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una Ventana desde Madrid

Castilla-La Mancha

Toledo (I): legado romano y musulmán

Por Lourdes Morales Farfán


Toledo, Puente de Alcántara visto desde la ribera del Tajo

Toledo es una ciudad española con una población de 82.891 habitantes según el INE1 a 1 de enero de 2009. Situada a menos de 90 kilómetros de Madrid, a lo largo de su historia, y tras ser conquistada a los carpetanos2, ha visto pasar por sus tierras a romanos, visigodos y musulmanes. De ser una ciudad fortificada bajo el dominio de Roma, pasó a convertirse en capital de los visigodos, una capitalidad que repitió durante el reino taifa3 de Toledo y con la monarquía castellana durante la época medieval. Una época ésta última durante la cual existió la "Escuela de Traductores de Toledo" que, bajo la protección y ayuda de los arzobispos de Toledo y la colaboración de sabios judíos y cristianos mozárabes4 se tradujeron obras clásicas de Grecia y Roma que llegaron a España escritas en árabe. Durante el siglo XVI, alcanza el período de mayor gloria y ello a pesar de perder la capitalidad de España en favor de Madrid. El siglo XVII es un siglo de retroceso económico y demográfico, una situación que no cambiará hasta bien empezado el siglo XVIII con la industria de la seda y la instalación de la Real Fábrica de Armas Blancas. El relevo económico lo toma, en el siglo XIX, la enseñanza militar mediante la Academia de Infantería y la Escuela de Tiro. Asimismo, su imagen romántica atrae a ilustres visitantes, entre los cuales se encuentran novelistas y poetas como M. Barrés y Rilke que, al mencionarla en sus obras, ayudan a difundir su conocimiento. Así, durante el siglo XX, se ha convertido en uno de los principales lugares turísticos de España.

Desde 1987, es Patrimonio de la Humanidad.


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Toletum fue el nombre que los romanos le dieron a la ciudad carpetana que existía donde hoy se levanta Toledo al conquistarla en el año 192 a. de C. Esta conquista se mantuvo hasta la llegada y ocupación de la ciudad por los Alanos en el año 411 d. de C. Veamos a continuación diferentes restos que han quedado de esos seis siglos de romanización.

Toledo, Circo romano

El primer elemento que veremos de esta época que ha llegado hasta nuestros días es el Circo Romano, construido a finales del siglo I d. de C. Se encuentra situado en la denominada Vega Baja de Toledo, orientados del Noreste al Suroeste con el fin de evitar el deslumbramiento de los aurigas5 que participaban. Era de planta alargada, con una longitud de 408 metros y formado por dos lados rectos y paralelos, separados entre sí por una distancia de 86,2 metros, y otros dos lados curvos. Las carreras de cuadrigas, alrededor del muro interior denominado "spina"6 comenzaban en el lado Oeste, apoyado sobre 22 bóvedas que soportaban varios niveles de graderíos.

Estuvo funcionando como tal hasta el siglo IV d. de C. Posteriormente, fue abandonado, lo que hizo que desapareciera el material noble de su revestimiento. A partir de entonces, tuvo usos muy diversos: desde cementerio islámico, prolongándose este uso para enterrar a los mudéjares hasta los siglos XIV y XV, a cobijo de vagabundos a finales del siglo XVIII, momento en el cual el Cardenal Lorenzana ordenó derruir varias bóvedas que aún estaban en pie. En la actualidad, sus ruinas están integradas en el parque llamado "Campo Escolar", creado en 1906 para la Fiesta del Árbol. Cabe mencionar que, en el lugar cercano donde hoy hay un colegio, se hallaba entonces el teatro romano.

Localización: Tiene dos entradas de acceso: una por la Avenida de la Reconquista, s/n y otra por la Avenida de Carlos III, s/n.


Toledo, Puente de Alcántara

Uno de los monumentos más famosos de Toledo es el Puente de Alcántara. Sin embargo, a pesar de su aspecto actual, los orígenes de este puente son romanos, aproximadamente del siglo III d. de C. Tras sufrir numerosos daños, fue reconstruido en el siglo X, momento en que desaparece el tercer aro, que queda reducido a un portillo formado por un arco de herradura. Durante el reinado de Alfonso X (1252-1284), volvió a ser nuevamente reconstruido, levantando el torreón occidental que fue modificado más adelante por los Reyes Católicos, tal y como vemos en las armas que decoran sus muros. Por su parte, el torreón oriental fue sustituido debido a su estado de ruina en el año 1721 por un arco triunfal de estilo barroco. El conjunto fue declarado Monumento Nacional en 1921.

Localización: Calle Gerardo Lobo, s/n.


Toledo, Acueducto romano

No muy lejos del Puente de Alcántara, podemos encontrar los restos de lo que fue el Acueducto Romano. Lo que ha llegado a nuestros días son los estribos de las arcadas que salvaban el cañón del río, pudiéndose apreciar los arranques de sus apoyos en las dos orillas. Debido a su enorme altura, se cree que pudo ser lo que se denomina como "puente-sifón", mediante el cual se aprovechaba la fuerza de la gravedad para que el agua subiese hasta el peñón. Esta agua, llegaba a Toledo desde la sierra, recorriendo aproximadamente unos 40 kilómetros. Esto se debía a que el agua del Tajo no era potable. Así, de esta conducción de aguas se conserva hoy en día la presa de Alcantarilla, en el municipio de Mazarambroz, así como los conductos, depósitos urbanos y la salida de la cloaca.

Localización: Ronda del Valle (por la Carretera de Circunvalación).


Toledo, Termas romanas

El visitante que se acerque al Centro de Gestión de Recursos Culturales del Consorcio de Toledo, se encontrará allí mismo con una de las visitas que propone el propio Consorcio dentro del programa de Patrimonio Desconocido. Se trata de los restos arqueológicos de las Termas Romanas, cuya construcción se sitúa entre finales del siglo I y mediados del II d. de C. y que fueron descubiertas en 1986. Estos vestigios suponen un claro referente del proceso de construcción y el material empleado en la ingeniería y la arquitectura civil. En las Termas, podemos ver un ejemplo de ello en un tramo de canalización fabricado con opus caementicium7 y en un arco formado por dovelas8. Sobre estas estructuras, se realizó un complejo termal cuyos restos documentados actualmente configuran dos estancias: la primera no es de momento muy conocida, mientras que la segunda es una estancia rectangular de aproximadamente 12 x 10 metros con un subsuelo dotado de un sistema de calefacción (hipocaustum9).

Así pues, esta estancia sería una especie de sauna o caldarium10. Los materiales empleados (mármol), las medidas y la decoración nos hacen pensar que se trataba de un edificio de carácter público. Pasado el tiempo, el edificio fue arruinándose, por lo que fue reutilizado para construcciones posteriores de las que podemos ver también los restos. Ejemplo de ello, es un silo datado entre los siglos XII al XIV, dos aljibes en el lado occidental construidos a partir del siglo XVI, o unos pilares de hierro que soportan la estructura del inmueble actual, levantado en la década de los 90 del presente siglo XX. Además de los restos de las salas calefactadas que podemos ver aquí, el complejo se podría completar con otros restos romanos hallados en diferentes localizaciones y que formarían parte de la canalización de la ciudad. Es el caso de una bóveda romana situada bajo la vivienda de la Calle Navarro Ledesma, 1, así como los depósitos de agua bajo el edificio de la Calle de Alfonso X "el Sabio", 1, bajo la vivienda de la Calle Nuncio Viejo, 21, y bajo el edificio de la Calle San Ginés, 2, (conocido como Cuevas de Hércules y que veremos más adelante), todos ellos distribuidores de la red de abastecimiento de agua de la ciudad en dicha época.

Localización: Plaza Amador de los Ríos, s/n, en el Centro de Gestión de Recursos Culturales del Consorcio de Toledo.

Su visita puede realizarse dentro de una de las rutas guiadas y gratuitas de Patrimonio Desconocido del Consorcio de Toledo. Para apuntarse a ellas, hay que contactar previamente (recomendamos con algunas semanas de antelación) con el Centro de Gestión de Recursos Culturales del Consorcio de Toledo, sito en las Termas Romanas, en la Plaza Amador de los Ríos, s/n.


Toledo, Cuevas de Hércules

Las llamadas Cuevas de Hércules son uno de los monumentos más atractivos de Toledo, ya que constituyen un conjunto en el que se pueden ver todas las culturas que han existido en la ciudad a lo largo de los siglos. Datan de la época romana, momento en el que se construyó aquí un depósito de agua para abastecer Toledo. Esta cisterna se realizó alrededor de la segunda mitad del siglo I d. de C. con forma rectangular, con unas medidas de 6 metros de ancho por unos 11,50 metros de largo y 4 de alto. El material utilizado era pequeñas piedras unidas por una mezcla de cal, arena y piedra(el ya mencionado opus caementicium), revistiendo su interior con un cemento hidráulico especial (opus signinum11). Si bien no se sabe con exactitud el momento, aunque sí todavía durante la época romana, el interior de esta construcción se revistió con sillares de granito y fue dividida en dos a lo largo a través de tres arcos también de granito que comunicaban las dos naves resultantes. Sobre estos nuevos espacios, se construyeron dos bóvedas con bloques de caliza blanca, de las cuales una de ellas es propiedad en la actualidad del Consorcio de Toledo.

Toledo, Cuevas de Hércules

Más adelante, durante el reinado visigodo, se cree que sobre el depósito se construyó un templo cristiano. De este período, se pueden ver algunos restos arqueológicos en la fachada exterior del recinto. Después, hubo en el lugar una mezquita. Constaba de nueve cúpulas generadas a partir de cuatro columnas centrales y siguiendo el modelo de otras mezquitas de la ciudad. Sobre este templo, probablemente en el siglo XII, se levantó uno cristiano dedicado a San Ginés al que, poco a poco, se le fueron añadiendo espacios. Esta ampliación se llevó a cabo especialmente en los siglos XV y XVI, cuando se utilizan restos mudéjares de un complejo industrial, cuya función estaba relacionada con la elaboración de aceite, vino y actividades artesanales, para construir la Capilla de los Rojas. De estos siglos es también la Capilla del Rosario. Ya en el XVII, es muy posible que la iglesia fuera restaurada, añadiéndosele elementos barrocos que podemos ver en la fachada que da al Callejón de San Ginés, donde se imita el aparejo de ladrillos. A finales del siglo XVIII, la iglesia se cierra al culto por su escasez de feligreses, trasladándose la feligresía a San Vicente. En 1841, es finalmente demolida.

Las Cuevas de Hércules han sido objeto de múltiples leyendas. Según algunos textos medievales, éstas eran oquedades naturales a las que Hércules, fundador de Toledo, dio estructura arquitectónica para ubicar allí sus palacios. Otras historias las relacionan con la desaparición del reino visigodo tras el enfrentamiento con los árabes. Según esto, Hércules habría dejado un cofre cerrado en cuyo interior guardó la profecía de la destrucción de los visigodos, dejando de manifiesto que cada rey tenía que poner un candado más. Pero el rey Don Rodrigo abrió el arca, desatándose así la maldición que acabó con el reino. Por otro lado, ya en el siglo XVI, se relacionó los sótanos de San Ginés con las Cuevas, siendo el cardenal Siliceo quien lleva a cabo la primera exploración.

Localización: Callejón de San Ginés, 3.

Su visita puede realizarse dentro de una de las rutas guiadas y gratuitas de Patrimonio Desconocido del Consorcio de Toledo. Para apuntarse a ellas, hay que contactar previamente (recomendamos con algunas semanas de antelación) con el Centro de Gestión de Recursos Culturales del Consorcio de Toledo, sito en las Termas Romanas, en la Plaza Amador de los Ríos, s/n.


Toledo, Sótanos de Hacienda

Otro de los vestigios de esta época que podemos contemplar hoy son los restos romanos bajo Alfonso X, más conocidos como los Sótanos de Hacienda al estar situados bajo el edificio de la Delegación de Hacienda de Toledo. Fueron descubiertos en 1628 cuando la Compañía de Jesús se disponía a construir el edificio actual, siendo entonces un monasterio. Sin embargo, en 1918, volvieron a salir a la luz cuando el arquitecto de la Delegación de Hacienda, Álvaro González Sanz, dibujó los restos realizando una planta de los mismos, que se utilizaban como trastero. El complejo está formado por tres galerías paralelas abovedadas, siendo la central más pequeña, que se abren en el lado meridional a otra galería también abovedada, pero más grande que las anteriores.

Como ya apuntábamos anteriormente, estos sótanos formarían parte de la red de suministro de Toledo que, en este caso, llevaban el agua a las Termas, comprobándose que la galería central continúa en la galería que hay bajo el hipocausto de las mencionadas Termas.

Localización: Calle de Alfonso X "el Sabio", 1, y se comunican hasta los restos que hay en la Calle Navarro Ledesma, 1.

Su visita puede realizarse dentro de una de las rutas guiadas y gratuitas de Patrimonio Desconocido del Consorcio de Toledo. Para apuntarse a ellas, hay que contactar previamente (recomendamos con algunas semanas de antelación) con el Centro de Gestión de Recursos Culturales del Consorcio de Toledo, sito en las Termas Romanas, en la Plaza Amador de los Ríos, s/n.


Toledo, Bóvedas romanas del Nuncio Viejo

Por último y para terminar con el apartado dedicado al legado romano en Toledo, veremos las Bóvedas Romanas del Nuncio Viejo. Se trata de otra de las partes de la canalización de aguas de la ciudad, relacionadas como ya hemos apuntado con las Termas y con los Sótanos de Hacienda. En ellas, se han podido constatar tres fases en lo que a su evolución histórica y arqueológica se refiere: por un lado, la anterior a las estructuras romanas, del siglo I a. de C.; por otro lado, la época republicana-romana, comprendida entre los años 510 y 30 a. de C.; y, por último, el momento en que los romanos llegan a Toledo y encuentran la ciudad carpetana. De todo lo que podemos ver, los elementos más importantes son las construcciones romanas, de las que se conservan tres: una canalización central y dos cisternas laterales cubiertas con sendas bóvedas. El resto de lo que observamos es de época medieval, como por ejemplo lo que se halla en la entrada al recinto, así como reformas de los siglos XVII y XX.

Localización: Calle Nuncio Viejo, 19.

Su visita puede realizarse dentro de una de las rutas guiadas y gratuitas de Patrimonio Desconocido del Consorcio de Toledo. Para apuntarse a ellas, hay que contactar previamente (recomendamos con algunas semanas de antelación) con el Centro de Gestión de Recursos Culturales del Consorcio de Toledo, sito en las Termas Romanas, en la Plaza Amador de los Ríos, s/n.


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En el año 418 d. de C., tras ser derrotados los Alanos, son los visigodos los conquistadores de Toledo. Dada la situación geográfica de la ciudad, Atanagildo instala en ella su corte, Leovigildo la nombra capital del reino y su hijo Recaredo lo confirma en el año 585. Esta capitalidad duró hasta 711, año de la derrota visigoda a manos de los musulmanes. Con el nombre de Tulaytulah, como la llamaron sus nuevos ocupantes, se convirtió en un importante centro de producción artesana y de fabricación de armas, llegando a tener una población de unos cuarenta mil habitantes. Al desaparecer el califato cordobés, se convirtió en un reino independiente, situación que conservó hasta su reconquista por los cristianos en el año 1085 bajo el reinado del rey Alfonso VI de Castilla. En estos más de tres siglos en que la ciudad fue musulmana, vio profundamente transformado su aspecto con nuevas construcciones, algunas de las cuales han llegado hasta nuestros días siendo testigos de aquellos años en que fue conocida como Tulaytulah.

Toledo, Puerta de Alarcones

Iniciamos nuestro recorrido por las construcciones y restos musulmanes de Toledo en la Puerta de Alarcones. Sus orígenes son visigodos y durante la época islámica llegó a ser una de las principales puertas de la ciudad por la que entraban los visitantes más ilustres. Se la consideraba, junto a la Puerta del Sol, uno de los accesos mejor defendidos de Toledo. En 1216, aparece la primera mención por escrito de ella, en que se la nombra como Puerta Mohaguía en un documento mozárabe, y posteriormente su nombre pasa a conocerse como Puerta Alta de la Herrería, siendo la Puerta del Sol conocida como Puerta Baja de la Herrería al estar allí situados este tipo de talleres. Perdió su importancia durante el siglo XIV, momento en que, tras la reconstrucción de esta última puerta, pasó a ser una entrada secundaria.

Las formas originales de la puerta han sido muy modificadas según las necesidades de la ciudad. El arco de herradura se transformó en otro de medio punto para permitir el paso de los carros y el cuerpo superior se reconstruyó durante el siglo XVII como una ampliación del lindante Convento de Nuestra Señora de la Asunción, de las monjas Bernardas Recoletas.

En 1921, fue declarada Monumento Nacional junto al resto de las puertas y murallas de Toledo.

Localización: Calle Carretas, s/n. Está situada en esta calle peatonal a unos 60 metros al Oeste de otra puerta mucho más espectacular y por la que presumiblemente habremos pasado si veníamos desde el Este (en sentido ascendente por la calle). Esta otra puerta es la Puerta del Sol, que veremos en su página correspondiente.


Toledo, Puerta de Bab al Mardum o de Valmardón

La Puerta de Bab-al-Mardum o de Valmardón, construida entre los siglos IX y X, ha tenido a lo largo de sus más de mil años de historia muy diferentes ocupaciones. Realizada para servir de puerta de entrada a la medina12 islámica, en el siglo XV sus funciones cambian por completo, siendo la vivienda del Corregidor13 de la ciudad. Para entonces, se la conocía como la puerta del Mayordomo o la puerta de la Cruz y tenía además otros usos como podía ser el de cárcel. Seguramente, es por aquellas fechas, al no tener ya valor defensivo, cuando pierde parte de su cuerpo superior y se demuelen sus torres. Originalmente, los arcos de su entrada debieron ser de herradura, siendo modificados posteriormente y adoptando el arco de medio punto.

Hasta el siglo XVIII, perteneció a los Mendoza, al ser éstos descendientes de Pedro Lasso de Castilla, a quien la cedieron los Reyes Católicos. Posteriormente, la utilizó el Hospital de San Lázaro para alojar a los enfermos de tiña, lepra y sarna, siendo utilizada desde el siglo XIX como vivienda particular.

Localización: Calle del Cristo de La Luz, s/n. Debemos descender (hacia el Este) por la Calle de las Carretas durante un total de unos 100 metros. Pasamos bajo la Puerta del Sol y, unos 30 metros más adelante, a nuestra izquierda (Sur), en un plano algo más elevado, veremos la Puerta de Valmardón, por la que entraremos a la Calle del Cristo de la Luz.


Toledo, Mezquita del Cristo de la Luz

Continuemos en la Mezquita-Iglesia del Cristo de La Luz, situada en la misma calle de la anterior puerta y visible desde ésta al haber entre ambas una separación de solamente unos 40 metros.

La mezquita es del siglo X, de la época califal y es de planta casi cuadrada. Al haber llegado prácticamente entera hasta la actualidad, se la considera una de las más notables presencias del arte islámico en Toledo. Una inscripción en la fachada principal en caracteres cúficos14 nos informa del año de su construcción, 999 d. de C., y del nombre de su arquitecto, Musa ibn Alí. En el interior, se dividía el cuadrado de la nave en nueve particiones, cubiertas cada una de ellas por una bóveda nervada15 diferente. Estas bóvedas se apoyan sobre doce arcos de herradura16 sustentados en el centro por cuatro columnas exentas18 de capiteles19 visigodos.

En el siglo XII y con el fin de acondicionarla como iglesia cristiana, se le añadió una cabecera románico-mudéjar. El interior se decoró con frescos románicos. Así, quedó un edificio de tres puertas en la que cada una tiene un arco diferente: de medio punto, de herradura y polilobulado.

Localización: Calle del Cristo de La Luz, s/n.


Toledo, Puerta de Alcántara

El siguiente punto del recorrido está a unos 700 metros y es la Puerta de Alcántara. Situada enfrente del puente de igual nombre, se la suele confundir con la existente a la entrada de este puente o con otra puerta que veremos más adelante que se llama los Doce Cantos. Junto a otras dos puertas situadas a izquierda y derecha de ella y la entrada del puente, formaba una plaza semicircular fortificada que defendía este acceso a la ciudad: era la Plaza de Armas del Puente. La situada hacia el Sur (a nuestra derecha si miramos hacia el puente dejando a nuestra espalda la Puerta de Alcántara) tenía por nombre Puerta de San Ildefonso y fue derribada por su mal estado en 1871. La otra estaba situada al Norte (a nuestra izquierda si nos situamos en idéntica posición anterior) y fue reconstruida durante el reinado de Felipe IV, derribándose en 1864. De ella, se pensaba que era la Puerta de Alcántara, ya que ésta había desaparecido cegada20 en el siglo XVI y estuvo tapada por diferentes construcciones hasta 1911, año en que se volvió a hallar y, quizás por ello, en muy buen estado de conservación.

Datada en el siglo X, tiene la clásica entrada árabe en forma de codo. Reconstruida posteriormente en época cristiana, podemos ver en ella el arco de herradura de la entrada al que protegen dos torres cuadradas con aspilleras en sus laterales.

Localización: Cuesta de los Doce Cantos, s/n.


Toledo, Puerta de los Doce Cantos

Doscientos cincuenta metros más adelante, tenemos la Puerta de los Doce Cantos, que tiende a confundirse con la de Alcántara, incluyendo el nombrar a esta última por ambos nombres, pensando en que es la misma. En el anterior artículo, ya vimos cómo la Puerta de Alcántara estuvo desaparecida y confundida con otra ya demolida desde el siglo XVI en que fue tapada hasta 1911 en que se redescubre. Por lo tanto, no se puede hablar de ella en los libros ya que no era visible. En el magnífico libro "Toledo en la mano", escrito a mediados del siglo XIX por Sixto Ramón Parro, se habla de la Puerta de los Doce Cantos y se la señala como la existente por encima de las ruinas del acueducto romano ""y cuyas ruinas de legítima argamasa romana se ven a uno y otro lado del río por bajo de la Puerta de los Doce Cantos". Si miramos en el mapa que adjuntamos en esta página, o en cualquier otro en el que señalemos tales elementos, veremos que las ruinas del acueducto y la Puerta de los Doce Cantos se alinean perfectamente, cosa que no sucede con la de de Alcántara.

Es una puerta islámica construida en el siglo X que, como podemos ver en la fotografía, ha llegado hasta nuestros días muy deteriorada. El nombre de la puerta lo atribuyen algunos autores al hecho de tener doce grandes sillares en su fachada, aunque otros lo toman de la posible corrupción de la palabra "caños" en el nombre "Doce Caños", refiriéndose con éste a una fuente de doce surtidores, o a un estanque del Acueducto Romano.

Localización: Paseo de Cabestreros, s/n.


Toledo, Mezquita de las Tornerías

La Mezquita de Tornerías21 es una construcción islámica de finales del siglo XI que durante tres siglos, desde 1159 hasta finales del siglo XV, fue el único templo de religión musulmana en la ciudad. Para llegar hasta ella, recorreremos unos 600 metros desde la anterior puerta. Su mayor particularidad quizás sea que tiene dos pisos debido a la diferente altura del terreno, siendo la entrada a cada uno de ellos por diferentes calles y estando en ambas al nivel del suelo. El piso bajo proviene de la reutilización de uno de los edificios construidos por los romanos para la distribución de aguas traídas por el acueducto. En el piso superior, se construyó el templo musulmán en el que cuatro columnas en el centro de la planta dividen a ésta en nueve espacios al igual que sucede en la Mezquita del Cristo de la Luz.

Desde el siglo XVI, el edificio ha tenido diversas funciones: bodega, casa de vecinos, mesón, tornería, etc. En la actualidad, en su interior se encuentra el Centro de Promoción de la Artesanía. La imagen que mostramos en la fotografía es de la fachada de la Calle Tornerías, mientras la entrada al edificio está en la Plaza de Solarejo.

Localización: Plaza de Solarejo, 7.


Toledo, Sótanos islámicos en la calle Cardenal Cisneros, 12

Cerca de la anterior mezquita, a unos 300 metros, están los Sótanos islámicos de Cardenal Cisneros. Aquí, lo que veremos son los restos de una casa musulmana del siglo X en el sótano de una vivienda particular. Son el patio, un salón y dos arcos de herradura de la vivienda islámica que estaba construida sobre el terreno natural, rellenando el desnivel hacia el Sur con escombros de construcciones anteriores romanas y visigodas. Dada la zona en la que se encuentran los restos (cerca de la mezquita aljama22 de la ciudad) y la calidad de la construcción, debió de ser una notable casa.

En uno de los arcos, aparecen en las jambas23 dos Manos de Fátima o hamsa24, una de las cuales está rodeada de tres estilizados pájaros (quizás colibríes). Son elementos típicos del arte islámico que tienen un significado de protección contra el mal de ojo en el caso de la Mano de Fátima, y funerario en el de los pájaros. Por tradición oral (hadiz), de forma no oficial se atribuye a Mahoma el identificar a los pájaros como los encargados de llevar las almas de los buenos creyentes durante su viaje al Paraíso.

En la fotografía, vemos al fondo el brocal de un pozo en lo que había sido el patio; por debajo de él existe un depósito o aljibe. Démonos cuenta de la evolución de la ciudad y lo que puede haber en su subsuelo, ya que lo que hace mil años fue un patio en la superficie del terreno, ahora es un sótano varios metros por debajo de ella.

Localización: Calle Cardenal Cisneros, 12.

Su visita puede realizarse dentro de una de las rutas guiadas y gratuitas de Patrimonio Desconocido del Consorcio de Toledo. Para apuntarse a ellas, hay que contactar previamente (recomendamos con algunas semanas de antelación) con el Centro de Gestión de Recursos Culturales del Consorcio de Toledo, sito en las Termas Romanas, en la Plaza Amador de los Ríos, s/n.


Toledo, Baño islámico del Caballel

A unos 150 metros de los anteriores sótanos, en un semisótano, tenemos los Baños islámicos del Caballel o del Caballito. La mayor parte de ellos se encuentra debajo de los edificios colindantes, estructurándose al parecer en una sala de acceso longitudinal desde la que desembocaban las tres salas de los baños: fría, templada y caliente, típicas de estos lugares. En la sala de entrada, veremos una mesa de trabajo ya que se ha querido preservar mejor este lugar dándole uso, utilizándose en la actualidad como sala de restauración. Debido a la proximidad de la Mezquita del Caballil, situada donde hoy se encuentra el Colegio de Infantes, y a la abundante agua de la zona, estamos en un lugar de baños y lavaderos. Además de los del Caballel, se pueden visitar los del Cenizal, existiendo además en la zona otros baños como pueden ser los del Pozo Amargo u otros ya desaparecidos.

Localización: Plaza del Colegio de Infantes, 13 y 14, y Plaza de las Fuentes, 5 y 6.

Su visita puede realizarse dentro de una de las rutas guiadas y gratuitas de Patrimonio Desconocido del Consorcio de Toledo. Para apuntarse a ellas, hay que contactar previamente (recomendamos con algunas semanas de antelación) con el Centro de Gestión de Recursos Culturales del Consorcio de Toledo, sito en las Termas Romanas, en la Plaza Amador de los Ríos, s/n.


Toledo, Baño islámico del Cenizal

Cerca de los anteriores baños, a menos de 100 metros, están los Baños islámicos del Cenizal. De estos baños, o hammam, podemos observar dos de las salas que los formaban: la sala de ingreso y la sala fría. Las otras dos, las salas caliente y templada, se encuentran en el subsuelo de los edificios vecinos.

Localización: Bajada del Colegio de Infantes, 14 (no confundir con dirección anterior, que es "Plaza" en vez de "Bajada").

Su visita puede realizarse dentro de una de las rutas guiadas y gratuitas de Patrimonio Desconocido del Consorcio de Toledo. Para apuntarse a ellas, hay que contactar previamente (recomendamos con algunas semanas de antelación) con el Centro de Gestión de Recursos Culturales del Consorcio de Toledo, sito en las Termas Romanas, en la Plaza Amador de los Ríos, s/n.


Toledo, Mezquita de El Salvador, arcos islámicos del patio trasero

A unos 450 metros se encuentra la Mezquita-Iglesia de El Salvador. Se había creído de forma tradicional que la Iglesia de El Salvador se levantaba sobre una mezquita islámica. Esto tenía dos confirmaciones: la primera era que bajo una de sus capillas, la de Santa Catalina, había aparecido una placa en la que se celebraba la construcción de una nave en el año 432 de la Hégira25 (1041 d. de C.); la otra, una referencia datada en 1159 sobre la conversión al culto cristiano del templo islámico.

Entre los años 2004-2005, el Consorcio de Toledo efectuó unas excavaciones y obras de rehabilitación en las que, bajo la nave central y la del evangelio, aparecieron los restos más antiguos, de los siglos IX al XII, pertenecientes a la mezquita. En el patio trasero del templo, se descubrieron arcos y muros musulmanes, aljibe, etc.

Toledo, Mezquita de El Salvador, columna visigoda

En la nave de la iglesia, podemos observar unos arcos islámicos sobre capiteles romanos y visigodos, destacando una columna visigoda decorada con escenas de los milagros de Cristo.

La torre de esta iglesia es, probablemente, la más antigua de Toledo y se trata del antiguo alminar26 de la mezquita. Para su construcción, se utilizaron elementos de edificios romanos o visigodos existentes en la zona.

Localización: Plaza de El Salvador, s/n.

Su visita puede realizarse dentro de una de las rutas guiadas y gratuitas de Patrimonio Desconocido del Consorcio de Toledo. Para apuntarse a ellas, hay que contactar previamente (recomendamos con algunas semanas de antelación) con el Centro de Gestión de Recursos Culturales del Consorcio de Toledo, sito en las Termas Romanas, en la Plaza Amador de los Ríos, s/n.


Toledo, Baño de Tenerías

A unos 500 metros, entre la Calle de Carreras San Sebastián y el río Tajo, cerca de la Iglesia de San Sebastián y casi enfrente de ella, encontramos los Baños islámicos de Tenerías. Fueron descubiertos y excavados entre 1988 y 1989 y, más adelante, en 1997, se volvieron a explorar, descubriéndose la ocupación humana del lugar desde la Edad Media hasta la Edad Moderna. Los baños están construidos en ladrillo y en ellos podemos distinguir las siguientes salas: de reposo, o bayt al-maslaj; fría, o bayt al-barid; templada, o bayt al-wastani; y caliente, o bayt al-sajun. Además, también se diferencian alcobas, letrinas, sala de caldera, hipocausto, toberas, aljibe, canal de abastecimiento y alcantarilla.

Rodeados por una valla metálica, en las inmediaciones tenemos un panel descriptivo situado en un lugar más alto desde el que poder contemplarlos y localizar las dependencias.

Localización: En la Calle de Carreras San Sebastián, cerca de la Iglesia de San Sebastián.

Su visita puede realizarse dentro de una de las rutas guiadas y gratuitas de Patrimonio Desconocido del Consorcio de Toledo. Para apuntarse a ellas, hay que contactar previamente (recomendamos con algunas semanas de antelación) con el Centro de Gestión de Recursos Culturales del Consorcio de Toledo, sito en las Termas Romanas, en la Plaza Amador de los Ríos, s/n.


Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑


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GLOSARIO

- 1 INE: Instituto Nacional de Estadística.
- 2 Carpetanos: Fueron un pueblo prerromano que ocupaba parte de las Comunidades Autónomas de Madrid y Castilla-La Mancha. Sus principales ciudades fueron Toletum (Toledo), Complutum (Alcalá de Henares), Consabura (Consuegra), Segóbriga (cerca de Saelices, en Cuenca) y Laminio (aún no localizada).
- 3 Taifa: Cada uno de los reinos en que se dividió la España árabe al disolverse el califato cordobés.
- 4 Mozárabe: Se dice del individuo de la población hispánica que, consentida por el derecho islámico como tributaria, vivió en la España musulmana hasta fines del siglo XI conservando su religión cristiana e incluso su organización eclesiástica y judicial. Se dice del individuo de la comunidad toledana de ese tipo, mucho tiempo subsistente, que pudo por especial privilegio conservar la vieja liturgia visigótica frente a la romana.
- 5 Auriga: Hombre que en las antiguas Grecia y Roma gobernaba los caballos de los carros en las carreras de circo.
- 6 Spina: Muro bajo y aislado en medio del circo romano, coronado de obeliscos, estatuas y otros ornamentos semejantes, y alrededor del cual corrían los carros y caballos que se disputaban el premio.
- 7 Opus caementicium: Especie de hormigón utilizado por los romanos y hecho a base de cal, arena y piedra.
- 8 Dovela: Piedra labrada en forma de cuña, para formar arcos o bóvedas, el borde del suelo del alfarje, etc.
- 9 Hipocaustum o Hipocausto: Horno situado debajo del pavimento que en la Antigüedad clásica caldeaba las habitaciones. También se dice de la habitación caldeada por este horno.
- 10 Caldarium: Sala caliente en las termas de época romana.
- 11 Opus signinum: Especie de hormigón utilizado por los romanos y hecho a base de cal, arena y polvo de ladrillo o cerámica. Esta mezcla resultaba ser impermeable, por lo que fue utilizada para revestir conductos y depósitos de agua.
- 12 Medina: Barrio antiguo de una ciudad árabe.
- 13 Corregidor: Magistrado que en su territorio ejercía la jurisdicción real con mero y mixto imperio, y conocía de las causas contenciosas y gubernativas, y del castigo de los delitos. Alcalde que libremente nombraba el rey en algunas poblaciones importantes para presidir el ayuntamiento y ejercer varias funciones gubernativas.
- 14 Carácter cúfico: Se dice de ciertos caracteres empleados antiguamente en la escritura arábiga.
- 15 Bóveda nervada, califal o de nervios: La forma el cruce de arcos que no pasan por el centro; no son convergentes, sino que se cruzan al recorrer la cúpula de un lado al otro. Es típica del arte hispanomusulmán, sobre todo de la época califal.
- 16 Arco de Herradura: El que tiene más de media circunferencia y cuyos arranques vuelan tanto como la imposta17.
- 17 Imposta: Hilada de sillares algo voladiza, a veces con moldura, sobre la cual va sentado un arco.
- 18 Columna exenta: Columna sin arrimar a los muros.
- 19 Capitel: Parte superior de la columna y de la pilastra, que las corona con forma y ornamentación distintas, según el estilo de arquitectura a que corresponde.
- 20 Cegar: Cerrar, macizar algo que antes estaba hueco o abierto (una puerta, un pozo, una cañeria).
- 21 Tornería: Taller o tienda de tornero.
- 22 Mezquita Aljama: Mezquita de uso colectivo.
- 23 Jamba: Cada una de las dos piezas labradas que, puestas verticalmente en los dos lados de las puertas o ventanas, sostienen el dintel o el arco de ellas.
- 24 Mano de Fátima o Hamsa: La Mano de Fátima es un popular amuleto de Oriente Próximo que tiene la forma de una mano con los dedos juntos y apuntado hacia el suelo.
- 25 Hégira: Era de los musulmanes que se cuenta desde el año 622, momento en que huyó Mahoma de La Meca a Medina, y que se compone de años lunares de 354 días, intercalando 11 de 355 en cada período de 30.
- 26 Alminar: Torre de las mezquitas, por lo común elevada y poco gruesa, desde cuya altura convoca el almuédano a los mahometanos en las horas de oración.

DATOS DE INTERES

HORARIOS DE APERTURA/VISITA:

LOCALIZACIÓN Y COMUNICACIONES:
VUELOS:
TREN: De Madrid a Toledo o en sentido contrario, se tarda uno 30 minutos en trenes AVANT (tren de alta velocidad de carácter regional). Son unos diez viajes diarios en ambos sentidos. Alguno más los días laborables y alguno menos los festivos. RENFE
METRO:
AUTOBÚS: Hay frecuentes viajes en ambos sentidos a lo largo del día.
- Desde la estación de Plaza Elíptica en Madrid, la compañía CONTINENTAL AUTO (ALSA) tarda de 1 hora a hora y media en llegar a Toledo, según sea la línea escogida.
- Desde la Estación Sur de autobuses en Madrid, la compañía SAMAR tarda de 1 hora a 2 horas en llegar a Toledo, según sea la línea escogida.
COCHE: Desde Madrid son unos 89 kilómetros por la AP-41, tardándose alrededor de 1 hora en llegar hasta Toledo.

BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- Sixto Ramón Parro: Toledo en la mano, Imprenta y librería de Severiano López Fando, Toledo, 1857
- Varios autores: Paseos por el Toledo de Carlos V, Antonio Pareja EDITOR, (ISBN:84-95453-07-X), Depósito legal: S.1.294-2000
- Varios autores: Guías fotográficas, TOLEDO, SUSAETA EDICIONES, S.A., MADRID, (ISBN:84-305-4432-1), Depósito legal: M-6108-2009
- Patronato Municipal de Turismo
- Consorcio de Toledo
- SpanishArts.com
- DRAE

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