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una Ventana desde Madrid

Herencia de los Borbones, siglo XIX

Fernando VII (1808, 1813-1833)

Introducción



Fernando VII, el "Deseado", o el Rey Felón1, nació el 14 de octubre de 1784 en el Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial y murió en Madrid el 29 de septiembre de 1833. Su educación quedó a cargo de religiosos, destacando el canónigo Juan Escoiquiz, quien tras ser nombrado maestro suyo de Geografía y Matemáticas en 1796 resultó de un natural tan ambicioso e intrigante que en 1800 fue desterrado a Toledo tras haber ejercido una gran influencia sobre el futuro rey, algo que continuaría ejerciendo después del destierro.

Madrid, Retrato de Fernando VII, de Antonio Carnicero (1808). Museo de Historia de Madrid

Madrid, Retrato de Fernando VII, de Antonio Carnicero (1808). Museo de Historia de Madrid.

El 4 de octubre de 1802 se casa con su prima María Antonia de Borbón, cuya madre, la reina napolitana María Carolina, era hermana de la reina francesa María Antonieta, ejecutada en 1793. Este matrimonio condicionaría parte de las actuaciones del Príncipe de Asturias en la búsqueda del descrédito del favorito real Manuel Godoy. Y es que éste había firmado en 1796 una alianza militar entre la Monarquía española y la República francesa, algo considerado por la reina napolitana como una traición a las monarquías europeas. A la muerte de su esposa el 21 de mayo de 1806, sería Juan Escoiquiz quien continuaría influenciándolo en contra de Godoy. Surge así el llamado Grupo Fernandino, el cual, ante el malestar público causado por el hambre provocada por varios años de malas cosechas y la mala situación económica al hallarse en un estado de guerra casi continua, tiene fácil centralizar el malestar público en la persona del favorito real, el cual había acumulado demasiado poder político en los últimos años. El 27 de octubre de 1807 se hallan unos documentos comprometedores en el cuarto del príncipe Fernando, quien, tras confesar rápidamente su culpa, delata a los demás integrantes de la conspiración. Todo ello, unido a la petición de perdón del príncipe, la concesión de éste por parte del rey y la apertura de una causa judicial, se publica en la Gazeta de Madrid. El rápido perdón de Carlos IV a su hijo y las débiles penas impuestas a los condenados (el destierro de los sitios reales fue la pena impuesta a los más comprometidos como el Duque del Infantado o el canónigo Escoiquiz) hacen que los enemigos de Godoy puedan hacer correr entre el pueblo la idea de que todo ha sido una farsa de este último para socavar el prestigio del futuro Fernando VII.

Madrid, Monumento a Daoíz y Velarde delante del Arco del Parque de Artillería de Monteleón

Madrid, Monumento a Daoíz y Velarde delante del Arco del Parque de Artillería de Monteleón.

El 17 de marzo de 1808, mientras se encontraba la Familia Real en Aranjuez, se produce una sublevación en dicho sitio tras la cual el rey se vio forzado a desposeer de todos su cargos a Manuel Godoy. A continuación, el 19 del mismo mes, es obligado a abdicar en favor de su hijo Fernando, el cual reinaría solamente algo más de un mes, hasta abril de 1808. Sus primeras medidas fueron favorecedoras de las clases privilegiadas y de corte populista. Tras secuestrar el 20 de marzo los bienes de Godoy y de muchos de sus familiares, el 3 de abril se abre una causa criminal contra él mismo. Al volver a Madrid el 24 de marzo y hacer su entrada en la ciudad, es aclamado por la población como rey. Sin embargo, Madrid, al igual que la mitad Norte del país, estaba dominada por las tropas francesas, una presencia justificada por el Tratado de Fointainebleau, del 27 de octubre de 1807, donde se establecía la invasión de Portugal, país aliado de Inglaterra. El emperador Napoleón se niega a reconocer a Fernando VII como rey y el 10 de marzo parte el rey de Madrid, atraído hacia el Norte de España en la creencia de que iba a reunirse con el emperador francés, lo cual no es más que un engaño de los emisarios franceses para llevarlo hasta territorio francés. A su llegada a la ciudad francesa de Bayona, se encuentra allí con Napoleón y tras la llegada en abril de Carlos IV y su esposa, se produce una sucesión de renuncias a la corona española. Fernando VII le devuelve la corona a su padre y el 5 de mayo, ambos, padre e hijo, abdican en favor de Napoleón, quien posteriormente nombra como rey de España a su hermano José.

De este último rey intruso, apodado por el pueblo como Pepe Botella3, o Rey Plazuelas4, sólo han quedado en Madrid los espacios abiertos obtenidos tras el derribo de numerosos edificios, algunos de ellos históricos, en el intento de imitar las grandes plazas de otras ciudades europeas. Entre otros, se derribaron los conventos y templos que dieron lugar a las actuales plazas de Mostenses, San Ildefonso, San Martín, San Miguel, o Santa Ana. Se demolieron los edificios existentes al Este del Palacio Real, como la Biblioteca Real, el Juego de Pelota, el Convento de San Gil y las iglesias de San Juan y de Santiago, obteniendo un espacio despejado que fue el origen de la actual Plaza de Oriente. El Palacio del Buen Retiro queda destruido, sólo quedan en pie el lateral donde se encuentra el Salón de Reinos y el Casón o Salón de Bailes, todo lo demás ha sido derribado, quemado, o explosionado, incluyendo el Laboratorio de Piedras Duras, o la Fábrica de Porcelana, destruida esta última por los ingleses. Hay ideas fundadas de que la destrucción de ésta última, más que a motivos bélicos, obedeció a la posible competencia que dicha fábrica representaba para la porcelana inglesa.

Al huir de España en 1813, entre los tesoros que lo acompañaban estaban las llamadas Joyas de la Corona, algunas de las cuales no volverían ya a recuperarse.

Cuando el 12 de mayo Fernando VII firma un decreto publicado el 23 de mayo en la Gazeta de Madrid comunicando al pueblo español su renuncia al trono, ya se habían producido en la Villa los sangrientos levantamientos del 2 de mayo5. Al tener el pueblo conocimiento de abdicaciones, se establecen Juntas en diferentes ciudades que nombran como rey a Fernando y declaran la guerra a Francia, una guerra que comenzó el 2 de mayo de 1808 en las calles de Madrid y finalizó el 17 de abril de 1814. En la foto de entrada, vemos el monumento a los Capitanes de Artillería Luis Daoíz y Pedro Velarde existente delante de la reconstrucción del Arco del desaparecido Parque de Artillería de Monteleón, lugar donde murieron combatiendo el 2 de mayo de 1808 cuando con exiguas fuerzas y la ayuda de algunos voluntarios civiles hacían frente a varias divisiones del ocupante francés. Mientras, en el sitiado Cádiz se aprueba una Constitución que establece igualmente como rey a Fernando VII.

En 1813, las victorias militares de la coalición anglo-portuguesa-española hacen que Napoleón firme un tratado en Valençay el 11 de diciembre de dicho año; en él se establece el regreso de Fernando VII como rey de España, la terminación del estado de guerra entre ambos países y la salida de España de la coalición anglo-portuguesa. El día 22 de ese mismo mes, vuelve a entrar el rey en España y se traslada hasta Valencia, donde comienzan los planes para devolver el país al régimen absolutista6. Aunque no es objeto del presente trabajo los diferentes cambios de régimen y movimientos políticos existentes durante este reinado, como resumen diremos que el 4 de marzo se suprimió la Constitución, declarando como nulo todo lo efectuado por las Cortes. En 1820, tras el pronunciamiento7 del militar Rafael de Riego en Cabezas de San Juan, vuelve a establecerse un régimen constitucional que sólo duraría tres años, hasta la intervención en España de los conocidos Cien Mil Hijos de San Luis, un ejército enviado por las potencias absolutistas europeas para devolver este poder al rey español. Durante este período, conocido como la Década Ominosa, se anuló todo lo realizado por los constitucionalistas y se sucedieron las detenciones y ejecuciones de muchos de ellos, por lo que otros debieron huir del país para salvar la vida.

En 1829, muere su tercera esposa, Maria Amalia de Sajonia, sin haberle dado ningún heredero; lo mismo que sucedió con Isabel de Braganza, su segunda esposa, con la que se casó en 1816 y que murió en 1818. En 1829, se casa por cuarta vez, esta vez con su prima María Cristina de Borbón. El 29 de marzo de 1830 promulga8 la Pragmática sanción, restableciendo la norma de Castilla por la cual las mujeres podían heredar el Trono. El 10 de diciembre nace la futura Isabel II y aunque durante una grave enfermedad del rey éste anula la Pragmática Sanción y queda como heredero su hermano Carlos María Isidro, al curarse vuelve a establecerla el 31 de diciembre de 1832, algo que no acepta su hermano. A la muerte del rey al año siguiente, Isabel II tiene sólo tres años de edad, por lo que queda como regente su madre la reina María Cristina.

Durante el infortunado reinado de Fernando VII, el país ha visto destruido su territorio y su economía en la feroz Guerra de la Independencia; la incipiente industria ha quedado arrasada; los territorios continentales de la América española se han independizado; diferentes sectores políticos se han hecho enemigos irreconciliables; y a su muerte surgen unas guerras carlistas que continuarán destrozando el cada vez más yermo solar del país. Aun así, se pudo crear el Museo del Prado, los museos de Artillería e Ingenieros, el Gabinete Topográfico (hoy desaparecido), el Real Conservatorio de Música y Declamación, la Bolsa de Comercio, el Casino de la Reina (tan modificado en el día de hoy que de la construcción original se puede decir que sólo se ha salvado la puerta principal, trasladada hasta el Retiro como Puerta de la Independencia, situada frente a la Puerta de Alcalá), y el Ateneo Artístico y Literario.

A continuación, veremos diferentes monumentos y edificios construidos en Madrid durante su reinado y que han conseguido permanecer hasta el día de hoy.

Monumentos y puntos de interés




Madrid, Iglesia de Santiago

Madrid, Iglesia de Santiago.

En la actual Parroquia de Santiago y San Juan Bautista se unen las parroquialidades de las antiguas iglesias medievales de Santiago y de Iglesia de San Juan Bautista, cuya existencia ya quedaba reflejada en el fuero de Madrid de 1202. Tradicionalmente, se decía que, tras la fundación de la Iglesia de San Juan Bautista por un emperador romano, había sido consagrada en 1224 o 1254 por el obispo Silves. De la Iglesia de Santiago también se hace mención en un documento de 1257 referente a dos diáconos y en otro de 1438 relacionado con una promesa a los Santos Cosme y Damián.

Las dos iglesias fueron demolidas en 1809 siguiendo las instrucciones de José Bonaparte, quien, en su intento de imitar lo que había hecho su hermano Napoleón en París y en otras ciudades europeas a las que dotó de grandes espacios abiertos, derribó un gran número de edificios en Madrid. Otra fuente establece, en cambio, que la Iglesia de Santiago fue derribada antes, en el año 1806, debido a los graves daños sufridos por un vendaval sucedido el 28 de diciembre de 1805. Sea de una forma u otra, lo cierto es que en 1811, cuando se acomete la reconstrucción de la Iglesia de Santiago, los dos templos medievales han dejado de existir, no sabiéndose nada más de la Iglesia de San Juan Bautista hasta la aparición de sus restos en el siglo XX durante unas obras llevadas a cabo en la Plaza de Ramales.

La Iglesia de Santiago era el lugar donde la Orden de Santiago celebraba sus capítulos y donde habían sido enterrados miembros de destacadas familias, entre las que se puede nombrar a los Losada, o a los Rivadeneira.

De su nueva construcción se encargó un arquitecto que había sido ayudante del excepcional Juan de Villanueva, Juan Antonio Cuervo, y la duración de las obras se extendería hasta 1814. La planta del templo es cuadrada con una cruz griega inscrita en su interior, contando con coro alto a los pies y presbiterio9 semicircular donde destaca el cuadro "Santiago Matamoros", de Francisco Rizzi, procedente de la anterior Iglesia de Santiago derruida.

La portada del templo se enmarca entre dos parejas de pilastras10 toscanas11 es adintelada15 y está rematada por una cornisa sustentada sobre ménsulas sobre la que aparece un altorrelieve18 de Santiago Matamoros. La ventana existente sobre la portada cuenta con una vidriera en la que aparece la cruz de Santiago con una cruz de Malta a cada lado.

En definitiva, una fachada neoclásica en la que Cuervo intentó seguir las enseñanzas de su maestro aunque carecía de la capacidad de éste, algo evidente al observar el frontón curvo, desproporcionadamente pequeño en relación con el resto de la fachada y de la cúpula. Pero no todo es culpa del arquitecto; hay que destacar la falta de materiales y de fondos con que afrontar en aquel momento las obras. Algo perfectamente reflejado en la combinación de una fábrica de ladrillo con encadenados de granito, o en la ausencia de tambor19 en la cúpula. En ésta, cabe señalar la linterna20 de doce caras.

Merece la pena apuntar las siguientes líneas que podemos leer en el libro "Guía de Madrid, Siglo XIX, Tomo I", de Don Ramón Guerra de la Vega:

"Las iglesias de la vieja Europa habían dejado de ser el campo de actividad de la mejor arquitectura. Un nuevo poder civil, nacido de los cambios generados por la Revolución Francesa, se encargaría de impulsar la ciudad burguesa del siglo XIX".

Localización: Plaza de Santiago, s/n. 28012 Madrid.


Madrid, Puerta de Toledo

Madrid, Puerta de Toledo.

Los orígenes de la Puerta de Toledo están en la llamada Cerca del Arrabal, construida, posiblemente, en el año 1438 a raíz de una epidemia de peste acaecida en Madrid con el fin de unir todos los arrabales de la ciudad. De los ocho postigos y puertas con que contaba, una de ellas era la Puerta de La Latina, en la Calle de Toledo, frente a la Plaza de la Cebada, y que antes se había llamado Puerta de San Francisco por estar cerca del convento donde hoy está la Basílica de San Francisco el Grande. Tomó el nombre de La Latina por estar al lado del hospital del mismo nombre, fundado éste por Beatriz Galindo "La Latina", preceptora de Isabel "la Católica" y de sus hijos. Cuando en 1566 Felipe II decide realizar una nueva cerca por motivos sanitarios y fiscales, esta última entrada será sustituida por la Puerta de Toledo. En 1625, Felipe IV ordena la construcción de otra cerca mayor que la anterior debido al aumento de la población en la Villa. Con ésta, se pretendía que se pagara el correspondiente impuesto por los productos que entraran en la ciudad procedentes del Sur, además de vigilar la entrada a Madrid. Será entonces cuando se adelante la posición de la Puerta de Toledo hasta la Calle Capitán Salazar Martínez; y ahí continuaría hasta que en 1813 fuera derribada.

Será, pues, en 1813 cuando se comience a construir la actual Puerta de Toledo en el mismo lugar donde hoy la conocemos. El objetivo era celebrar la llegada al trono de José I, quien había encargado el proyecto al arquitecto Silvestre Pérez. De hecho, en los cimientos de esta puerta que nunca llegó a construirse, se encontró una caja con monedas del rey francés y un ejemplar la Constitución de Bayona. Tras la salida de los franceses de España, Fernando VII decide levantar la mencionada obra de la mano del arquitecto Antonio López Aguado, por lo que el fin cambió radicalmente y pasó a ser un símbolo de la derrota francesa y de la restauración de Fernando VII como rey de España. Sin embargo, pese a todo, los trabajos no pudieron comenzar hasta 1817. En la caja antes mencionada, se introdujeron varias monedas del monarca y un ejemplar de la Constitución de Cádiz, ejemplar que sería definitivamente retirado por expreso deseo del rey; así, de ser un monumento que daría la bienvenida a la Carta Magna de 1812, se convirtió en una conmemoración del reinado del monarca español. Tanto es así que durante el Trienio Liberal (1820-1823) se colocó de nuevo una copia de La Pepa en la clave del arco, la cual fue nuevamente retirada con la vuelta al trono de Fernando VII en 1824.

Inaugurada oficialmente en 1827, por ella pasarían a lo largo de todo el siglo XIX las frutas y verduras que traían los campesinos de Leganés y Carabanchel para venderlas en el Mercado de la Cebada. La decoración que remata la parte central y los laterales fue un diseño de José Ginés iniciado en 1819, siendo finalmente esculpida por Ramón Barba y Valeriano Salvatierra. Ésta mira al río Manzanares y al Puente de Toledo, dando así la bienvenida a quienes llegaban a la ciudad desde el Sur. Toda esta decoración está destinada a glorificar a Fernando VII. De este modo, el grupo principal que corona el centro es una alegoría de España donde la Patria (representada por una Minerva que sostiene un escudo real) ostenta su poder sobre las dos esferas que hay a los pies y que representan el mundo. A los lados, las Artes y las Provincias dan sus dones a la Monarquía, que las protege. Cabe destacar también los numerosos trofeos militares como símbolo de la victoria contra los franceses. En la parte que mira al interior de la ciudad, un escudo de la Villa es sostenido por dos ángeles, mientras que una lápida recuerda, una vez más, la gloria española sobre Francia en la Guerra de la Independencia (1808-1814).

A los lados, había dos edificios más construidos por López Aguado que la unían a la cerca antes mencionada, aunque ambos fueron derribados a comienzos del siglo XX. En 1994, fue restaurada y limpiada; en el año 1996, se la declaró Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento, si bien la mala suerte se cebó con ella dos años más tarde, en 1998, momento en que la caída de un rayo afectó a las esculturas principales, teniendo que ser intervenidas con urgencia.

Localización: Glorieta de la Puerta de Toledo. 28005 Madrid.


Madrid, Puente del Rey

Madrid, Puente del Rey.

El Puente del Rey se construyó en 1816 tras la Guerra de Independencia española siguiendo los deseos de Fernando VII, quien así podía llegar cómodamente en carruaje desde el Campo del Moro21 hasta la Casa de Campo sin tener que dar un rodeo a través del Puente de Segovia, como se había venido haciendo desde que la antigua heredad de los Vargas pasara a manos de Felipe II en 1562, y Juan de Herrera construyera este último puente en 1588. Su utilización quedaba reservada exclusivamente al rey, de ahí el nombre que tomó. En 1931, tras la llegada de la II República, la Casa de Campo pasa a ser un parque público, convirtiéndose el puente en principal lugar de paso hacia ella y ampliándose para permitir el tránsito de tráfico rodado. Este tráfico se incrementó enormemente durante los años sesenta al construirse la M-30, una autovía de circunvalación23 de Madrid que pasaba por encima. En la actualidad, tras el soterramiento de la M-30 dentro del proyecto Madríd Río, comenzado en el año 2007 y terminado en 2011, el Puente del Rey se ha convertido en un lugar de paso exclusivamente peatonal o ciclista.

La construcción, realizada en piedra de Colmenar, constaba de seis arcos de medio punto con ocho metros de luz cada uno sobre los que se extendía un tablero de 4,70 metros de ancho. En el período comprendido entre los años 1934 y 1935, el ingeniero de caminos José María Cano llevó a cabo modificaciones en él con el fin de encauzar el tráfico rodado desde Príncipe Pío hasta la Avenida de Portugal. El resultado que podemos ver en la actualidad es un puente de cuatro arcos, al haberse enterrado dos de los originales, y un ancho de tablero de 25 metros al haberse ampliado éste aguas abajo24 sin que quedara sustancialmente modificada su imagen original.

El arquitecto encargado de su obra fue Isidro González Velázquez, el cual fue el discípulo preferido de Juan de Villanueva y el mejor arquitecto durante el reinado de "el Deseado". Si no le hubiera tocado vivir la ruina de la posguerra, sin la disponibilidad de medios económicos con los que llevar a cabo grandes construcciones, hubiera pasado a ser recordado como uno de los grandes arquitectos del siglo XIX. Además del Puente del Rey, fueron realizaciones suyas el desaparecido embarcadero del estanque del Retiro dentro del conjunto de los Jardines Románticos del Retiro, el Obelisco del Dos de Mayo, el Real Colegio de Medicina, el Senado, el proyecto inicial de la Plaza de Oriente y la que fue su obra más sobresaliente: la Casita del Labrador, en Aranjuez.

Localización: Puente del Rey. 28008 Madrid.


Madrid, Senado

Madrid, Senado.

El Palacio del Senado se encuentra situado en el que fue Colegio de la Encarnación, de los Padres Agustinos Calzados, muy cerca del Palacio Real. Más conocido por el nombre de Colegio de María de Aragón, su fundación se debió a Doña María de Córdoba y Aragón, hija de Don Álvaro de Córdoba, Caballerizo Mayor de Felipe II, y dama de la reina Ana de Austria.

Una vez finalizada la Guerra de la Independencia (17 de abril de 1814), las Cortes Españolas, de carácter unicameral entonces y elegidas tras la Constitución de 1812, se trasladan a Madrid, utilizando como sede en un primer momento el Teatro de los Caños del Peral. Es el 2 de mayo de 1814 cuando se reúnen por primera vez en la iglesia de este antiguo colegio, habilitada con premura como Salón de Sesiones. Esta primera etapa del Senado duró bien poco, ya que sólo dos días después, el 4 de mayo, Fernando VII declara abolida la Constitución, vuelve el absolutismo y el templo es devuelto a los Padres Agustinos.

Tras el pronunciamiento militar llevado a cabo por Rafael de Riego el 1 de enero de 1820 en el municipio sevillano de Las Cabezas de San Juan para restablecer la Constitución de 1812, comenzó el llamado Trienio Liberal. Dichas tropas formaban parte de un ejército que iba a partir hacia América con el fin de intentar recuperar el control sobre las colonias españolas sublevadas. El pronunciamiento acabó con cualquier posible esperanza de lograrlo. Tras mostrar Fernando VII su disposición a aceptar dicha Constitución el 10 de marzo, procedió a jurarla en julio. En ese mismo año, el rey encarga a Isidro González Velázquez la conversión del antiguo colegio de María de Aragón, del siglo XVI, en el edificio que sería sede nuevamente de las Cortes. Para ello, y dentro de un estilo neoclásico, transformó el edificio de la iglesia en Salón de Cortes, dándole una nueva forma elipsoidal y ordenándolo mediante columnas adheridas a los muros. En 1823, se restaura el absolutismo y el Palacio regresa una vez más a manos de los religiosos.

En 1833, tras la muerte de Fernando VII y el establecimiento del Estatuto Real en 1834, vuelve a instaurase en España un sistema constitucional bicameral en forma de cámaras Alta y Baja, o como se llamó entonces, Estamento de Próceres (Senado) y Estamento de Procuradores del Reino (Congreso). El Estamento de Próceres se instaló en un primer momento en el Casón o Salón de Bailes del Buen Retiro, pasando a ocupar nuevamente el Convento Agustino tras las Leyes de Desamortización25 de 1835 mediante las cuales éste pasa a manos del Estado, esta vez ya de forma definitiva. Es entonces cuando se crea la biblioteca del Senado.

El edificio ha tenido otras diversas transformaciones y obras. El arquitecto Álvarez Bouquel transformó el interior del edificio y le dio formas neoclásicas a su fachada entre 1844 y 1870. En 1882, el arquitecto Emilio Rodríguez Ayuso hizo desaparecer cualquier posible elemento que recordara su anterior etapa como edificio religioso y reconstruyó la Sala de lectura, instalando en ella una biblioteca de estilo neogótico inglés realizada en hierro fundido y a la que dará forma el herrero Bernardo Asíns y Serralta. Bernando Asíns construyó además otras bibliotecas como las del Casino, el Instituto Geográfico, el Palacio de Buenavista, o el Gran Depósito de libros de la Biblioteca Nacional. Otra magnífica obra suya fue el Palacio de Cristal del Retiro. A finales del siglo XIX, el arquitecto Ortiz de Villajos construye la notable Sala de Conferencias.

El Senado desaparece durante gran parte del siglo XX. En 1931, el régimen republicano lo suprime y sus instalaciones son utilizadas durante el franquismo como sede del Consejo Nacional del Movimiento. Es con la vuelta de España al régimen democrático, en 1977, cuando la Cámara Alta recupera su existencia. Anteriormente, durante ese mismo siglo XX, se realizaron diversas intervenciones en el edificio, destacando la de 1969, año en que se construyó una nueva planta de oficinas, y la de 1987, momento en que se amplió mediante la construcción de un nuevo edificio, obra del arquitecto Salvador Gayarre y a cuya inauguración asistió el rey Juan Carlos I.

Como podemos leer en la propia web del Senado:

"[...]el antiguo convento de traza herreriana incorporó elementos del último neoclasicismo, como el salón de sesiones, mientras que su ambientación y mobiliario se realizaban dentro de las características de los estilos isabelino, regencia y alfonsino."

Localización: Plaza de la Marina Española. 28013 Madrid.


Madrid, Obelisco del Dos de Mayo

Madrid, Obelisco del Dos de Mayo.

La realización del Obelisco del Dos de Mayo se inició en 1821, durante el Trienio Liberal, tras el concurso convocado por el Ayuntamiento de Madrid para la construcción de un monumento en homenaje a los héroes del 2 de Mayo. Aunque la voluntad de su construcción ya la habían expresado las Cortes en 1814, la restauración del Absolutismo tras el regreso de Fernando VII de su cautiverio francés paralizó el proyecto y hubo que esperar hasta el Trienio Liberal para que se reemprendiese el proyecto. Como localización se escogió el mismo lugar donde aquel 2 de mayo (no confundir con los fusilamientos efectuados el día siguiente en la montaña de Príncipe Pío e inmortalizados por el genial Goya) las tropas francesas habían fusilado a un gran número de españoles. Estaba situado en el camino de acceso hasta lo que había sido Palacio del Buen Retiro y en aquellos momentos, tras su destrucción durante la Guerra de la Independencia, se utilizaba como cuartel de Artillería.

Al concurso se presentó Isidro González Velázquez, quien quedó en primer lugar con un proyecto inspirado en el catafalco26 que él mismo había diseñado para los funerales de la reina Isabel de Braganza (1797-1818), segunda esposa de Fernando VII. De las esculturas se hizo cargo en un primer momento Esteban de Agreda, colocándose la primera piedra el 21 de abril de 1821. Sin embargo, las labores no continuaron al ritmo deseado por sus autores debido al estado de ruina en que se encontraba el Ayuntamiento. La vuelta del Absolutismo en 1823 paralizó la construcción y hubo que esperar hasta 1836, durante el reinado de Isabel II, para retomar las obras, las cuales se finalizaron cuatro años después, en 1840.

El monumento tiene como base un zócalo inferior poligonal de ocho caras. Sobre éste, se asienta el sarcófago cuadrado en cuya cara principal, situada al Oeste, se encuentra la urna que contiene las cenizas de los héroes de aquella jornada. Sobre ella, hay un medallón en el que aparecen representados los bustos de los capitanes de Artillería Daoíz y Velarde, héroes sublevados el 2 de mayo, en el Parque de Artillería de Monteleón. Otro polígono de ochos lados cubre el sarcófago y sobre él aparece una base cuadrada con una figura simbólica en cada lateral esculpida por diferentes artistas sobre los modelos realizados por Esteban de Agreda en 1823. En la cara Oeste, se encuentra la estatua del escultor Francisco Pérez que representa el Patriotismo; en la cara Sur, la representación de la Virtud, de Sabino Medina; al Este, la correspondiente a la Constancia, de Francisco Elías; y finalmente al Norte, el Valor, de José Tomás. Un obelisco levantado sobre la base anterior y terminado en una pirámide sirve de remate del conjunto.

Una vez acabadas las obras, se trasladaron hasta el lugar los restos de las víctimas de aquella aciaga jornada, que en aquel momento se encontraban en la entonces Catedral de San Isidro. El traslado se realizó con la mayor solemnidad, en una carroza donde iban tres cajas de latón conteniendo los restos de Luis Daoíz, Pedro Velarde y demás víctimas del 2 de mayo.

En 1985, el monumento pasó a conmemorar a todos los caídos por España y en recuerdo de éstos, una llama arde de forma permanente.

Con esta construcción, se inició la urbanización del solar que había ocupado el ya arruinado palacio que, en el siglo XVII, el conde-duque de Olivares había mandado construir para Felipe IV, el "rey Planeta". Quedaba así definido el primer espacio del nuevo barrio de los Jerónimos, la Plaza de la Lealtad, cuyas formas curvas son una prolongación de la reja que rodea al monumento.

Localización: Plaza de la Lealtad. 28014 Madrid.


Madrid, Montaña artificial

Madrid, Montaña artificial.

Entre los años 1826 y 1830, el arquitecto Isidro González Velázquez da forma a otro encargo de Fernando VII: unos Jardines Románticos en el Retiro. El lugar para construirlo sería al Nordeste del Real Sitio, en la zona delimitada en exclusiva para la Familia Real y conocida como Reservado. Aquí, se construirían una serie de pequeñas dependencias realizadas con materiales baratos como el ladrillo, la madera, la pizarra y la teja que tomarán un nombre tan descriptivo como el de "caprichos". Estas caprichosas construcciones se habían puesto de moda durante el siglo XVIII, siendo muy afamado el Pequeño Trianón de la reina María Antonieta. En Madrid, existe un magnífico ejemplo de este tipo de parques que se encuentra en muy buen estado de conservación. Se trata del Parque El Capricho, en la Avenida de Osuna.

Los "caprichos" construidos en el Retiro por Isidro González fueron la Casa de Fieras, la Casa del Contrabandista, la Casita del Pescador, la Casa del Pobre, la Casa Rústica o Persa, y la Montaña Artificial. A estas construcciones hay que añadir otra obra del mismo arquitecto: el Embarcadero Real en el estanque del Retiro.

La Casa de Fieras se construyó aprovechando la existencia de otra pequeña existente anteriormente. Cuando se terminó, era un edificio de dos plantas con un patio de formas irregulares que dio lugar a diversas opiniones sobre él, siendo la mayoría negativas. En principio, la colección de animales estaba compuesta por un avestruz, una cebra, un chacal, dos hienas, una pantera y varios cachorros de tigre que se concentraban en el piso inferior, preparado con celdas y diversos enrejados. En el superior, lo que había eran diversos cuartos preparados para el descanso de la Familia Real.

La Casa del Contrabandista se ha conservado convertida en una sala de fiestas. Consta de una estancia circular en la que existía una noria y, adosada a ella, se extendía otra dependencia alargada. Está construida con piedra y ladrillos y el techo circular pasó de estar recubierto primero por tejas a estarlo en la actualidad por plomo, o zinc. En el interior, dentro de una rica colección de telas, se podían observar diferentes maniquíes, algunos de ellos autómatas27 vestidos como contrabandistas del Sur de España.

Madrid, Casita del Pescador

Madrid, Casita del Pescador.

La Casita del Pescador tiene planta de cruz griega y está cubierta por un chapitel de plomo de estilo escurialense28. Se encuentra situada en medio de un lago de irregulares formas y en el que nadaban peces que daban sentido al nombre de Casita del Pescador. La rodea un estanque y hasta ella se llega atravesando un pequeño puente. En la actualidad, se encuentra en muy buen estado de conservación.

La Casa del Pobre, también llamada del Pobre y del Rico, estaba situada cerca de la Casa Persa y estaba formada por dos pisos. En el inferior, aparecían en primer lugar unos maniquíes representando, dentro de una modesta cocina, a una anciana hilando al lado de una cuna con un niño durmiendo. Detrás de esta escena, hay otro cuarto donde aparece un matrimonio llegado de Cuba que ayuda a los primeros. En el piso superior, aparecía un lujoso gabinete con las paredes forradas de telas y la presencia de candelabros, espejos y diverso mobiliario; un gran contraste con el exterior, formado por muros de mampostería29, ladrillos y troncos de madera. Fue derruida en 1963.

La Casa Rústica, o Persa, estaba junto a la Calle de Alcalá, al lado del Paseo de Coches. Estaba formada por tres dependencias diferentes en las que destacaba la central, un Salón decorado con sedas y objetos provenientes de China. En cambio, su exterior era de una apariencia más tosca al estar revestido de troncos a los que se les había dejado la corteza. En 1894, fue derribado debido al mal estado en que se encontraba.

El Embarcadero Real se encontraba en el mismo emplazamiento que en la actualidad ocupa el Monumento a Alfonso XII y fue derribado a principios del siglo XX para construir este último. Los materiales de construcción eran la piedra, el ladrillo y la madera, estando la cubierta realizada en plomo y zinc. En su interior, se habían construido varias dependencias para descanso de la Familia Real. Para la navegación, se utilizaban las Falúas Reales que el rey hizo traer de Aranjuez, lugar donde hoy se conservan en el Museo de Falúas Reales. En la parte Sur del estanque, aparece la Fuente egipcia, también obra de Isidro González y que ha se ha conocido como el Canopo, la Gorda, o la Tripona, haciendo alusión al canope31 que aún conserva. En su interior, era donde se encontraba el depósito del agua movida por las norias existentes a cada lado de esta fuente y también cubiertas por construcciones similares al Embarcadero Real. Lamentablemente, ha desaparecido la estatua del dios egipcio Osiris que se levantaba sobre la columna en que culmina el cuadrado pedestal al que parecen proteger las dos esfinges situadas a ambos lados de la fuente.

La Montaña Artificial también ha sido conocida como Montaña de los Gatos, o como el Tintero. En el momento de su construcción, contaba con un templete en su parte superior, en la actualidad desaparecido. A sus pies, se abría una ría que pronto se llenó de peces y gansos y sobre la que caía una pequeña cascada. El interior es hueco y está formado por una cúpula semiesférica realizada en ladrillo.

Localización: Zona Nordeste de los Jardines del Buen Retiro. 28009 Madrid.


Madrid, Real Colegio de Farmacia

Madrid, Real Colegio de Farmacia.

La Real Academia Nacional de Farmacia (RANF) y su museo tienen la sede en un edificio construido para el Real Colegio de Farmacia entre los años 1827 y 1830 por el arquitecto Pedro de Zengoitia Vengoa, el cual le dio un trazado neoclásico. Los fondos necesarios para la consecución de la obra fueron obtenidos mediante una suscripción realizada entre todos los farmacéuticos españoles.

El actual Museo de la RANF tiene su origen en el Museo del Real Colegio de Farmacéuticos de Madrid ya existente en el último cuarto del siglo XIX. Sin embargo y a pesar de que la voluntad para su creación es algo repetido en el Reglamento de régimen interior del Real Colegio correspondiente al año 1891, en el Estatuto de 1932 y en los Reglamentos de 1947, 1990 y 1992, no es hasta el 20 de marzo de 1969, tras el traslado de la RANF a su actual sede, cuando se crea dicho Museo. Éste fue trasladado de lugar dentro del mismo palacio durante en 1994, año en que pasó a ocupar su actual ubicación. Entre sus fondos, destacan todo el equipamiento correspondiente al de una farmacia del Madrid del siglo XIX, realizado en estilo neogótico, documentación del siglo XVIII de la propia Real Academia, instrumental científico de los siglos XIX y XX, recipientes para medicamentos realizados durante el siglo XVIII en cerámica de Talavera de la Reina, minerales, medallas y placas honoríficas, diferentes productos químicos y libros de recetarios, esculturas, uniformes y trajes académicos, fotografías y varios otros artículos relacionados con la profesión farmacéutica.

Para llegar hasta el origen de lo que hoy es la RANF debemos de retrotraernos al 16 de noviembre de 1589, cuando el Cardenal Arzobispo de Toledo Don Gaspar de Quiroga aprueba los estatutos de la Congregación y Colegio del Señor San Lucas y Nuestra Señora de la Purificación. Durante el reinado de Felipe V, es refundada mediante la pragmática otorgada el 21 de agosto de de 1737 en que se le da el nuevo nombre de Real Colegio de Farmacéuticos y establece sus fines en "cultivo y adelantamiento de la Farmacia, Química, Botánica e Historia Natural". La sede primera del colegio fue en la Calle de San Pedro, trasladándose en 1745 hasta la esquina situada en el cruce de la Calle del Barquillo con la Calle Sauco, donde construyó un Jardín Botánico y un Laboratorio con los fondos obtenidos mediante la venta de Farmacopea, Tarifa y Triaca. En 1780, se traslada nuevamente hasta la esquina de las Calles Relatores y Urosa, construyendo un nuevo laboratorio y jardín en una casa que compran en la Calle Atocha, 47 (actual 113).

Es en 1804 cuando se crea el Colegio de Farmacia de San Fernando, origen de la Facultad de Farmacia, que utilizaría en un principio las mismas instalaciones del Real Colegio de Farmacéuticos hasta que en 1830 se traslada hasta su nuevo edificio de la Calle de la Farmacia. Allí permanecerá hasta el año 1967, cuando la facultad se traslada hasta su nueva ubicación en la Ciudad Universitaria.

El Real Colegio de Farmacéuticos cambia de nombre y estatutos en 1850, momento en que deja de tener el título de Real y su director pasa a llamarse Presidente. En 1852, vende su sede y se traslada de nuevo, esta vez hasta un piso situado en la Calle Santa Clara, 4, donde permanecerá hasta 1939. En febrero de 1920, reinando Alfonso XIII, recupera el título de Real Colegio de Farmacéuticos, el cual mantendrá hasta el 6 de noviembre de 1932, en que ya con la II República cambia su nombre a Academia Nacional de Farmacia. El 15 de septiembre de 1936 es disuelta al igual que todas las demás Academias, situación que se mantiene hasta que el 28 de mayo de 1939 pasa a llamase Real Academia de Farmacia, trasladándose nuevamente hasta la Calle Campoamor, 18. El 9 de agosto de 1946 y mediante un Decreto presentado por el Ministro de Educación Don José Ibáñez Martín, se iguala en categoría y preeminencia con las demás Academias, incorporándose al Instituto de España. Otro nuevo Reglamento es aprobado el 7 de febrero de 1947 y el 25 de octubre de 1967 se inaugura con la solemnidad requerida su actual sede en el edificio que anteriormente había sido Facultad de Farmacia, tomando su actual denominación de Real Academia Nacional de Farmacia mediante unos nuevos estatutos del año 2003.

Localización: Calle de la Farmacia, 9 y 11. 28004 Madrid.


Madrid, Real Colegio de Medicina

Madrid, Real Colegio de Medicina.

En plena Calle de Atocha, zona elegida por varias órdenes religiosas para ubicar sus diferentes instalaciones hospitalarias, se levantó entre los años 1831 y 1840 el edificio del Real Colegio de Medicina. Su construcción se llevó a cabo de la mano de los arquitectos Isidro González Velázquez y Tiburcio Pérez Cuervo sobre lo que fueron las ruinas del antiguo Hospital de mujeres La Pasión, al lado del Hospital General de San Carlos, hoy Museo Reina Sofía. Durante el reinado de Carlos III, este monarca, a instancias del cirujano Antonio Gimbernat Arbós, ideó instalar en el mencionado Hospital de La Pasión un centro de enseñanza médica para dar a la profesión la instrucción necesaria: el Real Colegio de Cirugía de San Carlos. Este primer proyecto, con fecha 1 de enero de 1786, había sido encargado al propio Francisco Sabatini, quien se inspiraría en las trazas de Jacques Gondoin para la Escuela de Cirugía de París. El elemento más destacado de este edificio era el hemiciclo32 clasicista, que se impuso en el resto de Europa como modelo para las Aulas Magnas de las Instituciones Académicas. Sin embargo, el proyecto de Sabatini nunca llegó a materializarse.

Sería años más tarde, el 12 de mayo de 1831, ya con Fernando VII en el trono, cuando comenzarían las obras para construir el Real Colegio en el solar del Hospital de la Pasión. El arquitecto encargado de ello fue Isidro González Velázquez, quien planificó un hemiciclo exento en el centro del patio. Más adelante, su sucesor, Tiburcio Pérez Cuervo, decidió llevar dicho hemiciclo al fondo Sur del patio, convirtiéndose entonces en Anfiteatro Anatómico; en la actualidad, funciona como Gran Anfiteatro, estando decorado su interior con pinturas realizadas por Ramón Padró y Pedret en 1884. Para algunos autores, la convulsión que se vivía entonces a nivel político y social tuvo su influencia en la composición arquitectónica del edificio, incapaz de tener un estilo definido al no tener un pórtico de entrada al uso, estar las escaleras encerradas entre los muros (por lo que pierde la fuerza del movimiento) y no tener un orden claro en lo que a los elementos de las fachadas se refiere.

El 10 de octubre de 1843 y debido a la agrupación de las enseñanzas de Medicina, Cirugía y Farmacia, cambió su nombre por el de Facultad de Ciencias Médicas, pero el 17 de septiembre de 1845 se hizo facultad independiente la de Farmacia, por lo que volvió a cambiar de nombre y pasó a denominarse Facultad de Medicina de San Carlos, dependiendo directamente de la Universidad Central. Será entonces cuando el edificio se amplíe hasta ocupar la manzana de las calles Atocha, Santa Inés, Santa Isabel y el Callejón del Niño Perdido. En 1898, quedó finalmente constituido como Colegio gracias al Real Decreto por el que se regulaban los estatutos para los colegios médicos.

En la actualidad, el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid tiene su entrada al edificio por la Calle de Santa Isabel, compartiendo el inmueble con el Instituto Nacional de Administración Pública, al que se accede por la fachada que da a la Calle de Atocha. En 1997, fue declarado Bien de Interés Cultural.

Localización: Calle de Santa Isabel, 51. 28012 Madrid.


Madrid, Fuente de los Galápagos

Madrid, Fuente de los Galápagos.

La Fuente de los Galápagos la mandó construir Fernando VII para celebrar el nacimiento de la Princesa Isabel, futura reina Isabel II, ocurrido el 10 de octubre de 1832. La fuente se colocó en su emplazamiento original, situado en la Red de San Luis, el 10 de octubre de 1832, comenzando a funcionar en ese mismo mes. Su diseño es del arquitecto Francisco Javier Mariategui, siendo José Tomás el escultor que dio forma tanto a la piezas realizadas en piedra de Colmenar como a las cuatro de bronce, dos ranas y dos galápagos que dan nombre a la fuente. Es interesante señalar que estas fueron las primeras piezas de dicho metal que se fundieron en Madrid. En 1879, el arquitecto municipal José Urioste decide su traslado hasta su actual ubicación dentro del Parque del Retiro, en la Glorieta de Nicaragua.

La fuente se compone de un zócalo sobre el que se superponen tres gradas, estando coronada la última por una columna recubierta con formas de vegetación acuática y forma de palmera. Sobre la copa de ésta última está la taza33, de cuyo centro emerge de nuevo otro ejemplar de vegetación marina que rodea a una caracola de mar, de bronce esta última. Centrémonos ahora en las gradas, ya que al contemplar la fuente es en ellas donde termina recayendo la mirada. En la grada intermedia, dispuestos en cruz y vertiendo el agua sobre veneras34 marinas situadas en la grada inferior, se sitúan los cuatro surtidores de bronce, dos galápagos y dos ranas, ya mencionados antes. En la grada superior, alrededor de la columna central, hay otros cuatro surtidores con forma de delfín y cabalgados por amorcillos35 alados que vierten su líquido elemento directamente sobre la base, desde cuyo centro se levanta la Fuente de los Galápagos.

Según podemos leer (y a la par aprender con él) en el espléndido libro "Fuentes de Madrid", de Agustín Fco. Martínez Carbajo y Pedro Fco. García Gutiérrez, todo en la fuente alude simbólicamente al nacimiento y al futuro de quien su padre había dispuesto que fuera reina. Los elementos marinos señalan hacia el mar y, como éste es fuente de vida, apuntan igualmente a la mujer. Los galápagos y la longevidad36 con éstos asociada son un símil del deseo de un reinado igualmente longevo para la Princesa Isabel. Las ranas como símbolo de fertilidad señalan la continuidad de la dinastía en los futuros hijos de Isabel II. Los delfines representan las cualidades de un buen gobernante como pueden ser la prudencia, la sabiduría y la sagacidad. Los niños cabalgando sobre estos últimos son símiles del futuro y de la sabiduría y la mística; así, vemos a una Isabel sabia y religiosa. Las conchas pueden significar, según las diferentes culturas, una señal de buena suerte o un símbolo real. En este caso, se han querido tomar ambas significaciones, deseando la mejor de las suertes para quien sería reina sin dejar de incidir en su carácter real, al situar una concha de caracola marina en lo más alto de la fuente, coronándola.

Localización: Glorieta de Nicaragua, dentro del Parque del Retiro. 28009 Madrid.


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Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑


Mapa de los Monumentos y puntos de interés




GLOSARIO

- 1 Felón: Que comete felonía2.
- 2 Felonía: Deslealtad, traición, acción fea.
- 3 Pepe Botella: Una de las medidas populistas de José Bonaparte fue quitar el impuesto de las bebidas alcohólicas. Con la intención de desprestigiarlo, corrió el rumor de que era por su gran afición a la bebida, de ahí el sobrenombre.
- 4 Rey Plazuelas: Nombre despectivo que se le dio por las muchas plazas que creó en Madrid tras el derribo de diferentes edificios, normalmente, aunque no siempre, iglesias y conventos.
- 5 2 de mayo: Es el día del levantamiento del pueblo de Madrid y del Parque de Artillería de Monteleón contra las tropas napoleónicas. Además de los españoles que murieron luchando, en ese día y en el siguiente centenares de madrileños perdieron la vida fusilados por los franceses, muchos de ellos sin haber tenido nada que ver con el espontáneo levantamiento ni haber luchado en él. Se le considera como el día en que dio comienzo la Guerra de la Independencia española.
- 6 Absolutismo: Sistema de gobierno propio del Antiguo Régimen en el que el rey ostenta todo el poder del Estado sin limitación.
- 7 Pronunciamiento: Alzamiento militar contra el Gobierno, promovido por un jefe del Ejército u otro caudillo.
- 8 Promulga: Publicar algo solemnemente.
- 9 Presbiterio: Área del altar mayor hasta el pie de las gradas por donde se sube a él, que regularmente suele estar cercada con una reja o barandilla.
- 10 Pilastra: Columna de sección cuadrangular.
- 11 Toscana: Se trata de un tipo de columna romano, de origen etrusco, en el que generalmente su fuste12 es liso y su capitel13 sencillo, contando además con una base y/o pedestal para su asiento en el suelo. Se caracteriza, así, por la sencillez de sus formas.
- 12 Fuste: Parte de la columna que media entre el capitel y la basa14.
- 13: Parte superior de la columna y de la pilastra, que las corona con forma y ornamentación distintas, según el estilo de arquitectura a que corresponde.
- 14 Basa: Pieza inferior de la columna en todos los órdenes arquitectónicos excepto en el dórico.
- 15 Puerta adintelada: Puerta con dintel16.
- 16 Dintel: Parte superior de las puertas, ventanas y otros huecos que carga sobre las jambas17.
- 17 Jamba: Cada una de las dos piezas labradas que, puestas verticalmente en los dos lados de las puertas o ventanas, sostienen el dintel o el arco de ellas.
- 18 Altorrelieve: Aquel en que las figuras salen del plano más de la mitad de su bulto.
- 19 Tambor: Muro cilíndrico que sirve de base a una cúpula.
- 20 Linterna: Torre pequeña más alta que ancha y con ventanas, que se pone como remate en algunos edificios y sobre las medias naranjas de las iglesias.
- 21 Campo del Moro: Son los jardines situados al Oeste del Palacio Real y cuyos paseos fueron trazados inicialmente durante el reinado de Isabel II por el arquitecto Narciso Pascual y Colomer. A pesar de ello, su origen lo encontramos siglos antes. El nombre lo reciben a raíz de que en el año 1109, el líder almorávide22 Alí ben Yusuf acampara justo en este lugar para intentar tomar el antiguo Alcázar de Madrid.
- 22 Almorávide: Se dice del individuo de una tribu guerrera del Atlas, que fundó un vasto imperio en el occidente de África y llegó a dominar toda la España árabe desde 1093 hasta 1148.
- 23 Circunvalación: Vía de tránsito rodado que rodea un núcleo urbano al que se puede acceder por diferentes entradas.
- 24 Aguas abajo: A favor de la corriente o curso natural del agua.
- 25 Desamortización: Acción jurídica que hace posible la venta de bienes pertenecientes a manos muertas o entidades que no los pueden vender como iglesia, corona, nobleza, etc.
- 26 Catafalco: Armazón revestido de vestiduras negras que se instala en las iglesias para celebrar los funerales de un difunto, túmulo.
- 27 Autómata: Máquina que imita la figura y los movimientos de un ser animado.
- 28 Escurialense o herreriano: Perteneciente o relativo a Juan de Herrera o a su obra. // Con rasgos característicos de la obra de este arquitecto español.
- 29 Mampostería: Obra hecha con mampuestos30 colocados y ajustados unos con otros sin sujeción a determinado orden de hiladas o tamaños.
- 30 Mampuesto: Piedra sin labrar que se puede colocar en obra con la mano.
- 31 Canope: Vaso de las antiguas tumbas de Egipto, que estaba destinado a contener las vísceras de los cadáveres momificados.
- 32 Hemiciclo: La mitad de un círculo. // Conjunto de varias cosas dispuestas en semicírculo, como graderías, cadenas de montañas, etc.
- 33 Taza: Receptáculo redondo y cóncavo donde vacían el agua las fuentes.
- 34 Venera: Concha semicircular de dos valvas, una plana y otra muy convexa, de diez a doce centímetros de diámetro, rojizas por fuera y blancas por dentro, con dos orejuelas laterales y catorce estrías radiales que forman a modo de costillas gruesas.
- 35 Amorcillo: En las artes plásticas, niño desnudo y alado, generalmente portador de un emblema del amor, como flechas, carcaj, venda, paloma, rosas, etc.
- 36 Longevidad: Larga duración de la vida.

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BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- José del Corral: El Madrid de los Borbones, Ediciones La Librería, ISBN:84-95889-97-8, Depósito legal: M-1425-2005
- Ramón Guerra de la Vega: MADRID. Guía de Madrid. Siglo XIX. Tomo I, Ramón Guerra de la Vega, ISBN:84-88271-06-9, Depósito legal: M-25493-1993
- Ramón Guerra de la Vega: MADRID. Guía de Madrid. Siglo XIX. Tomo II, Ramón Guerra de la Vega, ISBN:84-88271-07-7, Depósito legal: M-25492-1993
- Pedro F. García Gutiérrez y Agustín F. Martínez Carbajo: Iglesias de Madrid, Ediciones La Librería, ISBN-10: 84-96470-48-2, ISBN-13: 978-84-96470-48-4, Depósito legal: M-34219-2006
- Carmen Ariza Muñoz: Parques y Jardines de Madrid. Buen Retiro, Serie PARQUES Y JARDINES DE MADRID, Ediciones DOCE CALLES, ISBN: 84-89471-16-9 D.L.: M.52.770-2001
- Agustín Fco. Martínez Carbajo y Pedro Fco. García Gutiérrez: Fuentes de Madrid, Arte e Historia, Ediciones la Librería, ISBN: 978-84-9873-030-2, Depósito legal: M-5279-2009
- Rosario Mariblanca: Historia del Buen Retiro, Ediciones la Librería, ISBN: 978-84-9873-006-7, Depósito legal: M-14934-2008
- MonumentaMadrid
- La Monarquía Hispana, Fernando VII.
- Senado de España
- Biblioteca Nacional de España. Bernardo Asins, constructor de pararrayos.
- Ayuntamiento de Madrid, Madrid Río - Puente del Rey
- esmadrid.com
- Patrimonio Nacional
- Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid
- DRAE

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