
- 40 Modillón: Miembro voladizo sobre el que se asienta una cornisa o alero, o los extremos de un dintel.
- 41 Dentículo: Cada uno de los adornos con forma de paralelepípedo42 rectángulo que, formando fila, se colocan en la parte superior del friso del orden jónico y en algunos otros miembros arquitectónicos.
- 42 Paralelepípedo: Sólido limitado por seis paralelogramos43, cuyas caras opuestas son iguales y paralelas.
- 43 Paralelogramo: Cuadrilátero cuyos lados opuestos son paralelos entre sí.
- 44 Cornisa: Parte superior del entablamento de un pedestal, edificio o habitación.
- 45 Frontón: Remate triangular o curvo de una fachada, un pórtico, una puerta o una ventana.
- 46 Pescante: Pieza saliente de madera o hierro sujeta a una pared, a un poste o al costado de un buque, etc., que sirve para sostener o colgar de ella algo.
- 47 Orden toscano: Orden que se distingue por ser más sólido y sencillo que el dórico.
- 48 Agua: Vertiente de un tejado.
- 49 Mampostería: Obra hecha con mampuestos50 colocados y ajustados unos con otros sin sujeción a determinado orden de hiladas o tamaños.
- 50 Mampuesto: Piedra sin labrar que se puede colocar en obra con la mano.
- 51 Óculo: Ventana pequeña redonda u ovalada.
- 52 Guardapolvo: Tejadillo voladizo construido sobre un balcón o una ventana, para desviar el agua de lluvia.
- 53 Artesonado: Techo, armadura o bóveda con artesones de madera, piedra u otros materiales y con forma de artesa54 invertida.
- 54 Artesa: Cajón cuadrilongo, por lo común de madera, que por sus cuatro lados va angostando hacia el fondo y sirve para amasar el pan y para otros usos.
- 55 Antepecho: Pretil o baranda que se coloca en lugar alto para poder asomarse sin peligro de caer.
- 56 Renacimiento: Movimiento artístico europeo, que comienza a mediados del siglo XV, caracterizado por un vivo entusiasmo por el estudio de la Antigüedad clásica griega y latina.
- 57 Arco rebajado: Arco cuya altura es menor que la mitad de su luz58.
- 58 Luz: Distancia horizontal entre los apoyos de un arco, viga, etc.
- 59 Albero: Tierra de color ocre usada en jardinería y en las plazas de toros.
- 60 Tejaroz: Alero del tejado. // Tejadillo construido sobre una puerta o ventana.
- 61 Cartabón: Ángulo que forman en el caballete62 las dos vertientes de una armadura de tejado.
- 62 Caballete: Línea horizontal y más elevada de un tejado, de la cual arrancan dos vertientes.
- 63 Dovela: Piedra labrada en forma de cuña, para formar arcos o bóvedas, el borde del suelo del alfarje, etc.
- 64 Regionalismo: Tendencia basada en la utilización de elementos típicos, constructivos y decorativos de la arquitectura del lugar.
- 65 Ménsula: Elemento perfilado con diversas molduras, que sobresale de un plano vertical y sirve para recibir o sostener algo.
- 66 Clave: Piedra central y más elevada con que se cierra el arco o la bóveda.
- 67 Cartela: Pedazo de cartón, madera u otra materia, a modo de tarjeta, destinado para poner o escribir en él algo.
- 68 Chaflán: Cara, por lo común larga y estrecha, que resulta, en un sólido, de cortar por un plano una esquina o ángulo diedro. // Plano largo y estrecho que, en lugar de esquina, une dos paramentos o superficies planas que forman ángulo.
- 69 Tímpano: Espacio triangular que queda entre las dos cornisas inclinadas de un frontón y la horizontal de su base.
- 70 Montera: Cubierta de cristales sobre un patio, una galería, etc.
- 71 Tornapunta: Madero ensamblado en uno horizontal para servir de apoyo a otro vertical o inclinado. // Puntal72.
- 72 Puntal: Madero hincado en firme, para sostener la pared que está desplomada o el edificio o parte de él que amenaza ruina.
- 73 Dentellón: Dentículo.
- 74 Pinjante: Adorno con forma de florón o medallón.
- 75 Crestería: Línea continua de ornamentos que coronan una fachada, tejado, sillería de coro o altar.


BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS


- Manuel Álvarez-Benavides y López: "Nomenclátor de Sevilla" (facsímil del original de 1871); Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Sevilla; ISBN: 978-84-96698-38-3; Depósito Legal: SE-6073/2009.
- José María de Mena: "Historia de Sevilla"; Plaza&Janés Editores; ISNB: 84-01-37200-3; Depósito Legal: B.37.692-1987; Esplugues de Llobregat (Barcelona), 1975.
- Francisco Collantes de Terán Delorme y Luis Gómez Estern: "Arquitectura Civil Sevillana"; Excmo. Ayuntamiento de Sevilla; ISNB: 84-85268-05-9; Depósito Legal: CA-451-1976.
- Guillermo Vázquez Consuegra: "Cien edificios de Sevilla"; Sevilla: Consejería de Obras Públicas y Transportes, 1988; ISNB: 89-87001-08-4; Depósito Legal: CA-1025-1988.
- Guillermo Vázquez Consuegra: "Guía de Arquitectura de Sevilla"; Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes; ISNB: 8487001-94-7; Depósito Legal: CA-537/92.
- Rafael Sánchez Mantero: “Historia Breve de Sevilla”; Editorial Silex; ISBN: 84-7737-038-9; Depósito Legal: M-26207-2000.
- VV.AA.: “Pequeño Diccionario Visual de Términos Arquitectónicos”; Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S.A.); ISBN: 978-84-376-3125-7; Depósito Legal: 2.765-2013.
- Manuel Jesús Roldán: “Historia de Sevilla”; Editorial Almuzara; ISBN: 978-84-16100-18-7; Depósito Legal: CO-690-2014.
- Guillermo Fatás y Gonzalo M. Borrás: "Diccionario de Términos de Arte"; Alianza Editorial, S.A.; ISBN: 84-7838-388-3; Depósito Legal: M-26.868-1993.
- Sede Electrónica del Catastro
- Real Academia de la Historia | Izquierdo Martínez, José María
- Diputación de Sevilla | Revista Archivo Hispalense número: 318, Volumen: 105, Año: 2022 | Sobre la casa-patio en Sevilla : 1750-1929
- Universidad Pablo de Olavide de Sevilla | Revista Atrio: 10-11 (2005 | Arquitectura doméstica en Sevilla durante la segunda mitad del siglo XVIII
- Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes | Blanco White, José María | "El alcázar de Sevilla"
- Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes | Cervantes, Miguel de | "Rinconete y Cortadillo"
- Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes | Izquierdo Martínez, José María | "Divagando por la ciudad de la gracia"
- ExplicArte Sevilla | Un paseo por la calle Federico Rubio
- ExplicArte Sevilla | Un paseo por la calle Jamerdana
- Eva Recommends Castellar Pool & Terrace
- Glosario ilustrado del arte arquitectónico
- DRAE


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Los datos de comunicaciones se han tomado, en noviembre de 2025, de la Web oficial de Prodetur (Sociedad instrumental de la Diputación de Sevilla responsable de la promoción del turismo en la provincia de Sevilla) y de Google Maps.


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