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Pueblos de Madrid

Alameda del Valle


Introducción


Fotografía de Alameda del Valle tomada desde el camino a la Ermita de Santa Ana, a la altura del puente sobre el arroyo de la Zarza

Fotografía de Alameda del Valle tomada desde el camino a la Ermita de Santa Ana, a la altura del puente sobre el arroyo de la Zarza.

La población que vamos a recorrer en esta página es Alameda del Valle, una localidad madrileña de 200 habitantes –según los datos del padrón municipal del 1 de enero de 2019– y 25 km2 de extensión que se halla situada al Nornoroeste de Madrid, a 1.110 metros de altitud y a unos 87 km de la capital española. Linda, al Norte, con la provincia de Segovia, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León; al Este, con Pinilla del Valle y Canencia; y al Sur y al Oeste, con Rascafría. El nombre del pueblo, Alameda del Valle, tiene su origen en el gran número de álamos existente en su territorio y en su localización en el valle del Río Lozoya.

Alameda forma parte, junto con los municipios de Canencia, Garganta de los Montes, Gargantilla del Lozoya y Pinilla de Buitrago, Lozoya, Navarredonda y San Mamés, Pinilla del Valle y Rascafría, del Valle Alto del Lozoya, una subcomarca de la Sierra Norte de Madrid.

La superficie del término constituye una estrecha franja de terreno, de 2 km de anchura y 12,5 km de longitud, inserta entre las dos cuerdas que cierran el valle. Presenta un relieve muy accidentado, típico de la sierra, con una altitud mínima, en el centro, inferior a los 1.100 metros, y una máxima, en el Norte, superior a los 2.100 metros.

Por su parte central, el término municipal es atravesado por el Río Lozoya, estando situado aquí, en su margen izquierda, su único núcleo de población, Alameda del Valle. Otros cursos fluviales que recorren el término, aunque de menor importancia, son los arroyos del Horcajo, del Hoyo Cerrado, de Navaelpico, de Santa Ana, de Vacialegua y, el más destacado de ellos, de la Saúca, con el que limita, por el Este, el casco urbano del pueblo. El municipio sólo es atravesado por una carretera, la M-604, que enlaza el Puerto de Navacerrada con la A-1 en Lozoyuela-Navas-Siete Iglesias. Otros caminos de tierra sirven de comunicación entre el núcleo de población y otros puntos de su territorio.

Su término también es cruzado por varias vías pecuarias, como los cordeles1 del camino de Santa Ana a La Hiruela y de Navazuela, además de por la colada6 de los Mojones a Pinilla del Valle. Hay que resaltar que Alameda es un pueblo de tradición ganadera que durante siglos tuvo en ella su principal motor económico, no sólo por el ganado propio y las ganancias que éste podía darle, sino también –como leemos en la página 42 del libro “Del valle del Lozoya al embalse del Vellón”, de Documadrid– por ser un lugar de paso del ganado trashumante, con todo lo que ello podía significar.

La vegetación de Alameda está formada por monte bajo8 y alto9, con pastos y malas hierbas en las cumbres y, junto al río Lozoya, con vegetación de ribera10, con álamos, chopos, etc.


Resumen histórico



Alameda del Valle, Iglesia de Santa Marina Virgen y Mártir

Iglesia de Santa Marina Virgen y Mártir.

Aunque no se conocen registros documentales sobre los orígenes de Alameda del Valle, sí hay otros de la Edad Media en los que ya se habla de esta zona.

En el siglo XIII, Alfonso X “el Sabio”, rey de Castilla y de León entre 1252 y 1284, en una carta de 1273, otorga exenciones de impuestos a los que viven o vivirán en las alberguerías11 del puerto de Malagosto, paso natural de la Sierra de Guadarrama entre la antigua población madrileña de Oteruelo del Valle, hoy una pedanía de Rascafría, y el municipio segoviano de Torrecaballeros.

En el siglo XIV, el puerto de Malagosto es nombrado nuevamente en el “Libro del Buen Amor”, de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita (1283-1350):

CANTICA DE SERRANA
959
Passando una mañana
El puerto de Malangosto,
Salteóm' una serrana
Á l'asomada del rrostro:
“¡Hadeduro!”, diz', “¿com' andas?
”¿Qué buscas ó qué demandas
”Por este puerto angosto?”

Y también en el Libro de Montería de Alfonso XI “el Justiciero”, rey de Castilla y de León entre 1312 y 1350:

“Et son las vocerías, la una desde el collado de Navalmesado fasta encima de la Garganta del Acebeda. Et otra desde la Garganta del Acebeda fasta el puerto de Malagosto, por la cumbre de ayuso, por cima de la Solana”.

A principios del siglo XIV, en 1302, las ordenanzas de Segovia dividen el “Val de Lozoya”, como se llamaba entonces, en las cuadrillas de Alameda, Oteruelo, Pinilla y Rascafría; establecen la obligatoriedad para todos aquellos que comprasen tierras –incluyendo entre éstas los quiñones, que no son sino tierras de cultivo cuyas dimensiones variaban según su localización– a residir en ellas, levantar una vivienda y tener caballo propio. De esta forma, surgen los Quiñones, nombre con el que se conoce a la milicia de cien caballeros que crearon los caballeros de Segovia de Díaz Sanz y Fernando García de Carrión con objeto de hacer frente a las incursiones de los musulmanes que, tras quedar aislados, se habían hecho fuertes en estas montañas.

En el siglo XV, concretamente en 1442, estas milicias venden sus tierras a la Ciudad y Tierra de Segovia, y Alameda pasa a formar parte del sexmo12 de Lozoya, uno de los diez en que se dividía la comunidad segoviana, formado por las localidades de Alameda, Bustarviejo, Canencia, Lozoya, Oteruelo, Pinilla y Rascafría.

Alameda del Valle, Ermita de Santa Ana

Ermita de Santa Ana.

En el siglo XVI, en 1528, el Censo de Pecheros13 de Carlos I nos da unas cifras de población para El Alameda –su nombre entonces– de 92 vecinos pecheros. Este número de población es el mismo con el que aparece en las Vecindades de la provincia de Segovia, de 1533. Finalmente, y dado que Alameda del Valle no figura en las Relaciones Topográficas de Felipe II15, terminamos esta centuria con los datos del Censo de la Corona de Castilla, de 1591, donde Alameda tiene una población de 145 vecinos, de los que 144 son pecheros y uno es clérigo.

Del siglo XVII no hay demasiada información sobre Alameda del Valle. Sí sabemos, conforme al Censo de la Sal16, de 1631, que el pueblo tenía entonces 20 vecinos y 1.458 cabezas de ganado, lo que significa una disminución del 75% de población con respecto al anterior censo de 1591. Recordemos que a finales del siglo XVI hubo una gran mortandad en España causada por una epidemia de peste que en algunos pueblos significó casi su desaparición; de hecho, la propia villa de Madrid perdió el 30% de sus habitantes. Si a esta peste, extendida entre 1591 y 1614, añadimos la sufrida entre 1630 y 1632, las malas cosechas –con la subsiguiente hambre– y las guerras que la Corona de España libraba en Europa, podremos entender la gran despoblación habida en el país durante este siglo.

Llegamos al siglo XVIII, el siglo de la Ilustración17, o de las Luces. En esta centuria, en la que comienza a haber más información sobre las localidades españolas, comenzamos con el Censo de Campoflorido18, de 1712, en el cual vemos cómo Alameda del Valle se llamaba entonces La Alameda, tenía 37 vecinos y pertenecía a la provincia de Segovia.

La siguiente obra a la que acudimos para recabar más información sobre Alameda es el Catastro del Marqués de la Ensenada19, de 1752. Aquí, el pueblo es nombrado como La Alameda al Valle, es una población de realengo20, pertenece a la Intendencia de Segovia y tiene una población de 106 vecinos, unos 411 habitantes23, además de un clérigo. Se dividen en 70 vecinos útiles pecheros, 16 jornaleros pecheros, dos pobres de solemnidad, 15 viudas pecheras y tres viudas pobres. En cuanto a sus oficios, había 101 labradores, cinco jornaleros, 12 pastores, dos maestros herreros, dos oficiales albañiles, dos oficiales papeleros, cinco oficiales tejedores de lienzo, dos oficiales sastres y dos maestros zapateros.

Conforme a este mismo catastro, el pueblo tenía para entonces una cabaña ganadera de 625 cabezas de ganado bovino, 156 de caballar, 3.849 de ovino, 964 de caprino y 160 de porcino, además de 26 colmenas.

En el Censo del Conde de Aranda24, de 1768, Alameda del Valle aparece como una localidad de 288 habitantes, de los que 152 son varones y 136 hembras.

Unos años después, en el Censo del Conde de Floridablanca, de 1786, La Alameda del Valle es un lugar de realengo incluido dentro de la Intendencia y del partido de Segovia, cuya autoridad la desempeña un alcalde pedáneo. Tiene entonces una población de 342 personas, de las que 187 son varones y 155, hembras, entre los que se encuentran un cura, un sacristán, 82 labradores, tres jornaleros, cuatro artesanos y ocho criados.

Alameda del Valle, En el camino de la Ermita de Santa Ana, se encuentra esta cruz con la siguiente inscripción en la placa de su pedestal: En memoria a todos los vaqueros y pastores que pisaron estas tierras./ Alameda del Valle 1999

En el camino de la Ermita de Santa Ana, se encuentra esta cruz con la siguiente inscripción en la placa de su pedestal:

"En memoria a todos los vaqueros y pastores que pisaron estas tierras.

Alameda del Valle 1999".

En este siglo XVIII, como podemos leer en la página 36 del tomo III de la colección “Arquitectura y Desarrollo Urbano. Comunidad de Madrid”, dedicado a la zona Norte, la principal industria del pueblo era la ganadería, en especial el ganado lanar. De hecho, las tierras de propios26 del pueblo, que sumaban entonces más de las dos terceras partes de las de la localidad, estaban destinadas en gran parte a pastos y prados. Alameda tenía, además, doce eras y dos molinos harineros, aunque las harinas aquí obtenidas estaban destinadas, al igual que los productos de huertos y de árboles frutales, al consumo propio. No ocurría así con el sector del lino, que disponía de dos pozas27, daba trabajo a cinco tejedores y constituía la principal industria del pueblo. Otro ingreso económico lo constituían las canteras de piedra caliza que existían junto a la Ermita de Santa Ana.

Comenzamos el siglo XIX, una centuria en la que España, entre otras desgracias, vería afianzarse la superioridad naval de Inglaterra tras la derrota de Trafalgar; vio destruido su territorio peninsular y su economía, y arrasada su incipiente industria tras la invasión de las tropas napoleónicas y la subsiguiente Guerra de Independencia (1808-1814); sería derrotada en las guerras que llevaron a la independencia de la América continental española, sin que la península se hubiera aún recuperado del anterior conflicto; soportó numerosos pronunciamientos y enfrentamientos armados entre liberales y absolutistas; padeció tres guerras carlistas (1833-1840, 1846-1849 y 1872-1876); y, finalmente, vio desaparecer los últimos territorios de su imperio tras la desafortunada Guerra Hispano-Estadounidense del 98.

En Alameda del Valle, empezamos nuestro recorrido con el “Diccionario Geográfico-Estadístico de España y Portugal” que Sebastián Miñano30 elaboró entre 1826 y 1829. En él, nuestro pueblo aparece como una villa de realengo que continúa formando parte del sexmo de Lozoya, dentro del partido judicial de Sepúlveda, de la provincia de Segovia, y del obispado de ésta. Tiene alcalde pedáneo, parroquia, un pósito32 y su población es de 88 vecinos, unos 250 habitantes. Miñano nos dice, asimismo, que Alameda es uno de los pueblos más antiguos de Castilla.

En este siglo, hay algunos cambios de gran importancia para Alameda del Valle, como son la nueva ordenación territorial de España, de 1833, con la que el pueblo pasa a formar parte de la provincia de Madrid, separándose de la de Segovia; y la abolición de la Mesta, en 1836, con la que se terminan los privilegios de la ganadería, base ésta de la economía de Alameda.

Entre 1846 y 1850, Pascual Madoz creó el “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar”. En Madoz, vemos que Alameda del Valle es una villa que dispone de ayuntamiento y que ha pasado a formar parte ahora –dentro del partido judicial de Buitrago, el cual fue absorbido posteriormente por el de Torrelaguna– de la provincia de Madrid, de su audiencia territorial y de su capitanía general, mientras que eclesiásticamente se encuentra incluido en la diócesis de Toledo.

Su población totaliza 70 vecinos, unos 242 habitantes, que disponen de igual número de casas y de una iglesia parroquial, de la que este autor escribe que es “de mediana construcción”. De su tierra, opina que es “de buena calidad, especialmente toda la parte que corresponde al valle”, con numerosos bosques y prados de riego. Su producción agrícola es, en aquel tiempo, de lino y centeno; su ganadería se compone de ganado lanar fino y de vacuno, existiendo también abundante caza.

También son de reseñar las varias desamortizaciones33 habidas en esta centuria, como la de Mendizábal, en 1836, o la de Madoz, de 1855. La primera expropió los bienes de la Iglesia, mientras que la segunda se encargó de los de los ayuntamientos, afectando a Alameda –como podemos ver en la página 8 de la obra “La Desamortización de Madoz en el Partido Judicial de Torrelaguna”, del Dr. en Historia de la Universidad Complutense don Vicente Moreno Ballesteros– en 565 fanegas34, unos 3,63 km2, que representan el 14,54% del total de su superficie, de 25 km2. En la página 30 de esta misma obra, vemos –con diferentes detalles, entre los que se encuentran los compradores, el precio de subasta y el de remate– que, además de terreno, se subastaron dos casas-taberna y un pajar.

Alameda del Valle, Plano de Alameda del Valle de 1879 (POBL280582_1879_ALAMEDA_DEL_VALLE CC-BY 4.0 ign.es)

Plano de Alameda del Valle de 1879 (POBL280582_1879_ALAMEDA_DEL_VALLE CC-BY 4.0 ign.es).

Esta última desamortización tuvo unas consecuencias dispares: si bien permitió obtener al Estado unos ingresos extraordinarios que sanearan las cuentas públicas, también obligó a un gran número de habitantes de los pueblos a emigrar, al verse privados de sus medios de subsistencia (pastos, recogida leña, etc.) al pasar a manos privadas las tierras comunales. Además, los terrenos no siempre fueron a parar a manos de los habitantes del pueblo, ni fueron diferentes todos sus compradores, concentrando algunos nuevos propietarios tierras de diversas localidades o aumentando el latifundismo37 en el caso de que el terreno en venta fuera de gran extensión, con lo que su compra quedaba relegada a los, ya de por sí, grandes propietarios o a personas adineradas, normalmente no residentes en las pequeñas poblaciones.

Antes de continuar, hay que resaltar aquí cómo durante la primera mitad del siglo XIX no se realizó en el país ningún censo de inscripción directa, sino que las estadísticas de población, ya que no eran censos como tales, se debían a imputaciones, las cuales podían ser de nivel provincial, de partido judicial o de municipio. A partir de entonces, tenemos las cifras de población que detallamos a continuación.

En 1857, según el Censo de la provincia de Madrid, Alameda del Valle, dependiendo ya del partido judicial de Torrelaguna, contabiliza una población de 370 habitantes (193 varones y 177 hembras). En el de 1860, los datos son de 377 habitantes (202 varones y 175 hembras); en el de 1877, de 395 (209 y 186, respectivamente); en el de 1887, de 439 (233 varones y 206 hembras); en el de 1897, de 407 (212 y 195, respectivamente); y en el de 1900, de 408 (321 y 187, en ese mismo orden).

En 1865, Cayetano Rosell39 publicó la “Crónica de la Provincia de Madrid”, en donde Alameda del Valle tenía una población de 370 habitantes y la describía, agrupándola junto a Pinilla del Valle y Oteruelo, como “con aguas saludables, sotos, prados, y como principal elemento para la subsistencia de sus moradores, ganado de toda clase”.

La siguiente obra de consulta es la “Guía de Madrid y su provincia” que, entre 1888 y 1889, culminó Andrés Marín Pérez40. Alameda del Valle sigue perteneciendo aquí al partido judicial de Torrelaguna y de él expresa Marín Pérez que “Tiene extenso horizonte, despejado cielo y saludable clima perfectamente ventilado”. Su población, de 104 vecinos y 400 habitantes, reside en las 100 viviendas de que dispone el pueblo. Cuenta éste con la Iglesia Parroquial de Santa María, que dispone de cinco altares en su interior, de los que el autor cuenta que están “adornados con gusto y bien cuidados”; con la Ermita de Santa Ana, de la que escribe que es “de escasa capacidad y pobre construcción”; con una escuela incompleta41 para ambos sexos, a la que acuden 34 alumnos y 18 alumnas, y a la que Marín Pérez describe como que “carece de luz necesaria, es muy húmeda y le faltan otras muchas condiciones higiénico-pedagógicas”; y finalmente, un cementerio de 300 metros de superficie en el que “se lleva por la sepultura general de adultos 1,25 pesetas y 50 céntimos por la de párvulos”.

Alameda del Valle, Monumento al hombre del Campo, obra de la escultora Pilar Cuenca (Madrid, 1969). En el pedestal, podemos leer unos versos del poeta Vicente Aleixandre (Sevilla, 1984 - Madrid, 1984). Sobre esta cima solitaria os miro,/ campos que nunca volveréis por mis ojos./ Piedra del Sol inmensa, eterno mundo/ y el ruiseñor tan débil que en su borde lo hechiza

Monumento al hombre del Campo, obra de la escultora Pilar Cuenca (Madrid, 1969).

En el pedestal, podemos leer unos versos del poeta Vicente Aleixandre (Sevilla, 1984 - Madrid, 1984).

"Sobre esta cima solitaria os miro,
campos que nunca volveréis por mis ojos.
Piedra del Sol inmensa, eterno mundo
y el ruiseñor tan débil que en su borde lo hechiza
".

Cuenta el pueblo con médico y farmacia. El primero atiende tanto a las familias que pueden pagar la existente iguala42 de 8,75 pesetas al año como a las que no, cuatro familias acogidas a la Beneficencia, y por las que el médico recibe 500 pesetas anuales. La farmacia, “regularmente surtida de toda clase de medicamentos”, atiende a las familias que pagan las 11,25 pesetas de la iguala anual. Alameda no tiene, en cambio, veterinario, atendiendo al ganado el mismo veterinario de Rascafría mediante contratos con particulares de 3 pesetas al año por cabeza.

Leemos en este libro que, a pesar de disponer de unas tierras de calidad regular, la agricultura se encuentra “completamente abandonada”. Dispone de 44 hectáreas (ha.), 80 áreas (a.) y 18 m2 de tierras de regadío, en las que se cultivan hortalizas, frutas y legumbres; de 1.020 ha., 46 a. y 15 m2 de secano, con cultivos de cereales; de 30 ha., 18 a. y 22 m2 de prados; y de 740 ha., 12 a. y 16 m2 de montes.

La cabaña ganadera suma 72 cabezas de ganado caballar, 10 de asnal, 400 de vacuno y 200 de lanar. Industrialmente, su producción se limita a la elaboración y fabricación de pan, aceite, vino, conserva de carnes y de frutos naturales. Comercialmente, exporta, entre otros, granos, lana, leche y carnes, mientras que importa tejidos, comestibles, licores y otros productos que se necesiten.

Llegamos al siglo XX y, al contemplar los datos de población de 1900, con los que Alameda terminaba el siglo XIX teniendo censados a 408 habitantes, la cifra más alta de su historia, vemos cómo diez años después, en 1910, la población ha descendido hasta las 378 personas. Una disminución que continuará en 1920, con 365, y en 1930, con 360.

Antes de continuar con las cifras de población, veamos qué nos dice sobre Alameda Juan Ortega Rubio43 en su obra “Historia de Madrid y de los pueblos de su provincia”, de 1921. Comencemos con su población, que aquí es de 382 habitantes de hecho44 y 378 de derecho. Sobre sus edificios, cataloga como de “medianos” la iglesia, la Casa Consistorial y la escuela unitaria45 de primera enseñanza para ambos sexos, mientras que de la ermita opina que “tampoco ofrece nada de particular”. En cuanto a su economía, leemos que su agricultura no produce muchos cereales, con alguna cantidad de lino y centeno; la ganadería permite comerciar con los productos procedentes del ganado vacuno y lanar; y hay una gran producción de carbón. En cuanto a sus prados y montes, señala la existencia de abundante arbolado en ellos.

En 1940, tras la Guerra Civil Española (1936-1939), la población continúa descendiendo, al sumar 352 habitantes; asciende hasta los 355 de 1950 para, a continuación, ya en la época de la masiva emigración del campo a la ciudad que se dio en España entre los años 50 y los 80 del pasado siglo XX, disminuir hasta los 352 en 1960; 222, en 1970; 153, en 1981; y 145 en 1986.

Entre 1956 y 1961, se confecciona el “Diccionario Geográfico de España”, en el que Alameda, que sigue perteneciendo al partido judicial de Torrelaguna, aparece con una población de 355 habitantes. De su vegetación, se indica cómo los robles y robledales cubren las faldas de sus montañas, mientras que, a mayor altura, son pastos y malezas los que podemos encontrar. Otros árboles con que cuenta el término son álamos, chopos y fresnos, componiéndose los arbustos de acebo, cambroño, piorno y zarza. De su fauna, nombra a corzos, jabalíes, zorros, conejos, liebres, palomas y perdices.

La producción agrícola se compone básicamente de centeno, trigo, cebada, judías, patatas, cebolla, lechuga y tomate, ciruelas, manzanas, peras y nueces. El regadío, del que expresa que es “rudimentario”, se extiende por 42 ha., 63 a. y 59 centiáreas (ca.); el secano engloba 423 ha., 93 a. y 23 ca., cultivándose la mitad cada año. Los prados, los hay tanto de regadío como de secano, siendo 96 ha., 76 a. y 7 ca., del primero, y 24 ha., 19 a. y 62 ca., del segundo. En cuanto a terrenos dedicados a pastos, hay 1.156 ha., 69 a. y 30 ca. de erial, y 28 ha., 14 a. y 12 ca. de dehesa. Finalmente, el monte bajo de robledal suma 706 ha., 7 a. y 15 ca.

El sector ganadero tenía ganado vacuno, lanar y de cerda, además de aves de corral. El terreno tiene, asimismo, pesca en el río Lozoya y canteras de piedra caliza y piedra para construcción. La industria se compone de un molino de piensos, dos tahonas46 y una fábrica de carbón vegetal. El comercio se limita a cuatro tiendas de comestibles y mercería, un bar y dos tabernas. Hay también una posada y algunas casas del pueblo admiten huéspedes. En cuanto a las comunicaciones, hay dos autobuses que lo comunican con Madrid, un servicio de Correos y diez aparatos de radio.

Alameda del Valle, Descansadero-abrevadero existente junto al pueblo, entre el casco urbano y el río Lozoya

Descansadero-abrevadero existente junto al pueblo, entre el casco urbano y el río Lozoya.

El núcleo urbano suma 315 edificios y 127 huertas. Para entonces, la vivienda típica estaba construida de piedra y ladrillo, con cubierta a dos aguas47 de teja curva; disponía de portal, cocina –siendo ésta de lumbre baja con leña de roble y fresno– y dormitorios, teniendo, además, pajares y cuadras anejos.

Desde los años 40, el pueblo ha visto llegar el agua corriente, la construcción de un grupo escolar (con escuela unitaria para niños y niñas, y dotado de frontón), se ha reformado la Casa Consistorial, se ha dispuesto de una clínica de urgencia y se ha mejorado la carretera de acceso al pueblo.

En 1958, se publica la 2ª edición de la “Guía de la provincia de Madrid”, de Antonio Cantó Téllez, en donde, además de diversos detalles geográficos e históricos, leemos cómo el autor considera que tanto la Iglesia de Santa Marina como la Ermita de Santa Ana carecen de interés artístico. Para entonces, conforme a lo expresado por Cantó, Alameda tiene clínica de urgencias y médico, un café-bar y coche de línea.

En 1991, las cifras de decrecimiento poblacional cambian su tendencia y comienzan a subir, sumando 153 habitantes; en 1996, 166; en 2000, 198; en 2005, 241; y en 2008, 250. Sin embargo, en estos años, coincidiendo con la crisis económica que afectó entonces al país, comienza nuevamente a descender hasta los 239 de 2010, los 217 de 2015 o los 195 de 2018, la cifra más baja desde 2003.

Actualmente, tras la decadencia de la actividad agrícola, la ganadería ha vuelto a cobrar importancia en la economía del pueblo, como atestigua el gran número de cabezas de ganado, caballar y vacuno que se encuentra en sus prados y pastos, siendo de destacar el espacio de descansadero-abrevadero existente al sur del pueblo, entre el núcleo urbano y el cauce del río Lozoya. No obstante, y como veremos en las cifras que exponemos a continuación, esto no quiere decir que, como en siglos pasados, el sector ganadero vuelva a ser el principal motor económico del pueblo.

En 2018, según el Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid, Alameda del Valle tiene un PIB per cápita de 22.436€, superior al zonal, de 18.466€, e inferior al comunitario, de 34.917€. Por sectores, el PIB corresponde, en un 49,58%, a servicios a empresas y financieros; en un 30,42%, a servicios de distribución y hostelería; en un 3,22%, a la agricultura y ganadería; en 1,58%, a la construcción; y en un 15,22%, a otros servicios. A la minería, industria y energía corresponde el 0,00%. El Indicador de Renta Disponible Básica per cápita es de 16.740,84€, también superior al zonal, de 15.238,23€, e, igualmente, inferior al comunitario, de 19.311,58%.



Monumentos y puntos de interés



Alameda del Valle, Iglesia Parroquial de Santa Marina Virgen y Mártir. Siglos XVI-XVII y XVIII

Iglesia Parroquial de Santa Marina Virgen y Mártir. Siglos XVI-XVII y XVIII.

Comenzaremos nuestro recorrido en el borde Suroeste del núcleo urbano, lugar donde se alza la Iglesia Parroquial de Santa Marina Virgen y Mártir, destacando del conjunto del pueblo por su volumen y por su voluminosa torre.

Los inicios de su construcción datan del siglo XVI, si bien no sería terminada hasta entrada la siguiente centuria, siendo su maestro de obras Juan de la Piedra, quien, en el año 1604, daría cuentas al procurador del Monasterio de El Paular de los gastos semanales de los trabajos y de las “quatrocientas y cincuenta tejas que se compraron a cinco blancas cada una” para la cubierta del templo. Más adelante, en el siglo XVIII, se ejecutaría en él una serie de ampliaciones y reformas.

Los muros son de mampostería48 con cadenas de sillería50 en las esquinas y con contrafuertes reforzando la cabecera. A los pies, en el lado del Evangelio54, se levanta la torre, ésta de planta cuadrada y de dos cuerpos, abriéndose en el superior sendos arcos de medio punto56 recercados de sillares.

Alameda del Valle, Fachada Oeste, a los pies del templo

Fachada Oeste, a los pies del templo.

El acceso se hace por dos portadas. Una, abierta a los pies de la nave, es un arco de medio punto con dovelas57 de considerable tamaño y, sobre ella, se dispone una ventana recercada con sillares, adornada en el centro de su dintel58 y con la inscripción en él de “AÑO 1738”. La otra se abre en la ampliación del siglo XVIII, bajo un pórtico de madera sustentado por dos pilares cuadrados, y es uno de los elementos más singulares de la iglesia; de trazas platerescas60, está construida en piedra arenisca, presentando un relieve de follaje a modo de ornamento de tipo renacentista61 en el dintel. Esta puerta queda inscrita en un atrio62 irregular ligeramente elevado sobre el nivel del terreno y rodeado por un muro de mampostería en el que se intercalan pilastras coronadas por bolas herrerianas63.

De planta rectangular, ya en el interior, estamos en una iglesia de una sola nave que remata una cabecera con un ábside que, en su parte central, es curvo, mientras que los laterales tienen forma de un cuarto de circunferencia. Aquí, se halla la Capilla Mayor, la cual cubre una bóveda de medio punto compuesta por una sencilla crucería y sustentada por ménsulas64. Un arco triunfal de medio punto sostenido por pilastras separa el presbiterio del resto de la nave.

Alameda del Valle, Portada plateresca, abierta en el lado de la Epístola

Portada plateresca, abierta en el lado de la Epístola.

En las ampliaciones llevadas a cabo en el siglo XVIII, se adosaría al lado de la Epístola una nave donde se instalaría la sacristía, hoy convertida en Capilla del Sagrario, además de un vestíbulo. La capilla es de planta rectangular y se cubre por medio de una bóveda de cañón65 con molduras y lunetas66. El vestíbulo, por su parte, da paso a la portada lateral y se halla separado de la nave principal por dos arcos de medio punto que se apoyan sobre columnas toscanas67.

El libro “Del valle del Lozoya al embalse del Vellón”, de la Colección “Biblioteca Madrileña de Bolsillo / Pueblos y ciudades”, cita a Andrés Marín Pérez, quien en el año 1889 diría “Hállase dividido interiormente este templo en 5 altares, adornados con gusto y bien cuidados por sus más fervientes devotos”.

La Iglesia Parroquial de Santa Marina Virgen y Mártir cuenta con una protección integral en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos del Ayuntamiento de Alameda del Valle.

Localización: Calle de la Iglesia, 3. 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, Antiguo Molino de agua

Antiguo Molino de agua.

Continuamos con la ruta y, a aproximadamente un kilómetro del pueblo, entre el río Lozoya y los arroyos de Santa Ana y del Roblezo de Arriba, hallaremos, medio escondido y apartado en un remanso de tranquilidad, un antiguo Molino de agua, conocido como Molino de las Eras o también como Molino de Santa Ana, hoy convertido en vivienda y alojamiento rural.

Localización: Coordenadas de Google Maps (40.91236, -3.84387) 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, Ermita de Santa Ana. Probablemente, siglo XVIII

Ermita de Santa Ana. Probablemente, siglo XVIII.

El paseo, paralelo al arroyo de Santa Ana, nos lleva hacia la Ermita de Santa Ana, habiendo dejado, a nuestro paso, la llamada Cueva de la Zorra, los restos de una antigua tejera, lugar en el que se hacían las tejas que hoy cubren parte de los tejados de las casas de Alameda, y una cruz de piedra que, realizada en 1999, homenajea a los hombres que poblaron este valle, tal y como podemos leer en su placa: “EN MEMORIA A TODOS / LOS VAQUEROS Y PASTORES / QUE PISARON ESTAS SIERRAS. / ALAMEDA DEL VALLE 1999”.

Frente a esta cruz, de la que podemos ver una imagen en una de las fotografías que acompañan la introducción histórica de este reportaje, discurre un camino que nos conducirá directamente al templo.

Se trata de una de las dos ermitas que aparecen citadas en las Descripciones del Cardenal Lorenzana80 y, si bien no se puede afirmar de manera totalmente segura, es posible que su construcción date del siglo XVIII. De trazas muy sencillas, su planta es rectangular y se cubre con una cubierta a dos aguas de teja árabe.

Alameda del Valle, Ermita de Santa Ana. Vista de la cabecera semicircular, con restos del antiguo ábside adosado a ella

Ermita de Santa Ana. Vista de la cabecera semicircular, con restos del antiguo ábside adosado a ella.

Al exterior, sus muros son de mampostería vista, con sillares reforzando las esquinas. El acceso se lleva a cabo por medio de una portada en forma de arco de medio punto realizado con dovelas de piedra caliza. En cuanto a la cabecera, ésta cuenta con un ábside que se adosa a ella, siendo los restos de una ermita más antigua, hoy vivienda del santero.

Decorativamente, destaca por su sobriedad, resaltando tan sólo la cornisa de ladrillo que recorre el alero del tejado, así como la pequeña espadaña que acoge una campana y que sobresale en un lateral del tejado, a los pies de la ermita, estando realizada en piedra moldurada y rematada por sendas pirámides coronadas por bolas.

La Ermita de Santa Ana cuenta con una protección integral dentro del Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos del Ayuntamiento de Alameda del Valle.

Localización: Coordenadas de Google Maps (40.89332, -3.83648) 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, Fuente descansadero en la confluencia de las calles del Romero, de la Iglesia y del Campillo. Mediados del siglo XX

Fuente descansadero en la confluencia de las calles del Romero, de la Iglesia y del Campillo. Mediados del siglo XX.

Regresamos al núcleo urbano por la misma ruta y el primer elemento en el que nos detendremos será una Fuente descansadero, cuyas características constructivas nos serán ya muy familiares, pues siguen el tipo de aquellas otras que fueron levantadas tras la Guerra Civil, a mediados del siglo XX, por el Servicio Nacional de Regiones Devastadas y Reparaciones en diferentes pueblos de la Comunidad de Madrid, como las que podemos encontrar en Berzosa del Lozoya, Madarcos, Puebla de la Sierra, Prádena del Rincón o Robregordo, entre otros.

Esta compuesta por una pilastra de granito labrado que queda rematado por un elemento escalonado y biselado de idéntico material, el cual corona una bola, igualmente, de granito. Cuenta con un único caño, de donde cae el agua a la pila inferior; ésta, sostenida por un pie de piedra, es de sección cuadrangular, estando sus esquinas achaflanadas81. Los tres frentes restantes de la fuente los recorre un banco, también de granito.

En la Plaza de Santa Marina, esquina con Calle Grande, 1, hallaremos otra Fuente descansadero de idénticas trazas.

Ambas cuentan con una protección ambiental, según queda recogido en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos de Alameda.

Localización: En la confluencia entre la calles del Romero, de la Iglesia y del Campillo, y en la Plaza de Santa Marina, esquina con Calle Grande, 1. 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, Casa del Cura. Anterior a 1900, según el Catálogo de Bienes Protegidos

Casa del Cura. Anterior a 1900, según el Catálogo de Bienes Protegidos.

A escasos metros, hallaremos la denominada Casa del Cura, que en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos de Alameda del Valle datan de “Antes de 1900”. Se trata de una edificación de planta ligeramente rectangular, piso bajo y alto, y cubierta de teja árabe a dos aguas con un prominente alero.

Los muros son de piedra, si bien se encuentran enfoscados82, dejando vistos los sillares que refuerzan las esquinas. En ellos, los vanos84 que se abren son rectangulares y guardan una notable simetría, quedando rematados todos ellos, incluida la puerta, por un dintel de piedra.

En la actualidad, el acceso cuenta con una cruz, con Cristo crucificado, situada por encima del dintel.

En el Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos, la Casa del Cura goza de una protección protección estructural.

Localización: Calle del Capillo, 5. 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, Fuente abrevadero

Fuente abrevadero.

Recorremos la Calle del Campillo hasta llegar a una Fuente abrevadero que en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos han datado anterior al año 1900.

Construida toda ella de piedra, está compuesta por un pilar de mampostería que cuenta con un surtidor que vierte el agua a una pequeña pila rectangular de granito, siendo este conjunto la fuente en sí. De ella, sobresale un caño que deja caer el líquido elemento a un pilón de mayor tamaño, igualmente de granito, que cumplía la función de abrevadero.

Destacando su interés paisajístico, esta Fuente abrevadero está recogida en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos del Ayuntamiento de Alameda del Valle, donde goza de una protección ambiental.

Localización: En la confluencia de las calles del Alamillo, de las Cercas y del Río. 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, Ayuntamiento de Alameda del Valle. Años 30 del pasado siglo XX

Ayuntamiento de Alameda del Valle. Años 30 del pasado siglo XX.

Desde aquí, nos dirigiremos hacia el centro del casco urbano y nos detendremos frente al edificio del Ayuntamiento, lugar que antaño fuera también sede de la escuela del pueblo.

Se trata de una construcción que en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos municipal, donde está inscrita con una protección estructural, describen como “Tipológicamente encuadrable en las soluciones semi-cultas de finales del S. XIX”, aunque “con diversas transformaciones”, quedando encuadrado en dicho documento, como época histórica, en 1930.

De planta prácticamente cuadrada, consta de dos pisos, estando porticada la parte delantera del piso bajo. Los muros son de mampostería vista, a excepción del cuerpo central, la cornisa que recorre los soportales, la que recorre la parte baja del alero del tejado y el recercado de algunos vanos, todos éstos adintelados.

El conjunto se cubre con un tejado a cuatro aguas, salvo el cuerpo central, que lo hace a dos.

De su apariencia, destaca su simetría compositiva, en la que, en la parte superior, sobresale el ya mencionado cuerpo central, con remate de formas curvilíneas, abierto con un balcón, por encima del cual hay un reloj, y rematado con una campana que cuelga de una estructura de forja provista de una veleta. A ambos lados de este saliente, hay sendas terrazas a las que se sale por las puertas acristaladas laterales del piso alto.

Localización: Plaza de Santa Marina, 17. 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, Vivienda urbano-rural en Calle Grande, 14

Vivienda urbano-rural en Calle Grande, 14.

A lo largo de nuestro paseo, podremos encontrarnos, ubicadas por distintos puntos del pueblo, algunas Viviendas urbano-rurales cuya construcción está datada de entre finales del siglo XIX y el primer tercio del XX.

Se trata de edificaciones que, en su obra, han incorporado algunos de los elementos propios de la arquitectura formal. Así, la mayor parte de ellas cuenta con dos plantas y un sobrado85, las fachadas guardan una gran simetría y los huecos que en ellas se abren suelen ser verticales; la puerta, generalmente, se ubica en el centro, con sendas ventanas de notable tamaño a ambos lados y, alineadas con ellas, se abren tres balcones en el piso superior, ademas de pequeños vanos en el sobrado.

Las fachadas, normalmente, se hallan revocadas86 y, a veces, simulan tener sillares recercando los vanos o dispuestos en las esquinas, para lo cual se resaltan pintando esas partes de otro color o cambiando la textura e, incluso, almohadillándolos87 ligeramente. Sin embargo, no todas las casas utilizan esta técnica, sino que algunas de mayor categoría sí usan sillería real de piedra o resaltes de ladrillo.

Asimismo, se emplean impostas88 de ladrillo como elemento decorativo para marcar la separación entre plantas.

En cuanto a las cubiertas, éstas son, por lo general, a dos aguas, aunque también las hay a cuatro, como veremos en algunos ejemplos. Se utiliza la teja curva y es frecuente que el alero se remate con una cornisa ornamental de ladrillo o con canecillos89 de madera.

Cuentan también estas viviendas con un patio o un espacio frontal que queda separado de la calle por medio de una cerca de piedra que se cierra por una verja de hierro, normalmente, de dos hojas.

Alameda del Valle, Antigua Casa del Farmacéutico

Antigua Casa del Farmacéutico.

Una muestra que sigue este esquema básico de vivienda urbano-rural es la antigua Casa del Farmacéutico, situada en el número 16 de la Calle Grande y fechada en la década de los 30 del pasado siglo XX. Recogida en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos con una protección estructural, de ella dicen que “La tradición popular alude a su fundación por unos ex monjes de El Paular que instalan aquí una farmacia a raíz de la Desamortización del S. XIX”.

Otros ejemplos los hallaremos en la Vivienda urbano-rural en Calle Grande, 14, justo frente a la Casa del Farmacéutico, o en las Viviendas urbano-rurales en Plaza de Santa Marina, 1, 3 y 5 (estando la del número 1 reconvertida en local dedicado a la hostelería). Mientras que la primera goza de una protección estructural en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos de Alameda del Valle, las segundas cuentan con una protección ambiental.

Localización: Calle Grande, 16 (antigua Casa del Farmacéutico); Calle Grande, 14; y Plaza de Santa Marina, 1, 3 y 5. 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, Fuente descansadero. Año 1966

Fuente descansadero. Año 1966.

En las inmediaciones de la antigua Casa del Farmacéutico, encontraremos una última Fuente descansadero de similares características a las anteriores, aunque con algunas diferencias notables.

Como las otras, está realizada en piedra, aunque en este caso es de mampostería y se halla adosada a un muro, en lugar de estar exenta. Del pilar, el cual queda rematado en forma de pirámide, sobresale su único caño, vertiendo su agua a una pequeña pileta, donde veremos grabado el año “1966”.

A ambos lados del pilar, apoyados en el suelo e, igualmente, adosados al muro, hay sendos bancos, también de piedra.

Esta Fuente descansadero, como ya ocurriera con las otras, se halla inscrita en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos municipal, contando con una protección ambiental por su interés paisajístico.

Localización: En la confluencia de las calles Carnicería, del Olvido y de las Huertas. 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, Antigua Portada con escudo

Antigua Portada con escudo.

A pocos metros de esta Fuente descansadero y de la Casa del Farmacéutico, encontraremos un vallado de una parcela que, a simple vista, carecería de importancia, si no fuera porque en uno de los laterales del muro se halla una antigua Portada con escudo.

La portada, que en la actualidad está cegada, es de forma adintelada y está construida con dovelas de piedra de considerable tamaño.

En el centro del dintel, se encuentra el escudo. Se trata de un círculo ornamentado en la parte superior con una especie de corona con una cruz en el centro y que acoge en su interior las letras “JHS”, además de otra cruz por encima de la letra “H”.

Esta Portada con escudo cuenta con una protección ambiental dentro del Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos de Alameda del Valle.

Localización: Calle Grande, 18. 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, Antiguas Escuelas (mediados del siglo XX). Hoy, Aula Polivalente y de Difusión Turística

Antiguas Escuelas (mediados del siglo XX). Hoy, Aula Polivalente y de Difusión Turística.

Avanzaremos por la Calle Grande hasta llegar al edificio de las antiguas Escuelas, hoy convertido en Aula Polivalente y de Difusión Turística.

De planta rectangular y tejado a varias aguas, sigue el tipo de escuela rural unitaria que proliferó en nuestro país tras la Guerra Civil Española, entre los años 40 y 50 del pasado siglo XX.

Se trata de una edificación de una sola planta, cuyas fachadas están enfoscadas, a excepción del zócalo, que es de mampostería vista, y las esquinas, que están reforzadas con sillares. La entrada es porticada, mientras que los huecos, regulares, son adintelados; tanto en éstos como en el pequeño pórtico de acceso está presente el granito: en los primeros, en dinteles y alféizares, y en los segundos, en el pilar, el murete que rodea este espacio y las bolas que lo ornamentan. Del alero del tejado podemos ver cómo sobresalen los canecillos.

En la web del Ayuntamiento de Alameda del Valle, se nos enumeran los interesantes elementos que acoge esta Aula Polivalente y de Difusión Turística, como “parte de la Colección municipal de artes decorativas y oficios tradicionales, una maqueta topográfica (en la que se pueden identificar las diferentes rutas naturales que posee el municipio y apreciar en entorno natural en el que nos encontramos), tres maquetas de los edificios más singulares de la localidad, así como interesantes paneles explicativos sobre oficios y agricultura tradicional, y fotografías del entorno”.

Alameda del Valle, Frontón con que se dotaron las antiguas Escuelas

Frontón con que se dotaron las antiguas Escuelas.

En el mismo recinto, se construyó un Frontón con el que dotar el colegio, el cual también permanece en pie en la actualidad. Adosadas a él, están las que fueran las antiguas Casas de los Maestros; de planta rectangular y tejado a dos aguas, en el Catálogo de Bienes destacan “como elemento de interés el porche de la entrada, los muros en piedra y los dinteles de las ventanas”. Hoy, pertenecen al Ayuntamiento de Alameda del Valle, que “las cede a terceros en régimen de arrendamiento”, según recoge el propio Catálogo.

Tanto los edificios de las antiguas Escuelas y de las Casas de los Maestros como el Frontón se encuentran inscritos en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos del Ayuntamiento, teniendo, los dos primeros, una protección estructural, y el segundo, una protección integral.

Localización: Calle Grande, 31 (antiguas Escuelas y Frontón) y Calle del Sotillo, 2 (antiguas Casas de los Maestros). 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, La Posada de Alameda, antiguo establo de mediados del siglo XX

La Posada de Alameda, antiguo establo de mediados del siglo XX.

Continuamos avanzando por la Calle Grande hasta ver, en su número 34, una edificación denominada como La Posada de Alameda.

Se trata de una característica construcción de la época de posguerra (mediados del siglo XX) que guarda, como se indica en el Catálogo de Bienes, “ciertas influencias de la arquitectura popular y los tipos pirenaicos”.

Convertido hoy en un restaurante y habiendo conservado en gran parte su estructura formal original, antaño fue un gran establo.

Estamos ante un inmueble de una sola planta con bajo cubierta, de fachada enfoscada con zócalo de hormigón, huecos regulares adintelados en el piso bajo y cubierta con teja de color negro.

Los dos torreones que aún se pueden observar son los antiguos silos del establo, los cuales, en la actualidad, dan acceso a la planta superior.

Dentro del Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos, La Posada de Alameda cuenta con una protección ambiental.

Localización: Calle Grande, 34. 28749 Alameda del Valle.


Alameda del Valle, Antigua Casa del Marqués

Antigua Casa del Marqués.

Y finalizamos el recorrido por el núcleo urbano, antes de emprender la Ruta Urbana del arroyo de la Saúca y de los Antiguos Trabajos, en la conocida como antigua Casa del Marqués.

Tal y como podemos leer en el Catálogo de Bienes, estamos ante un edificio de construcción reciente, si bien se levantó “con características populares”, cuidando “detalles interiores tanto constructivos como decorativos”.

Es un inmueble residencial que cuenta con dos plantas, con fachada de ladrillo visto con aparejo de ladrillo que forma motivos ornamentales, pero que, en la actualidad, se encuentra enfoscada y pintada de blanco, tal y como podemos observar en la fotografía que acompaña estas líneas. Los vanos, regulares, son adintelados, estando cerrados con rejería de forja en la planta baja y siendo balcones de hierro forjado los que se abren en la planta de arriba.

Por su singularidad, la antigua Casa del Marqués se halla inscrita dentro del Catálogo de Bienes Inmuebles y Espacios Protegidos, donde cuenta con una protección ambiental.

Localización: C-604 a la altura del P.K. 21/050, en el encuentro con el camino de la dehesa. 28749 Alameda del Valle.


* * *

Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑


Ruta Urbana del arroyo de la Saúca y de los Antiguos Trabajos


Alameda del Valle, Puente de madera sobre el arroyo de la Saúca

Puente de madera sobre el arroyo de la Saúca.


La Ruta Urbana del arroyo de la Saúca y de los Antiguos Trabajos es un trayecto de corta duración –una media hora– y poca distancia –aproximadamente un kilómetro– que se desarrolla en gran parte paralelo a este cauce fluvial sin tener que alejarse del núcleo urbano. A través de él, nos trasladaremos desde la carretera comarcal M-606 hasta el río Lozoya, mientras vemos paisajes de chopera, antiguos pajares y viviendas, puentes que cruzan el arroyo y una serie de elementos tradicionales que, mediante carteles explicativos, nos irán informando de los Antiguos Trabajos que desarrollaban los vecinos en el entorno rural de esta antigua localidad del valle del Lozoya.

El punto para iniciar nuestro recorrido puede ser en la Calle del Río, cerca de la carretera comarcal M-604, a la altura de un paso canadiense allí instalado. Recordemos que éste no es sino una serie de barras o parrillas instaladas en el suelo para evitar el paso del ganado sin que, por el contrario, dificulte el de vehículos o personas a pie. Entre esta calle y el arroyo de la Saúca, tenemos un sendero por el que podemos comenzar cómodamente nuestro andar, bajo la sombra de los chopos que crecen en su cauce, dejando atrás, a nuestra espalda, la M-604, y con el arroyo a nuestra izquierda. Por aquí, no tardaremos en llegar hasta el pintoresco puente de madera que lo atraviesa y que mostramos en la fotografía con que iniciamos este artículo, el cual se encuentra recogido el Catálogo de Bienes y Espacios Erotegidos de Alameda del Valle con una protección ambiental.

Localización: Coordenadas de Google Maps (40.92123, -3.84417) 28749 Alameda del Valle.



Alameda del Valle, Pajar en Alameda del Valle

Pajar en Alameda del Valle.


El siguiente punto hasta el que nos desplazaremos es el mencionado como Parada 1: “Panel interpretativo sobre arquitectura tradicional” en la página 19 de la guía turística de Alameda del Valle titulada “Alameda del Valle – Rincón Natural”, que se puede descargar desde la web de su Ayuntamiento.

Este panel se halla situado en la Calle del Río, junto a la Calle de las Huertas, delante de una construcción agropecuaria en ruinas que en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos municipal aparece con un nivel de protección estructural. De construcción anterior al siglo XX, se la considera como un ejemplo de la arquitectura que, tradicionalmente, se ha realizado en el Valle del Lozoya.

Continuando con el panel que nos ha traído hasta aquí, en él, vemos una descripción del tipo de vivienda tradicional en este valle, cuya fábrica se adaptaba tanto al entorno físico como al modo de vida de su ocupante. Estos edificios, de orientación normalmente E o SE –para aprovechar más el calor solar–, eran de dos alturas (planta baja y primera), con cubiertas de tejas árabes y tenían los muros maestros levantados en piedra –gneis o calizas, unidas con barro– y ladrillo, mientras que los tabiques que delimitaban sus espacios interiores eran exclusivamente de barro y paja. Los paramentos exteriores se encuentran revocados, aunque carentes de toda ornamentación.

Alameda del Valle, Pajar en la Calle Campillo, 16

Pajar en la Calle Campillo, 16.

Otras medidas encaminadas a apurar mejor el calor en invierno eran los pocos huecos, y normalmente de pequeño tamaño, de sus muros, los techos bajos, el reducido tamaño de las dependencias, la ausencia de ventanas en los dormitorios y la gran cocina de campana, siendo aquí donde, durante esta temporada, el serrano pasaba gran parte de su tiempo en la casa.

La casa serrana se componía básicamente de portal, cocina y dormitorios. Su fachada tenía una puerta de una sola hoja, aunque dividida en dos horizontalmente, denominándose “zarzo” a su mitad inferior. Esta puerta daba al portal, que no era sino un pasillo que comunicaba con la escalera y con las demás habitaciones de la planta baja, excepto la cocina y la alcoba, ocupando esta última y el portal todo el ancho de la fachada. La cocina, dotada de una chimenea de gran tamaño con campana, era, debido a su mayor temperatura, y como ya hemos mencionado antes, el lugar en el que los moradores pasaban la mayor parte del tiempo. Otra estancia que también solía formar parte del interior de la casa era el horno de cocer pan.

En la planta alta, llamada normalmente “cámara” en casi todo el valle, era donde se situaba el granero, el cual ocupaba, por lo general, casi todo el solar, aunque a veces compartía este espacio con otra dependencia.

Otros espacios anejos a la casa y que solían ocupar una mayor superficie que ésta eran la cuadra, la leñera, el patio, la huerta o el pajar. Este último disponía de un portalón cerrado por dos hojas y de un tamaño que permitiera el paso de los carros cargados.

Por el casco urbano de Alameda del Valle, se encuentra disperso un buen número de viviendas rurales y construcciones agropecuarias cuyas fechas de construcción se extienden –según vemos en la página 43 del tomo III de la colección “Arquitectura y Desarrollo Urbano. Comunidad de Madrid”, dedicado a la zona Norte– del siglo XVI al XIX.

Alameda del Valle, Conjunto de antiguos pajares, en la Travesía Campillo, algunos de los cuales se han rehabilitado como vivienda o alojamiento rural

Conjunto de antiguos pajares, en la Travesía Campillo, algunos de los cuales se han rehabilitado como vivienda o alojamiento rural.

Los edificios de uso exclusivamente agropecuario son de mayor sencillez, no teniendo más hueco que el del portalón de entrada. Sus muros son de piedra y argamasa, con las cubiertas apoyadas sobre vigas y pies derechos90. En su interior, el pajar se halla separado del suelo formando un altillo, mientras que los distintos espacios se delimitan por estructuras de madera.

Entre las diversas construcciones agropecuarias, veremos un grupo de pajares colindantes situados junto a la Casa del Cura y de los que algunos de ellos se han reformado para su utilización como alojamientos rurales. Muchos de éstos se encuentran recogidos en el Catálogo de Bienes Protegidos con una protección estructural, al igual que otras edificaciones agropecuarias, como las situadas en la calles del Campillo, 16, o de la Iglesia, 11.

Localización: Calle Huertas, 39 28749 Alameda del Valle.



Alameda del Valle, Potro de herrar

Potro de herrar.


Continuamos la ruta hasta el siguiente punto, la Parada 2: “Potro de Herrar y panel interpretativo”, junto a la Calle de Arriba, en donde se expone un Potro de Herrar, elemento de gran importancia de la vida en la sierra destinado al herraje del ganado, y se habla del oficio de herrador.

El que aquí se ubica está formado por cuatro postes de granito unidos longitudinalmente por cuatro varas de madera situadas a dos alturas diferentes. No obstante, también pueden existir potros con postes de madera –los más antiguos–, con las varas de metal o con seis postes, pero siempre éstos situados en dos hileras paralelas. En dos de los postes de un extremo se ponía el yugo, o ubio, que era por donde se sujetaba la cabeza del animal para inmovilizarlo, tras lo cual, se elevaba mediante unas cinchas91 que, después de pasar por debajo de su panza, eran enrolladas en las varas inferiores, funcionando el conjunto como si fuera una polea. Así, con el animal suspendido, el herrador podía quitarle la herradura vieja y ponerle una nueva, no sin antes limpiarle y nivelarle el casco. En aquellas poblaciones donde el ganado vacuno de tiro era abundante, solía existir un potro comunal para su herraje.

Este potro se encuentra recogido en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos de Alameda del Valle, gozando de un nivel de protección ambiental.

El herrador era el oficio de quien se dedicaba a poner las herraduras y los callos de las vacas –es así como se llaman las herraduras de estos animales–, mientras que el herrero era el que se encargaba de elaborarlos. Ambos trabajos podían estar desempeñados por una misma persona, pero no tenía por qué ser así. La importancia de su labor queda recogida en el uso que se daba al mismo, y es que las caballerías y los animales de tiro para realizar su labor de transporte, tiro, carga, etc. necesitan estar herrados con el fin de evitar el desgaste de sus cascos, a la vez que los protegen de posibles golpes.

Localización: Calle del Río, 9 28749 Alameda del Valle.



Alameda del Valle, Rueda de un antiguo molino

Rueda de un antiguo molino.


Nos desplazamos hasta la Parada 3: “Rueda del antiguo molino y panel interpretativo”, ubicada a unos 30 metros en esta misma calle y en idéntico sentido de la marcha que hasta ahora hemos llevado.

El molino hidráulico es otro elemento de gran relevancia en las poblaciones agropecuarias ya que permite moler el cereal y convertirlo en harina mediante la fuerza que le da el agua del río, no necesitando de otra fuente de energía para funcionar. Para este funcionamiento, se precisan dos piedras circulares, una fija, o cimera, situada debajo, y una móvil, o volandera, colocada sobre aquélla, y que se movía gracias a un eje unido a una turbina que giraba mediante la fuerza del agua que caía sobre ella. Este agua procedía de una pequeña presa hasta la que el molinero desviaba el agua del río, con el fin de disponer del suficiente volumen como para lograr una presión suficiente y constante sobre la turbina. Cuando quería poner en funcionamiento el molino, sólo tenía que permitir el paso del agua sobre la maquinaria, para lo cual, usaba la palanca llamada tajadera.

El grano cae entre las dos piedras desde un depósito con forma de pirámide invertida llamado tolva. Aquí, lo deposita el molinero con la precaución de que haya la suficiente cantidad de éste como para que las piedras no se queden sin grano ya que, en ese caso, corren el riesgo de estropearse. Las piedras, en la cara que choca contra el grano, tienen unos surcos, llamados rayones, que comunican el centro con el exterior y que es por donde sale la harina. Era normal que existiera un juego de repuesto por si, en plena molienda, se dañara una de ellas. La producción de un molino solía ser de unos 300 kg de harina por hora y piedra –algunos podían tener varias piedras–.

El oficio de molinero, normalmente transmitido de padre a hijo, era desempeñado por personas que conocían muy bien su trabajo ya que los errores podían acarrear averías y éstas significaban paralizar la molienda. Esta labor solía cobrarla el molinero con harina, aunque últimamente era el dinero lo preferido.

Localización: Calle del Río 28749 Alameda del Valle.



El siguiente lugar a visitar, la Parada 4: “Panel interpretativo sobre trabajos de forja”, se encuentra a unos 400 metros, continuando nuestro recorrido sin abandonar la Calle del Río. En él, disponemos de un cartel en el que se nos habla de la fragua y del oficio del herrero, una profesión ésta de gran importancia en el medio rural. Pensemos en todos aquellos objetos que fabricaba el herrero y que eran imprescindibles en el acontecer diario de la población serrana: los aperos de labranza, las herraduras, las herramientas de diverso uso, los elementos de utilización diaria en la casa, etc.

En cuanto a la fragua, en el cartel se nos cuenta cómo el herrero fabricaba una herramienta a partir de una simple barra de hierro, siendo éstas largas barras de hierro el material que compraba para, posteriormente, ir disponiendo de la cantidad necesaria para cada pieza a fabricar. Vemos la relevancia de una buena cantidad de carbón para conseguir el calor que necesitase cada pieza, sin el cual, el trabajo saldrían defectuoso, y cómo, tras llevar el hierro al rojo vivo, ser el herrero quien, a base de martillazos, construyera la pieza requerida. Igualmente, se nos cuenta acerca del proceso de templado –introducción de la pieza al rojo vivo en agua– para conseguir la mayor dureza que era imprescindible en algunas herramientas, como, entre otras muchas, las hachas o las rejas de arado.

Localización: Calle del Río 28749 Alameda del Valle.



Alameda del Valle, Río Lozoya a su paso por Alameda del Valle

Río Lozoya a su paso por Alameda del Valle.

El cartel hasta el que nos desplazaremos a continuación corresponde a la Parada 5: “Panel interpretativo sobre vías pecuarias”, situado a poco más de 100 metros del anterior. En este cartel –situado junto a la entrada al descansadero-abrevadero existente junto al pueblo, entre el casco urbano y el río Lozoya, en donde tenemos ganado, caballar y vacuno, pastando libremente– se nos habla de la ganadería y de las vías pecuarias, ambas de excepcional importancia en la historia de esta población de pasado ganadero.

Para el reino de Castilla, la lana y el trigo eran de gran trascendencia en su economía; sin embargo, las relaciones entre estos dos sectores, los agricultores y los ganaderos, eran complicadas. Y es que los primeros veían cómo los ganados ponían en peligro sus cultivos comiéndoselos si se les dejaba entrar, mientras que los segundos veían que la agricultura no hacía, con sus cercados y límites, más que poner en peligro los necesarios desplazamientos de sus animales. Por ello, se dictaron normas que permitieran el paso del ganado sin que ello supusiera una destrucción de lo cultivado. Surgieron así las vías pecuarias, localizadas en zonas alejadas de los terrenos agrícolas y que adoptaron distintos nombres, según el ancho de vía. La Cañada Real medía 90 varas castellanas (75,22 metros); el Cordel, 45 varas (37,71 metros); la Vereda, 25 (20,89 metros); y la Colada, menos de 25. Otros elementos asociados a las vías pecuarias son los abrevaderos, chozos, contaderos, descansaderos, majadas y mojones.

Por ellos, los rebaños podían circular libremente, siendo vitales en los dos desplazamientos que, en gran número, realizaban dos veces al año: primero, cuando descendían de las zonas altas, al Norte y al Este de la península, a las zonas bajas, al Sur y al Oeste peninsulares, para pasar allí el invierno; y segundo, cuando hacían el camino inverso en busca del frescor de la montaña en verano. A estos trayectos se llama trashumancia.

No podemos dejar de mencionar aquí al Honrado Concejo de la Mesta. Éste fue creado como una institución en la que se unieron las diferentes cofradías y asociaciones de ganaderos castellanas tras los privilegios que, en 1273, Alfonso X "el Sabio" concedió a los ganaderos trashumantes del reino. Se concedió la libertad de poder pastar en todo el territorio, castigando a quien atentara contra los pastores y sin obligación de pagar montazgos92, pontazgos93 u otros impuestos de paso. Además, la Mesta tenía sus propios jueces y sus decisiones eran refrendadas por el propio rey.

Localización: Confluencia de las Calles Romero y del Río, junto a la entrada al Área Recreativa de Alameda del Valle 28749 Alameda del Valle.



Alameda del Valle, Antigua torre eléctrica. Hoy, Centro de Interpretación “La Vida Tradicional del Valle del Lozoya”

Antigua torre eléctrica. Hoy, Centro de Interpretación “La Vida Tradicional del Valle del Lozoya”.


Finalmente, llegaremos a nuestro último punto de interés, la Parada 6: “Centro de Interpretación de la Vida Tradicional”, “una antigua torre eléctrica para transformador de AT” que ha sido reaprovechada y adaptada para instalar en ella una “Torre de Observación de la Naturaleza”, tal y como podemos leer en el Catálogo de Bienes Inmuebles y Bienes Protegidos del municipio, donde cuenta con una protección estructural.

En su construcción, esta edificación está compuesta por varios cuerpos adosados y que sobresalen del cuerpo principal y original de la torre, en el cual, hay dispuesta una escalera que une las tres alturas en que se halla dividido su interior. Tal y como citan en el mencionado catálogo, “De este modo se generan unos miradores ideales como observatorio”.

En el exterior, veremos varios carteles en los que se nos describen los diferentes procesos de un oficio como es la agricultura: la arada, la siembra, la siega y la trilla. Mientras, dentro, se ha conservado y se expone una parte de la colección municipal de artes decorativas y oficios tradicionales de Alameda del Valle.

Localización: Paraje de las Antiguas Eras, junto al río Lozoya, coordenadas de Google Maps (40.91482, -3.84415) 28749 Alameda del Valle.







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una Ventana desde Madrid by Lourdes María Morales Farfán is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.

GLOSARIO

- 1 Cordel: Según la legislación de la Mesta2, vía pastoril para los ganados trashumantes3, de 45 varas5 de ancho.
- 2 Concejo de la Mesta: Junta que los pastores y dueños de ganados tenían anualmente para tratar de los negocios concernientes a sus ganados o gobierno económico de ellos, y para distinguir y separar los animales sin dueño conocido que se hubiesen mezclado con los suyos.
- 3 Trashumar: Dicho del ganado o de sus conductores: Pasar desde las dehesas4 de invierno a las de verano, y viceversa.
- 4 Dehesa: Tierra generalmente acotada y arbolada, por lo común destinada a pastos.
- 5 Vara: Medida de longitud que se usaba en distintas regiones de España con valores diferentes, que oscilaban entre 768 y 912 mm.
- 6 Colada: Faja de terreno por donde pueden transitar los ganados para ir de unos a otros pastos, bien en campos libres, adehesados o eriales7, bien en los de propiedad particular, después de levantadas las cosechas.
- 7 Erial: Dicho de una tierra o de un campo: Sin cultivar ni labrar.
- 8 Monte bajo: Monte poblado de arbustos, matas o hierbas.
- 9 Monte alto: Monte poblado de árboles grandes.
- 10 Ribera: Tierra cercana a los ríos, aunque no esté a su margen.
- 11 Alberguería: Posada, mesón o venta. // Casa destinada para recoger a los pobres.
- 12 Sexmo: División territorial que comprendía cierto número de pueblos asociados para la administración de bienes comunes.
- 13 Pechero: Obligado a pagar o contribuir con pecho14.
- 14 Pecho: Tributo que se pagaba al rey, al señor territorial o a cualquier otra autoridad.
- 15 Relaciones Topográficas de Felipe II: Las “Relaciones Topográficas de los Pueblos de España” (o “Relaciones histórico-geográficas de los pueblos de España”, según otros autores), realizadas por orden de Felipe II, fue una obra estadística con la que el rey pretendía dar una descripción lo más detalladamente posible de todas y cada una de las poblaciones que existían en los reinos bajo su mandato. Está formada por un total de siete tomos (seis para pueblos y ciudades, y uno monográfico para Toledo) y su original se encuentra en la biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Su estructura es la de un cuestionario concreto con interrogantes (o capítulos, como se llama en la obra) que tratan sobre diferentes aspectos (demográficos, sociológicos, estratégicos, geográficos y económicos) de las localidades. Estas preguntas debían ser respondidas por una delegación de hombres viejos, sabios o letrados, dando tanta información de cada municipio como fuera posible.
- 16 Censo de la Sal: El Censo de la Sal se realizó en 1631, durante el reinado de Felipe IV, como un nuevo impuesto sobre un producto de primera necesidad que iba a afectar a todo el mundo por igual, a diferencia de los impuestos conocidos como servicios de millones, que sólo afectaban a los más pobres, al estar exentos de este último tanto los religiosos como la nobleza. Aunque con el impuesto de la sal debía haber desaparecido el servicio de los millones –con el que se gravaban productos de primera necesidad, como el aceite, la carne, el vinagre o el vino– esto no fue así y este nuevo tributo tuvo una corta duración de un año, al restablecerse el servicio de millones el 13 de julio de 1632, en sustitución, precisamente, del impuesto de la sal.
- 17 Ilustración: Movimiento filosófico y cultural del siglo XVIII que acentúa el predominio de la razón humana y la creencia en el progreso.
- 18 Censo de Campoflorido: Censo realizado en 1712, siguiendo las órdenes del Real Consejero de Hacienda, con el fin de distribuir de forma más justa las cargas asociadas a la Guerra de Sucesión y que constituyó el primer censo de toda España, excepto País Vasco y Navarra. En 1717, tras la orden dada por el Marqués de Campoflorido de concentrarlo en la Secretaría de Hacienda, bajo su mando, tomó su nombre de Censo de Campoflorido.
- 19 Catastro del Marqués de la Ensenada: Con el nombre de Catastro del Marqués de la Ensenada se conoce un censo de la población y de la riqueza de Castilla (con excepción de las provincias vascas, que no pagaban impuestos) realizado con fines fiscales, entre los años 1749 y 1756, por el ministro de Fernando VI don Zenón de Semovilla y Bengoechea, Marqués de la Ensenada.
- 20 Realengo: Dicho de un pueblo: Que no era de señorío21 ni de las órdenes22.
- 21 Señorío: Territorio perteneciente al señor.
- 22 Orden: Cada uno de los institutos civiles o militares creados para premiar por medio de condecoraciones a las personas con méritos relevantes.
- 23 Vecino/Habitante: Como vecino se contabiliza únicamente al cabeza de familia y cada uno de ellos equivale a 4 o 5 habitantes.
- 24 Censo del Conde de Aranda: El Censo del Conde de Aranda, presidente del Consejo de Castilla, fue encargado entre los años 1768 y 1769 a los obispos que, para ello, recibieron las instrucciones de que, a través de los párrocos de sus respectivas diócesis, recogieran una serie de datos de éstas en un formulario. Así, los datos requeridos eran las circunstancias personales de todos los habitantes adscritos a las diferentes diócesis: edad (hasta 7, 16, 25, 40, 50 y mayores de 50), sexo y estado civil; además, se debía aportar información complementaria sobre el número de exentos en función de su condición: Hidalguía, Real Servicio, Real Hacienda, Cruzada e Inquisición; finalmente, se enumeraban los eclesiásticos y los sirvientes de Iglesia y de Hospitales. Como resultado general se obtuvo la cifra de 9,3 millones de habitantes, si bien se considera que el Censo de Floridablanca25 (posterior al del Conde de Aranda) es más fiable. Sin embargo, es importante destacar que el Censo del Conde de Aranda es considerado el primer censo, debido a que abarca todo el territorio nacional, además de que, por vez primera, se cuentan personas, no vecinos, a pesar de que omiten los de las tierras de Órdenes Militares; asimismo, y también por primera vez, la población es clasificada por sexo y edad.
- 25 Censo del Conde de Floridablanca: Censo realizado por el ministro de Carlos III José Moñino y Redondo, Conde de Floridablanca, entre 1786 y 1787, y al que se considera el primer censo de población española realizado con técnicas modernas. En él, se obtuvo información sobre la estructura poblacional conforme a sexo, edad y estado civil, y una ordenación económica de todas las localidades de España.
- 26 Propio: Heredad, dehesa, casa u otro género cualquiera de hacienda que tiene una ciudad, villa o lugar para satisfacer los gastos públicos.
- 27 Poza: Balsa para empozar28 y macerar29 el cáñamo o el lino.
- 28 Empozar: Poner el cáñamo o el lino en pozas o charcas para su maceración.
- 29 Macerar: Mantener sumergida alguna sustancia sólida en un líquido a la temperatura ambiente, con el fin de ablandarla o de extraer de ella las partes solubles.
- 30 Sebastián Miñano: Sebastián Miñano y Bedoya (Becerril de Campos, Palencia, 1779 - Bayona, Fracia, 1845) fue, además de escritor, periodista y político, un geógrafo e historiador español, autor del "Diccionario geográfico y estadístico de España y Portugal", una colección de 11 volúmenes publicada entre 1826 y 1829 y que está considerada como la más destacada obra de su tipo hasta la publicación del Diccionario de Madoz31.
- 31 Diccionario de Pascual Madoz: El “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar” es una obra publicada entre los años 1846 y 1850 por Pascual Madoz. Según confiesa el autor, su realización le llevó más de quince años y contó para ello con la labor de veinte corresponsales y más de mil colaboradores. Este Diccionario está formado por 16 volúmenes en los que se describen todas las poblaciones de España, incluyendo en algunos casos su historia.
- 32 Pósito: Institución de carácter municipal y de muy antiguo origen, dedicada a hacer acopio de cereales, principalmente de trigo, y prestarlos en condiciones módicas a los labradores y vecinos durante los meses de escasez. // Edificio destinado a guardar el grano del pósito.
- 33 Desamortización: Desamortizar: Poner en estado de venta los bienes de manos muertas, mediante disposiciones legales. Por medio de varias desamortizaciones, se pusieron a la venta terrenos y otras propiedades de las llamadas “manos muertas” (la Iglesia y las órdenes eclesiásticas), quienes mediante donaciones y testamentos habían llegado a tener una extensión de terreno sólo inferior a las del rey y la aristocracia. Por estas expropiaciones y ventas la Iglesia no recibió nada a cambio. La Desamortización del ministro Mendizábal, llevada a cabo en 1836, fue una de las mayores y obtuvo unos resultados muy alejados de lo que se deseaba: la creación de una clase media en España. Sin embargo, sí fue de gran importancia en la historia de España, al expropiar gran parte de las posesiones eclesiásticas sin recibir la Iglesia, como decimos, nada a cambio. Desgraciadamente, las comisiones municipales encargadas de gestionar los trámites modificaron los lotes de terreno en venta, agrupándolos en grandes partidas que alcanzaban unos precios sólo asumibles por la nobleza y la burguesía adinerada.
- 34 Fanega (de tierra): Medida agraria que, según el marco de Castilla, contiene 576 estadales cuadrados35 y equivale a 64,596 áreas36, pero varía según las regiones.
- 35 Estadal cuadrado: Medida superficial o agraria que tiene 16 varas cuadradas y equivale a 11,226 m2.
- 36 Área: Unidad de superficie equivalente a 100 metros cuadrados.
- 37 Latifundismo: Distribución de la propiedad de la tierra caracterizada por la abundancia de latifundios38.
- 38 Latifundio: Finca rústica de gran extensión.
- 39 Cayetano Rosell y López: Bibliógrafo, dramaturgo, editor, historiador y traductor español nacido en Aravaca (Madrid) en 1817 y fallecido en Madrid en 1833. Oficial archivero de la Biblioteca Nacional en 1844 y miembro de la Real Academia de la Historia en 1856, que entre muchas otras obras, de ellas algunas comedias y zarzuelas, además de traducciones, escribió en 1865 la “Crónica de la provincia de Madrid”.
- 40 Andrés Marín Pérez: Bibliotecario de la Diputación provincial de Madrid y autor, entre otras, de la “Guía de Madrid”, una obra Geográfica-Histórico-Estadística de la provincia de Madrid publicada en los años 1888-1889.
- 41 Escuela incompleta: Escuelas incompletas son aquellas que no tienen la etapa de Educación Primaria completa, estando los alumnos agrupados bien por ciclo o bien por varios cursos distintos.
- 42 Iguala: Convenio entre médico y cliente por el que aquel presta a este sus servicios mediante una cantidad fija anual en metálico o en especie.
- 43 Juan Ortega Rubio: Historiador español nacido en Puebla de Mula (Murcia) en 1845 y fallecido en Madrid en 1921. Fue catedrático de historia en la Universidad Complutense de Madrid y publicó, entre otras obras, “Los pueblos de la provincia de Valladolid”, en 1895, e “Historia de Madrid y de los pueblos de su provincia”, en 1921.
- 44 De hecho y de derecho: Distinción jurídico-administrativa entre los habitantes que están empadronados en un población determinada (de derecho) y los que, en el momento de contabilizar un censo, se encuentran en la misma, estén empadronados allí o no (de hecho).
- 45 Escuela unitaria: Escuela, normalmente situada en el ámbito rural, en el que uno o dos maestros deben de atender a un pequeño número de alumnos, de diferente edad y grado de instrucción, durante toda la etapa de enseñanza primaria.
- 46 Tahona: Molino de harina cuya rueda se mueve con caballería. // Panadería.
- 47 Agua: Vertiente de un tejado.
- 48 Mampostería: Obra hecha con mampuestos49 colocados y ajustados unos con otros sin sujeción a determinado orden de hiladas o tamaños.
- 49 Mampuesto: Piedra sin labrar que se puede colocar en obra con la mano.
- 50 Sillería: Fábrica hecha de sillares51 asentados unos sobre otros y en hileras.
- 51 Sillar: Piedra labrada, por lo común en forma de paralelepípedo52 rectángulo, que forma parte de un muro de sillería.
- 52 Paralelepípedo: Sólido limitado por seis paralelogramos53, cuyas caras opuestas son iguales y paralelas.
- 53 Paralelogramo: Cuadrilátero cuyos lados opuestos son paralelos entre sí.
- 54 Lado del Evangelio y lado de la Epístola: En una Iglesia, se llama lado del Evangelio al situado en la parte izquierda desde el punto de vista de los fieles, mirando éstos hacia el altar, mientras que el de la Epístola es el de la parte derecha. Toman este nombre de los lados del presbiterio55 desde donde se lee el Evangelio y la Epístola durante la misa.
- 55 Presbiterio: Área del altar mayor hasta el pie de las gradas por donde se sube a él, que regularmente suele estar cercada con una reja o barandilla.
- 56 Arco de medio punto: Arco que consta de una semicircunferencia.
- 57 Dovela: Piedra labrada en forma de cuña, para formar arcos o bóvedas, el borde del suelo del alfarje, etc.
- 58 Dintel: Pieza horizontal superior de puertas, ventanas y otros huecos, apoyada en sus extremos sobre las jambas59 y destinada a soportar cargas.
- 59 Jamba: Cada una de las dos piezas que, dispuestas verticalmente en los dos lados de una puerta o ventana, sostienen el dintel o el arco de ella.
- 60 Plateresco: Dicho de un estilo arquitectónico: Que se desarrolló en España en el siglo XVI y que se caracteriza por una ornamentación que recuerda las filigranas de los plateros.
- 61 Renacimiento: Movimiento artístico europeo, que comienza a mediados del siglo XV, caracterizado por un vivo entusiasmo por el estudio de la Antigüedad clásica griega y latina.
- 62 Atrio: Andén que hay delante de algunos templos y palacios, por lo regular enlosado y más alto que el piso de la calle.
- 63 Herreriano: Perteneciente o relativo a Juan de Herrera, arquitecto español del siglo XVI.
- 64 Ménsula: Elemento perfilado con diversas molduras, que sobresale de un plano vertical y sirve para recibir o sostener algo.
- 65 Bóveda de cañón: Bóveda de superficie generalmente semicilíndrica que cubre el espacio comprendido entre dos muros paralelos.
- 66 Luneta: Primera teja junto al alero. // Bovedilla en forma de media luna para dar luz a la bóveda principal.
- 67 Orden toscano: Orden que se distingue por ser más sólido y sencillo que el dórico68.
- 68 Orden dórico: Orden que tiene la columna de ocho módulos69 o diámetros a lo más de altura, el capitel72 sencillo y el friso73 adornado con metopas77 y triglifos78.
- 69 Módulo: Medida que se usa para las proporciones de los cuerpos arquitectónicos. En la antigua Roma, era el semidiámetro del fuste70 en su parte inferior.
- 70 Fuste: Parte de la columna que media entre el capitel y la basa71.
- 71 Basa: Asiento sobre el que se pone la columna o la estatua.
- 72 Capitel: Parte superior de una columna o de una pilastra, que la corona con forma de moldura y ornamentación, según el orden arquitectónico a que corresponde.
- 73 Friso: Parte del entablamento74 en los órdenes clásicos que media entre el arquitrabe75 y la cornisa76, en ocasiones ornamentado de triglifos, metopas u otros elementos.
- 74 Entablamento: Conjunto de molduras que corona un edificio o un orden de arquitectura y que ordinariamente se compone de arquitrabe, friso y cornisa.
- 75 Arquitrabe: Parte inferior del entablamento, la cual descansa inmediatamente sobre el capitel de la columna.
- 76 Cornisa: Parte superior del entablamento de un pedestal, edificio o habitación.
- 77 Metopa: En el friso dórico, espacio que media entre triglifo y triglifo.
- 78 Triglifo: Adorno del friso dórico que tiene forma de rectángulo saliente y está surcado por dos glifos79 centrales y medio glifo a cada lado.
- 79 Glifo: Canal vertical poco profundo que decora el frente de los triglifos en los órdenes clásicos.
- 80 Descripciones del Cardenal Lorenzana: Cuestionario que constaba de catorce preguntas y que tomaba su nombre del que fuera su promotor, el Cardenal Francisco Antonio de Lorenzana y Butrón (León, 22 de septiembre de 1722 - Roma, 17 de abril de 1804), que las mandó realizar en 1784 para de recabar información de todo tipo sobre la archidiócesis. Dichas preguntas debían ser contestadas por los vicarios, jueces eclesiásticos y curas párrocos del arzobispado.
- 81 Chaflán: Plano largo y estrecho que, en lugar de esquina, une dos paramentos o superficies planas que forman ángulo.
- 82 Enfoscar: Guarnecer con mortero83 un muro.
- 83 Mortero: Conglomerado o masa constituida por arena, conglomerante y agua, que puede contener además algún aditivo.
- 84 Vano: En una estructura de construcción, distancia libre entre dos soportes y, en un puente, espacio libre entre dos pilas o entre dos estribos consecutivos.
- 85 Sobrado: Cada uno de los altos o pisos de una casa.
- 86 Revocar: Enlucir o pintar de nuevo por la parte que está al exterior las paredes de un edificio, y, por extensión, enlucir cualquier paramento.
- 87 Almohadilla: Parte del sillar que sobresale de la obra, con las aristas achaflanadas o redondeadas.
- 88 Imposta: Faja saliente de poco volumen, en la fachada de los edificios, que marca el forjado del piso.
- 89 Canecillo: Modillón. // Miembro voladizo sobre el que se asienta una cornisa o alero, o los extremos de un dintel.
- 90 Pie derecho: Madero que en los edificios se pone verticalmente para que cargue sobre él algo.
- 91 Cincha: Faja de cáñamo, lana, cerda, cuero o esparto, con que se asegura la silla o albarda sobre la cabalgadura, ciñéndola ya por detrás de los codillos o ya por debajo de la barriga y apretándola con una o más hebillas.
- 92 Montazgo: Tributo pagado por el tránsito de ganado por un monte.
- 93 Pontazgo: Derechos que se pagan en algunas partes para pasar por los puentes.

DATOS DE INTERES

LOCALIZACIÓN Y COMUNICACIONES:
AUTOBUS:
INTERURBANOS:
- Línea 194: Madrid (Plaza de Castilla) - Rascafría.
- Línea 194A: Buitrago del Lozoya - Lozoyuela - Rascafría.

CARRETERAS:
Desde Madrid:
- Por la A-1 > Salida 69 (hacia M-604, en dirección Rascafría) > M-604.
- Por la A-6 > Salida 39 (hacia M-601, en dirección Puerto de Navacerrada) > M-601 > SG-615 >M-604.
- Otras vías: por la M-607.

TREN:

METRO:

METRO LIGERO/TRAVÍA:

Los datos de comunicaciones se han tomado, en octubre de 2020, de la - web oficial de Alameda del Valle, de la web del Consorcio de Transportes de Madrid y de Google Maps.


BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- VV.AA.: “Arquitectura y Desarrollo Urbano. Comunidad de Madrid (zona Norte). Tomo III”; Edita: Dirección General de Arquitectura y Vivienda, Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Fundación Caja Madrid y Fundación del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid; ISBN (Obra completa): 84-451-0296-6; ISBN (Tomo III): 84-451-0742-9; Depósito Legal: M.4.096-1991.
- VV.AA.: “Del valle del Lozoya al embalse del Vellón”; Colección “Biblioteca Madrileña de Bolsillo / Pueblos y ciudades”; Servicio de Publicaciones de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid; ISBN: 84-451-2290-8; Depósito Legal: M-50674-2004.
- "Censo de Pecheros de Carlos I". 1528. Tomo II"; Instituto Nacional de Estadística. Paseo de la Castellana, 183, Madrid; 2008.
- "Censo de Población de la Corona de Castilla. Marqués de la Ensenada, 1752. Tomo I, Manuscritos". Instituto Nacional de Estadística, Paseo de la Castellana, 183, Madrid. NIPO web 729-16-006-4
- "Censo de Población de la Corona de Castilla. Marqués de la Ensenada, 1752. Tomo II, Nomenclaturas". Instituto Nacional de Estadística, Paseo de la Castellana, 183, Madrid. NIPO web 729-16-006-4
- "Censo de Población de la Corona de Castilla. Marqués de la Ensenada, 1752. Tomo III, Menestrales (volumen B)". Instituto Nacional de Estadística, Paseo de la Castellana, 183, Madrid. NIPO web 729-16-006-4
- "Censo Ganadero de la Corona de Castilla de 1752. Tomo I, Seglares". Instituto Nacional de Estadística, Paseo de la Castellana, 183, Madrid. NIPO web 729-16-007-X
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- Sebastián de Miñano: “Diccionario Geográfico-Estadístico de España y Portugal. Tomo I”; Imprenta de Pierart-Peralta, Plazuelo del Cordón, N.1, Madrid; 1826.
- Pascual Madoz: “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Tomo II”; EST. LITERARIO-TIPOGRÁFICO DE P. MADOZ Y L. SAGASTI. Calle de la Madera baja, núm. 8; Madrid; 1846.
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- Andrés Marín Pérez: “Guía de Madrid y su provincia. Tomo II.”; Escuela tipográfica del Hospicio. Calle de Fuencarral, 84, Madrid; 1889.
- Juan Ortega Rubio: "Historia de Madrid y de los Pueblos de su Provincia. Tomo II."; Imprenta Municipal, Madrid; 1921.
- VV.AA.: "Diccionario Geográfico de España". Prensa Gráfica, Madrid; 1956-1961.
- Antonio Cantó Téllez: "Guía de la Provincia de Madrid (2ª edición)". Excma. Diputación Provincial - Oficina de Prensa; Depósito Legal: M-6355-1958.
- Condiciones Generales para la protección del patrimonio. Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos. Ayuntamiento de Alameda del Valle.
- Censo de Pecheros de Carlos I, 1528 (Archivo .xls)
- Vecindades de la provincia de Segovia, 1533 (Archivo .xls)
- Censo de la Corona de Castilla, 1591 (Archivo .xls)
- Censo de la Sal, 1631 (Archivo .pdf)
- Censo de Campoflorido, 1712 (Archivo .xls)
- Censo del Marqués de la Ensenada, 1752 (Archivo .xls)
- La Población de la Actual Provincia de Madrid en el Censo de Floridablanca (1786) (Archivo .pdf)
- Estadística de la provincia de Madrid. 1835
- INE: Instituto Nacional de Estadística - Madrid: Población por municipios y sexo.
- Web oficial del Ayuntamiento de Alameda del Valle
- Web oficial de Turismo del Ayuntamiento de Alameda del Valle
- El Puerto de Malangosto: enclave natural y patrimonio inmaterial del parque nacional
- Biblioteca virtual Miguel de Cervantes, Libro de Buen Amor - Cántica de Serrana.
- INE: Instituto Nacional de Estadística - Alteraciones de los municipios en los Censos de Población desde 1842.
- Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid
- DRAE

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