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Andalucía

Córdoba (IX): siglo XVIII, decadencia económica y llegada de los Borbones

Por Lourdes Morales Farfán

Miércoles, 21 de marzo de 2012


Córdoba, Arcángel San Rafael del Triunfo de la Puerta del Puente

La decadencia en la que se vio sumida Córdoba durante el siglo XVII continuó asentada en la ciudad a lo largo del XVIII, máxime cuando el inicio del siglo estuvo marcado por la Guerra de Sucesión (1701-1713). La llegada de los Borbones al trono español no conllevó una recuperación económica; por el contrario, la escasez aumentaba en la administración y en los hogares cordobeses. Como ejemplo, cabe mencionar que en el último tercio del siglo XVIII, la Junta de Comercio y Moneda de Córdoba hacía una relación los de telares que había en la ciudad, los cuales no llegaban a la centena.

En cuanto a la estructura urbana, el cambio de siglo trajo consigo el comienzo de la destrucción de la muralla que rodeaba Córdoba; en la segunda mitad de este período, se demolerían la torre albarrana1 que había frente a San Antonio Abad, el lienzo que había entre la Puerta de Andujar y la de Plasencia, el torreón de la Puerta de Gallegos y el lienzo entre la Puerta del Osario y el Convento de Capuchinos. Pero no todo fue destrucción, sino que también se restauraron varias puertas de la ciudad, como la de Gallegos.

A pesar de la ruina económica en la que se encontraba la localidad, varias serán las obras que se hagan en Córdoba, dejando patente las huellas del barroco y del neoclasicismo en numerosos establecimientos religiosos, así como en cantidad de edificios palaciegos. El XVIII será también el siglo en el que comenzarán a erigirse los Triunfos2 del Arcángel San Rafael como ejemplo de máximo esplendor y devoción religiosa. Todo ello lo detallaremos más adelante. También será significativo el número de hospitales y colegios que habría funcionando en Córdoba. Ejemplo de los primeros será el Hospital de San Jacinto o el del Cardenal Salazar, mientras que de los segundos lo será el Colegio de Santa Victoria.

A lo largo de esta página, iremos viendo de una forma más detallada todos los edificios de interés que se construyeron durante el siglo XVIII en Córdoba y que han llegado hasta nuestros días. Para una mejor ordenación, los hemos clasificado en tres grupos diferenciados:


- Iglesias y edificios religiosos,
- Palacios y casas particulares, y
- Elementos urbanos.

* * *

- Iglesias y edificios religiosos ↑


Córdoba, Ermita de la Concepción

La historia de la Ermita de la Concepción está ligada, según la tradición que nos cuenta Ramírez de Arellano, a una imagen de esta Virgen que fue encontrada por un albañil llamado Diego de la Rocha mientras trabajaba en los muros del cercano Convento de Santa Clara. Se dice que vio una rendija de la que salía luz, por lo que tiró el tabique, descubriendo un arco y, dentro, un cuadro con la Virgen de la Inmaculada Concepción. Más adelante, en el año 1682, Diego Giménez, vecino cordobés, logró que se construyera una ermita que sería costeada por el Conde de Valdelasgranas. Sería en ese momento cuando las religiosas del ya mencionado Convento de Santa Clara reclamaron el cuadro de la Virgen, aduciendo que se había encontrado en uno de los muros de su edificio.

Durante el tiempo que duró el pleito, la imagen permaneció en casa del canónigo3 Don Lucas González de León. Giménez ganaría finalmente, colocando a la Virgen en su nuevo lugar, si bien la construcción de la ermita finalizó en 1750. Y allí continuó hasta que el obispo Juan Alfonso de Alburquerque decidió el cierre de la ermita en el siglo XIX, alegando que era un edificio demasiado pequeño. Para llegar a imaginar esto, nada mejor que citar a Arellano en sus "Paseos por Córdoba" cuando dice que "Tan reducida era que las puertas tocaban a la mesa altar y la gente oía la misa en la plazuela, dando, en efecto, lugar a algunas irreverencias".

Su fachada es de una factura muy sencilla, siendo su portada lo más llamativo de ella. Está formada por un arco de medio punto5 sobre el que se asienta un frontón6 en el que se abre un óculo7. Remata el conjunto una pequeña espadaña. A izquierda y derecha de la ermita, hay sendas casas de origen barroco.

Localización: Plaza de Abades, 9.


Córdoba, Capilla del Amparo

De la antigua Capilla del Amparo sólo ha quedado la fachada y un solar cercado detrás. En lo que fue la planta baja, se ha conservado la portada, formada por un sencillo arco rebajado8 y una ventana a su izquierda. Por encima de la puerta hay una pintura de la Virgen y otra ventana, también a la izquierda, mayor y descentrada con respecto a la inferior. En el mismo eje formado por el vano10 de entrada y la pintura, ha permanecido la espadaña. La forman dos pilastras sujetando un frontón triangular bajo el que se abre un vano con arco de medio punto del que ha desaparecido la campana. De la desaparecida nave, podemos leer una somera descripción en "Paseos por Córdoba" de Ramírez de Arellano, en donde vemos que el templo tenía tres sencillos altares, en los que solamente destacaba la imagen de Nuestra Señora del Amparo.

Si nos fijamos en la ventana inferior, veremos que sobre ella hay una placa donde leemos de la pertenencia de la capilla al Hospital de la Lámpara y de la Magdalena. Los orígenes de éste se sitúan en el siglo XIII, cuando la hermandad que formaba el gremio de los Calceteros11 funda el Hospital de la Lámpara o de San Cristóbal. Volvemos a saber de él en el siglo XVI, cuando bajo los cuidados de la cofradía de San Cristóbal y de Santa María Magdalena aparece dedicado a la curación de mujeres con enfermedades venéreas. Es en ese mismo siglo, en 1528, cuando se reconstruye la Iglesia, desapareciendo las trazas de dichas obras en las sucesivas intervenciones que se produjeron en ella. En 1749, el obispo Don Miguel Vicente Cebrián dedica el edificio al asilo de mujeres desamparadas y a mediados del siglo XIX se cierra el Hospital, derribando entonces el Ayuntamiento parte de él debido al estado de ruina en que se encontraba.

Localización: Calle Amparo, 1.


Córdoba, Ermita de la Aurora

La construcción de la Ermita de la Aurora tuvo su origen en un Rosario de noche13 que unos niños de la Calle de la Feria (en la actualidad, Calle de San Fernando) habían instaurado, seguramente más por motivos de esparcimiento que religiosos. Al tener conocimiento de ello, algunas personas mayores decidieron hacer lo mismo de una manera más formal, para lo cual, y tras una reunión celebrada en el Hospital de Peregrinos el 8 de septiembre de 1716, se constituyeron como Hermandad de la Aurora. Fue tanta la celeridad adoptada en sus resoluciones que, tras encargar de inmediato a un escultor la talla de una imagen de Nuestra Señora de la Aurora y una vez finalizada ésta, se encontraron con que tenían una imagen sin altar donde situarla.

Después de conseguir la cesión de unos terrenos por parte de Doña Francisca del Corral y Mesa, marquesa viuda del Villar, y de Don Antonio de la Cruz Pastor y tras firmarse el 8 de febrero de 1718 la oportuna escritura de donación, se comenzó la construcción de la Iglesia sólo dos días después. Las obras duraron siete años y se terminaron el 17 de marzo de 1725. En el momento de iniciarlas, la Hermandad apenas contaba con 250 reales y, dado que la valoración de las obras se había estimado en 50.000 reales, era dudosa la feliz terminación de aquellas. Sin embargo, los fondos se obtuvieron de muy diversas procedencias: 4.208 reales como pago del Ayuntamiento por colocar altares en el recorrido del Corpus Christi durante los años comprendidos entre 1718 y 1723; 1.802 reales obtenidos de una función dramática realizada por aficionados; y 5.798 reales por tres corridas de toros realizadas en beneficio de dichas obras. Todo este dinero sumado a diversas limosnas y el buen hacer, así como a la honradez de la cofradía, en especial de su Hermano Mayor, facilitó que se terminasen las obras con un coste de sólo 35.236 reales, una cifra muy inferior a la valoración inicial y que permitió dedicar 4.000 reales a la construcción del retablo14 del Altar Mayor.

Una vez terminadas las obras, faltaba la bendición del templo, algo a lo que se negó el obispo ante las dudas que le surgían sobre la capacidad económica que tendría la Hermandad para mantenerlo y repararlo en el futuro. Es entonces cuando los cofrades se obligan a ellos mismos y a sus descendientes, mediante escritura ante el escribano y también cofrade Don Alonso Laguna y Santana, a sostener la reparación de la Iglesia con los bienes de la cofradía y, en caso de que fuera necesario, con los suyos propios.

Ahí comienza la andadura de este templo y de esta Hermandad de los que Ramírez de Arellano en su obra "Paseos por Córdoba", publicada en 1873, decía lo siguiente:

"Esta fervorosa hermandad ha cumplido fielmente sus compromisos. Su iglesia no sólo es de las mejor conservadas de Córdoba, sino que en ella es muy continuo y solemne el culto. El rosario de la Aurora era el más lucido de cuantos salían en Córdoba, y llamaban justamente la atención las farolas que rodeaban la imagen, obras notables de hojalatería, tanto por sus colosales dimensiones -pues en algunas cabía un hombre de pie- como por la multitud de labores formadas de cristales, siendo tal su peso que los hermanos que las llevaban tenían necesidad de usar unos correones, en los cuales descansasen los palos o astas."

Sin embargo el transcurrir del tiempo fue en detrimento de la Iglesia, derrumbándose a mediados del siglo XX. A finales de dicho siglo, se consolidaron las ruinas y en la actualidad, en su recinto se realizan diversas actividades, como mercadillo de coleccionistas o cine de verano.

La parte que se conserva de la Iglesia es un trozo del lienzo de su fachada Este con la portada del templo en él. En ella, vemos un arco de medio punto enmarcado por un alfiz15 y con un frontón curvo partido que separa estos elementos de la hornacina superior. Esta última está situada entre pilastras y rematada por un frontón triangular con acroteras19 sobre las que se levantan pirámides con bola y una cruz en el centro.

En el interior del recinto, ha quedado un arco como testimonio de la desaparecida techumbre y en su lateral Oeste, descubrimos la muralla romana del Este de la Villa20, a la que estaba adosada la Ermita.

Localización: Calle de San Fernando, s/n.


Córdoba, Colegio de Nuestra Señora de la Piedad

El Colegio de Nuestra Señora de la Piedad, en la actualidad a cargo de la congregación de las Hijas del Patrocinio de María, tiene sus orígenes a finales del siglo XVI, cuando Isabel de la Cruz, una bondadosa y buena mujer, vende sus propiedades y con el producto por ellas obtenido compra una casa que había situada en la actual ubicación del colegio. Allí, se recoge con varias chicas huérfanas a las que educa dentro de lo que sus no muy amplios conocimientos le permiten. Al morir la benefactora, estuvo varios años sosteniéndose con lo poco que podía producir y hubiera terminado desapareciendo si no llega a ser por varias personas que solicitan al obispo que lo tome bajo su protección, algo que éste hace al encargar al padre Cosme Muñoz su dirección en 1607. Éste era rector de la Parroquia de San Pedro y director espiritual del desaparecido Convento de la Encarnación Agustina.

El padre Cosme Muñoz, tras haber servido voluntaria y valientemente en galeras durante cuatro años y haber tenido diversas ocupaciones posteriores, decidió hacerse sacerdote a una edad muy superior a la que era normal para iniciar los estudios eclesiásticos, costándole un mayor esfuerzo el lograrlo. Al hacerse cargo del casi desaparecido colegio, le da su actual nombre, desplegando una gran vitalidad que le permite comprar más casas, construir una nueva Iglesia y reunir a unas 60 huérfanas a las que sitúa bajo la instrucción de mujeres cultas y honradas. Colabora en levantar el edificio, con tan mala fortuna que se cae, partiéndose una pierna. Afortunadamente, se termina la construcción y el 24 de agosto de 1613, el nuevo templo es consagrado bajo la advocación de Nuestra Señora de la Piedad. Cuando muere el padre Cosme, el 30 de noviembre de 1636, el Colegio de la Piedad es una realidad en Córdoba, habiendo sido el primer centro que se ocupó de la formación y educación de la mujer en la ciudad.

El colegio fue recibiendo diversas donaciones a lo largo de los años y al llegar el siglo XVIII, el obispo Siuri le construye la actual Iglesia a sus expensas en 1725 con un coste de 132.000 reales.

El templo es de una sola nave y consta de dos cuerpos situados entre el coro y el crucero. El presbiterio23 es rectangular y tras éste se encuentra la antigua sacristía22, hoy convertida en museo. La nave y el presbiterio están techados por una bóveda de medio cañón24 con lunetos25, siendo una cúpula la que cubre al crucero. En la fachada principal, vemos una portada de dos cuerpos con arco de medio punto entre pilastras que sostienen un entablamento26 quebrado. A éste lo remata un frontón curvo partido sobre el que comienza el segundo cuerpo con una hornacina bajo un frontón igualmente curvo, pero entero.

El conjunto de edificios del colegio, en el que se mezclan partes antiguas construidas en piedra con otras realizadas en hormigón, se articula alrededor de dos patios principales y varios patios de luces. Al primero se accede por un zaguán situado tras la fachada con la puerta adintelada27 y rematada por una espadaña que vemos a la derecha de la Iglesia; es cuadrado y tiene dos plantas de altura, disponiendo en la inferior de una galería de arcos de medio punto sobre columnas que recorre su perímetro. El segundo, situado por detrás del templo, está realizado sobre un antiguo jardín y está cubierto por una montera30.

Localización: Plaza de las Cañas, 3.


Córdoba, Convento Mayor de Santa Marina

Nuestra siguiente parada será el Convento Mayor de Santa Marina, también conocido como Convento del Colodro, nombre adoptado por encontrarse al lado de la que fuera Puerta del Colodro. Para conocer su origen debemos remontarnos a varios siglos antes del que nos ocupa en este reportaje, si bien los datos encontrados no concretan fechas exactas. Guiándonos por Teodomiro Ramírez de Arellano, en el lugar en el que hoy vemos este templo hubo una gran iglesia dedicada a los Santos Mártires San Acisclo y Santa Victoria que fue construida aquí siguiendo la creencia de que en dicho lugar estuvo la casa de una mujer llamada Minciana, quien educó a los jóvenes. Pasados los años, esta iglesia se fue arruinando y, tras la conquista cristiana de Córdoba en el siglo XIII, se levantó sobre ella una pequeña ermita que, en el siglo XVI, era propiedad de un vecino cordobés llamado Jerónimo Godino. En el año 1516, éste la donó a la Cofradía de los Santos Mártires, que la restauraron y, en el siglo XVII, la reedificaron, tomando parte de una casa colindante cedida por el cabildo31 catedralicio, así como algunos metros de terreno público al lado de la muralla. De ella se encargaron la Hermandad de Nuestra Señora del Auxilio y la ya citada Cofradía de los Santos Mártires, disuelta en el siglo XVIII, tras lo cual la ermita volvió a quedar en estado de abandono.

Será entonces cuando un vecino del barrio de Santa Marina, conocido como Pepito el Carnerero por su negocio de lanas y llamado en realidad José Fernández, reconstruya el templo, volviéndolo a habilitar para el culto. En el exterior, destaca la portada neoclásica32 con acceso a través de un arco de medio punto y rematada con un frontón triangular. En el interior, consta de una sola nave cubierta en dos tramos con bóveda; la cabecera es plana y se cubre con una bóveda elíptica asentada sobre cuatro pechinas33 en las que aparecen los mártires cordobeses Zoilo, Marcial, Januario y Fausto. En el altar mayor, se pueden contemplar dos cuadros que representan a San Acisclo y Santa Victoria, ambos pintados en 1645 por Cristóbal Vela Cobo. Los otros dos altares que vemos están dedicados a San Antonio y a San Rafael.

En 1959, se instala en el templo la congregación de las Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Inmaculada. Será entonces cuando se lleve a cabo una profunda restauración de la Iglesia y el convento, todo ello siguiendo un proyecto del arquitecto Carlos Sáenz de Santamaría. Finalmente, en septiembre de 2008 fue inaugurada la Capilla de Santa María la Mayor después de que su retablo hubiera sido restaurado de la mano de los expertos Ana Isabel Gamero y Manuel Aguilar.

Localización: Calle Mayor de Santa Marina, 22.


Córdoba, Convento de Nuestra Señora de la Merced

El origen del antiguo Convento de Nuestra Señora de la Merced hay que buscarlo en el siglo XIII, cuando en el lugar en el que vemos el edificio actual, el Campo de la Merced, se encontraba la desaparecida ermita visigoda de Santa Eulalia, de la que han aparecido restos que hoy son visibles en su interior, como la pila bautismal y la cripta. Al conquistar Córdoba Fernando III en 1236, el monarca la cedió a la Orden de la Merced, fundando el convento, según cuenta la tradición, San Pedro Nolasco, fundador de la propia orden. Sin embargo, de aquel primer templo apenas han llegado restos a nuestros días, de tal modo que el convento que hoy conocemos tiene el aspecto que le ha configurado el paso del tiempo, especialmente la reforma acometida en el siglo XVIII y que fue realizada en dos etapas. A comienzos de siglo y con la participación del arquitecto Francisco Hurtado Izquierdo, se construyen el claustro menor, llamado Patio Blanco, y la escalera secundaria, mientras que entre 1716 y 1760 se levantó la Iglesia, la escalera imperial y el claustro principal, todo ello atribuido a Alonso Gómez de Sandoval, Francisco Aguilar del Río y Tomás Jerónimo de Pedrajas.

En el año 1810 y tras la invasión francesa en la ciudad de Córdoba, los mercedarios cumplieron con la orden que suprimía los conventos de frailes, por lo que abandonaron el edificio en febrero de dicho año, convirtiéndose éste en hospital por las tropas intrusas; en la Iglesia, donde quitaron los retablos salvo el del altar mayor, instalaron la enfermería. Dos años más tarde, en 1812, los franceses abandonaron la ciudad, por lo que los frailes de la Merced volvieron a juntarse para regresar al convento en 1813. Años después, en 1821, las Cortes aprobaron un decreto por el que la orden tuvo que volver a suprimirse, reintegrándose de nuevo en 1823. Será en este intervalo cuando se instale en el edificio un hospicio, si bien sólo duró aquí esos tres años. Cuando en 1836 se suprimieron las órdenes religiosas, el convento pasó de nuevo a ser local de beneficencia, llegando a ser asilo en la segunda mitad del siglo XIX y creándose en él incluso dos colegios de niños y niñas separados por la Iglesia, todo ello al cuidado de las religiosas de San Vicente de Paúl.

En la actualidad y desde 1967, es sede de la Diputación Provincial de Córdoba y el 9 de septiembre de 2008 fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento.

Córdoba, Convento de Nuestra Señora de la Merced, fachada principal

Una vez repasada su historia, nos meteremos de lleno en su descripción. El antiguo Convento de la Merced está formado por varias dependencias que se organizan alrededor de dos claustros, estando la Iglesia en el centro y habiendo un corredor tras su cabecera que comunica ambos patios. El ya mencionado Patio Blanco es rectangular y destaca por su encalado35 y su sobriedad; tiene dos plantas, estando la inferior porticada con arcos de medio punto. El claustro principal, o Patio Barroco, es cuadrado y, como el anterior, consta de dos plantas, habiendo en la de abajo una galería de arcos de medio punto hecha en 1753; sin embargo, éste destaca por su policromía imitando el mármol, algo propio de la decoración de este siglo. En el centro, hay una fuente realizada en mármol negro y piedra blanca en la misma época que el convento. La escalera imperial comunica los dos pisos del edificio, estando dividida en su parte superior en dos tramos, uno a cada lado; sobre ella, se encuentra una gran cúpula, construida en 1760 y atribuida a Alonso Gómez de Sandoval; está decorada con yeserías y pintura mural con representaciones de la vida de San Pedro Nolasco.

Por su parte, la Iglesia es de planta de cruz latina36 con capillas en los laterales comunicadas entre sí y cubiertas con bóvedas de arista37; la nave central está cubierta por una bóveda de cañón con lunetos que dejan pasar la luz al templo. Sobre los muros que dan paso a las diferentes capillas, hay ubicada una serie de tribunas con forma de balcones. En el año 1978, la cabecera y el crucero sufrieron un incendio que destruyó el retablo mayor, obra de Gómez de Sandoval de 1770; éste sería reconstruido más adelante por la escuela taller de la Diputación de Córdoba, dirigida por Eduardo Corona.

En cuanto al exterior, el convento está compuesto de tres fachadas, dando la principal a los Jardines de Colón y siendo una de las más bellas y monumentales obras arquitectónicas de Córdoba. Su decoración, al igual que mencionábamos anteriormente, está realizada con imitaciones de mármoles. Está compuesta de dos cuerpos, separados entre sí por una cornisa38 con moldura; en el inferior, se abren ventanales, mientras que en el superior, hay balcones con barandas de hierro forjado. En el centro, está la portada que se corresponde en el interior con los pies de la Iglesia y consta de tres cuerpos; en la parte superior y a ambos lados, hay sendas espadañas con dos campanas cada una; de ellas, dos son de finales del siglo XVIII (1794 y 1799), una de principios del XIX (1809) y, la última, de 1921. La portada de la Iglesia, realizada en piedra blanca, es una bella muestra del barroco y en la parte superior acoge una imagen de Nuestra Señora de la Merced. En la fachada del lado Norte, se hizo una edificación en los años 60 del pasado siglo XX para su adaptación como sede administrativa. En ella, se instaló una portada del siglo XVI proveniente del desaparecido Convento de San Pedro de Alcántara.

Localización: Plaza de Colón, s/n.


Córdoba, Entrada a la Residencia de Ancianos " San Jacinto"

El antiguo Hospital de San Jacinto para pobres incurables, convertido en la actualidad en residencia para ancianos, tiene sus orígenes en el siglo XVI. En 1596, Pedro del Castillo, miembro de la Hermandad de San Juan, San Simón y San Judas, la cual estaba al cuidado de un pequeño hospital en la Calle de las Dueñas al que acudían muy escasos enfermos, decide fundar un establecimiento donde alojar a aquellos pobres que, enfermos e impedidos, se encontraban abandonados por las calles de Córdoba. Al no disponer de medios con los que sufragar tan loable fin, acudió ante el obispo Portocarrero, quien le cedió el pequeño hospital antes mencionado. Es ahí donde, tras reunirse con otros hermanos y constituir sus propias reglas en 1602, recoge a dieciséis pobres y a algunos niños abandonados que luego serían trasladados hasta el Hospital de la Consolación.

El pequeño hospital continuó desempeñando la labor para la que fue fundado, aunque de una manera muy limitada dado su pequeño espacio. Esta situación cambió a partir del 22 de noviembre de 1710, momento en que los hermanos compran a Don Juan Antonio de Palafox, Marqués de Almunia, la casa solariega39 que éste tenía en la misma ubicación donde hoy está el hospital. Para poder pagarla, tuvieron que vender el antiguo hospital y diversas casas que tenían en la ciudad. Una vez que la comunidad había logrado tener un espacio mayor, el obispo Siuri tomó la fundación bajo el patronazgo del obispado, sufragando con veinte mil escudos las obras de construcción de la Iglesia y la enfermería, desarrolladas entre 1728 y 1731. Dicho patronato continúa en la actualidad, siendo las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación las que tienen a su cargo la Residencia de Ancianos "Nuestra Señora de los Dolores" y la Iglesia Conventual de "San Jacinto", o Iglesia de los Dolores. Durante el siglo XX, se han llevado a cabo obras en su interior para convertirlo en asilo de ancianos, primero en 1955, bajo la dirección del arquitecto Carlos Sáez de Santa María y, posteriormente, en 1982, siendo en esta ocasión el arquitecto Carlos Luca de Tena y Alvear.

En el conjunto de edificios hay seis patios, entre los que destaca el principal, quizás un resto del antiguo palacio. Tiene galerías de arcos en todo su perímetro, siendo aquellos de medio punto sobre columnas toscanas40 en la planta baja y carpanales44 sobre columnas parecidas a las anteriores en la alta.

La puerta que vemos en la fotografía de la derecha es la correspondiente a la actual entrada a la residencia de mayores. Tiene un frontón triangular partido por una ventana adintelada situada bajo un frontón curvo.

Córdoba, Antiguas entradas a la Iglesia de la Virgen de los Dolores y al Hospital de San Jacinto

La Iglesia de los Dolores, de estilo barroco al igual que el hospital, es de una sola nave de tres tramos y crucero a la que cubre una bóveda de cañón con lunetos en la nave y una cúpula sobre pechinas en el crucero. En el lado de la Epístola, se sitúa la única capilla del templo, destacando en la cabecera de este último el espléndido camarín de la Virgen. La sacristía está anexa a él y tiene una antesala en la que se exponen los retratos de todos los obispos que han sido patronos del hospital.

En la fachada, existen dos portadas prácticamente iguales y que podemos ver en la fotografía que adjuntamos. Construidas las dos en piedra arenisca y con el vano de entrada adintelado, veamos a continuación algunas de sus diferencias. Aunque ambas tienen un frontón partido por una hornacina y situadas éstas a su vez bajo otro frontón curvo, no son iguales sus elementos. El frontón inferior de la izquierda es triangular y el de la derecha, antigua entrada al hospital, es curvo. En esta última, vemos el escudo del obispo Siuri en el dintel de la puerta y la imagen de San Jacinto en la hornacina con veneras45. En la otra, no hay ningún escudo sobre el dintel y la imagen de la Virgen de los Dolores está dentro de una hornacina más sencilla.

Por Orden de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía de 13 de abril de 1985, ha sido inscrito como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento.

Localización: Plaza de Capuchinos s/n.


Córdoba, Iglesia y el Colegio de Santa Victoria

Al lado del antiguo Colegio de Santa Catalina, podemos ver la Iglesia y el Colegio de Santa Victoria, uno de los mejores ejemplos de arquitectura neoclásica de Córdoba. Las obras comenzaron en el año 1761 de la mano del arquitecto francés Baltasar Drevetón; sin embargo, cuando estaba acabando la cúpula que cubriría el templo, en 1772, ésta se derrumbó. Esto conllevó que la continuación de la edificación del conjunto fuera adjudicada a Ventura Rodríguez, quien corrigió el proyecto del francés y realizó el pórtico. Las obras serían terminadas en 1788, tres años después de la muerte del arquitecto madrileño. Lo que más llamará nuestra atención será, sin duda, la entrada porticada de la Iglesia con su forma curva; consta de seis columnas, estando las dos de los extremos más unidas que las dos centrales, las cuales dejan paso hacia la puerta de entrada. El conjunto está rematado por un frontón triangular en el que se enmarca el escudo con las armas del obispo Don Francisco Pacheco, fundador del templo.

Dentro, la planta es circular y está recorrida por un total de dieciséis columnas. La cubierta es una cúpula con tambor, siendo la mayor de toda Córdoba. De los cinco altares que podemos admirar, destaca el altar mayor, de madera dorada y que acoge la imagen de Santa Victoria, mártir y patrona de Córdoba, una obra de Alonso Gómez de Sandoval. En cuanto a los cuadros, la mayoría son del pintor Francisco Agustín Grande y representan, entre otros temas religiosos, la Visitación de Santa Isabel a la Virgen, el martirio de San Acisclo y Santa Victoria (patrones de la ciudad), San Juan Nepomuceno y, por último, San Francisco de Sales fundando la Orden de la Visitación. Merece la pena mencionar una escultura que, popularmente, llaman de los Secretos y que, según dicen, si alguien habla en voz baja en alguno de sus ángulos, lo podrá oír la persona que se acerque al lado opuesto.

La historia de la fundación del colegio tiene su origen en el siglo XVI, cuando el obispo Don Francisco Pacheco, fallecido en 1590, dona sus bienes para que se agreguen al mayorazgo46 de Almunia. La condición impuesta fue que, cuando éste se juntase con otro, se separara de la agregación para que con ésta se fundara un colegio para niñas pobres. Esto ocurrirá en el primer tercio del siglo XVIII, cuando el marqués de Ariza se hace con el mayorazgo mencionado, segregándose finalmente, como dispuso el obispo, en 1739, aunque las obras no comenzaron, como hemos dicho, hasta 1761. En 1794, culmina la fundación del colegio, encargándose unas maestras de la educación de las niñas. Casi un siglo después, en 1876, esta función será atribuida a la Congregación Religiosa de las Filipenses Hijas de los Dolores. Sin embargo, más tarde, en 1888, serán las escolapias las que se hagan cargo del colegio, quienes aún continúan al frente del mismo y cubren desde la enseñanza infantil hasta el bachillerato.

El 21 de enero de 1983, el conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural.

Localización: Calle de Santa Victoria, 1.


Córdoba, Iglesia Parroquial de San Juan y Todos los Santos

La Iglesia Parroquial de San Juan y Todos los Santos, también conocida como Parroquia de la Trinidad, era el templo conventual del antiguo Convento de la Trinidad, fundado en 1214 por Fernando III "el Santo". A finales del siglo XVII, se inició la construcción del actual edificio para sustituir al anterior dado el estado de ruina en que éste se encontraba. Finalizadas las obras en 1710, su autoría se atribuye al arquitecto Francisco Hurtado Izquierdo. La reedificación significó un cambio tan grande con respecto al viejo templo que de tres naves pasó a tener sólo una y donde antes se situaba la capilla mayor se colocó la entrada principal.

Actualmente, en ella tienen su sede la Parroquia de Omnium Sanctorum y la de San Juan de los Caballeros. La parroquia de Omnium Sanctorum era una de las antiguas iglesias fernandinas47, situada en lo que había sido una mezquita, mientras que San Juan de los Caballeros era una parroquia que formaba parte de la collación48 de aquella. En 1799, se unieron ambas y, posteriormente, tras las desamortizaciones49 eclesiásticas del siglo XIX y dado el estado de ruina, o cercano a ella, que presentaban sus respectivos edificios, se decidió instalar su sede en la iglesia del desamortizado Convento de la Santísima Trinidad, mientras el resto de las dependencias conventuales se utilizaban como cuartel. Una utilización con la que hoy continúa parcialmente al haberse decidido, a principios del siglo XXI, ceder la mitad de las instalaciones a la Universidad de Córdoba mientras se transforma el resto de ellas en residencia militar.

La planta de esta Iglesia de estilo neoclásico es de nave única con un pequeño crucero. Cuenta con coro a los pies del templo y la cabecera es pequeña y rectangular, estando la sacristía anexa a ella. El techo lo forma una bóveda de medio cañón con lunetos sobre la nave y una bóveda semiesférica apoyada en pechinas y arcos torales a la altura del crucero. En el lado del Evangelio50, se sitúa la única capilla de la Iglesia, la Capilla Bautismal. Es de planta rectangular y está cubierta igualmente por una bóveda de medio cañón con lunetos. El retablo existente en ella es del siglo XVII. La sacristía es igualmente rectangular y tiene el mismo tipo de bóveda.

La fachada está dividida en dos partes diferentes, siendo el lateral izquierdo el correspondiente a la sacristía y teniendo únicamente dos ventanas en todo su paramento51 hasta llegar a la espadaña. En ella, hay un balcón y tiene dos cuerpos en los que se reparten un total de cuatro vanos con arcos de medio punto para las campanas, tres en el inferior y uno en el superior. Este último cuerpo está situado entre aletones y bajo un frontón curvo.

Córdoba, Iglesia Parroquial de San Juan y Todos los Santos, portada lateral

En la parte derecha de la fachada, la mayor y correspondiente a la nave de la Iglesia, está la portada principal, de dos cuerpos. El inferior tiene un vano de entrada con arco de medio punto y está flanqueado por dobles columnas dóricas sobre las que se extiende un frontón curvo partido. Sobre éste, se levanta el segundo cuerpo con una hornacina con arco de medio punto en la que se halla la imagen de un ángel con dos cautivos. Todo ello se enmarca entre dos columnas salomónicas y un frontón triangular partido. Como remate del segundo cuerpo, encontramos bajo un pequeño frontón curvo y entero el escudo de la Orden de los Padres Trinitarios. Tres vanos situados sobre este cuerpo ayudan a mejorar la iluminación interior, en especial la del coro.

Un frontón triangular sirve de terminación a este lado de la fachada. En su centro, nos aparece una hornacina rectangular con arco de medio punto y cubierta por azulejos de la que se levanta en su centro una cruz entre dos ángeles. Hay otra entrada que da a la Calle Lope de Hoces y que es la que vemos en la fotografía de la derecha. Es de piedra, adintelada y también del siglo XVIII. La imagen de la hornacina situada sobre ella es de San Juan de Mata, fundador de la Orden de la Santísima Trinidad, o de los Padres Trinatarios.

Por Orden de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía el 26 de junio de 2002 ha sido inscrito como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento.

Localización: Plaza de la Trinidad, 1.


Córdoba, Hospital del Cardenal Salazar

El antiguo Hospital del Cardenal Salazar se ideó en un principio como un colegio donde alojar a niños pobres a los que se enseñaría solfeo, canto y a tocar diversos instrumentos. De esta manera, se crearía una excelente capilla de música para la Catedral. Esa era la idea de su fundador, Don Pedro de Salazar y Toledo, Obispo de Córdoba y Salamanca y Cardenal de la Santa Cruz de Jerusalén. Sin embargo, cuando las obras estaban ya muy avanzadas y ante una grave epidemia de peste sucedida en Córdoba, escucha las demandas de la ciudad y del Cabildo Eclesiástico fundando un hospital general en lugar del colegio previsto. El Cardenal Obispo murió en 1706, no viviendo lo suficiente para ver finalizada su obra; y es que el ingreso de enfermos no comenzó hasta el año 1724.

Con el paso del tiempo, se le fueron uniendo o agregando otros establecimientos sanitarios, como los hospitales de Convalecientes y de San Sebastián primero y, posteriormente, entre 1842 y 1850, los de la Caridad y de Antón Cabrera, entre otros. Para entonces, se ocupaba del tratamiento de enfermedades agudas, mentales y venéreas, viniendo de ahí el nombre de Hospital de Agudos con el que también ha sido conocido. En 1853, se hacen cargo de la enfermería las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl, quienes se habían ganado una muy buena reputación en dichos menesteres. A finales del siglo XIX y durante un corto período de tiempo, fue sede de la Facultad de Medicina de la Universidad Libre de Córdoba, un centro de enseñanza de muy corta historia fundado en 1870 por la Diputación de Córdoba y que desapareció por motivos económicos en 1878.

El Hospital de Agudos deja de existir en 1969 y en 1971 se crea e instala en su interior un Colegio Universitario dependiente de la Universidad de Sevilla. Dos años después, se convierte dicho colegio en la Facultad de Filosofía y Letras de la nueva Universidad de Córdoba, recién creada entonces, actividad que continúa desarrollando en la actualidad.

El edificio, de estilo barroco, ha tenido diversas modificaciones y ampliaciones a mediados y finales del siglo XX. Es de planta cuadrada y se estructura alrededor de un patio de dos plantas de altura, contando además con otro patio secundario, también de dos plantas y una galería de arcos de medio punto en la inferior. Entre ambos, se encuentra la escalera principal, existiendo además en el interior del edificio dos interesantes capillas convertidas hoy en aulas, una en la planta alta y otra en la inferior. Exteriormente, en el Sudoeste del edificio y formando parte de la facultad, se encuentra la Capilla Mudéjar de San Bartolomé, una extraordinaria obra del siglo XIV.

La fachada del edificio es de dos alturas con dobles pilastras situadas entre cada vano. Estos están rematados por frontones triangulares en su planta inferior y curvos en la superior. La portada principal es adintelada y de mármol gris, estando enmarcada entre columnas dóricas exentas y cubierta por un frontón curvo partido. Sobre éste, hay un balcón con el vano también adintelado y el escudo del cardenal Salazar en su parte superior. Por encima y apoyado en dos pilastras terminadas en sendas bolas, nos aparece otro frontón curvo, esta vez entero.

El edificio pertenece a la Universidad de Córdoba y está inscrito como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento desde el 4 de junio de 1931.

Localización: Plaza del Cardenal Salazar s/n.


Córdoba, Las Ermitas

A unos 15 kilómetros del núcleo urbano de la ciudad y en plena sierra cordobesa, en el llamado Cerro de la Cárcel, encontramos el Desierto de Nuestra Señora de Belén, lugar en el que están instaladas Las Ermitas. Este eremitorio52 fue fundado en 1699 por el hermano Francisco de Jesús, construyéndose el primer templo en 1703, motivo por el cual hemos decidido incluirlo en este reportaje. Seis años más tarde, en 1709, se edificó la Iglesia de Nuestra Señora de Belén. En el año 1836, debido a la desamortización, los religiosos fueron expulsados del lugar, adonde volverían nueve años más tarde tras comprar el terreno a su dueño. En la actualidad y desde 1957, año en que falleció el último de los ermitaños que allí habitaba, el conjunto pertenece a la orden de los Carmelitas Descalzos y está formado por trece pequeñas ermitas, también llamadas celdas, y una Iglesia.

Córdoba, Las Ermitas, Iglesia de Nuestra Señora de Belén

El pequeño templo es de planta de cruz latina y el altar mayor acoge a Nuestra Señora de Belén; el retablo actual sustituye al original, destruido en un incendio en 1836. Detrás de la cabecera del templo, está la sala capitular53, presidida por la Virgen de las Victorias. En la parte alta de la sacristía, se ha instalado un museo en el que se pueden contemplar distintos objetos de los ermitaños. Antes de llegar a ella, veremos la cruz de humilladero55, levantada en memoria de Don Federico Martel de Bernuy, Conde de Torres-Cabrera. En la parte inferior, hay una hornacina que cobija una calavera bajo la cual hay una pequeña inscripción: "Como te ves, yo me vi; / como me ves, te verás. / Todo para en esto aquí! / Piénsalo y no pecarás". Al lado de la Iglesia, hay una de las trece ermitas que sí puede ser visitada, en este caso la de la Magdalena, levantada en 1798 a "expensas del Exmo. Sr. Duque de Arión". En su interior, se puede ver cómo era la vida de los ermitaños cuando moraban en ella, estando dividida en dos estancias: una, para descansar y la otra, para realizar distintas labores. Próximo a ella, está el cementerio donde eran enterrados los ermitaños.

Córdoba, Las Ermitas, Balcón del Mundo

Asimismo, no podemos irnos del lugar sin asomarnos al Balcón del Mundo, un magnífico mirador desde el que se tienen unas estupendas vistas de Córdoba. Aquí, se encuentra el Monumento al Sagrado Corazón, obra de Lorenzo Coullaut Valera levantada en el año 1929. En esta explanada, también hay una gran cruz de piedra, mientras que al lado podemos ver un sillón, también de piedra, que fue costeado por el obispo Pedro Antonio de Trevilla en el año 1803, el cual se sentaba en él los días en que acudía al eremitorio, lo que le ha dado el nombre por el que es conocido como "Sillón del Obispo". Cuenta la tradición que las chicas en edad de casarse se sientan en él con la esperanza de encontrar a un buen hombre.

Desde el año 1983, la Asociación Amigos de las Ermitas se ha encargado de restaurar el conjunto del Desierto de Belén, donde actualmente también hay instalada una hospedería.

Localización: Coordenadas del GPS: 37,91611N, -4,82395W (37º54'57", 4º49'26").


- Palacios y casas particulares ↑


Córdoba, Casa Solariega en la Calle Cara

La Casa Solariega de estilo barroco que vemos en la fotografía adjunta es un edificio construido en el siglo XVIII y remodelado durante el pasado siglo XX. En la actualidad, es utilizada como vivienda particular, manteniéndose en un excelente estado de conservacion.

Consta de dos plantas y dos patios interiores, pudiendo destacarse de estos últimos la galería que separa a ambos, formada por dos vanos en arcos realizados en estilo mudéjar. En el exterior, repararemos en el torreón existente sobre su esquina Sudoeste y en la fachada principal realizada en estilo barroco, en la que se combinan el ladrillo visto con el enfoscado56. En ella, tenemos dos frontones triangulares partidos y superpuestos sobre el mismo eje. Uno sirve de remate a la portada principal y está dividido por una ventana enmarcada entre pináculos sobre la que se extiende otro frontón igualmente partido.

Localización: Calle Cara, 5.


Córdoba, Casa de los Cueto

La Casa de los Cueto está considerada como un ejemplo de las casas particulares de estilo barroco construidas en la ciudad de Córdoba durante el siglo XVIII.

A diferencia de los dos patios existentes en otras casas solariegas cordobesas, en ésta solamente hay uno, alrededor del cual se estructura parte de ella. Está situado de manera oblicua con respecto al zaguán de entrada y en su lateral Este está delimitado por la pared medianera del edificio y situado entre dos galerías de arcos de medio punto: una, de dos vanos situada al Norte, con capiteles y columnas de acarreo57 y otra, de tres vanos al Sur, con columnas toscanas.

En la fachada principal, situada al Norte, destaca la portada de piedra adintelada cubierta por un frontón triangular partido sobre el que nos aparece, entre sendos escudos de armas, un balcón rematado a su vez por otro frontón, esta vez curvo y entero. La fachada Oeste, no visible en la fotografía, es algo más alta que la principal y tiene tres plantas de altura en lugar de solamente dos como aquella. Muy cerca de la casa medianera, se levanta un torreón rectangular con una ventana ajimezada en los laterales más estrechos (Oeste y Este) y una galería de arcos en los laterales más anchos (Norte y Sur).

En el conjunto de la fachada podemos observar el geométrico relieve formado por las placas típicas del barroco cordobés.

Localización: Plaza del Pozo de Cueto, 6.


Córdoba, Casa del Marqués de Benamejí

A sólo unos metros de la Iglesia de Santiago Apóstol y de la Casa de la Encomienda, encontramos el que fuera antiguo palacio o Casa del Marqués de Benamejí. La construcción data del siglo XVIII, siendo una obra del arquitecto Rafael Luque y Lubián. En el año 1874, ostentando por entonces Don Juan de Dios Bernuy y Coca dicho título nobiliario, fue reformada su fachada. Del palacio destaca su portada, una bella escalera de mármol negro que lleva a la planta superior, un jardín y dos patios interiores, uno que acogía los carruajes y otro con arcos de medio punto y columnas de mármol que era el principal; alrededor de éstos se organizan las distintas estancias de la casa.

Estructuralmente, consta de dos plantas y un semisótano. La fachada principal se encuentra abierta con nueve ventanas adornadas con guirnaldas en el piso superior y ocho en la inferior; sobre estas últimas, vemos de manera alterna los escudos de los Aguayos y de los Bernuy, ambos emparentados familiarmente. Coronando la fachada en la parte donde se encuentra la puerta de entrada, se puede observar el escudo de los Marqueses de Benamejí.

Como curiosidad, cabe mencionar que Pío Baroja describió este palacio en su obra La feria de los discretos.

En la actualidad, es la sede de la Escuela de Arte Dionisio Ortiz.

Localización: Calle Agustín Moreno, 43.


Córdoba, Casa Trillo-Figueroa

Otro de los ejemplos neoclásicos de Córdoba lo tenemos en la llamada Casa de Trillo-Figueroa. Pocos son los datos que se tienen de ella, salvo el año que figura en el dintel de la puerta de entrada y que sitúa su construcción en 1782; sus autores, según Ramírez de Arellano, fueron "dos hermanos de apellido Caballero" y en el siglo XIX era propiedad del "señor don Joaquín María Trillo". Al exterior, destaca su fachada y, especialmente, la portada. Sobre la puerta, encontramos un amplio balcón rematado con un frontón curvo con el escudo familiar. Consta de dos plantas, a excepción del torreón que dispone de una tercera altura.

En el interior, nada más traspasar la puerta, se encuentra el zaguán y, a continuación, hay un patio ajardinado que en su día sirvió para albergar los carruajes y que hoy está dividido en dos partes. Cuenta con una arcada de medio punto y sus columnas son de granito. Este patio participa de manera habitual en el Festival de los Patios que se celebra anualmente en Córdoba y, hasta la fecha (marzo de 2012), ha ganado cuatro veces el premio al uso artístico del agua, así como el mismo número de accésit.

Localización: Calle Palma, 3.


Córdoba, Palacio de los Muñices

Neoclásico también es el Palacio de los Muñices, cuya portada data del año 1795, sustituyendo ésta a otra anterior de la que se han conservado dos medios cuerpos de sus relieves en el jardín interior. Lo más destacable es la portada de acceso, realizada en piedra y con dintel y balcón en forma curva en la parte central. Este balcón está rematado con un frontón también curvo en cuyo centro se halla el escudo de armas de la familia Díaz de Morales. En su interior, contaba con numerosas estancias, incluyendo cuatro patios, un jardín, una huerta, graneros, cocheras, caballerizas, e incluso un oratorio privado. También destaca la escalera principal que da acceso a la planta superior y el artesonado58 que la cubre.

El nombre de Palacio de Muñices le viene dado por la familia Muñiz de Godoy, linaje del que descendería la de Díaz de Morales, quienes están representados en el escudo ya mencionado.

En la actualidad, el edificio alberga las dependencias del Colegio de Educación Infantil y Primaria San Lorenzo.

Localización: Calle Muñices, 12.


Córdoba, Casa del Marqués de Santa Marta

La Casa del Marqués de Santa Marta, anteriormente Casa de los Guzmanes, es una construcción barroca del siglo XVIII en la que aún quedan algunos elementos del siglo XV en su interior. El edificio se estructura alrededor de tres patios, destacando la escalera barroca y los arcos mudéjares del siglo XV existentes en el primer patio.

De la fachada principal, podemos señalar el contraste existente entre la ornamentación del cuerpo inferior, en especial de la portada de la casa y las ventanas adyacentes a ésta, y la nula decoración de los vanos del segundo cuerpo, siendo aquí cuatro pilastras de estilo jónico las que adornan la superficie. Un balcón extendido a todo lo largo de este lateral diferencia aún más los dos cuerpos. Hay una tercera altura que se levanta en la esquina Sudoeste y que nos puede servir para señalar el inicio del extenso jardín con que cuenta la casa y que, recorriendo de Sur a Norte todo el lateral Oeste, se extiende hasta detrás del edificio que vemos cortado a la izquierda de la fotografía con la que acompañamos este artículo. El lienzo almenado de una sola planta situado entre ambos pertenece al edificio que nos ocupa, separando el jardín de la calle y siendo la entrada a él.

Localización: Calle Realejo, 7.


- Elementos urbanos ↑


Córdoba, Triunfo de San Rafael de la Puerta del Puente

Varios son los triunfos que podemos contemplar por toda la ciudad de Córdoba, pero sin duda, uno de los más bellos e imponentes es el Triunfo de San Rafael de la Puerta del Puente, que se levanta en el lugar donde antiguamente estuvo el hospital para pobres edificado por el obispo Don Pascual, también conocido como Hospital de los Ahogados, en las inmediaciones de la Catedral, el Seminario de San Pelagio y el Puente Romano. Se trata de una obra del escultor Miguel de Verdiguer hecha entre 1765 y 1781 en la que la imagen del Arcángel remata una columna que se encuentra apoyada en una enorme base. Dicho basamento de piedra simula una montaña de rocas en la que hay un paso que la atraviesa. Sobre ella, están recostadas sendas imágenes de San Acisclo, Santa Victoria y Santa Bárbara. Como saliendo de la montaña, hay un águila que porta el juramento hecho por el Arcángel de custodiar la ciudad.

Éste, al igual que el resto de Triunfos de San Rafael que hay dispersos por Córdoba, está inscrito como Bien de Catalogación General por Resolución del 22 de mayo de 2009 de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Localización: Plaza del Triunfo, s/n.


Córdoba, Triunfo de San Rafael de la Plaza de los Aguayo

En la Plaza de los Aguayos se encuentra uno de los Triunfo de San Rafael más bonitos y antiguos de la ciudad. Su construcción en estilo plateresco fue financiada por la familia de los Aguayo, Marqueses de Villaverde (luego de Santaella), de quienes podemos ver la puerta de su palacio con la ventana ajimezada a la izquierda de la fotografía. Realizado el Triunfo en 1763, se colocó en el mismo lugar que ocupa en la actualidad, teniendo labrado sobre su superficie los relieves de los Santos Mártires de Córdoba y los escudos de los Aguayo.

Hay que precisar que todos los Triunfos de San Rafael de la ciudad de Córdoba están inscritos como Bienes de Catalogación General por Resolución del 22 de mayo de 2009 de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Localización: Plaza de los Aguayos, s/n.


Córdoba, Fuente de la Piedra Escrita

La Fuente de la Piedra Escrita, de estilo barroco y una de las más bellas de la ciudad, se construyó en el año 1721, siendo Corregidor60 de la ciudad Don Juan de Vera y Zúñiga. Al contemplarla, nos fijaremos en primer lugar en la gran pila de mármol negro y en los dos leones de sus extremos, por cuyas bocas brota el agua de la fuente. Por detrás de ellos, se inician sendos estípites61 entre los que se enmarca un arco quebrado sobre cuyo centro aparece una cartela62 escrita y que puede ser el origen de su nombre. En ella, se nos informa, entre otros datos, del rey (Felipe V) y del Corregidor bajo los que se realizó la fuente y de su fecha de fábrica. Otras fuentes señalan en cambio una motivación distinta para su nombre, caso éste el de Ramírez de Arellano, quien establece la causa en una estela63 romana aparecida en el lugar mientras se levantaba la fuente.

Los estípetes se prolongan por encima de la altura del arco para llegar hasta el frontón mixtilíneo64 que remata el conjunto. Por debajo de éste y situado encima de la anteriormente mencionada cartela está el escudo de Córdoba. Hay que señalar que, aunque la vivienda colindante de la fuente es de los años 80 del siglo XX, la pared sobre la que ésta se apoya es la original del momento de su construcción.

Localización: En la esquina de la Calle Moriscos con la Calle Del Cárcamo.


Córdoba, Cristo de los Faroles

En la Plaza de los Capuchinos, abierta durante el siglo XVII y donde están el Convento de Capuchinos que le da nombre y la Iglesia de los Dolores, hay una imagen muy señalada en la ciudad de Córdoba: el Cristo de los Faroles, aunque su verdadera advocación es la de Cristo de los Desagravios y de la Misericordia. Es una obra del siglo XVIII de cuya autoría se duda si atribuírsela al escultor Alonso Gómez de Sandoval o al cantero Juan Navarra, siendo más extendida la opinión que se lo adjudica a este último. Su colocación sobre la plaza en 1794 se debe a la devoción de los Padres Capuchinos, a las limosnas de los Marqueses de Ariza y a las de otros fieles que lo hicieron posible.

El monumento es un basamento de piedra sobre el que se apoyan dos prismas octogonales, levantándose sobre éstos una cruz de piedra con la imagen de Cristo en mármol blanco. El conjunto está rodeado por una verja de hierro colocada durante los años 20 del pasado siglo XX, el mismo siglo, pero ya en 1984, en que se cambiaron los ocho faroles presentes en el conjunto. Es una imagen a la que se le han dedicado varias obras musicales, sirviendo una de ellas para la película "El Cristo de los Faroles", de 1958, que dio a conocer el monumento fuera de la ciudad de Córdoba.

Localización: Plaza de Capuchinos.


Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑


* * *

GLOSARIO

- 1 Torre albarrana: La que, levantada fuera de los muros de un lugar fortificado, servía no sólo para defensa, sino también de atalaya.
- 2 Triunfo: Obra de arte que representa un triunfo romano, y, en general, la que exalta la victoria de un personaje histórico, bíblico o mitológico, o, alegóricamente, de una virtud cristiana.
- 3 Canónigo: Eclesiástico que tiene una canonjía4.
- 4 Canonjía: Beneficio por el que se pertenece al cabildo de iglesia catedral o colegial.
- 5 Arco de medio punto: El que consta de una semicircunferencia.
- 6 Frontón: Remate triangular de una fachada o de un pórtico. Se coloca también encima de puertas y ventanas.
- 7 Óculo: Ventana de forma ovalada o circular.
- 8 Arco Rebajado: Aquel cuya altura es menor que la mitad de su luz9
- 9 Luz: Distancia horizontal entre los apoyos de un arco, viga, etc.
- 10 Vano: Parte del muro o fábrica en que no hay sustentáculo o apoyo para el techo o bóveda; p. ej., los huecos de ventanas o puertas y el espacio entre dos columnas.
- 11 Calcetero: Maestro sastre que hacía las calzas12 de paño.
- 12 Calza: Prenda de vestir que, según los tiempos, cubría, ciñéndolos, el muslo y la pierna, o bien, en forma holgada, solo el muslo o la mayor parte de él.
- 13 Rosario: Junta de personas que rezan o cantan el rosario a coros. // Rezo de la Iglesia, en que se conmemoran los quince misterios principales de la vida de Jesucristo y de la Virgen, recitando después de cada uno un padrenuestro, diez avemarías y un gloriapatri.
- 14 Retablo: Obra de arquitectura, hecha de piedra, madera u otra materia, que compone la decoración de un altar.
- 15 Alfiz: Recuadro del arco árabe, que envuelve las albanegas16 y arranca, bien desde las impostas17, bien desde el suelo.
- 16 Albanega: Enjuta18 de arco de forma triangular.
- 17 Imposta: Hilada de sillares algo voladiza, a veces con moldura, sobre la cual va sentado un arco.
- 18 Enjuta: Triángulo o espacio que deja en un cuadrado el círculo inscrito en él.
- 19 Acrotera: Ornamento que remata los vértices de un frontón.
- 20 Villa: Nombre que se le dió a la Medina21 musulmana tras la conquista cristiana
- 21 Medina: Barrio antiguo de una ciudad árabe.
- 22 Sacristía: En una iglesia, lugar donde se revisten los sacerdotes y están guardados los ornamentos y otras cosas pertenecientes al culto.
- 23 Presbiterio: Área del altar mayor hasta el pie de las gradas por donde se sube a él, que regularmente suele estar cercada con una reja o barandilla.
- 24 Bóveda de cañón o de medio cañón: Bóveda de superficie generalmente semicilíndrica que cubre el espacio comprendido entre dos muros paralelos.
- 25 Luneto: Bovedilla en forma de media luna abierta en la bóveda principal para dar luz a ésta.
- 26 Entablamento: Cornisamento. Conjunto de molduras que coronan un edificio o un orden de arquitectura.
- 27 Adintelada: Puenta con dintel28
- 28 Dintel: Parte superior de las puertas, ventanas y otros huecos que carga sobre las jambas29.
- 29 Jamba: Cada una de las dos piezas labradas que, puestas verticalmente en los dos lados de las puertas o ventanas, sostienen el dintel o el arco de ellas.
- 30 Montera: Cubierta de cristales sobre un patio, una galería, etc.
- 31 Cabildo: Cuerpo o comunidad de eclesiásticos capitulares de una iglesia catedral o colegial.
- 32 Neoclasicismo: Corriente literaria y artística, dominante en Europa desde finales del siglo XVII hasta entrado el siglo XIX, que aspiraba a restaurar el gusto y normas del clasicismo.
- 33 Pechina: Cada uno de los cuatro triángulos curvilíneos que forman el anillo de la cúpula con los arcos torales34 sobre que estriba.
- 34 Arco toral: Cada uno de los cuatro en que estriba la media naranja de un edificio.
- 35 Encalado: Dicho de aquello que está blanqueado con cal, especialmente una pared.
- 36 Planta de Cruz Latina: La de forma ordinaria, cuyo travesaño divide al palo en partes desiguales.
- 37 Bóveda de Arista o de aljibe: Bóveda cuyos dos cañones semicilíndricos se cortan el uno al otro.
- 38 Cornisa: Coronamiento compuesto de molduras, o cuerpo voladizo con molduras, que sirve de remate a otro.
- 39 Casa Solariega: La más antigua y noble de una familia.
- 40 Columna toscana: Se trata de un tipo de columna romano, de origen etrusco, en el que generalmente su fuste41 es liso y su capitel42 sencillo, contando además con una base y/o pedestal para su asiento en el suelo. Se caracteriza, así, por la sencillez de sus formas.
- 41 Fuste: Parte de la columna que media entre el capitel y la basa43.
- 42 Capitel: Parte superior de la columna y de la pilastra, que las corona con forma y ornamentación distintas, según el estilo de arquitectura a que corresponde.
- 43 Basa: Pieza inferior de la columna en todos los órdenes arquitectónicos excepto en el dórico.
- 44 Arco carpanel: El que consta de varias porciones de circunferencia tangentes entre sí y trazadas desde distintos centros.
- 45 Veneras: Forma de la concha semicircular convexa y estriada de la vieira.
- 46 Mayorazgo: Institución del derecho civil que, por las leyes desvinculadoras del siglo XIX quedó circunscrita en España a los títulos nobiliarios, y que tiene por objeto perpetuar en la familia la propiedad de ciertos bienes o derechos con arreglo a las condiciones que se dicten al establecerla, o, a falta de ellas, a las prescritas por la ley.
- 47 Iglesias fernandinas: Así se llamaban a las catorce iglesias instauradas en la ciudad tras su conquista por Fernando III y que sirvieron para dividir la ciudad en distritos o collaciones.
- 48 Collación: Fernando III dividió la ciudad en catorce distritos o collaciones. Cada collación estaba presidida por una parroquia (con su respectivo cementerio al lado), de la que toma el nombre, y se subdividía a su vez en barrios.
- 49 Desamortizaciones: Poner en estado de venta los bienes de manos muertas, mediante disposiciones legales. Tras varias desamortizaciones, se puso a la venta terrenos y otras propiedades de las llamadas "manos muertas" (la Iglesia y las órdenes eclesiásticas), quienes mediante donaciones y testamentos habían llegado a tener una extensión de terreno sólo inferior a las del rey y la aristocracia. Por estas expropiaciones y ventas, la Iglesia no recibió nada a cambio.
- 50 Lado del Evangelio y Lado de la Epístola: En una Iglesia, se llama lado del evangelio al situado en la parte izquierda desde el punto de vista de los fieles, mirando estos hacia el altar. Mientras que el de la epístola es el de la parte derecha. Toman este nombre de los lados del presbiterio desde donde se lee el Evangelio y la Epístola durante la misa.
- 51 Paramento: Cada una de las dos caras de una pared.
- 52 Eremitorio: Paraje donde hay una o más ermitas.
- 53 Sala capitular: En las catedrales y monasterios, la destinada a las reuniones del cabildo o del capítulo54.
- 54 Capítulo: Junta que hacen los religiosos y clérigos regulares a determinados tiempos, conforme a los Estatutos de sus órdenes, para las elecciones de prelados y para otros asuntos.
- 55 Humilladero: Lugar devoto que suele haber a las entradas o salidas de los pueblos y junto a los caminos, con una cruz o imagen.
- 56 Enfoscado: Capa de mortero con que está guarnecido un muro.
- 57 Acarreo: Se dice de lo que procede de varios lugares o fuentes.
- 58 Artesonado: Techo, armadura o bóveda formado con artesones59 de madera, piedra u otros materiales.
- 59 Artesón: Elemento constructivo poligonal, cóncavo, moldurado y con adornos, que dispuesto en serie constituye el artesonado.
- 60 Corregidor: Antiguamente, magistrado que ejercía la justicia en un territorio. // Antiguamente, alcalde que el rey nombraba en algunas poblaciones importantes.
- 61 Estípite: Pilastra en forma de pirámide truncada, con la base menor hacia abajo.
- 62 Cartela: Pedazo de cartón, madera u otra materia, a modo de tarjeta, destinado para poner o escribir en él algo.
- 63 Estela: Monumento conmemorativo que se erige sobre el suelo en forma de lápida, pedestal o cipo.
- 64 Mixtilíneo: Dicho de una figura: Cuyos lados son rectos unos y curvos otros.

DATOS DE INTERES

HORARIOS DE APERTURA/VISITA:

LOCALIZACIÓN Y COMUNICACIONES:
VUELOS: Córdoba cuenta con un aeropuerto, situado a 6 kilómetros de la ciudad, para el tráfico nacional e internacional en el que pueden operar aeronaves de hasta 80 plazas.
TREN: La ciudad está situada en medio de la línea de alta velocidad que une Madrid con Sevilla, contando con varios viajes en ambos sentidos a lo largo del día. Además, tiene comunicación con Málaga, Cádiz y Huelva. En el Sur de la provincia, hay otra línea de ferrocarril que la une con Jaén y Linares.
METRO:
AUTOBÚS: De la Estación Sur de Madrid salen varios viajes diarios con destino Córdoba y al igual en sentido contrario.
COCHE: La atraviesan la carretera radial IV que une Madrid con Cádiz y la carretera Nacional que une Badajoz con Granada. Además hay otras carreteras nacionales que permiten su comunicación con Málaga y la Costa del Sol al Sur, con Jaén al Este y con Puertollano y Ciudad Real al Norte.

BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- Juan José Primo Jurado: Paseando por Córdoba. (Segunda Edición Aumentada), Editorial Almuzara, (ISBN: 978-84-92573-90-5), Depósito legal: CO-1110-09.
- Pascual Madoz: Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico (Córdoba), AMBITO EDICIONES, S.A., (ISBN: 84-86074-86-2), Depósito legal: VA.316-1987.
- Culto y devoción a los márties de Córdoba de siglos XVI y XVII: la figura de San Eulogio. Juan Aranda Doncel. Real Academia de Córdoba.
- Gerencia de Urbanismo
- ArqueoCórdoba
- Ayuntamiento de Córdoba
- Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico
- Teodomiro Ramírez de Arellano: Paseos por Córdoba. Biblioteca de Córdoba
- Patronato Provincial de Turismo de Córdoba
- Consorcio de Turismo de Córdoba
- Universidad de Córdoba - Facultad de Filosofía y Letras
- Diario de Córdoba
- Madres Escolapias. Colegio Santa Victoria.
- Culmina la restauración total de la capilla del convento del Colodro. Diario de Córdoba. 21/07/2008.
- Un lugar cargado de historia. Diario de Córdoba. 24/08/2008.
- Diputación Provincial de Córdoba
- Las Ermitas de Córdoba
- Asociación Amigos de las Ermitas
- DRAE
- elmundo.es DICCIONARIOS

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