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una Ventana desde Madrid

Patrimonio Industrial

Imprenta Municipal - Artes del Libro


Imprenta Municipal

Bibliotecas, parques, librerías, trenes... Hoy día podemos ver libros allí donde miremos. Libros que, en su mayoría, son impresos en grandes cantidades en modernas imprentas. Sin embargo, hubo un tiempo en el que la impresión de una simple página llevaba todo un proceso en el que se necesitaba la participación de varias personas y en el que se utilizaba una serie de complejas maquinarias.

Hay un rincón de Madrid en el que podemos viajar en el tiempo y donde se nos da la oportunidad de imaginar cómo se desarrollaba el proceso de impresión. Se trata de la antigua Imprenta Municipal de Madrid - Artes del Libro, un lugar donde, además de ver las distintas máquinas usadas desde su fundación, también haremos un recorrido por los diferentes métodos de impresión y cómo éstos han ido evolucionando a lo largo del tiempo, así como por las principales técnicas de ilustración y la encuadernación.


La historia

El origen de la Imprenta Municipal lo tenemos en 1853, año en que se crea la llamada Imprenta del Asilo de San Bernardino, la cual dependía de la Beneficencia Municipal. Allí, no sólo se abastecía al Ayuntamiento de Madrid del material impreso que necesitaba, sino que también se daba formación de impresores a los niños que se encontraban en situación de acogida. Poco a poco, el trabajo en los talleres fue creciendo, igual que crecía la ciudad y la demanda municipal.

Sería en 1876 cuando comenzara a figurar al pie de estos impresos la firma "Imprenta y Litografía1 Municipal". Un año más tarde, en 1877, los talleres se instalan en la Casa de la Panadería, donde permanecerían hasta que en 1913 fueran trasladados a la Casa de Cisneros. En 1934, se ubica ya de manera definitiva en el edificio que aún la acoge, en la Calle Concepción Jerónima, siendo construido específicamente para esta función en un momento en el que la impresión tipográfica era la técnica más utilizada no sólo en el Ayuntamiento de Madrid, sino también en el ámbito general. En 1986, se crea la Imprenta Artesanal, haciéndose cargo del patrimonio histórico que hoy podemos contemplar y convirtiéndose en antecedente de la hoy Imprenta Municipal - Artes del Libro.


La sede

Imprenta Municipal, Interior del edificio

El edificio en el que nos encontramos fue construido entre los años 1931 y 1933 bajo el proyecto de Francisco Javier Ferrero Llusiá y Luis Bellido, autor este último de, entre otras obras, el Invernadero de Arganzuela, también en Madrid. De estilo racionalista2, la estructura se levantaría en hormigón armado, siendo la fachada de ladrillo visto. La amplia iluminación interior se conseguiría con la apertura de grandes ventanales en un patio cerrado por un tragaluz3, lo cual permitía que la luz llegara a las tres plantas de la nave. También es posible ver varios elementos de corriente Art Decó4, como los vanos alineados para marcar la horizontalidad, los remates de la cornisa, la farola tubular, o la forja de la puerta. En cuanto al rótulo de la entrada, éste se convirtió en un pequeño homenaje a la tipografía, con grandes letras hechas con mortero de cemento que sobresalen del plano como si de tipos móviles se tratara. En el año 1955, sería ampliado por Lucio Oñoro, quien seguiría el modelo de estructura de la construcción original, así como el mismo diseño de la fachada.

En 2009, el edificio fue rehabilitado para adaptar su interior a los nuevos espacios necesarios para su función actual. Así, hoy podemos acudir para ver la exposición permanente "La impresión y el libro, una historia", instalada en la planta baja, o "Sala de máquinas", y que recorreremos en este reportaje. Pero no estamos sólo ante un museo, sino que la Imprenta Municipal continúa viva a través del funcionamiento de sus cuatro talleres: impresión tipográfica, encuadernación artesanal, encuadernación artística y restauración. De ellos hablaremos también más adelante. Por último, la segunda planta es lugar en el que, habitualmente, encontraremos exposiciones temporales.

Localización: Calle Concepción Jerónima, 15. CP: 28012 Madrid.


Imprenta Municipal, Tórculo

Antes de meternos de lleno con las técnicas de impresión, vamos a detenernos al comienzo de nuestro recorrido por la "Sala de máquinas", donde nos encontraremos con el primer elemento que llamará nuestra atención.

La invención de la imprenta moderna tuvo lugar en Alemania a mediados del siglo XV de la mano de Johannes Gutenberg. Casi a la par, nació la técnica del grabado calcográfico, un sistema creado para reproducir ilustraciones que se basaba en grabar el motivo que se quería plasmar en una plancha de cobre con un buril5. Es lo que se conoce como procedimiento en hueco ya que la tinta entra dentro del trazo que se ha grabado. La ventaja de éste era una mayor calidad del dibujo reproducido porque, al grabar sobre metal en vez de en madera, permitía que esto se hiciera con más detalle. Su uso cobró mayor auge a partir del siglo XVII, momento en que los más importantes impresores de Europa añadían grabados a los libros que producían. Además, fue de gran utilidad en el ámbito de la cartografía6.

Ya a finales del siglo XV, surgirá otra técnica: el aguafuerte. Con ella, se facilitaba la labor de la plancha, la cual era protegida por un barniz. Así, en vez de perforarla, el dibujo retiraba la capa de barniz. Se aplicaba una mezcla de ácido nítrico y agua que actuaba sólo en las partes dibujadas del cobre, produciéndose de este modo el grabado.

Tanto en el grabado calcográfico como en el aguafuerte se utilizaban unas prensas que ejercían una gran presión sobre el papel y sobre la plancha entintada. Estas máquinas recibían el nombre de tórculos y aquí podremos ver uno de ellos, del año 1789. El mecanismo consistía en dos rodillos que presionaban una placa que se deslizaba entre ambos y sobre la que estaba la plancha de cobre entintada, así como el papel en el que se quería plasmar el motivo a reproducir. Teniendo esto en cuenta, la desventaja de esta técnica era que la plancha se iba deteriorando debido a la presión constante de los rodillos, por lo que no era posible realizar grandes tiradas de un mismo grabado, además de ser un método bastante lento.


IMPRESIÓN TIPOGRÁFICA

La Imprenta Manual

Imprenta Municipal, Imprenta Manual

Entramos ya de lleno en la "Sala de Máquinas" y comenzamos con la sección dedicada a la Imprenta Manual. A lo largo de la Baja Edad Media, los núcleos urbanos van incrementando su número de población, lo cual conllevó un crecimiento también comercial y, a su vez, un aumento en los lectores. Esto hizo que se crearan nuevos sistemas que mejorasen la reproducción de textos.

Así, como ya comentábamos antes, a mediados del siglo XV Johannes Gutenberg crea en Alemania un procedimiento basado en tipos, una serie de letras hechas en plomo que, al unirlas, formaban los textos deseados. Surge de este modo la tipografía, o escritura con tipos móviles. Esto obligaría a la fabricación de una nueva prensa con la que utilizar esas piezas y realizar las copias, máquinas que, a lo largo del tiempo, irían evolucionando hasta el siglo XIX, tal y como podremos ir viendo en esta sala.

Cabe destacar especialmente la importancia que trajo la invención de la imprenta en lo que a la comunicación se refiere, la transmisión de la información y la difusión del conocimiento. Y todo esto, a la par, será vital para el progreso de la Humanidad en todos sus ámbitos: social, político, religioso, etc.


Imprenta Municipal, Chibalete

Como hemos dicho, la tipografía es la técnica que consiste en componer textos usando para ello unos tipos (de ahí el nombre) metálicos hechos con una aleación fundida de plomo, antimonio y estaño. Es por ello que esta técnica se llamaba escritura metálica. Estos tipos, que representaban letras, números y signos, se colocaban bien clasificados en cajas sobre un chibalete. De este modo, el tipógrafo, o cajista, era el encargado de componer las líneas con los tipos. Estas líneas se trasladaban a una tabla llamada galera, en la que quedaba configurado el texto a reproducir en la página. Cuando la galera estaba completa, se colocaba en la prensa para imprimir una prueba que habría que corregir antes de ir a por la tirada definitiva.

Una muestra del trabajo del tipógrafo la tenemos aquí en una reproducción de un chibalete basada en un modelo de los usados entre los siglos XVII y XVIII. Vemos que se trata de una mesa cuyo tablero es inclinado con el fin de sustentar mejor las cajas donde se almacenan los tipos. Para facilitar el trabajo, arriba se pone la caja alta, que guarda las mayúsculas, mientras que en la parte inferior va la caja baja, donde van las minúsculas, los signos y los espacios. Dependiendo del idioma para el que se destinaba el chibalete, los tipos se disponían de una u otra forma, en función de la mayor o menor cantidad de letras utilizadas.

Imprenta Municipal, Galera con molde tipográfico de una página

Para sostener el original del texto que había compuesto, el cajista usaba un instrumento llamado divisorio que dejaba a la vista, sujetando con la mano izquierda el componedor, una herramienta en la que se colocaban las líneas que se iban realizando con las letras que cogía según iba leyendo el texto. Estas líneas se ponían en una tabla llamada galera, que ya mencionamos antes, formando así la página que se llevaría posteriormente a la prensa para su impresión.

En las primeras vitrinas, podremos ver algunas de estas piezas, así como un molde de fundición con la matriz en la que se hacía un determinado tipo y varios ejemplos de tipos de diferentes tamaños y estilos.

Imprenta Municipal, Caja de modelos del tipo Litho Antigua, redonda, cuerpo 24, procedente de la fundición tipográfica Bauer

En los expositores, también hay algunos objetos que merece la pena destacar. Es el caso del que mostramos en la fotografía: una caja de modelos del tipo "Litho Antigua", redonda, cuerpo 24, que proceden de la fundición tipográfica Bauer, última empresa de este campo que estuvo comercialmente activa en Europa. Estos modelos se guardaban para fabricar nuevos juegos de matrices para realizar más tipos posteriormente y se trataba de conjuntos completos de letras y signos de una tipografía, tamaño y estilos determinados. Igualmente, hay varias matrices, con sus correspondientes tipos, que eran usadas en una máquina fundidora industrial y que también pertenecían a Bauer, así como sus catálogos de matrices.

Haciéndonos una idea del trabajo a desempeñar por los tipógrafos, no se nos hace extraño que esta labor, junto a la del corrector, fueran las más cualificadas intelectualmente dentro de los diferentes oficios relacionados con la imprenta antigua, debido básicamente al buen nivel de lenguaje escrito que estos trabajadores debían poseer.


Imprenta Municipal, Reproducción de una prensa de imprimir realizada según los modelos utilizados entre los siglos XVI y XVIII

Frente al chibalete, podemos ver una reproducción de una prensa de imprimir realizada según los modelos utilizados entre los siglos XVI y XVIII. Ya hemos visto que la imprenta surgió como un sistema que integraba dos procesos: crear textos a través de la tipografía y multiplicar esas copias. De esto último se encarga la prensa de imprimir. En ella, los tipos entintados y el papel son introducidos horizontalmente a través de un mecanismo que los desplaza; a su vez, otro mecanismo, en este caso vertical, ejerce la presión necesaria para esa impresión gracias a un husillo7 y a una palanca.

Conozcamos también un poco más los materiales principales para hacer posible esa impresión. Por un lado, tenemos la tinta. La que se desarrolló para la imprenta estaba hecha con una base grasa (normalmente con algún aceite, como el de linaza) para permitir que ésta se fijara en la superficie de los tipos. A esa base se le añadía el pigmento (polvo de hollín8) y otras sustancias.

Imprenta Municipal, Molde de impresión

En lo que concierne al papel, éste era producido de manera manual, por lo que, al tener una textura imperfecta, necesitaba ser humedecido antes de usarlo para imprimir. Una vez hecho eso, se colocaba en una pieza llamada tímpano, la cual se inclinaba sobre las letras entintadas. Otra pieza denominada frasqueta y colocada sobre el tímpano impedía que la parte del papel que no iba a ser impresa se manchara de tinta.

En cuanto a los trabajadores que manejaban estas prensas de imprimir, éstos eran, por un lado, los tiradores, que colocaban el papel y el tiro de barra, y por otro lado, los batidores, que entintaban los tipos. En ocasiones, la máquina podía ser manejada por una sola persona, si bien de este modo se conseguía obtener una mayor productividad.


Imprenta Municipal, Prensa de imprimir Krause

Entre los siglos XV y XVIII, pocos fueron los avances que se hicieron en las prensas de imprimir, las cuales continuaron siendo de madera y apenas si varió la estructura de sus componentes. Pero esto cambió en los inicios del siglo XIX, momento en que Charles Stanhope crea la primera prensa completamente de hierro, en la cual, además, introduce algunos mecanismos para mejorar el trabajo y aumentar la rapidez de impresión. Especialmente importante para esto fue que daba la posibilidad de imprimir toda la superficie del papel (que aumentaba también su tamaño) de un solo golpe.

En la sala, tenemos un ejemplo de estas máquinas. Se trata de una prensa de imprimir Krause fabricada en Alemania en 1860 que ha sido cedida a la Imprenta Municipal por la Excelentísima Diputación de Segovia. En ella, podremos ver otras mejoras con respecto a sus antecesoras, como la eliminación del husillo roscado para sustituirlo por un sistema articulado y unos muelles del retorno de la pletina9. Con esto, se conseguía un aumento en la rapidez de la tirada. Además, el hecho de estar construida en hierro le daba una mayor fortaleza a la máquina y reducía la necesidad de ser ajustada constantemente, lo que sí ocurría con la prensa de madera.

Este tipo de prensas estuvieron en funcionamiento a lo largo del siglo XIX junto con las nuevas prensas plano-cilíndricas y las minervas, de las cuales hablaremos también aquí, pero no pudieron competir con ellas, por lo que fueron relegadas a trabajos auxiliares, como prensas de pruebas.


Imprenta Municipal, Minerva Tipo Boston Golding Official de 1883

A finales del siglo XVIII, fruto de la Ilustración10 y de los avances científicos que se habían venido produciendo durante los últimos siglos, se originan dos importantes acontecimientos: la Revolución Industrial y la aparición, durante el siglo XIX, de una serie de movimientos liberales en Occidente que impulsarán el desarrollo de las técnicas de impresión. El perfeccionamiento de la metalurgia hizo posible la creación de nuevas prensas que permitían incrementar la producción de material impreso con el que poder abastecer de periódicos y libros a la mayor cantidad de público lector existente entonces.

En 1860, se patenta un nuevo tipo de prensa que sería conocido en España como Minerva desde que en 1862 la empresa inglesa H.S. Cropper & Co. comenzara a fabricar un modelo con este nombre. El indudable éxito de este modelo de prensa se puede ver de manera clara en el hecho de que aún se siguen utilizando en algunos talleres de impresión.

Es en el año 1851 cuando se creó la primera prensa en la que su funcionamiento estaba basado en la presión ejercida por dos planos verticales, uno contra otro, en donde la tinta era distribuida desde un plato giratorio hasta unos rodillos de caucho que, al moverse, entintaban los caracteres tipográficos.

En 1872, el estadounidense William H. Golding (1845-1916) desarrolla en Boston una prensa de características similares a la anterior y cuyo funcionamiento se realizaba por medio de una palanca que era movida por la mano del operario. Esta prensa tomará el nombre de Minerva Boston y con él es como ha sido conocida en España, Francia e Inglaterra. Para 1881 eran ya siete modelos diferentes los existentes en el catálogo de esta empresa, desaparecida en el año 1927. El modelo que podemos ver en la exposición es el Minerva Tipo Boston Golding Official de 1883.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, influenciados por el movimiento Arts and Crafts (Artes y Oficios) que defendía la calidad del trabajo artesanal frente a la producción en masa, surge, básicamente en el mundo anglosajón, la afición por parte de particulares de realizar trabajos impresos sin ningún interés comercial. Se abre así un nuevo mercado para las prensas de impresión, en el que éstas deberían ser más pequeñas y, en ocasiones, fáciles de trasladar, al que supieron hacer frente los fabricantes con unos modelos cuya versatilidad se vio aprovechada al utilizarse a veces no sólo en casas particulares, sino también en pequeños talleres, o como elementos auxiliares de otros más importantes.


Imprenta Municipal, Prensa Minerva de pedal de 1940

El otro ejemplar de Minerva que podemos observar en el edificio es la Minerva de pedal de 1940, un modelo en el que ha desaparecido la palanca y su funcionamiento se realiza mediante un pedal con el que se acciona una rueda de inercia que asegura un movimiento continuo. Esta máquina es un ejemplo del desarrollo de este tipo de prensas a lo largo de los años, durante los cuales se construyeron de diferentes tamaños y sistemas de entintado, así como de distintas formas de funcionamiento, incluyendo, desde principios del siglo XX, las que salían de fábrica dotadas con motor eléctrico. Igualmente, existió la tendencia a modificar aquellas que no lo tenían dotándolas de este tipo de motor.

Con la Revolución Industrial, aumentó la necesidad de material impreso para comercios, empresas y particulares. Cartas, invitaciones, recordatorios, tarjetas e impresos comerciales y publicitarios... Un tipo de trabajo con materiales pequeños y de gran calidad conocido en el lenguaje de los talleres de impresión como "remendería" y para el que se reveló como la prensa más adecuada las de tipo Minerva. Una labor para la que se utilizaron lo mismo en las grandes imprentas como en las pequeñas papelerías, en algunas de las cuáles aún se puede encontrar alguna de estas máquinas en funcionamiento.


La Imprenta Mecánica

La industrialización trae consigo unos primeros cambios en la antigua prensa manual: ésta deja de ser de madera y pasa a tener una estructura metálica con la que consigue nuevos formatos de impresión, realizados a su vez de una forma más precisa y a una mayor velocidad. El impresor obtiene así una increíble mejora en la productividad de su labor.

Aún así, el funcionamiento de la imprenta sigue siendo manual, no consiguiendo satisfacer la mayor demanda de impresión existente durante el siglo XIX, y hay que esperar hasta la llegada de las primeras imprentas mecánicas para lograrlo. A principios del siglo XIX, Frederick Gottlob Koenig (Eisleben, Alemania, 1774 - Eisleben, Alemania, 1833) había inventado y construido un nuevo modelo de prensa, la máquina plano-cilíndrica, que vendió al diario "The Times", de Londres, que utilizó por primera vez esta nueva maquinaria en impresión de la tirada del día 29 de noviembre de 1814.

Estas nuevas máquinas necesitaban mayor cantidad de papel, una necesidad que se encontraba cubierta desde que Nicolas Louis Robert (París, 1761 - Vernouillet, 1828) desarrolló un sistema para la fabricación mecánica de papel.

Finalmente, los talleres de impresión vieron culminada su evolución durante el siglo XIX con la llegada hasta ellos de la energía generada de forma hidráulica, o por máquinas de vapor.


Imprenta Municipal, Máquina plano-cilindrica Planeta Fixia Rapid de 1913

Veamos a continuación las dos prensas de impresión plano-cilíndricas expuestas en la Imprenta Municipal. Su invención supuso la adopción de una nueva forma en la impresión, cuya disposición general se ha mantenido hasta la actualidad. Se trata de la sustitución del antiguo tímpano plano por otro de forma cilíndrica que presionaba al papel sobre la forma tipográfica a una mayor velocidad, mientras que ésta última se entintaba a la par. Estas prensas rápidas, llamadas máquinas en España, tuvieron un posterior desarrollo que les dio la posibilidad de imprimir en varios colores y alimentarse automáticamente de papel.

Las formas de cilindro contra plano fueron las mismas adoptadas por la posterior litografía y por la actual impresión offset11.

La Planeta Fixia Rapid de 1913 es una prensa de imprimir plano-cilíndrica construida por la fábrica Planeta, que comenzó la construcción de prensas para la impresión en 1898, formando parte desde 1991 del grupo KBA (Koenig & Bauer) bajo la marca KBA-Planeta. Esta máquina es la más antigua de las procedentes de la propia Imprenta Municipal, donde comenzó a funcionar en 1913 en los talleres existentes bajo la Casa de Cisneros, desde la que fue trasladada en 1934 hasta este edificio, y desde 1986 en la Imprenta Artesanal. La impresión offset desbancó a este tipo de máquinas, quedando entonces limitadas al desarrollo de tareas secundarias, como la impresión de textos sobre papel previamente impreso de otras formas, o el troquelado12.


Imprenta Municipal, Máquina plano-cilindrica Heidelberg Cylinder 50 x 70 de 1958

Continuemos con la máquina plano-cilíndrica y las mejoras aplicadas en ella desde su invención.

El desarrollo del fotograbado durante las últimas décadas del siglo XIX trajo consigo la posibilidad de la impresión en color mediante la cuatricomía14. Sin embargo, para ello, hubo que desarrollar unas máquinas que tuviesen un mejor funcionamiento, en las cuales se vieron mejoradas la precisión, la presión y la velocidad, lográndose esto último con la aplicación de sistemas automáticos en la alimentación del papel.

Otro avance significativo fue lograr la autonomía de cada máquina al dotarlas de motores eléctricos individuales, con lo que lograron ser útiles para un mayor mercado de impresión, desde el gran taller, a la pequeña tienda de impresión.

Así, se continuó con el desarrollo de las prensas de imprimir plano-cilíndricas, logrando cada vez un mayor ahorro de costes, junto a una mayor automatización, precisión y rapidez que se vio eclipsada por la llegada de la impresión offset. Uno de estos últimos modelos es la otra máquina plano-cilíndrica de la exposición. Se trata de una Heidelberg Cylinder 50 x 70 de 1958. Esta máquina es un producto de la empresa Heidelberg, fundada en 1850 en la ciudad alemana de Frankenthal (Alemania) y trasladada en 1905 hasta la ciudad de Heidelberg, donde hoy podemos encontrar su sede central.


* * *

Los nuevos tipos de prensa surgidos durante el siglo XIX necesitaban una mayor cantidad de caracteres de texto de plomo, cuya fabricación, desde el siglo XVI, se venía realizando de forma manual. Este lento y caro sistema se vio superado en 1838 con la invención, en Estados Unidos, por parte del estadounidense David Bruce de una máquina fundidora de tipos que aportó mayor rapidez y economía en la fabricación de los tipos necesarios en los talleres de impresión.

Posteriormente, en 1884, Ottmar Merghentaler (Bad Mergentheim, Alemania, 1854 - Baltimore, Maryland, 1899) inventa la linotipia, una máquina que fabricaba en plomo líneas de caracteres de forma mecánica. Un invento posterior a éste fue la monotipia, realizada entre 1887 y 1892 por Tolbert Lanston (Troy, Ohio, 1844 - Washington, 1931), en la cual se fabricaban caracteres sueltos en lugar de líneas enteras de texto, lo cual facilitaba enormemente el proceso de corrección de erratas.


Imprenta Municipal, Máquina fundidora de tipos Gottfried Böttger de 1900

La máquina fundidora de tipos que aquí vemos es la Gottfried Böttger de 1900, construida por la empresa del mismo nombre fundada por Johann Gottfried Böttger Paunsdorf en 1863 en la ciudad alemana de Leipzig y comprada en 1918 por H. Berthold AG, quien la integró junto a otras empresas para continuar con su labor bajo el nombre comercial de Klinkhardt. Esta máquina comenzó a funcionar en Barcelona para la fundición Neufville en 1900 y, a continuación, pasó a pertenecer a la fundición Bauer, la cual, como ya hemos mencionado más arriba, ha sido la última gran empresa que fabricaba tipos de plomo hasta hace no muchos años.

Durante su funcionamiento, la máquina funde en un crisol16 alimentado por gas una aleación de plomo, estaño y antimonio que, a continuación, vierte sobre la matriz de caracteres, cortando y expulsando los tipos una vez terminados. Todo el proceso es automático y la labor del operario se limita al ajuste de la matriz y la comprobación de la calidad del producto obtenido.


Imprenta Municipal, Linotipia Intertipe C4 de 1949

La linotipia, como hemos visto antes, es una máquina cuya misión consiste en realizar líneas de texto en plomo. Pero veamos ahora cual es su funcionamiento. Sus partes principales consisten en un teclado mecánico, un almacén de matrices, un molde y un crisol para fundir el plomo. El operario, mediante el teclado, señala el carácter que quiere introducir en la línea de texto que está construyendo, escoge el tipo de carácter del almacén de matrices y éstas se trasladan hasta el molde, donde se vierte plomo derretido procedente del crisol. A continuación, las matrices vuelven a su lugar de almacenamiento y la línea de texto ya formada se traslada hasta una bandeja en espera de su utilización. Todo el proceso aquí descrito se desarrolla de una forma mecánica mediante el accionamiento de diferentes teclas y palancas.

Desde su invención, la linotipia fue la máquina más utilizada en la composición de texto para prensa y libros por su rapidez de funcionamiento. Un puesto que perdió en favor de la impresión offset y de la fotocomposición17, que trajeron consigo la casi desaparición de la tipografía.

La máquina inventada por Merghentaler vio caducada su patente a principios del siglo XX, por lo que su diseño fue copiado por otras marcas y en otros países. La linotipia existente en la Imprenta Municipal y que aquí vemos es la Intertipe C4, fabricada en 1947 por la empresa Intertype Corporation, de Nueva York.


TECNICAS DE ILUSTRACIÓN
Imprenta Municipal, Taco xilográfico grabado y su prueba de impresión

La búsqueda de sistemas con los que mejorar la reproducción de textos e imágenes fue una constante desde la Edad Media. La xilografía, o grabado de madera, era la técnica más utilizada para la ilustración en la primera época de la imprenta. En ella, los tacos de madera tienen la misma altura que los caracteres tipográficos, por lo que es posible imprimir texto e imagen a la par. En la imagen con la que acompañamos estas líneas, mostramos un taco xilográfico grabado y su prueba de impresión, en los que aparece la obra "Alegoría del Libro", del grabador François Marechal (Normandía, 1938). Posteriormente, surgieron los que, entre otros, fueron los dos sistemas principales en la reproducción de imágenes: el grabado en hueco y la litografía. Tanto estos dos últimos como la xilografía aún son escogidos por algunos artistas para lograr un mejor desarrollo de su obra.

El grabado en hueco sobre plancha metálica, o calcografía, se ha venido utilizando desde el siglo XV. Con él, las imágenes que previamente habían sido grabadas en hueco sobre planchas de cobre eran impresas sobre papel, utilizando para ello tórculos, u otro tipo de prensas, algo que ya hemos visto al inicio de nuestro recorrido por la exposición. La gran presión ejercida por estos últimos hacía que la vida útil de las planchas no fuera muy extendida por lo que el número de impresiones no era demasiado grande.

Imprenta Municipal, Piedra litográfica y su prueba de impresión

La litografía fue una invención de Alois Senefelder (Praga, 1771 - Múnich, 1834), quien, a finales del siglo XVIII, solucionó los problemas del grabado en hueco. Consiste en dibujar trazos grasos sobre una piedra caliza que esté muy pulida. A continuación, se humedece, quedando secas las partes dibujadas, por lo que, al tintarla, ésta sólo actuará sobre estas últimas partes. Ya sólo quedaría su impresión mediante una ligera presión, de modo que no sufre el desgaste de la técnica anterior, quedando disponible para hacer un gran número de copias. En la imagen adjunta, vemos una piedra litográfica y su prueba de impresión; se trata del retrato de Don Francisco Ruano, Secretario General del Ayuntamiento de Madrid a principios del siglo XX.

Durante el último cuarto del siglo XIX, la imprenta y la fotografía vieron unirse sus productos mediante la técnica del fotograbado, con el que se grababan clisés fotográficos sobre planchas de metal (cinc, cobre, etc). Despareció así el tener que grabar a mano las imágenes, por lo que se consiguió un notable ahorro de tiempo y dinero que se vio reflejado, desde comienzos del siglo XX, en el rediseño de libros y publicaciones periódicas, que se adaptaron a este nuevo avance de las técnicas de impresión.


Imprenta Municipal, Prensa Litográfica Brisset de 1865

La Prensa Litográfica Brisset de 1865, o Bête à Corner (bestia cornuda), es la más antigua de las dos que encontramos expuestas. Su fabricante fue el francés Eugene Brisset, quien, en 1865, adopta y mejora en ella el cuadro de registro que llevaba la prensa de Engelmann18, sirviendo con ello al progreso de la cromolitografía (reproducción litográfica en color) a mediados del siglo XIX y siendo durante dicho período la prensa manual más utilizada para la impresión de pruebas y ediciones de poca tirada. Este sistema de prensa es aplicado aún para la impresión de algunas litografías artísticas.

Para su funcionamiento, y tras colocar la piedra sobre el carro móvil, se alineaba un extremo de ésta con la racleta, o rasqueta, del brazo situado sobre el eje del cilindro de discos en el que está apoyado el carro. A continuación, el operador apretaba el pedal y bajaba el brazo móvil, con lo que se lograba que la racleta presionase la piedra. Se movía el carro móvil (limitado en su movimiento por unos topes) mediante las aspas y se presionaba así sobre la piedra en toda su superficie. Ya sólo quedaba soltar el pedal para que el contrapeso del carro llevara éste hasta su posición inicial, el brazo se apartase al desbloquease y el bastidor19 de cuero se levantase, pudiendo ya retirarse la hoja impresa. Para imprimir otra hoja sólo había que volver a humedecer y entintar la piedra y repetir todo el proceso anterior.


Imprenta Municipal, Prensa Litográfica F. Uytterelst de 1870

La Prensa Litográfica F. Uytterelst de 1870, fabricada en este año en la ciudad belga de Bruselas, es, a diferencia de la anterior, de funcionamiento automático. Al igual que hemos visto en la imprenta Mecánica el desarrollo que significó para la tipografía la invención del sistema plano-cilíndrico, dicha técnica supuso un gran avance cuando se aplicó en la litografía, al automatizar las operaciones que acabamos de ver en la anterior Prensa Litográfica Brisset de 1865.

Estas máquinas incorporan un nuevo elemento no presente en las plano-cilíndricas tipográficas y es la inclusión de unos rodillos con los que poder humedecer la piedra como hemos visto que es necesario realizar en la reproducción litográfica.


ENCUADERNACION
Imprenta Municipal, Taller de encuadernación

Ya hemos visto todo lo que era necesario para imprimir y para ilustrar, por ejemplo, un libro. Pero para que éste llegue a las manos de sus lectores es imprescindible un último paso: la encuadernación. En el último tramo de la exposición, veremos cómo este proceso no es sólo una técnica para la construcción y conservación del libro en sí, sino que es todo un arte.

Desde la Edad Media y a lo largo de los siglos, el valor que fueron adquiriendo algunos libros favoreció el desarrollo de la encuadernación como una actividad creativa que, en la actualidad, nos ha permitido conservar verdaderas joyas que forman parte de nuestro más preciado patrimonio. Y a pesar de la evolución en las técnicas de encuadernación que se usan hoy día, el encuadernado artístico sigue siendo utilizado y valorado dentro de la producción editorial.


Imprenta Municipal, Prensa francesa de Pernet

Desde el siglo XIII, la encuadernación ha sido una actividad que, a pesar de ser manual, ha necesitado de diferentes elementos técnicos. Algunos de los más antiguos podrían ser los bastidores de costura, o telares, usados ya en los siglos VII-IX, o distintos tipos de prensas.

Dentro de éstas, la prensa horizontal polivalente, o "ingenio", ha sido un instrumento utilizado desde al menos el siglo XVI en que está documentado su uso para realizar numerosas operaciones dentro del proceso de encuadernado. Por un lado, sirve para sustentar el libro y poder trabajar con él. Y por otro lado, tiene una parte móvil que se usa para cortar el papel, proceso que se hizo de este modo hasta que se desarrolló la guillotina a mediados del siglo XIX. Aquí podemos ver un ejemplo de este tipo de prensa, datada de mediados del XX y que guarda la misma estructura que las del XVI.

También están las prensas verticales, igualmente originarias del siglo XVI, usadas para preparar el papel que, a continuación, va a ser cosido. También se emplea en las operaciones después de haberle colocado las tapas y las guardas20. En la exposición, tenemos una prensa francesa de Pernet que data de 1912 y que mostramos en la fotografía que acompaña estas líneas.


Imprenta Municipal, Armario con los hierros que perteneció a Antolín Palomino Olalla

Además de para "montar" el libro, dentro del proceso de encuadernación también está la parte del embellecimiento de las cubiertas. Aquí, una de las técnicas más utilizadas es el dorado, ligado al mundo de la encuadernación desde el siglo XVI y hasta entrado el siglo XX. Para su realización se necesita una serie de herramientas especiales, como hierros, paletas, planchas, ruedas, etc. con las que llevar a cabo las más diversas formas ornamentales en función de la moda imperante según el estilo decorativo de cada época. De este modo, uno de los elementos imprescindibles en todo taller de dorado es el que vemos aquí: el armario con los hierros, propiedad que fue de Antolín Palomino Olalla, uno de los grandes encuadernadores del siglo XX en España, donde veremos una selección de piezas con distintos motivos, entre ellas, una con el escudo de Madrid.

Imprenta Municipal, Obras de Gustavo Adolfo Bécquer encuadernado por Antolín Palomino Olalla en piel marroquín marrón con decoración romántica en dorado y mosaicos

Colgando de uno de los paneles, encontramos también un óleo pintado en 1964 por A. Narvarte en el que están representados Palomino y el también encuadernador Emilio Brugalla en el taller que el primero tenía en Madrid, lugar del que procede el equipamiento de máquinas manuales que poseía y que hoy se encuentra aquí en la Imprenta Municipal. Precisamente de ellos dos son algunas de las obras expuestas en las vitrinas de esta parte de la sala, junto con otras de artistas como Gregorio del Peso Redondo, Antonio Díaz Montero, o Vicente Cogollor Mingo.


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Taller de Impresión

Imprenta Municipal, Taller de Impresión Tipográfica

Y llegamos al final de nuestro recorrido por la exposición permanente de la Imprenta Municipal con el Taller de Impresión Tipográfica. En él, se continúan elaborando textos utilizando tipos móviles y prensas de imprimir. En la actualidad (octubre de 2013), el taller cuenta con: una Minerva automática de aspas "Original Heidelberg" de 1954; una Prensa plano-cilíndrica automática "Original Heidelberg Cylinder" de 1964; una Minerva manual "Victoria" de 1939; varios chibaletes; y un almacén de piezas históricas.

En este espacio, se imparten talleres de impresión de carácter gratuito a todos aquellos que deseen apuntarse, pudiendo encontrar toda la información en la web de la Imprenta Municipal. Igualmente, la institución cuenta con otros tres talleres: encuadernación artesanal, encuadernación artística y restauración, en los cuales se desarrollan las labores propias de este tradicional trabajo.

Y terminamos aquí la visita por la exposición permanente de la antigua Imprenta Municipal de Madrid, un lugar cargado de historias. Tantas como aquellas que en su día salieron de las prensas que hoy hemos podido conocer.


Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑


* * *

AGRADECIMIENTOS

En "una Ventana desde Madrid (uVdM)" queremos dar las gracias a a Cristina Canto Ceballos, quien, en nombre de la Imprenta Municipal de Madrid - Artes del Libro, nos facilitó todo lo necesario a la hora de realizar nuestro trabajo. Asimismo, también agradecemos al equipo de seguridad y vigilancia de las salas la atención prestada durante la sesión fotográfica.


GLOSARIO

- 1 Litografía: Arte de dibujar o grabar en piedra preparada al efecto, para reproducir, mediante impresión, lo dibujado o grabado.
- 2 Racionalismo: Movimiento de vanguardia europea que en la arquitectura utiliza formas simples y funcionales atendiendo a las necesidades del urbanismo moderno.
- 3 Tragaluz: Ventana abierta en un techo o en la parte superior de una pared, generalmente con derrame hacia adentro.
- 4 Art Decó: Estilo propio de las artes decorativas desarrollado en el período de entreguerras, entre 1920 y 1939, en Europa y América. Alcanzó su máximo esplendor en la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París de 1925. Se caracteriza por la profusión ornamental, el lujo de los materiales, el frecuente recurso a motivos geométricos y vegetales, las formas estilizadas y dinámicas y el uso de colores muy vivos.
- 5 Buril: Instrumento de acero, prismático y puntiagudo, que sirve a los grabadores para abrir y hacer líneas en los metales.
- 6 Cartografía: Arte de trazar mapas geográficos. // Ciencia que los estudia.
- 7 Husillo: Tornillo de hierro o madera que se usa para el movimiento de las prensas y otras máquinas.
- 8 Hollín: Sustancia crasa y negra que el humo deposita en la superficie de los cuerpos.
- 9 Pletina: Pieza metálica de forma rectangular y de espesor reducido.
- 10 Ilustración: Movimiento filosófico y cultural del siglo XVIII, que acentúa el predominio de la razón humana y la creencia en el progreso humano.
- 11 Impresión Offset: Procedimiento de impresión en el que la imagen entintada es traspasada a un rodillo de caucho que, a su vez, la imprime en el papel. // Máquina que imprime por este procedimiento.
- 12 Troquelado: Acción y efecto de troquelar13.
- 13 Troquelar: Recortar con troquel piezas de cuero, cartones, etc.
- 14 Cuatricomía: Impresión de un grabado a cuatro colores; los de la tricromía15, más un gris o negro.
- 15 Tricomía: Estampación hecha mediante la combinación de tres tintas de diferente color.
- 16 Crisol: Recipiente hecho de material refractario, que se emplea para fundir alguna materia a temperatura muy elevada. // Cavidad que en la parte inferior de los hornos sirve para recibir el metal fundido.
- 17 Fotocomposición: Sistema de composición que proyecta sobre una película fotosensible los caracteres gráficos.
- 18 Prensa Engelmman: Godefroy Engelmann (1788 - 1839) fue un escritor e impresor nacido en la que entonces era república libre alemana de Mulhouse, la cual estaba asociada al Confederación Helvética y hoy es como ciudad francesa forma parte de Alsacia. Se le considera inventor de la Cromolitografía al realizar una máquina mediante la cual se podía imprimir un número ilimitado de colores, de forma fácil y con una muy alta precisión, basándose en un sistema de puntos de referencia.
- 19 Bastidor: Armazón de palos o listones de madera, o de barras delgadas de metal, en la cual se fijan lienzos para pintar y bordar, que sirve también para armar vidrieras y para otros usos análogos.
- 20 Guarda: Cada una de las dos hojas de papel blanco que ponen los encuadernadores al principio y al fin de los libros.
- 21 Dúctil: Dicho de un metal: Que admite grandes deformaciones mecánicas en frío sin llegar a romperse. // Dicho de un metal: Que mecánicamente se puede extender en alambres o hilos. // Maleable. // Dicho de algún cuerpo no metálico: Fácilmente deformable.

DATOS DE INTERES

HORARIOS DE APERTURA/VISITA:

- Martes a viernes de 10:00 a 20:00 horas.
- Sábados, Domingo y festivos: de 10:00 a 14:00 horas.

El museo permanece cerrado (Datos del año 2013):

- Todos los lunes.
- Los días 1 y 6 de enero; 1 de mayo; 25 de diciembre.

LOCALIZACIÓN Y COMUNICACIONES:
TREN: Cercanías RENFE, Estación de Sol.
METRO:

- Líneas 1, 2 y 3 en la Estación de Sol.
- Línea 1 en la Estación de Tirso de Molina.
- Líneas 2 y 5 en la Estación de La Latina.

AUTOBÚS:

- Líneas 3, 6, 17, 18, 23, 26, 31, 32, 35, 50, 51, 60, 65, M1.


Los horarios, localización y comunicaciones se han tomado, en octubre de 2013, de la información que facilita en su web oficial la Imprenta Municipal - Artes del libro, no haciéndose "una Ventana desde Madrid (uVdM)" responsable de las posibles modificaciones de horarios y otros datos que puedan llevar a cabo en el futuro los organismos aquí citados.


BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- Imprenta Municipal de Madrid - Artes del Libro
- Klingspor-Museum Offenbach
- KBA Koenig & Bauer Group
- HEIDELBER
- DRAE
- El Mundo - Diccionarios

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Los tipos móviles Imprenta Municipal, Caja de matrices tipo Windsor, cursiva, cuerpo 24, procedentes de la fundición tipográfica Neufville

Los tipos móviles son los componentes principales de la imprenta antigua, aquellos que hacían posible la creación de los textos, pues eran los "portadores" de los caracteres. Estas letras estaban realizadas con una aleación fundida de plomo con unas pequeñas cantidades de antimonio y estaño, y para su creación era necesario todo un proceso de fabricación. Para cada uno de los tipos, es imprescindible hacer un punzón metálico con el diseño que tendrá la letra en uno de los extremos; éste se estampará en un bloque de metal más dúctil21, quedando así el carácter marcado en un huecorrelieve. Este bloque es lo que se conoce como matriz, la cual será colocada en el molde de fundición para ser rellenada con la aleación, creándose así el tipo.

Cada uno de ellos está formado por varias partes, tal y como aprenderemos en el museo, que podemos dividir de la siguiente manera:

De todas estas partes, la más importante es, sin duda, el ojo, ya que es la que se impregna de tinta para trasladar el carácter al papel, formando así la letra exacta a reproducir. En la sala y a través de un panel explicativo, podremos comprobar cómo su diseño ha ido evolucionando a lo largo de los siglos y veremos nombres que, en plena era de la informática, nos sonaran mucho.

Así, tenemos los de estilo "gótico", aquellos que, al inicio de la imprenta, copiaban las letras manuscritas de la época; o los "redondos", de estilo renacentista y que se basaban en la escritura humanística italiana. Dentro de estos últimos, los más famosos fueron los llamados "itálicos", usados por Aldo Manuzio, así como los que en el siglo XVI creó Claude Garamond. A comienzos del XVIII, aparecerán diseños neoclásicos caracterizados por tener unos trazos más definidos y que serán conocidos como "de transición". De este grupo son las letras Romana del Rey Philippe Grandjean y las de John Baskerville, mientras que en España, Antonio Espinosa de los Monteros y Jerónimo Gil, ambos grabadores, darán letras de este tipo al impresor Joaquín Ibarra. Ya a finales del siglo XVIII, se crearán las letras "modernas", o "románticas", como las de Firmin Didot, o Gian Battista Bodoni. Con el proceso de industrialización y el crecimiento del número de lectores aumentarán las tipografías, naciendo así tipos "grotescos", usados especialmente carteles, y las "letras egipcias", como las Antique, o las Clarendon. De esta época son también las "lineales", o "geométricas", carentes de remate, y las "ornamentadas" y de imitación "caligráfica". Durante la primera mitad del siglo XX, imperan los tipos "geométricos", como la letra Futura, o la Gill, y los "redondos", como la Times New Roman, o la de Elzeviriano Ibarra. En la actualidad, ya no se utilizan los tipos de plomo de manera profesional, pero el abanico de posibilidades en lo que a las fuentes tipográficas se refiere es prácticamente infinito.



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