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Castilla-La Mancha

Toledo (VII): siglo XVII, el Siglo de Oro en la "Ciudad de los Conventos"

Por Lourdes Morales Farfán


Toledo, San Gil desde la Ermita de la Virgen de la Cabeza

Tres fueron los reinados que hubo en España a lo largo del siglo XVII: Felipe III, Felipe IV y Carlos II. Y durante estos tres reinados, hubo una figura que cobró una gran relevancia en este período histórico: los validos1. Se trataba de personajes pertenecientes a la aristocracia que, ganándose la confianza de los monarcas, hacían y deshacían a su antojo, tomando las decisiones de gobierno más importantes. Así, destacaron figuras como los Duques de Lerma y de Uceda, validos de Felipe III, o el Conde-Duque de Olivares, mano derecha de Felipe IV.

Por otro lado, las tensiones que ya había en el siglo XVI se acentuaron en el XVII. En 1609, Felipe III expulsa definitivamente a los moriscos2, lo que hizo que se despoblaran algunas zonas y que se perdiera mucha mano de obra agrícola. Además, el Conde-Duque de Olivares quiso que todos los reinos españoles colaboraran a la hora de mandar tropas, un esfuerzo que hasta entonces recaía casi en la totalidad sobre Castilla. En ese momento, España estaba inmersa en la Guerra de los Treinta Años (1618-1648) y se decidió enviar a tropas de toda la península, a pesar de la negativa de las Cortes Catalanas. Esto desencadenó una guerra con Cataluña en 1640 que finalizaría más adelante, en 1652, cuando Barcelona fue recuperada por las tropas de Felipe IV. Años más tarde, en 1668, España reconocería la independencia de Portugal. A todos estos problemas, habría que sumar la crisis demográfica que vivió Europa y, especialmente, España. Las epidemias, el hambre, la expulsión de los moriscos, las numerosas guerras y el aumento del clero hicieron que mermara la población y que, además, descendiera la natalidad. El comercio también se vio dañado sobre todo por la competencia que tenía con Francia en el Mediterráneo y con Inglaterra y Holanda en el Atlántico. Así, el campesinado cada vez estaba más empobrecido, la clase media y la burguesía se debilitaban y las clases improductivas como la nobleza y el clero cada vez aumentaba más, lo cual acentuaba más aún la crisis por la que pasaba el reino.

Pero no todo fue crisis y guerra. No en vano, el siglo XVII es conocido como el Siglo de Oro, debido al auge que vivió el país en lo que a la cultura se refiere. En las letras, tenemos a personajes como Miguel de Cervantes con su "Quijote", además de otros literatos como Lope de Vega, Góngora, o Quevedo; mientras que en la pintura, destacaron artistas como Murillo, Velázquez, o Zurbarán.

Y mientras en el resto de España el panorama era poco menos que desolador, en Toledo, tras el traslado de la Corte a Madrid, comienzan a llegar órdenes religiosas (entre otros tipos de gentes) atraídas por la riqueza de la Ciudad Imperial que había sido hasta entonces. Se vive, así, una extraordinaria "conventualización" que supuso cambiar la capitalidad política por la religiosa, de tal modo que, en 1610, ya había cerca de 40 conventos y monasterios en Toledo. Con el traslado de la Corte, también se fueron a Madrid los nobles, dejando atrás sus casas y cediéndolas, en casi todas las ocasiones, a los religiosos, que instalaban en ellas sus templos provisionales hasta convertirlas en sus sedes conventuales. Esta página nos servirá de claro ejemplo en esto que contamos, ya que casi todos los monumentos de los que hablamos que han llegado a nuestros días del siglo XVII son edificios religiosos. Comencemos, pues, nuestro recorrido.


Toledo, Ermita de San Jerónimo

La Ermita de San Jerónimo fue construida en el año 1611, según consta en la inscripción latina de su portada, por orden de un canónigo de la Catedral, llamado Don Gerónimo de Miranda en un alto situado en la zona conocida como "de los cigarrales", lugar en el que él mismo contaba con una casa. De esta forma, se aseguraba que quienes tenían el privilegio de vivir en aquellas fincas de recreo pudieran asistir al culto. Con el paso de los años y tras ser desmantelada, fue quedando en estado de ruina hasta el siglo XIX, momento en que otro canónigo, también con residencia en "los cigarrales", ordenó su rehabilitación.

Su planta es rectangular, constando de una sola nave cubierta con una bóveda de medio cañón3. El coro, en alto, se sitúa a los pies del templo. En octubre, se llevan a cabo sus fiestas, dando fin a las romerías del año.

Localización: Subida de San Jerónimo, s/n. CM-401, Carretera de Piedrabuena. Coordenadas del GPS: 39.8542, -4.04031 (39° 51' 15.1194", -4° 2' 25.1154")


Toledo, Convento de San José, de Carmelitas Descalzas

El Convento de San José, de las monjas Carmelitas Descalzas, ocupa el quinto lugar entre las fundaciones de Santa Teresa de Jesús, siendo el año 1569 la fecha de su fundación. Para dicha casa, la Santa recomendó a la Beata María de Jesús, a quien había terminado llamando "Mi Letradillo" tras obtener la opinión de ella en diversos asuntos.

Tras su fundación, su sede fue recorriendo diversos lugares de Toledo hasta que, en el siglo XVII, y sobre unas casas que habían pertenecido anteriormente a Don Fernando de la Cerda y eran entonces propiedad del Conde de Montalbán, se construyeron la Iglesia y el convento actuales. Si observamos este último desde la parte de la Vega, observaremos que en dicha fachada se unen dos tramos de construcción totalmente diferentes, siendo uno más grandioso y otro más humilde, como si los planos iniciales de construcción se hubieran simplificado. En la fachada principal de esta bella Iglesia de arquitectura greco-romana y sobre su portada, tenemos la estatua de San José, a cuya advocación4 están dedicados la Iglesia y el convento.

Localización: Plaza de Santa Teresa, 2.


Toledo, Ermita de la Virgen de la Estrella

Los orígenes de la Ermita de la Virgen de la Estrella se remontan al siglo XIV, cuando es construida por la cofradía de hortelanos. Además, cita Sixto Ramón Parro en su "Toledo en la mano" que en su día tuvo agregado un hospitalito para acoger a los pobres de noche. Sin embargo, a finales del siglo XVI, la antigua ermita fue derribada y ya en el siglo XVII se construyó el actual templo barroco, perteneciente a la Iglesia de Santiago el Arrabal, bajo las trazas de Juan Bautista Monegro. Con planta de cruz griega5, es notable su sobriedad externa de fábrica de ladrillo y piedra labrada en la portada. Sobre ésta, destaca una hornacina que alberga a la Virgen con el Niño.

En Navidad, merece la pena acercarse a ver el Belén que se coloca en la capilla. Además, en el mes de mayo se celebran sus fiestas, con una duración de nueve días que terminan con una procesión que se lleva a cabo el cuarto domingo de mayo.

Localización: Calle Real del Arrabal, 1.


Toledo, Convento de la Purísima Concepción, de las Capuchinas

El Convento de la Purísima Concepción, también conocido como de las Capuchinas por la congregación de religiosas que habitan entre sus muros, fue fundado originariamente por unas monjas de esta orden que llegaron desde Madrid, en marzo de 1632, a instancias de Doña Petronila Yáñez, viuda de Don Pedro Laso Coello y vecina muy acaudalada de Toledo. Ella las instaló en su casa de manera provisional en la que habilitó también una Iglesia. En 1635, fueron trasladadas a otras casas y en 1655, el Cardenal Pascual de Aragón, quien está enterrado en su Iglesia, las llevó a otras casas que compró a Don Juan de Isasaga y Mendoza. Finalmente, este mismo Cardenal, siendo ya Arzobispo de Toledo, comenzó a construirles el convento y la Iglesia que hoy contemplamos, comenzando las obras en 1666 y acabando en 1671 las del templo y en 1673 las del convento.

El edificio, construido en ladrillo por el arquitecto Bartolomé Zumbigo y Salcedo (quien se convertiría en maestro de obras de la Catedral), presenta una fachada que en la Iglesia cumple la función de retablo. La portada está rematada por un frontón6 en forma de triángulo con un óculo7 en el centro. En la hornacina que vemos, hay una Virgen Inmaculada cuya obra se atribuye al escultor madrileño Manuel Pereira.

Ya en el interior, su planta es rectangular y consta de una sola nave cubierta con una bóveda de medio cañón con lunetos8. El retablo mayor es obra del italiano Virgilio Fanelli, mientras que las pinturas son de Francisco Rizzi. Por otro lado, los lienzos que hay en los laterales son armarios en cuyo interior se guardan numerosos relicarios.

Localización: Plaza de las Capuchinas, s/n.


Toledo, Convento del Espíritu Santo, de Carmelitas Descalzos

En el año 1584, los carmelitas descalzos se instalaron en Toledo, ocupando para ello unas casas y fundando un convento bajo la advocación del Espíritu Santo. Poco después, se trasladaron a las inmediaciones del Cigarral del Alcázar, detrás del Castillo de San Servando. Finalmente, alrededor de 1640, acabaron estableciéndose dentro de la ciudad como Convento del Espíritu Santo. A mediados del siglo XIX, el edificio sirve de sede para albergar el Seminario Conciliar de San Ildefonso, que estará ahí ubicado hasta que finalicen las obras del que sería su sede definitiva en donde lo podemos ver hoy.

Así, la Iglesia del convento es de planta rectangular y consta de tres naves cubiertas con bóveda de cañón. Tanto en la nave central como en las capillas laterales hay paneles de azulejos del siglo XVIII. La portada tiene, en su parte superior, una hornacina con la Virgen, mientras que a los lados se pueden ver sendos escudos de la Orden de los Carmelitas Descalzos.

Localización: Plaza Carmelitas Descalzos, 2.


Toledo, Convento de las Agustinas Calzadas, Las Gaitanas

Para conocer la historia del Convento de las Agustinas, más conocido como Convento de las Gaitanas, nos tenemos que retrotraer al siglo XV, concretamente a 1459. En ese año, Doña Guiomar de Meneses, mujer de Lope Gaitán (de ahí el nombre) funda un beaterio9 para unas monjas de la orden de San Agustín en unas casas cercanas a la Iglesia de Santa Leocadia y les da, entre otras propiedades, una dehesa conocida como los Álamos. Más adelante, este beaterio fue convertido en convento, siendo las monjas de su orden de clausura. Ya en el siglo XVII, Don Diego de la Palma Hurtado y su mujer Doña Mariana de la Palma les ceden unas casas en el lugar donde hoy se asienta el actual convento, además de ordenar edificarles una Iglesia, templo en el que se encuentran sus sepulcros.

La Iglesia fue comenzada a construir en el año 1630 y, en su interior, destaca el retablo mayor cuyo lienzo, en el que se representa a la Virgen, es obra del pintor Francisco Rizzi. Por otro lado, a mediados del siglo XVIII, el Cardenal Arzobispo de Toledo y Conde de Teba, Luis Fernández de Córdoba, ordena construirles el convento que vemos en la actualidad sobre las casas en las que estaban asentadas para mayor comodidad de las religiosas.

Localización: Plaza de San Vicente.


Toledo, Iglesia de San Ildefonso o de los Jesuítas

El origen de la Iglesia de San Ildefonso, o de los Jesuitas, lo encontramos en el año de 1569, cuando la Compañía de Jesús en Toledo compra las casas de Don Juan Hurtado de Mendoza, quinto Conde de Orgaz, situadas en el lugar en el que estaba la casa donde nació el propio San Ildefonso, obispo de Toledo en el siglo VII y patrón de la ciudad. El proyecto de los jesuitas era construir ahí una Iglesia que sería pagada por los hermanos Don Pedro y Doña Estefanía Manrique. El templo sigue el modelo del de Gesú en Roma y de los de Palencia y Alcalá en España. Las obras comenzaron, finalmente, en el año 1629, atribuyéndosele las trazas a Juan Bautista Monegro y haciéndose cargo de la construcción el jesuita Pedro Sánchez. Cuando éste muere, en 1633, le sustituye el hermano de la orden Francisco Bautista, que diseñó la fachada barroca; y en 1669, reanuda las obras el arquitecto Bartolomé Zumbigo. En 1765, es terminado el templo, estando en ese momento bajo las órdenes de José Hernández Sierra, quien hizo el crucero11, la cúpula, la capilla mayor, el ochavo12 y la sacristía. Sin embargo, no disfrutarían mucho tiempo de su recién estrenada Iglesia, ya que dos años después Carlos III ordena la expulsión de España de los jesuitas.

Toledo, Interior de la Iglesia de San Ildefonso o de los Jesuítas

En el interior, la Iglesia se articula en torno a una sola nave con crucero sobre el que está una enorme cúpula bajo la que se concentra la luz del altar mayor. También en el crucero, encontramos dos retablos que proceden de la desaparecida Iglesia de San Juan Bautista: el Bautismo de Cristo, pintado por Alonso del Arco en 1702, y San José, tallado por Germán López Mejía. A ambos lados de la nave, se organizan las capillas laterales, comunicadas entre sí. En la capilla mayor, vemos un fresco representando el descenso de la Virgen para imponer la casulla a San Ildefonso.

A diario, es posible visitar el interior del templo, pudiendo subir a una de sus torres desde donde se obtienen unas maravillosas vistas de la ciudad. Ejemplo de ello es la fotografía que vemos al inicio de la página y que sirve de introducción, en la que observamos la antigua Iglesia de San Marcos, hoy Centro Cultural de San Marcos y Centro de Interpretación de Toledo. Por otro lado, cabe mencionar que en el edificio de al lado, perteneciente a la Delegación de Hacienda de Toledo, se pueden visitar unos Sótanos en los que hay, además de restos romanos, restos del subsuelo del monasterio de los jesuitas.

Localización: Plaza Padre Juan de Mariana.


Toledo, Antiguo convento de Jesús y María, de Dominicas

El antiguo Convento de Jesús y María es la última congregación dominica que se fundó en Toledo. El edificio es una obra del siglo XVII que cuenta con algunas yeserías del siglo XIV. Tras pertenecer a los señores de Malpica y a los señores de Tejada, comenzó su utilización como convento en el año 1601 tras una cesión de estos últimos señores.

A finales del pasado siglo XX, las monjas dominicas se trasladaron a otro convento más moderno y el añejo edificio fue adquirido en 1984 por el Ministerio de Cultura. En 1992, se instaló en él la sede del Archivo Histórico Provincial de Toledo, no habiendo perdido del todo la imagen conventual y conservándose en su interior algunos restos mudéjares procedentes de las viejas casas sobre las que se levantó la fundación religiosa. La imagen que vemos en la fotografía es de la antigua capilla del convento, donde se ha instalado el Espacio Contemporáneo del Archivo de Toledo. En él se realizan exposiciones artísticas de vanguardia en las que participan artistas de todo el país.

Localización: Calle Trinidad, 10.


Toledo, Hospital del Rey

El Hospital del Rey lo fundó en 1221 el obispo de Cuenca Don García para acoger a enfermos incurables. Durante el siglo XVII, el arquitecto Nicolás de Vergara el Mozo construye un nuevo edificio para sustituir el anterior, derribado al modificarse la estructura de la Plaza Mayor. Este edificio de 1603 es el que se ha conservado hasta el día de hoy, habiendo sido hasta principios del siglo XIX un hospital para personas sin recursos a cargo de una Junta o Hermandad de personas distinguidas de la ciudad. Posteriormente, se hizo cargo de él la Beneficencia Provincial, quien lo utilizó como asilo de ancianos. Desde entonces, se ha rehabilitado en diferentes ocasiones, destacando la última que ha durado varios años, habiéndose reabierto durante el año 2010. Continúa así utilizándose, de manera efectiva, un edificio de más de cuatrocientos años para fines similares a aquellos para los que fue construido.

Localización: Entrada por la Calle Chapinería, 2, uno de sus laterales da a la Plaza Mayor.


Toledo, Covento de la Purísima Concepción, de Benedictinas

El Convento de la Purísima Concepción, de las monjas Benedictinas, tiene sus orígenes en un colegio de beatas fundado en 1487 al lado del Convento de San Pablo por el cura párroco de la Capilla de San Pedro, Don Diego Hernández de Úbeda. Posteriormente, durante el siglo XVII, las beatas se acogieron a la regla de San Benito, convirtiéndose en monjas Benedictinas. El convento y la Iglesia actuales parece ser que fueron una construcción del siglo XVII mandada edificar por Don Pascual de Aragón, Arzobispo de Toledo entre 1666 y 1677. En la Iglesia y sobre la portada principal, está la imagen de la Purísima Concepción, advocación del templo y del convento.

En la actualidad, en parte del interior del convento, se halla la residencia universitaria femenina "Purísima Concepción".

Localización: Bajada del Barco, 9.


Toledo, Portada del Convento de Jerónimas de la Visitación o de la Reina, de Jerónimas

El primer Convento de Jerónimas de la Visitación, o de la Reina, estaba situado en la Cuesta de la Reina. Ni de él, ni de su Iglesia, terminada de construir en 1592, hemos podido encontrar ningún resto arquitectónico. Y ello a pesar de la existencia de ambos en 1857, cuando Sixto Ramón Parro nos habla en su magnífico libro "Toledo en la Mano" sobre este convento y su Iglesia en tono de presente.

Su origen se encuentra en un beaterio sin votos ni clausura fundado por doña Teresa Hernández en 1370. Ésta era una dama de la Reina Doña Juana, esposa de Enrique II, Rey de Castilla entre 1366 y 1379. Posteriormente, se hicieron monjas bajo la regla de San Jerónimo y la advocación de la Visitación de Nuestra Señora. El sobrenombre de "La Reina" lo recibió de las gentes del lugar por las muchas visitas de la Reina Doña Juana. En 1836 y debido a la desamortización de Mendizábal, las monjas tuvieron que abandonar el convento, acogiéndose en el otro convento femenino de la misma Orden en Toledo: el de Jerónimas de San Pablo.

Diez años después, solicitan y obtienen permiso del Gobierno para volver a su propio convento, encontrándolo muy empobrecido y habiendo perdido la Iglesia todos sus cuadros. En él permanecieron hasta 1877, cuando se trasladaron a un antiguo palacio que había pertenecido a los condes de Montijo y que la Emperatriz de los franceses, Eugenia de Montijo, cede a las monjas. Este edificio y su portada del siglo XVII es el que vemos en la fotografía. A partir de entonces, se utilizó la Iglesia de San Bartolomé como templo conventual. Posteriormente, las monjas Jerónimas de la Reina abandonarían Toledo por motivos económicos, trasladándose a otro convento de su misma Orden en la provincia de Córdoba.

Localización: Corralillo de San Bartolomé, 2.


Toledo, Portada de la antigua iglesia de San Torcuato

La Iglesia de San Torcuato era la más moderna de las seis parroquias mozárabes de Toledo, siendo su fundación a principios del siglo VIII bajo el reinado del visigodo Erica. Sin embargo, también fue de las primeras, en el siglo XVII, en quedarse sin feligreses. Según nos cuenta Sixto Ramón Parro, en el siglo XVI y siguiendo órdenes del Cardenal Arzobispo Don Gaspar de Quiroga, se construye una nueva Iglesia que, manteniendo la titularidad de la parroquia de San Torcuato, sirve también de templo a las monjas Agustinas, quienes han trasladado su convento a unas casas llamadas de las Melgarejas y contiguas a la parroquia mozárabe. Estas monjas procedían del Beaterio de Santa Mónica, fundado por ocho mujeres que en 1520 se establecieron en una vivienda situada junto a la Puerta del Cambrón, al lado del Convento de los Agustinos, quienes las dirigían, habiendo ellas adoptado el hábito de San Agustín. El traslado se produjo tras haberles sido concedido el velo y la clausura por el anteriormente mencionado Arzobispo.

Tras la Revolución de 1868, se decide eliminar y derribar tanto el convento como la Iglesia, habiéndose salvado únicamente la portada que vemos en la fotografía, construida a principios del siglo XVII por Jorge Manuel Theotocopuli, hijo de El Greco.

Localización: Calle de San Torcuato, 11.


Toledo, Convento de San Gil, de Franciscanos Descalzos

El antiguo Convento de San Gil, de la orden de los franciscanos descalzos, o gilitos, fue construido en el siglo XVII. Esta orden había llegado a Toledo a mediados del siglo XVI, instalándose extramuros y estableciéndose en el año 1557 en unas casas cedidas por sus protectores, Don Antonio de Córdoba y Aragón, caballero de la Orden de Santiago, y su mujer Doña Policena Laso de Castilla, que se encontraban en la llamada Huerta de San José, frente a la Huerta del Rey, próximas al arroyo Regachuelo. Esta proximidad a dicho arroyo les trajo numerosos inconvenientes de inundaciones y enfermedades, por lo que se hizo patente la necesidad de trasladarse al interior de la ciudad. En 1606, se les permite realizar este traslado y en 1607, el Cardenal Arzobispo de Toledo Don Bernardo de Sandoval y Rojas da la licencia para construir el convento en el lugar que hoy vemos. El sitio escogido era donde estaba la llamada Casa de los Niños de la Doctrina14 en la parroquia de San Cebrián. A este edificio, se les unieron varias casas más, tomando posesión de ellas los frailes el 10 de mayo de 1610 bajo la protección de los hermanos Juan y Francisco de Herrera y empezando las obras 20 días más tarde bajo las trazas de Juan Bautista Monegro. En 1618, finaliza la construcción de la Iglesia y en 1625 la del monasterio.

La sencilla Iglesia constaba de una sola nave sin capillas laterales y se encuadraba, con algunos variantes, en el modelo de la hallenkirche15. A sus pies, estaba el coro. Como dato curioso, cabe mencionar que en el lado de la epístola16, había una capilla en la que fue enterrado en 1777 Don José Romero de la Torre, segundo teniente capitán del Real Cuerpo de Guardias Españoles. Por su parte, la capilla mayor contaba con un retablo con la imagen de San José realizado por Felipe Martín, posiblemente antes de 1630. Es en esta capilla donde fueron enterrados los fundadores Juan y Francisco de Herrera, mientras que a lo largo del suelo estaba las sepulturas de los frailes y, de manera excepcional, de otras personas. Hoy, algunas de las losas de pizarra con que estaban cubiertas las podemos encontrar en el patio del convento tras una de las remodelaciones llevadas a cabo en él.

Toledo, Convento de San Gil, de Franciscanos Descalzos

Más adelante, tras la desamortización de 1835, pasó a tener diferentes usos: hasta que acabó la Guerra Civil Española, en el año 1939, funcionó como cárcel provincial; después, fue Cuartel de la Guardia Civil hasta 1968; y también fue usado como parque de bomberos hasta 1985. Todos estos trasiegos hicieron que el convento fuera cayendo en un estado de cada vez mayor ruina, por lo que en 1985, el Ayuntamiento encarga su rehabilitación al arquitecto Fernando Chueca Goitia. Actualmente y desde 1986, alberga la sede de las Cortes de Castilla-La Mancha, mientras que su Iglesia acoge el Salón de Plenos.

Para finalizar, no podemos dejar de mencionar las excavaciones que se han llevado a cabo en las inmediaciones que pertenecieron al convento. En ellas, se han documentado unas tenerías17 islámicas; una cerca de mampostería que podría ser uno de los límites de la judería; y, por la Calle de San Gil, unos aljibes y dos viviendas.

Localización: Bajada del Calvario, s/n.


Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑


* * *

GLOSARIO

- 1 Valido: Hombre que, por tener la confianza de un alto personaje, ejercía el poder de este.
- 2 Morisco: Se dice del moro bautizado que, terminada la Reconquista, se quedó en España.
- 3 Bóveda de medio cañón: También llamada "bóveda de cañón". Es aquella bóveda de superficie generalmente semicilíndrica que cubre el espacio comprendido entre dos muros paralelos.
- 4 Advocación: Tutela, protección o patrocinio de la divinidad o de los santos a la comunidad o institución que toma su nombre.
- 5 Planta de Cruz Griega: En arquitectura religiosa, se trata de aquella planta en la que la nave principal (vertical) es cortada por otra (horizontal) de igual longitud llamada transepto, formando de esa manera cuatro lados de igual medida.
- 6 Frontón: Remate triangular de una fachada o de un pórtico. Se coloca también encima de puertas y ventanas.
- 7 Óculo: Del latín "oculus", que significa "ojo". En arquitectura, se usa para designar una abertura en forma de círculo, aunque también se puede usar como elemento decorativo.
- 8 Luneto: Bovedilla en forma de media luna abierta en la bóveda principal para dar luz a esta.
- 9 Beaterio: Casa en que viven las beatas10 formando comunidad y siguiendo alguna regla.
- 10 Beata: Persona muy devota que frecuenta mucho los templos. Mujer que vive con otras en clausura o sin ella bajo cierta regla. Mujer que con hábito religioso se emplea en pedir limosna o en otro tipo de menesteres en nombre de la comunidad a la que está agregada.
- 11 Crucero: Espacio en que se cruzan la nave mayor de una iglesia y la que la atraviesa.
- 12 Ochavo: Edificio o lugar que tiene forma ochavada13.
- 13 Ochavado: Dicho de una figura: De ocho ángulos iguales y ocho lados iguales cuatro a cuatro y alternados.
- 14 Casa de los Niños de la Doctrina: Se trataba de una institución creada a principios del siglo XVI y que se dedicaba a sustentar y educar de manera cristiana a los niños huérfanos de Toledo, así como a adoctrinar en la fe católica a los hijos de los moriscos. Pasados los años, la mayoría de estos niños pasaban a formar parte de la Iglesia.
- 15 Hallenkirche: Las hallenkirche son iglesias típicas del gótico alemán que tienen las tres naves a la misma altura: planta de salón. Generan sensación de espacio más amplio y más luminoso.
- 16 Lado del Evangelio y lado de la Epístola: En una Iglesia, se llama lado del evangelio al situado en la parte izquierda desde el punto de vista de los fieles, mirando estos hacia el altar. Mientras que el de la epístola es el de la parte derecha. Toman este nombre de los lugares desde donde se lee el Evangelio y la Epístola durante la misa.
- 17 Tenería: Curtiduría. Sitio o taller donde se curten y trabajan las pieles.

DATOS DE INTERES

HORARIOS DE APERTURA/VISITA:

LOCALIZACIÓN Y COMUNICACIONES:
VUELOS:
TREN: De Madrid a Toledo o en sentido contrario, se tarda uno 30 minutos en trenes AVANT (tren de alta velocidad de carácter regional). Son unos diez viajes diarios en ambos sentidos. Alguno más los días laborables y alguno menos los festivos. RENFE
METRO:
AUTOBÚS: Hay frecuentes viajes en ambos sentidos a lo largo del día.
- Desde la estación de Plaza Elíptica en Madrid, la compañía CONTINENTAL AUTO (ALSA) tarda de 1 hora a hora y media en llegar a Toledo, según sea la línea escogida.
- Desde la Estación Sur de autobuses en Madrid, la compañía SAMAR tarda de 1 hora a 2 horas en llegar a Toledo, según sea la línea escogida.
COCHE: Desde Madrid son unos 89 kilómetros por la AP-41, tardándose alrededor de 1 hora en llegar hasta Toledo.

BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- Sixto Ramón Parro: Toledo en la mano, Imprenta y librería de Severiano López Fando, Toledo, 1857
- Varios autores: Paseos por el Toledo de Carlos V, Antonio Pareja EDITOR, (ISBN:84-95453-07-X), Depósito legal: S.1.294-2000
- Varios autores: Guías fotográficas, TOLEDO, SUSAETA EDICIONES, S.A., MADRID, (ISBN:84-305-4432-1), Depósito legal: M-6108-2009
- Varios autores: Historia y Arte del Convento de San Gil. Cortes de Castilla-La Mancha. Depósito Legal: TO-0385-2008.
- Patronato Municipal de Turismo
- http://www.turismocastillalamancha.com
- http://www.monasteriodesanclemente.com
- http://www.federacionsanjose.com/
- http://www.carmelodetoledo.com/home.htm
- http://archivodominicano.dominicos.org/
- DRAE
- http://www.historiasiglo20.org/

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