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una Ventana desde Madrid

Museos de Madrid

El Museo de América (I)

Por Lourdes Morales Farfán


Museo de América

Enclavado en pleno distrito madrileño de Moncloa encontramos uno de los museos más interesantes de Madrid que no por el hecho de estar alejado de las zonas más turísticas de la capital podemos pasar por alto. Se trata del Museo de América, un lugar en el que nos espera toda una suerte de objetos expuestos que nos harán viajar al pasado. Así, nos transportarán a la América de siglos atrás y nos ayudarán a conocer su historia, que es también parte de la nuestra. No olvidemos que tras lo que para Europa fue el descubrimiento de América realizado por Cristóbal Colón en el año 1492, los territorios conquistados pasaron a depender administrativamente de la Corona española. Para ello y debido a la gran distancia, se crearon unos órganos de gobierno que se instalarían en dichos territorios y que serían conocidos como virreinatos, los cuales llegaron a ser cuatro en América: Virreinato de Nueva España, Virreinato del Perú, Virreinato de Nueva Granada y Virreinato del Río de la Plata. De este modo, quien gobernaba en cada uno de ellos ostentaba el cargo de virrey y era nombrado directamente por la Corona española, siendo así el representante del Rey en esas tierras.

Pero antes de iniciar la visita, hagamos primero un repaso por la historia del museo, la cual se remonta a varios siglos atrás. Para ello, es importante saber previamente de dónde proceden los objetos expuestos en el museo. Una parte de ellos pertenecía a las colecciones reales de los monarcas de los siglos XVI y XVII, a quienes les fueron enviados directamente desde América, si bien parte de esta colección se perdió en el incendio que destruyó el Alcázar madrileño. A éstos, se sumó todo aquello que fue traído a España tras ser reunido en las numerosas expediciones arqueológicas y científicas llevadas a cabo en el continente americano y en Oceanía. Además, muchas otras piezas proceden de varios de los envíos que hicieron algunos personajes que ejercieron allí algún cargo durante el tiempo en que América fue territorio español.

Museo de América, entrada

En el año 1771, se crea el Real Gabinete de Historia Natural con la intención de que albergara una gran parte de estos objetos reunidos. Para su instalación, se eligió, en 1773, el Palacio de Goyeneche, situado en la Calle Alcalá, compartiendo así el espacio con la ya creada Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. De ahí, surgiría ya en el siglo XIX el Real Museo de Ciencias Naturales. En 1867, se crea un nuevo museo, el Arqueológico Nacional, el cual incluiría un área dedicada a la Etnografía1 en la que se instalarían los objetos precolombinos2 y coloniales3 procedentes del Museo de Ciencias Naturales. Todo ello se ubicaría provisionalmente en el Casino de la Reina hasta que el Museo Arqueológico terminara de construirse en 1871, inaugurándose definitivamente en 1895.

Tras algunos intentos de crear un museo dedicado especialmente a esta colección, el 19 de abril de 1941 se publica en el BOE un Decreto por el que se aprueba la construcción del Museo de América, en el cual "El fondo inicial lo constituirán las colecciones de Etnografía y Arqueología americanas existentes en el Museo Arqueológico Nacional, con sus libros, vitrinas y mobiliario". La necesidad de gran espacio hace que se construya un edificio de nueva planta, encargando el proyecto a los arquitectos Luis Moya y Luis Martínez. Las obras comenzarían en el año 1943, siendo los terrenos de la Ciudad Universitaria, en el distrito de Moncloa, el lugar elegido para su ubicación. A partir de 1952, las instalaciones fueron ocupadas por organismos ajenos al museo; tal es el caso de la capilla de la Ciudad Universitaria, el Colegio Mayor Sacerdotal, el Seminario Sacerdotal Hispanoamericano, el Museo de Reproducciones Artísticas, el Instituto de Conservación y Restauración de Obras de Arte, y la Escuela de Restauración.

Museo de América, torre

Finalmente, el Museo de América sería inaugurado en el año 1965, pero el espacio que iba a ser destinado para albergar los objetos reunidos con tal fin se vio notablemente reducido por estar compartido con las instituciones antes mencionadas. En 1980, el museo fue cerrado para llevar a cabo en él obras de remodelación. Para ello, además, los otros organismos fueron desalojados del edificio y reubicados en sus correspondientes nuevas sedes, pudiéndose de este modo terminar la construcción que estaba prevista siguiendo el proyecto original, si bien algunas partes no llegaron a levantarse, como la esquina Noroeste, lugar donde iba a estar la Iglesia. El 12 de octubre de 1994 fue reinaugurado con un nuevo concepto museístico en su interior. En cuanto al exterior, vemos que se trata de un edificio de estilo historicista y neocolonial que evoca las antiguas haciendas latinoamericanas, mientras que el interior sigue una estructura y disposición más conventual: un gran arco de entrada nos da la bienvenida y, a la izquierda, podemos ver una torre que nos recuerda las que poseen las iglesias barrocas americanas.

En la actualidad, podemos ver que el museo se encuentra dividido en 5 áreas, dedicada cada una de ellas a una temática diferente que nos acerca a la historia, la sociedad y la cultura del continente americano. Asimismo, cada área está subdividida en varias salas, repartidas en las dos plantas que el museo dedica a la exposición permanente, las cuales están organizadas alrededor de un patio central. De este modo, tenemos la sensación de estar recorriendo las habitaciones de un convento alrededor de un claustro.

Localización: Avenida Reyes Católicos, 6.


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Museo de América, Mesa del siglo XIX procedente de Filipinas

Y ahora sí, comencemos, pues, nuestra visita al Museo de América. Para ello, hemos dividido su recorrido en dos partes: en este reportaje, visitaremos las plantas baja y primera, dejando las salas del segundo piso para la segunda página que dedicaremos al museo.

Nada más entrar en el edificio, nos encontraremos en la planta baja. En ella, están dispuestos varios de los servicios con que cuenta el museo, como son la biblioteca, el salón de actos, la tienda y una sala de exposiciones temporales. Para visitar la exposición permanente, que es la que vamos a describir en este reportaje, nos dirigiremos a las escaleras que nos conducen a la primera planta.

Pero antes de subir, nos detendremos unos instantes para observar la gran Mesa (su tablero mide más de 2 metros de diámetro) que acompaña estas líneas. Realizada en madera, está fechada en el siglo XIX y procede de Filipinas.


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Museo de América, Sala del Conocimiento de América

La primera sección es El Conocimiento de América. En ella, intentaremos aproximarnos a la historia del continente a través de todo aquello que ha ayudado a su divulgación y conocimiento a lo largo de los siglos.

De este modo, en la primera sala se nos muestran Los Instrumentos del Conocimiento de América que, durante todo este tiempo, han contribuido a crear en nosotros la imagen que tenemos del continente. Ejemplo de ello son las numerosas descripciones que de América han hecho diferentes cronistas y que podremos leer en los paneles que se distribuyen en las primeras vitrinas a ambos lados de la sala. Los primeros relatos sobre América datan de un año después de su descubrimiento, en 1493, de la mano del propio Cristóbal Colón a su regreso a la península.

A partir de entonces, numerosas serán las crónicas que nos han llegado a través de navegantes, científicos, religiosos, etc. y que nos han transmitido el conocimiento que ellos tuvieron de América. Si bien se podría pensar que lo escrito entonces es algo totalmente subjetivo, no es menos cierto que son las principales y más importantes fuentes que se tienen para conocer el pasado americano.

A este papel también contribuyen los objetos reunidos en Europa; ejemplo de ellos son las vasijas que hay en algunas de las vitrinas que mencionábamos antes o los cuadros con que se pretendía plasmar la realidad de algunos acontecimientos acaecidos en la historia americana.


Museo de América, América, entre el Mito y la Realidad

Pero la imagen que nos ha llegado del otro lado del océano no ha atendido siempre a algo real. Así, en mitad de la sala, encontraremos un espacio dedicado a América entre el Mito y la Realidad. En ella, se nos presenta la idea fundada en Europa de un lugar en el que se mezclaba lo paradisíaco de sus tierras con los seres monstruosos creados por la imaginación. Hay que recordar que el objetivo de Cristóbal Colón era llegar a Asia a través de una vía más rápida que permitiera agilizar los trámites comerciales. Así, todos los mitos y leyendas que se relacionaban desde la antigüedad con las tierras de Oriente se le fueron asignando, sin saberlo, a América; de este modo, las primeras creencias que se tuvieron en Europa de este Nuevo Mundo estaban más relacionadas con los seres mágicos y los monstruos que con la realidad de lo que allí se encontró, a la par que se comenzó a identificar las tierras americanas como paraísos, teniendo posteriormente una imagen más real gracias a las crónicas antes mencionadas.

En este espacio, veremos, pues, dos tipos de reproducciones realizadas a partir de dibujos originales. Las de la izquierda, representan aquellos monstruos y seres mitológicos a los que nos referíamos antes, mientras que las de la derecha tratan de mostrarnos la vida idílica de las nuevas tierras descubiertas y de los personajes que allí habitaban.


Museo de América, Gabinete de Historia Natural

Avanzamos y entraremos en una sala en la que se ha recreado un antiguo Gabinete de Historia Natural. La llegada a Occidente de los objetos traídos del Nuevo Mundo conllevó que éstos fueran adquiridos como elementos de coleccionismo. De este modo, se comenzaron a organizar y clasificar, primero, en las llamadas Cámaras de las Maravillas, dada la rareza de ellos en nuestro continente, y en los Gabinetes de Historia Natural, después. En ellos, se hizo toda una labor de clasificación científica de todos y cada uno de los objetos que se iban incorporando a cada gabinete, avance que tuvo su mayor expresión a lo largo del siglo XVIII gracias, en parte, a las expediciones transoceánicas llevadas a cabo. En éstas, no sólo se iba a "descubrir algo desconocido", por decirlo de algún modo, sino que también obedecían a una búsqueda de materiales, objetos, especies, etc. concretos con el fin de, a la vuelta, incorporarlos a las diferentes colecciones.

De este modo, el Gabinete de Historia Natural en el que nos encontramos nos muestra una serie de objetos e instrumentos dispuestos según la organización y el criterio usados en el siglo XVIII, de ahí que su agrupación atienda a la función que tenían: adornos, instrumentos de música, etc. Tal ha sido la idea de recrear lo más fidedignamente posible la habitación que, si nos fijamos en las etiquetas de las estanterías, veremos que las nomenclaturas son las mismas que se usaban en los registros del siglo XIX.

Museo de América, Piedra del Sol

Entre los elementos que podremos ver, además de diferentes instrumentos como vasijas, herramientas de caza, indumentaria como gorros, etc., llamará nuestra atención una vitrina en la que se exponen algunos ejemplares de fósiles de moluscos y varias piezas de animales disecados, práctica muy habitual en los antiguos gabinetes. Asimismo, también merece la pena observar la reproducción de la Piedra del Sol, también conocida como Calendario Azteca. La original se encuentra en México y fue descubierta en el siglo XVIII; con un diámetro de más de 3,5 metros y un peso de casi 25 toneladas, los aztecas colocaban estas piedras en el que era considerado el templo mayor. Ésta en concreto se encontraba sobre la pirámide doble de Tenochtitlan.


Museo de América, Globo celeste de aproximadamente 1850

Y finalizamos el recorrido de la primera sección en la sala dedicada a la Cartografía. Desde el momento en que el nuevo continente fue descubierto por el mundo occidental, los viajes fueron continuos de un lado al otro del océano. Esto conllevó la realización de una gran cantidad de material cartográfico que no sólo contribuía a facilitar la navegación hacia América y la exploración del continente, sino que, además, se plasmó de manera visual su existencia de forma independiente de todo lo conocido hasta 1492.

Así, en esta sala podremos ver una serie de mapas en los que se detallarán las costas americanas y las rutas de navegación seguras a través de las cuales realizar los viajes entre la península y las nuevas tierras de la Corona española. Además, también encontraremos otros materiales cartográficos como es el caso del globo celeste que vemos en la fotografía que acompaña estas líneas. Realizado en Londres por Malby alrededor de 1850 en papel pintado, el globo está soportado en una estructura de madera y metal y en él se representan imágenes mitológicas de las constelaciones.


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Museo de América, Maqueta de América

Una vez que dejamos atrás los instrumentos que nos han permitido conocer el continente americano, llegamos a las salas dedicadas a la Realidad de América, tanto desde un punto de vista físico como cultural.

Comenzamos nuestro recorrido por aquella en la que se nos presenta la Realidad Física mediante una maqueta de gran tamaño que, casi sobrepasando las medidas del espacio expositivo, nos puede hacer comprender las enormes dimensiones de este continente. Un objetivo en el que colaboran las pantallas situadas tras la maqueta y en las cuales se nos proyectan imágenes de los grandes espacios naturales americanos y de la enorme diversidad de flora y fauna con la que cuentan, representando así las grandes diferencias geográficas y de medio ambiente allí presentes.


Museo de América, Poblamientos de América

En la siguiente sala de la Realidad de América, El Hombre, vamos a ver los diferentes poblamientos que se han sucedido en la historia americana desde, se cree, hace cuarenta mil años hasta nuestros días, divididos básicamente en tres diferentes.

Aunque hay diferentes teorías al respecto, la más seguida establece que la primera ocupación del territorio la realizaron oleadas de cazadores asiáticos llegados hasta el territorio a través de Alaska durante el Paleolítico. Posteriormente, en sucesivas etapas de deshielos, fueron llegando nuevas multitudes que se fueron extendiendo por todo el continente de Norte a Sur y de Este a Oeste.

El segundo poblamiento lo constituyó la llegada de europeos, básicamente españoles y portugueses, que dominaron a las poblaciones indígenas y europeizaron el territorio, estableciendo así una nueva sociedad dependiente de las metrópolis europeas.

Finalmente, los terceros pobladores están constituidos por africanos y asiáticos. Los primeros llegaron como esclavos tras la llegada de los europeos y los segundos, gracias a la existencia de una línea regular de comercio y, por tanto, de comunicación entre Acapulco y Filipinas, como la que constituyó el Galeón de Manila4.


Museo de América, Primeros pobladores americanos

Las glaciaciones existentes durante el Pleistoceno provocaron la acumulación de hielo en los casquetes polares y la disminución del nivel de los océanos. Así, hace unos 30.000 años, se dieron cita una serie de condiciones que propiciaron la formación del Puente de Bering, una franja de tierra que, extendiéndose a lo largo de donde hoy encontramos el estrecho de Bering, unía la región de Siberia con Alaska. Esta circunstancia fue aprovechada por población protomongoloide5 para llegar hasta territorio americano. El puente apareció y desapareció a lo largo de varios períodos de miles de años, sobre todo en algunos comprendidos entre hace 25.000 y 12.000 años, momentos aprovechados por bandas de cazadores y recolectores del paleolítico para, una vez pasados a América, extenderse por ella hasta llegar al extremo Sur, aproximadamente en el año 10.000 a. de C.

Por el estudio de los utensilios que han aparecido de estos primeros pobladores americanos, se ha llegado a la conclusión de que dichas bandas de cazadores y recolectores se pueden dividir en dos. Una más antigua, a la que se le asigna el nombre de nódulos y lasacas, o cazadores inferiores, que fabricaban hachas de mano y raspadores de piedra dura, y otra con la denominación de cazadores superiores, o paleolindios, más evolucionada y de la que se han logrado obtener proyectiles con puntas ya talladas.

Tras la búsqueda de los primeros habitantes americanos realizada en los años 20 del pasado siglo XX por parte de diferentes arqueólogos de Estados Unidos, se llegó a la conclusión de que se podían dividir en la cultura Clovis y la cultura Folson, pudiendo darse el caso de que la segunda haya sido una evolución de la más primitiva Clovis. Entre los artículos expuestos en esta vitrina, aparecen algunos elementos de la colección Holmes, del arqueólogo americano Willian Henry Holmes (1846 - 1933), uno de los precursores de estos estudios.


Museo de América, Conquista de México

Entre las exploraciones europeas de los siglos XV y XVI, destaca la llegada de los europeos a América, fundamentalmente españoles y portugueses. Si en un principio estas exploraciones intentaban llegar hasta las riquezas de las Indias Orientales rodeando los países islámicos, enemigos de la Europa cristiana, el hallazgo de un Nuevo Mundo se convirtió en una misión de evangelización global de todo un continente. Dicha labor se desarrolló bajo Patronazgo Real, al otorgar dicho privilegio los papas, mediante bulas8, a los Reyes de España. Los encargados de propagar la fe fueron diversas Órdenes Religiosas como dominicos, franciscanos, o jesuitas, entre otras, quedado para el clero secular9 la labor de atender en sus necesidades religiosas a los españoles hasta allí emigrados.

La abundancia de metales preciosos fue otro de los motivos principales en levantar el interés europeo por el nuevo territorio. Oro en Colombia, el Ismo de Panamá y Perú; plata en México (Zacatecas) y Perú (Potosí). Los yacimientos europeos de estos metales habían sido explotados y esquilmados desde la antigüedad y el Viejo continente, que vivía una época de crecimiento económico durante la Edad Moderna, tenía una gran necesidad de ellos para poder comerciar con Oriente o abastecer a las nuevas clases sociales surgidas en aquellos momentos.

En la exposición hay diferentes elementos que nos recuerdan tanto la evangelización cristiana como la explotación de metales preciosos. Las tablas que aquí mostramos forman parte de una serie sobre la Conquista de México existente en la sala, procedentes del Virreinato de Nueva España y realizadas en el siglo XVII.


Museo de América, Presencia africana y asiática

La existencia de esclavos negros en América fue una realidad casi desde los primeros momentos de la conquista. En la isla de La Española (dividida en la actualidad en dos países, República Dominicana y Haití), hay constancia de su existencia desde el año 1501. Aunque al principio procedían en su mayoría de las costas occidentales de África, la gran demanda existente hizo que posteriormente sus orígenes se ampliasen a otros territorios.

El gran territorio por explotar, unido a la gravísima disminución de la población nativa debido a la enorme mortalidad causada por las enfermedades llevadas por los europeos, como la gripe, el sarampión, o la viruela, o por causa de la rigidez del nuevo tipo de vida impuesto por ellos, facilitó el tráfico de esclavos, destinados a explotaciones mineras, agrícolas y ganaderas.

Aunque en mucha menor medida, también existieron esclavos asiáticos en el continente americano, originarios de China, Filipinas, India, o Japón, y su presencia se circunscribió básicamente a Perú. Sin embargo, la mayoría de la población asiática no acudió hasta el Nuevo Mundo a la fuerza y esclavizada, sino libremente, aunque en unas condiciones de vida y de trabajo muy poco diferentes a las de los esclavos. Su llegada masiva sucedió durante los siglos XIX y XX y tenía como destino trabajar en las fábricas y las grandes obras públicas de los países americanos más desarrollados.

En la foto, presentamos sendas vitrinas con elementos procedentes de la presencia africana y asiática en la población de América. A la izquierda, la primera y a la derecha, la segunda.


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Museo de América, Piel con pictogramas de los Indios de la Pradera

A continuación, recorreremos una serie de salas que forman parte de la sección llamada De Polo a Polo. En ella, recorreremos las más importantes culturas de las cuales el museo posee los elementos necesarios para su exposición. Las piezas escogidas para mostrar son las más importantes en cuanto a su calidad, a la imagen física o el significado que tienen.

Los Indios de América del Norte ocupan un territorio tan amplio y a la par de tanta diversidad cultural que ha sido dividido en siete áreas culturales diferentes.

Comenzamos por la situada más al Norte, entre Alaska y Groenlandia, donde viven los Cazadores del Ártico formados, entre otros, por Esquimales y Aleutianos. A continuación, la del Subártico, de la que podemos destacar los pueblos indios Chipewa, Ojibwa, Naskapi, y, aunque comparten algunos rasgos con los esquimales, han evolucionado más política y socialmente. En la Costa Noroeste, estaban las jefaturas más desarrolladas del Norte de América; aunque eran más, aquí citamos a los Haida, Haisla, Kwakiutl, Nutka y Tlingit. Los Bannock, Nez Percé, Piaute, Spokane, etc. ocupaban la Gran Cuenca, Meseta y California, un territorio que se extiende al Norte desde las Montañas Rocosas hasta la costa Noroccidental y en el Sur desde las diversas sierras hasta el Pacífico; su organización y desarrollo era diferente y bandas, tribus y jefaturas ocupaban el mismo territorio. El Área del Suroeste era la más árida de toda América del Norte y sus habitantes (Apache, Navajo, Yuma o Zuñi, etc.) destacaron por su elevada adaptación y conocimiento del medio, así como por el aprovechamiento de los recursos del mismo. Los Arapahoes, Cheyenes, Comanches, Cuervos, Pies Negros y Siux eran los habitantes de las Grandes Praderas, un pueblo eminentemente sedentario, dedicado a la agricultura, hasta que los españoles llevaron el caballo a América. La séptima y última área cultural que nos queda por mencionar es la del Noreste y Sureste, situada entre el río San Lorenzo y el Golfo de México. Al Norte, los Algonquinos y Hurones comenzaban a formar lo que podríamos llamar federaciones en el momento de la llegada de los conquistadores. Al Sur, las condiciones climatológicas permitieron el desarrollo de poblados que se organizaban en estados teocráticos, un tipo de sociedad cuyo conocimiento les había llegado desde México. Se trata de los Cherokee, Chocktaw, Creek o Natchez. En la imagen, podemos ver una piel con pictogramas del siglo XVIII que perteneció a los Indios de la Pradera.


Museo de América, Urna funeraria maya

Mesoamérica es una región delimitada por dos ríos, el Sinaloa, al Noroeste de México, y el Ulúa, en el Golfo de Honduras, y la provincia de Punta Arenas, en Costa Rica. Dentro del territorio así delimitado, queda un grupo de culturas con una serie de características comunes, como pueden ser la existencia de una sociedad estratificada10; el cultivo de la calabaza, el frijol y el maíz; capacidad y voluntad para la construcción de pirámides escalonadas; existencia de calendarios; similares creencias religiosas y la visión del mundo que de estas se deriva; el juego de la pelota; etc.

El inicio de la agricultura propició que algunas tribus cambiaran su modo de vida y pasaran a ser sedentarias, siendo éste el origen de las posteriores ciudades.

Hasta la llegada de los españoles, se puede dividir su historia en tres períodos diferentes. El Período Formativo o Preclásico, desarrollado entre los años 2000 a. de C. y 100 d. de C. En él, se fue desarrollando dentro de una sociedad cada vez más compleja una élite dominante que obtuvo el control de los recursos y terminó formando la cultura Olmeca.

El Período Clásico se extiende entre los años 100 y 900 d. de C. Surgen estados dotados de una fortaleza y estabilidad superior a la de sus vecinos y que ofrecen unas mejores condiciones para lograr importantes avances en las artes y las ciencias (arquitectura, astronomía, matemáticas), la religión, las comunicaciones y el comercio. Pero no debemos entender que el desarrollo fue igual en todo el territorio; las crisis internas de cada sociedad hicieron que los centros de poder se fueran sucediendo en diferentes lugares y sociedades.

El Período Postclásico, sucedido entre los años 900 y 1521 d. de C., es el tercero y último. En él, se da una decadencia cultural que provoca grandes movimientos migratorios de los que surgen nuevas culturas, como la Azteca, la Chichimeca o la Tolteca, que crean nuevas ciudades fortificadas desde las que pelean entre sí en una sucesión de guerras de conquista de nuevos territorios, o de defensa de los existentes.

El 13 de agosto de 1521, la ciudad de Tenochititlán, capital de los aztecas, es conquistada tras un asedio de tres meses por las tropas de Hernán Cortés y las de sus aliados nativos. Comienza así el Período Colonial, durante el cual se crearía el Virreinato de Nueva España.

En la imagen, mostramos una Urna Maya en la que se ve en la parte inferior, saliendo de un jaguar, a Kinish Ahau, la divinidad solar maya del inframundo. La tapa representa a un joven que ostenta los mismos atributos del dios del mundo de los muertos. En su interior, se guardaron los restos del joven aristócrata maya así representado. Esta urna funeraria perteneció a los mayas quichés asentados en el altiplano guatemalteco y establece una similitud entre la muerte y el renacer del sol con el paso de este joven a la morada de los muertos para, una vez allí, unirse a los dioses.


Museo de América, Área intermedia

En la siguiente sala, comenzamos por recorrer los objetos expuestos pertenecientes al Área Intermedia, una zona que comprende parte del territorio situado en el Istmo11 de Panamá y aquellos otros cuyas costas se bañan en el Mar Caribe. El nombre lo toma de su posición geográfica entre dos zonas culturales tan importantes como Mesoamérica y los Andes Centrales, las cuales influyeron grandemente en su cultura, aunque sus sociedades no llegaron a igualar el grado de desarrollo de aquellas. Se organizaban básicamente en tribus y pequeños señoríos, y en el momento de la llegada de los españoles, tan sólo en la región de Colombia se había llegado a desarrollar el comienzo de lo que podría considerarse una estructura estatal.

Debido a que arqueológicamente aún no se ha podido explorar por igual toda la zona y a la carencia de una unidad cultural, no se puede establecer diferentes períodos culturales válidos para toda el área.

Sí podemos extraer unas características comunes, como pueden ser el carácter de sociedades agrícolas (en la mayoría, pero no en todos los sitios) que alcanzaron a partir del año 3000 a. de C.; la existencia en algunos lugares de industrias lapidarias12 basadas en los trabajos de jade, entre otras piedras duras; el haber alcanzado un gran desarrollo de la orfebrería que permitía su comercio con territorios alejados; una religión animista13, con la presencia de chamanes14 en pequeños lugares de culto, en la que se adoraba a elementos presentes en su entorno natural, como pueden ser los animales, las montañas, o los ríos.

Este área se divide en la zona de América Central y Circuncaribe y en la zona Andina Norte, las cuales vemos a continuación.


Museo de América, América Central

En el área de América Central y Circuncaribe, englobamos Las Antillas, Costa Rica, Panamá y Venezuela. Comenzamos de Norte a Sur y, en primer lugar, tenemos Costa Rica y Panamá ocupando la zona de tráfico entre Mesoamérica y Surámerica y, por tanto, partícipes de la influencia cultural de las mismas. Sus sociedades se organizaban en jefaturas existentes en aquellos lugares que entonces tenían mayor importancia: los centros ceremoniales.

En Costa Rica, a partir de la cerámica y orfebrería halladas en excavaciones arqueológicas, se puede hablar de los diferentes estilos existentes en las regiones de Curridabat, Diquís, Nicoya y Vertiente.

En Panamá, destaca la calidad de la cerámica y, sobre todo, de la orfebrería halladas en excavaciones, existiendo diferentes estilos en las regiones de Chiriquí, Coclé y Veraguas.

El territorio de la actual Venezuela se puede dividir en dos áreas culturales diferentes. Una, la situada en el centro y Este, que presenta un desarrollo artístico, cultural y económico menor. La otra zona se localiza al Oeste y su desarrollo es más el propio del Área Intermedia.

En las Antillas, hubo un pequeño desarrollo con la cultura Taína surgida a partir del año 1000 d. de C. y de la que destacan sus esculturas en piedra. La sociedad se organizaba en jefaturas o cacicazgos15, contaban con ciudades con plaza, eran expertos en navegación y, al igual que otras culturas americanas, practicaban el juego de pelota.

En la vitrina, vemos expuestos diferentes objetos procedentes de América Central de los que destacan quizás el conjunto de colgantes de oro, presente en el centro en primer plano y fechados entre los años 1000 y 1500 d. de C., así como las figuras en piedra existentes tras éste, fechadas en la misma época. Ambos conjuntos proceden de Costa Rica, de la región de Diquís el primero y de la Vertiente Atlántica el segundo.


Museo de América, Colombia

La zona Andina Norte presenta un gran desarrollo dentro del Área Intermedia y comprende la actual Colombia y una gran parte de lo que hoy es Ecuador. Las cerámicas más antiguas halladas hasta el día de hoy en Suramérica con una datación del año 3000 a. de C. son originarias de esta zona, en particular de Puerto Hormiga, en Cartagena, y fueron elaboradas por los indios Caribes. Junto a ellas, existen otras cerámicas con una antigüedad un poco menor también pertenecientes a este territorio, nos referimos a las procedentes de la cultura Valdivia, en Ecuador.

Podemos dividir su desarrollo en tres períodos históricos diferentes. El Período Formativo, comprendido entre los años 3500 y 500 a. de C., en el que se fueron difundiendo los conocimientos de agricultura y de alfarería por todo el territorio. A raíz de ellos fueron surgiendo estructuras sociales más complejas, llegando a existir grandes poblados aparecidos alrededor de centros ceremoniales. Continuamos con el Período de Desarrollo Regional, entre los años 500 a. de C. y 500 o 700 d. de C., en el que se desarrolla una de sus industrias más destacadas, la de la orfebrería. La sociedad se agrupa alrededor de las jefaturas, o señoríos locales. Se puede hablar de las diferentes culturas de San Agustín, Calima, Quimbaya, Tierradentro y Tumaco-Tolita. En el Período de Integración, desarrollado entre los años 500 o 700 y 1500 d. de C., aparece una agricultura más desarrollada en que los cultivos se realizan en terrazas y aparecen los sistemas de regadío. Aunque la mayor parte del área continuó organizándose socialmente en jefaturas o señoríos independientes, algunos de ellos se organizan en una entidad, dando lugar a los estados de Muisca y Tairona, en Colombia, y la confederación de Carchí-Cuasmal y el reino de Manteño, en Ecuador. En éste último, durante el siglo XV, el imperio Inca llegó hasta la serranía ecuatoriana, haciéndose con el control de ella y manteniéndolo hasta la llegada de los españoles.

En la imagen, podemos ver, en primer lugar, el expositor en el que se nos presentan elementos procedentes de Colombia (entre otros, diversos objetos del Período de Integración de las Culturas Quimbaya, Sinú y Tairona). La vitrina que vemos al fondo, a la derecha, es también del Área Intermedia, en este caso de Ecuador.


Museo de América, Exposición de objetos del Período Intermedio Temprano

Llegamos al área de los Andes Centrales: el antiguo Perú. Comenzamos fechando entre los años 2000 y 1800 a. de C. las cerámicas más antiguas que se han hallado y, con ellas, dando fin al Período Precerámico para comenzar el Período Cerámico inicial. La agricultura ha evolucionado desde el año 2500 a. de C., con el cultivo del algodón, hasta el año 1400 a. de C., en que se dio inicio al del maíz en el Sur de la zona costera. En este último período, se cultivan también otras especies vegetales como aguacates, cacahuetes, calabazas, guayaba, judías, lucuma, maíz, pacai, o pimientos. Los habitantes han ido evolucionando de bandas a tribus y se está comenzando la construcción de montículos, pirámides y plataformas en piedra y adobe.

Entre los años 1800 a 500 a. de C., se da el llamado Horizonte Temprano, en el que una importante y extendida religión construye grandes templos alrededor de los cuales surgen ciudades con sociedades más complejas. La divinidad de esta religión es un Dios con bastones y facciones felinas que aparece representado en objetos realizados en materiales tan diferentes como la cerámica, el oro, la piedra y o el tejido. La agricultura presenta importantes avances al comenzar a utilizarse los sistemas de regadío. Junto a ella, aparecen o se mejoran diversas industrias como la ceramista, la orfebrería, o la del tejido.

En el año 500 a. de C., da comienzo el Período Intermedio Temprano, que se extendería hasta el año 700 d. de C. Hay un gran desarrollo de las culturas regionales que no va acompañado de avances sociales.

El Horizonte Medio, entre los años 700 y 1000 d. de C., sustituye al anterior período y con él hay un gran cambio en la sociedad, dando comienzo a la estructura propia de un estado que cuenta con todos los elementos inherentes a él (administración, economía, territorio, política y religión). Surge un poder centralizador en la capital Huari que se distribuye mediante centros, que podríamos llamar provinciales, oportunamente dispuestos.

Museo de América, Exposición de objetos del Horizonte Tardío

El Período Intermedio Tardío, o Período de los Estados Regionales, existente entre los años 1000 y 1400 d. de C., es una época en que aparecen bastantes reinos centralizados y que ocupan territorios más bien pequeños en los que se mantiene como modelo el organigrama social del anterior período, lográndose alcanzar etapas de gran desarrollo.

Llegamos finalmente al Horizonte Tardío, que abarca desde el período comprendido entre el año 1400 al 1533 d. de C., y coincide con los momentos de mayor expansión y fortaleza del Imperio Inca y una organización de la sociedad dentro de un régimen inmensamente totalitario.

En 1533, comienza el Período Colonial y aunque los españoles establecieron una estructura de acuerdo con sus propios modos de organización económica, política, religiosa y social, la adaptación de la población nativa al nuevo orden socioeconómico es normalmente lenta e incompleta.

En la imagen superior, tenemos expuestos objetos pertenecientes al Período Intermedio Temprano y en la imagen inferior, del Horizonte Tardío.


Museo de América, Objetos de los Andes Meridionales

El Área de los Andes Meridionales comprende los territorios de Argentina, Bolivia y Chile en la Cordillera de los Andes, aunque desde el punto de vista de su desarrollo cultural sólo el territorio del altiplano boliviano y del Norte de Argentina y Chile tiene una evolución similar a la de los Andes Centrales, habiéndose producido más tarde dicha evolución cultural en estos dos últimos países. Al Sur de la Montaña del Aconcagua, situada en la provincia argentina de Mendoza, la evolución social se detuvo a nivel de tribu, como en los indios Araucanos.

Su desarrollo cultural se divide en cuatro períodos. El primero es el Período Formativo, situado entre aproximadamente el año 500 a. de C. y el año 600 d. de C. En él, aparecen las primeras cerámicas alrededor del año 200 a. de C. y los individuos se agrupan en pequeños grupos de agricultores. El Período Medio se prolonga desde el 600 hasta el 1000 d. de C. y la sociedad es influenciada por el estado de Tiahuanaco, que parece ser que ejerció ciertas influencias sobre los territorios situados a su alrededor. Desde el año 1000 d. de C. hasta finales del siglo XV, durante el Período Tardío, la influencia dominante es la del Imperio Inca, siendo en esta ocasión cuando llega a su mayor nivel de evolución la cultura de San Pedro de Atacama. Además de ésta, merece la pena citar las culturas de Diaguita, Santa María y Belén, y Calchaquí.

En 1480, los incas comienzan la conquista del territorio, dando así nombre al Período Imperial. Sin embargo, su pertenencia a este estado fue breve ya que en 1533, los españoles al mando de Francisco de Pizarro dividieron dicho imperio, iniciándose el Período Colonial.

En la imagen adjunta, mostramos diferentes objetos de los siglos XVIII y XIX pertenecientes a los Indios Pehuenches, los Indios Quilmes y a los Gauchos, todos estos grupos procedentes de Argentina; y de los Indios Payaguas, siendo éstos de Paraguay.


Museo de América, Amazonia

El área de los Grupos Indígenas de América del Sur tuvo un menor desarrollo de la agricultura debido a las condiciones climatológicas existentes en la selva amazónica, o en la sabana sudamericana. Los miembros de esta región combinaban una agricultura casi de subsistencia con la recolección de frutos y bayas junto a la caza, dos actividades que obligaban a compartir los escasos recursos a miembros de diversas tribus, como la de los indios Auca, Jíbaro, Tupinamba, o Yanomami, lo que provocaba frecuentes enfrentamientos entre los mismos.

En las mesetas de Brasil, encontramos cómo los cazadores procedentes del Caribe se volvieron sedentarios y surgieron sociedades basadas en la agricultura. Éste es el caso de los indios Guaraníes y Carajás.

Continuamos dirigiéndonos al Sur, donde la existencias de pampas17 favorecieron la caza, la recolección de frutos y algo de agricultura, aunque ésta última sólo de forma ocasional. Los animales de caza mayor, como el guanaco o el avestruz pampero, hubieron de ceder su hábitat, tras la colonización europea, a vacas y caballos.

En la Patagonia meridional, los indios costeños como los Chonos y los Tehuelches tenían en la pesca un complemento para su alimentación.

Llegamos a la región situada más al Sur del subcontinente, junto al Cabo de Hornos, habitada por Alacaluf, Onas y Yahgan, nómadas fueguinos dedicados a la pesca, la captura de mariscos y la recolección de bayas y nueces.

En la imagen que acompaña estas líneas, mostramos el escaparate existente en el Museo de América dedicado a la zona del Amazonas.


* * *
Museo de América, Realidad de América: Sociedad I

Dejamos atrás el área de la Realidad de América y continuamos con la dedicada a la Sociedad. Antes de describir lo que veremos en ella, hay que mencionar que esta sección se encuentra distribuida en las dos plantas que ocupa la exposición permanente, por lo que en este primer reportaje sólo incluiremos aquellas salas que se ubican en la primera planta, las cuales tratan los temas del Cuerpo, del Ciclo Vital y de las Sociedades Igualitarias, en la que distinguiremos entre Bandas y Tribus.

Como su nombre indica, en estas salas iremos viendo aquellos objetos que están relacionados con las distintas organizaciones sociales. Asimismo y atendiendo a este hilo conductor, veremos las características de aquellas sociedades que se denominan simples, o igualitarias, entre las que están las tribus y bandas que mencionábamos antes, y las sociedades complejas, en las cuales se enmarcan aquellas en las que hay rangos de jefaturas, así como los estados. Por otro lado, podremos hacer un recorrido sobre los aspectos más importantes que caracterizan cada uno de los ciclos vitales de dichas organizaciones sociales. De este modo, los objetos que veamos tendrán que ver con su uso en las diferentes agrupaciones, así como su utilización dependiendo del momento de la vida en el que se usen; en este último caso, se hará especial hincapié en la indumentaria y en los adornos, en su uso como distintivo entre las diferentes jerarquías.


Museo de América, Realidad de América: Sociedad (El Adorno)

La primera sala a la que entraremos será la dedicada al Adorno. En ella, veremos cómo el uso de determinados objetos, ropas, marcas en la piel, etc. funcionan como un signo distintivo dentro de los grupos sociales cuyo significado varía de una sociedad a otra. De este modo, los adornos tienen una función simbólica.

Así, aquí encontraremos objetos de diferentes siglos con este fin, como colgantes, cadenas, pendientes, botones... elaborados en materiales que van desde el oro y la plata al algodón, o las plumas. En cuanto a su procedencia, ésta es variada, habiendo sido algunos materiales rescatados del galeón Nuestra Señora de Atocha, hundido en el Caribe en el año 1622.


Museo de América, Realidad de América: Sociedad (Nacimiento, Infancia, Pubertad)

Continuamos y veremos una serie de vitrinas de forma curva que se van cruzando entre sí. En ellas, englobadas bajo el nombre de Ciclo Vital, se nos relatan los diferentes momentos por los que pasan las personas a lo largo de su vida, desde el nacimiento hasta su muerte, y lo que eso significa dependiendo del grupo social en el que se integren. De este modo, las primeras vitrinas están dedicadas a los primeros años de vida: el Nacimiento, la Infancia y la Pubertad. El embarazo y el nacimiento son interpretados de manera distinta dependiendo de cada cultura, pero en todas se coincide en que el hecho de nacer es el momento en que comienza la vida, además de ser cuando se determina si es hombre o mujer y, como tal, qué posición tendrá dentro del grupo social en el que vivirá. Los ritos que se llevan a cabo durante los primeros días de vida también dependerán de cada pueblo, si bien todos tienen en común servir de iniciación en la vida dentro del grupo. Durante la infancia, esos papeles, o roles, se van consolidando gracias a una serie de modelos de aprendizaje y comportamiento.

De este modo, se irá gestando la identidad del niño según dichos patrones, algo que evolucionará hasta llegar a la edad adulta. La antesala a eso es el ciclo de la pubertad, que se manifiesta con algún cambio fisiológico (primeras menstruaciones en las chicas, aparición de vello en los chicos, etc.). También en estos momentos se llevan a cabo determinados ritos que dependerán de cada cultura y/o sociedad: contactar con espíritus a través del ayuno, actividades como la caza o la pesca, confirmación en la fe católica, etc. Es entonces cuando los adolescentes son introducidos en lo que será su vida adulta de manera definitiva.

Así, en las vitrinas veremos objetos relacionados con estos primeros años de vida en los pueblos indígenas americanos y que van desde indumentaria infantil a juguetes. Especialmente interesantes son éstos, ya que podremos observar cómo, dependiendo del sexo del niño, tendrá unos juguetes u otros. De este modo, para los chicos será normal ver elementos como arcos y flechas, pues su futuro será el de sustentador de la familia; mientras, para las chicas veremos cocinas en miniatura, ya que su papel será el de cuidadora del hogar.


Museo de América, Realidad de América: Sociedad (Madurez y Matrimonio, Vejez y Muerte)

Los siguientes expositores están dedicados a la Madurez y el Matrimonio y a la Vejez y Muerte. Poco después de que se formalice la condición de adultos, llega el momento del matrimonio, acto que, frecuentemente, sirve para establecer alianzas entre las familias. Uno de los ritos llevados a cabo, además de la propia ceremonia de unión, es el que precede a ésta y que suele consistir en una entrega de regalos; a través de ellos, se muestra la dote18 que se va a dar por la novia. Por otro lado, el llegar a la vejez es tomado en algunas culturas como el momento en que se dejan a un lado las actividades adultas. Así, en determinados pueblos, los ancianos son tratados con respeto dentro de la comunidad hasta el punto de que en algunas creencias se piensa que llegan a tener poderes. En otras culturas, en cambio, se considera que quienes han llegado a la vejez deben dar paso a los más jóvenes. En cuanto a la muerte, en algunas sociedades es un momento especialmente ligado a la religión; de este modo, los ritos relacionados con ella destacan el paso de la persona fallecida a otra condición tras dejar este mundo, además de servir de reafirmación de la propia cultura.

Conforme a esto, veremos objetos destinados a ser usados por los adultos, así como algunos elementos que se identifican con un determinado ciclo vital de los que hemos visto en este artículo. Ejemplo de ello serán algunas vestimentas, vasijas, adornos, o figuras humanas que representan a personajes de avanzada edad, entre otros.


Museo de América, Realidad de América: Sociedad (Rangos)

Antes mencionábamos los Rangos, entendiendo esto como la situación jerárquica que tienen algunos individuos dentro del grupo en el que viven. Esta diferenciación puede ir desde las formas más simples (jóvenes-ancianos) hasta las más complejas; en este último caso, se le llama "estratificación social", es decir, los individuos se agrupan en categorías dentro de una sociedad, llegando así a distinguirse entre rangos superiores e inferiores en función de determinadas características: riqueza, producción, poder, prestigio, etc. De este modo, una seña distintiva que identifica a una persona como parte de un grupo u otro es todo aquello que tiene que ver con la apariencia externa, ya sea a través de la ropa, o de determinados adornos, o pinturas.

Así, antes de continuar, podremos ver algunos objetos relacionados con las diferenciaciones jerárquicas como son algunos adornos, figuras antropomorfas19 que representan el ámbito del poder y prendas o utensilios usados por quienes ostenten el mando del grupo.


Museo de América, Realidad de América: Sociedades Igualitarias

Pues bien, en las salas que recorreremos a continuación veremos lo contrario ya que están dedicadas a las Sociedades Igualitarias, aquellas en las que los rangos y las jerarquías no existen. En primer lugar, tenemos las Bandas, grupo social en el que su organización se basa principalmente en la familia, articulándose su funcionamiento en torno a los grados de parentesco. Así pues, no existen jefes como tal, siendo el padre quien se encarga de que la comunidad cumpla las normas. En cuanto a la base de su economía, lo más parecido que tienen al comercio es el intercambio de productos, entendido éste como un acto social recíproco; además, no hay especialistas que lleven a cabo un trabajo u otro y la división de tareas sólo se hace en función de la edad y el sexo, mientras que la única propiedad que se tiene son los objetos personales. Por otro lado, la base para conseguir alimento es la caza, la pesca y la recolección.


Museo de América, Realidad de América: Sociedades Igualitarias (Vivienda inuit)

Al entrar en la primera sala, lo primero que llamará nuestra atención será la reproducción de una Vivienda inuit20, ejemplo de lo que son las casas de las bandas. Si bien las familias suelen estar formadas por unos 50 individuos, en ocasiones se pueden dar casos de un número mayor. De este modo, las viviendas suelen atender a las necesidades alimenticias del grupo, por lo que algunas son estacionales y lo verdaderamente importante es el territorio en el que se asientan; mientras tanto, otras son permanentes, como es el caso de la que tenemos aquí ya que los esquimales suelen tener varias casas estacionales, pero siempre mantienen una permanente en la que viven cuando no es período de caza. En esta recreación, veremos algunos de los elementos que podríamos encontrar en una vivienda de este tipo, como son pieles, diversos recipientes, arpones y otras herramientas de caza, etc.


Museo de América, Realidad de América: Sociedades Igualitarias (Canoa)

Y en las numerosas vitrinas dedicadas a las bandas encontraremos objetos relacionados con la vida diaria de estas sociedades. Por un lado, veremos algunos de los trabajos que realizan y las herramientas utilizadas para ello, como pueden ser el curtido21 de pieles y diversas piezas de cestería22 en las que se han usado distintas técnicas; todo ello nos muestra las diferentes labores para transformar las materias primas. Asimismo, también veremos sus principales armas de caza, como por ejemplo arpones. Pero sin duda, uno de los elementos que más llamará nuestra atención será la Canoa que se expone en mitad de una de las salas. Realizada en madera en el siglo XIX, fue conseguida por los integrantes de la Expedición Científica al Pacífico gracias al intercambio de tejidos con los indígenas; así, los componentes de dicha expedición que sobrevivieron a la campaña la pudieron usar para navegar las aguas del río Amazonas y ponerse a salvo.


Museo de América, Realidad de América: Sociedades Igualitarias (Tribus)

La otra sociedad igualitaria, un escalón por encima de las bandas, son las Tribus. De ellas tratan las siguientes salas. Al igual que las anteriores, el parentesco sigue siendo la forma de control mercantil principal sin que haya especialistas ni intermediarios. La división continúa haciéndose por sexos y por edad. Sin embargo, sí habrá cambios importantes en otros aspectos: si bien la recolección y la pesca continuarán siendo actividades comunes para la obtención de alimentos, se introducirán otras como la ganadería y la agricultura.

Así, en las vitrinas de estas salas veremos elementos relacionados con estas nuevas formas de subsistencia entre los que hay varios aperos de labranza. También encontraremos vasijas de cerámica realizadas con barro húmedo cocido, además de otros objetos hechos de alfarería cuyo fin era el de contener agua y alimentos.


En cuanto a las jerarquías, aquí es importante distinguir entre los clanes y los linajes. Los clanes son grupos de parientes (no tienen por qué ser consanguíneos23) cuyos integrantes tienen un antepasado común; se basan en el carácter colectivo tanto de sus derechos como de sus deberes, como por ejemplo ante un caso de enfrentamiento entre clanes. Por otro lado, los linajes sí se refieren a la consanguinidad y los miembros de un grupo tienen su origen en antepasados comunes; además, es frecuente que las propiedades y títulos se transmitan de generación en generación.

En lo que concierne a las viviendas, cabe mencionar que los tipos de casas de las tribus dependen de cómo se obtienen los recursos para vivir. Así, los grupos que utilicen la agricultura y la ganadería como forma de vida se decantarán por viviendas estables o semiestables, mientras que aquellos que opten por la pesca, la caza y la recolección tendrán casas no permanentes ya que estos grupos se trasladarán de zona en función de los animales y de las plantas de los que se alimentan. En cuanto a la organización, los espacios son comunes para los miembros de una misma tribu. De este modo, dentro de estas sociedades hay "asociaciones" con jerarquías de "funcionarios" que organizan las ceremonias propias de cada grupo.


Museo de América, Tipi

Uno de los ejemplos de viviendas es el Tipi, el cual podemos ver en la fotografía de la derecha. Se trata del tipo de vivienda tribal no permanente más utilizado en la zona de las Grandes Praderas de América del Norte. Su nombre proviene de una palabra de los indios Siux que significa "utilizado para habitar" y consiste en una tienda en forma de cono hecha con pieles curtidas y posteriormente cosidas y sostenidas con troncos, lo cual permite una facilidad de montaje y desmontaje para los desplazamientos de las tribus nómadas. Dentro, el espacio se distribuye en torno a un fuego realizado en el centro de la tienda, saliendo el humo generado por una abertura que hay en un lateral, en la parte superior, y que se puede regular dependiendo de la dirección que lleve el viento.

En cada tipi, suele vivir una familia nuclear bajo unas estrictas reglas de comportamiento para evitar molestarse unos a otros. Además, el orden rige en el interior y cada utensilio está colocado en su sitio asignado y específico. En el suelo, destacan las pieles que se usan como alfombras. Todo ello tiene como fin el garantizar la comodidad de la familia.


Museo de América, Realidad de América: Sociedades Igualitarias (Casa de jíbaros)

En contraposición al tipi, que es una casa estacional, también podremos ver en el museo dos representaciones de viviendas tribales estables. La primera de ellas es una Casa de Jíbaros24, la cual suele construirse de manera aislada, pero en sitios concretos en los que se pueda estar en contacto con los bosques y los ríos. Dentro, los espacios están perfectamente delimitados, por lo que las mujeres, los hombres y cada miembro de la familia en general saben el papel que desempeñan en su grupo. Al contrario de la Maloca, que veremos a continuación, esta vivienda se construye en función del movimiento del sol, por lo que las casas del poblado tienen una orientación Este-Oeste, algo que también se tiene en cuenta en los enterramientos de los fallecidos. En la recreación que tenemos delante, veremos varios objetos típicos que estas comunidades tienen en sus viviendas, como algunos instrumentos musicales, diversos utensilios relacionados con la comida (cucharón, cuencos), vasijas, lanzas, etc.


Museo de América, Realidad de América: Sociedades Igualitarias (Casa comunal, Maloca)

Por último, veremos una maqueta de una Maloca. Se trata de un espacio comunal típico en la Amazonía donde viven varias familias que pertenecen a un mismo clan. Para su construcción, el principal factor a tener en cuenta es el curso que sigue el río. De planta rectangular y techo a dos aguas, la parte trasera suele tener forma redondeada; asimismo, cuenta con dos puertas. En cuanto a su interior, no existen las separaciones, de tal modo que la organización se hace en función del estatus de cada familia: las de mayor estatus se ubican en la zona central y en la más cercana a la entrada, mientras que las demás se colocan en la mitad posterior, dejando reservado un espacio para visitantes de otros clanes.

Y finalizamos aquí nuestro recorrido por esta primera parte de la exposición permanente del Museo de América. En el segundo reportaje, podremos terminar de ver el área de Sociedad, además de las secciones dedicadas a la Religión y a la Comunicación, imprescindibles para tener una visión más certera sobre la realidad de las diferentes sociedades del continente americano a lo largo del tiempo.


Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑


* * *

AGRADECIMIENTOS

Desde "una Ventana desde Madrid", queremos agradecer a la dirección del museo las facilidades dadas para la realización de este reportaje, así como la ayuda y la atención prestada por todo el personal del museo.

GLOSARIO

- 1 Etnografía: Estudio descriptivo de las costumbres y tradiciones de los pueblos.
- 2 Precolombino: Dicho de Iberoamérica o de lo iberoamericano: Anterior a los descubrimientos de Cristóbal Colón.
- 3 Colonial: Se entiende por período colonial aquel espacio de tiempo en la historia en el que un país o territorio estaba sujeto política y administrativamente por un poder de otro país. En este caso, se refiere al período en que las colonias americanas aún pertenecían a la Corona española.
- 4 Galeón de Manila: Nombre con el que eran conocidas aquellos barcos que, a partir de mediados del siglo XVI, navegaban el Océano Pacífico haciendo la ruta entre Manila (Filipinas) y los puertos de lo que hoy es México (entonces Nueva España). El primero de estos viajes se llevó a cabo en 1565 de la mano del marinero y fraile español Andrés de Urdaneta, después de que descubriera "el camino" de vuelta a México cruzando el Pacífico. El último viaje tuvo lugar en el año 1815 con la salida de un barco de Acapulco ya que la Guerra de Independencia de México hizo que el servicio quedara interrumpido. Los productos que se transportaban para su comercio eran, por ejemplo, especias, como la canela o la pimienta; porcelanas; confecciones hechas de seda, raso, terciopelo, etc.; artesanías chinas y japonesas; o alfombras persas, entre otros.
- 5 Protomongol: Primitivo pueblo mongol6.
- 6 Mongol: Etnia7 asiática existente en Mongolia y en las zonas del Sur de Rusia y Norte de China lindantes con aquella.
- 7 Etnia: Comunidad humana definida por afinidades raciales, lingüísticas, culturales, etc.
- 8 Bula: Documento pontificio relativo a materia de fe o de interés general, concesión de gracias o privilegios o asuntos judiciales o administrativos, expedido por la Cancillería Apostólica y autorizado por el sello de su nombre u otro parecido estampado con tinta roja.
- 9 Secular: Dicho de un sacerdote o del clero: Que vive en el mundo de la vida civil, a distinción del que vive en clausura.
- 10 Sociedad estratificada: Comunidad dividida en diferentes capas o niveles sociales.
- 11 Istmo: Lengua de tierra que une dos continentes o una península con un continente.
- 12 Lapidaria: Perteneciente o relativo a las piedras preciosas.
- 13 Animismo: Creencia en la existencia de espíritus que animan todas las cosas.
- 14 Chamán: Hechicero al que se supone dotado de poderes sobrenaturales para sanar a los enfermos, adivinar, invocar a los espíritus, etc.
- 15 Cacicazgo: Dignidad de cacique16. // Territorio que posee el cacique.
- 16 Cacique: Señor de vasallos en alguna provincia o pueblo de indios.
- 17 Pampa: Cada una de las llanuras extensas de América Meridional que no tienen vegetación arbórea.
- 18 Dote: Conjunto de bienes y derechos aportados por la mujer al matrimonio, que tiene como finalidad atender al levantamiento de las cargas comunes y que le deberá ser devuelto una vez disuelto aquel.
- 19 Antropomorfo: Que tiene forma o apariencia humana.
- 20 Inuit o Esquimal: Se dice del pueblo de raza mongólica que, en pequeños grupos dispersos, habita la margen ártica de América del Norte, de Groenlandia y de Asia. En España, se sigue utilizando la acepción de "esquimal", nombre con el que también son conocidos en Alaska y Siberia, mientras que, por ejemplo, en Canadá, este vocablo ha caído en desuso y oficialmente son llamados "inuit".
- 21 Curtido: Acción y efecto de curtir. // Adobar, aderezar las pieles.
- 22 Cestería: Arte de realizar recipientes, generalmente cestos, con materiales fundamentalmente procedentes de vegetales como hojas, ramas, etc.
- 23 Consanguíneo: Dicho de una persona: Que tiene parentesco de consanguinidad con otra. // Parentesco próximo y natural de una o más personas que tienen un mismo antepasado.
- 24 Jíbaro: Se dice del individuo de un pueblo amerindio de la vertiente oriental de Ecuador. // En Puerto Rico: Perteneciente o relativo al campesino de ascendencia española, generalmente en las regiones montañosas de la isla.

DATOS DE INTERES

HORARIOS DE APERTURA/VISITA:
- Horario de verano (del 1 de mayo al 31 de octubre): De martes a sábado, de 09:30 a 20:30 en horario ininterrumpido. Domingos y festivos, de 10:00 a 15:00 (salvo aquellos días en los que haya actividades programadas).
- Horario de invierno (del 1 de noviembre al 30 de abril): De martes a sábados de 09:30 a 18:30. Domingos y festivos de 10:00 a 15:00 (salvo aquellos días en los que haya actividades programadas).
Cerrado todos los lunes del año, 1 de enero, 1 de mayo, 24, 25 y 31 de diciembre y dos festivos locales.

LOCALIZACIÓN Y COMUNICACIONES:
VUELOS:
TREN:
METRO: Línea 3, estación de Moncloa (salida Isaac Peral); Línea 6, estación de Moncloa (salida Plaza de la Moncloa); Línea 7, estación de Islas Filipinas (salida Gaztambide).
AUTOBÚS: Líneas 1, 2, 16, 44, 46, 61, 82, 113, 132, 133 y circular.
COCHE:

BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- María Concepción García Sáiz, Félix Jiménez Villalba, Araceli Sánchez Garrido y Salvador Rovira: "Museo de América. Guía Breve", Ministerio de Cultura, Secretaría General Técnica, Subdirección General de Publicaciones, Información y Documentación, NIPO:551-10-129-8, ISBN:978-84-8181-476-7, Depósito legal: M-49714-2010.
- María Concepción García Sáiz y Félix Jiménez Villalba: "Museo de América, mucho más que un museo", Artigrama, núm. 24; Año 2009; pp. 83-118; ISBN:0213-1498.
- Museo de América
- Monumentamadrid
- DRAE
- elmundo.es DICCIONARIOS

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