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una Ventana desde Madrid

Andalucía

Córdoba: Los Baños del Alcázar Califal


Córdoba, Entrada a los Baños Califales

Los Baños del Alcázar Califal se construyeron durante el reinado de Hisham II, segundo Califa1 cordobés, el cual gobernó entre los años 961 y 976 d. de C, un período de la historia durante el cual la ciudad de Córdoba era la capital del califato de al-Andalus, el cual comprendía la mayor parte de la Península Ibérica. Se cree que dichos baños pertenecían al desaparecido Alcázar Omeya, donde se concentraban tanto el poder civil como el religioso. Tras la desaparición del califato, el palacio fue utilizado sucesivamente por los gobernadores sevillanos durante el período en que Córdoba perteneció a la Taifa2 de Sevilla; por los gobernantes almorávides3 y almohades4; y, finalmente, por los reyes castellanos tras la reconquista cristiana de la ciudad, en el año 1236, hasta que éstos lo abandonaron al instalarse en el Alcázar de los Reyes Cristianos, comenzado a construir en el año 1338.

En cuanto a su historia reciente, ésta comienza en 1903, año de su descubrimiento, aunque de inmediato fueron nuevamente cubiertos y hubo que esperar hasta el año 1961, momento en que comienza a su alrededor una excavación que duraría hasta 1964. Es entonces cuando se reconstruyen y se dejan a la vista, siendo ésta una obra realizada por el arquitecto Félix Hernández. Casi cuarenta años después, en el año 2002, son nuevamente restaurados y se construyen, de la mano del arquitecto Francisco Torres, unas instalaciones a su alrededor desde las cuales podemos visitarlos.

En los baños, contemplaremos elementos construidos durante los siglos X, XI y XII, pertenecientes respectivamente a los períodos califal, taifa y almohade.

Los Baños del Alcázar Califal están inscritos, desde el 15 de noviembre de 1993, en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.

Localización: Plaza Campo Santo de los Mártires, s/n. 14004 Córdoba.


Elementos del período califal

Córdoba, Baños Califales, Bayt al-Maslaj o Vestuario

Una vez dentro del recinto y tras pasar por el área de recepción, en donde veremos una maqueta del antiguo alcázar califal y diferentes paneles informativos mostrándonos el marco histórico en el que debemos situar los Baños Califales, llegaremos hasta la antigua Bayt al-Maslaj, o vestuario, la sala donde se dejaba la ropa. Ahí, asistiremos a la proyección de un audiovisual que nos llevará, como si de un viaje en el tiempo se tratase, hasta el momento de su construcción.

Recorremos, de esta manera, las diferentes etapas transcurridas desde el origen de los baños hasta su abandono; todo ello inmerso dentro de la evolución cronológica de la ciudad de Córdoba.


Córdoba, Baños Califales, Letrinas

La importancia de los baños en al-Andalus hay que situarla además del uso que de ellos se hacía para la purificación del cuerpo, su higiene y estética, en tener presente que eran un lugar de diversión, de relaciones sociales y a la par de intimidad y relajación. Si la riqueza y el lujo eran una constante en los baños califales destinados al monarca y su familia; el mayor tamaño lo era en los baños públicos dado el gran número de visitantes (hombres y mujeres a diferentes horas) que hasta ellos acudían. Muchos de estos últimos eran propiedad además de diferentes mezquitas, las cuales lograban así obtener capital con el que sufragar su mantenimiento.

En el baño andalusí no sólo se realizaba la higiene y el cuidado personal, sino también se seguía un ritual de purificación en el que la primera fase a realizar era la purificación interna, para lo cual disponían de letrinas formadas por lavadero, evacuatorio, losa de recubrimiento de la letrina y desagüe.

Las letrinas de los Baños Califales estaban situadas en salas más pequeñas que las del resto del recinto y tenían el saneamiento subterráneo.


Córdoba, Baños Califales, Bayt al-Barit o Sala fría

En la Bayt al-Barit, o sala fría, era el lugar donde se efectuaba, mediante abluciones5 con agua fría, la renovación espiritual (purificación) tanto al entrar como al salir de los baños. Estas dependencias contaban con pilas de lavado y letrinas. En los baños árabes no era normal proceder a la inmersión6 como una forma de limpieza personal, prefiriéndose en su lugar el vapor, la sudoración y las friegas7. Los baños en agua caliente se usaban más como un elemento de curación para las personas enfermas.

En esta sala de los Baños Califales era donde se recibían paños y alcorques, unos zapatos con suela de corcho con los que se evitaban tanto los resbalones frecuentes en ambientes húmedos como el quemarse con el suelo caliente. Desde esta dependencia, se pasaba a la sala templada.


Córdoba, Baños Califales, Bayt al-Wastany o Sala templada

La Bayt al-Wastany, o sala templada, era la pieza más importante de los baños y donde se pasaba la mayor parte del tiempo en que se permanecía en el recinto. Allí, además de tener zonas para el lavado personal, se tomaban baños de vapores y se atendía tanto la higiene como la cosmética personal.

En esta sala, el Califa era cuidado diariamente en sus necesidades personales de higiene y estética tales como el afeitado, el masaje, la peluquería y el vestuario. La importancia de la sala templada de los Baños Califales y el lujo con que estaba concebida nos queda reflejada al reparar en que era uno de los lugares de reunión política de la corte cordobesa donde, además, en algunos momentos, se recibía a importantes invitados en un ambiente más relajado que el existente en un formal recibimiento palaciego. De planta cuadrangular y galerías perimetrales, la techumbre la formaban bóvedas de medio cañón8 extendidas sobre arcos de herradura9 apoyados en columnas con capiteles14 califales. En el arranque de alguno de ellos, podemos observar restos de pintura formando adornos vegetales, algo único en el arte andalusí. Los muros estaban embellecidos con zócalos de mármol en su parte inferior y con pintura de almagre15 por encima de estos últimos.

En su interior, podremos escuchar la recreación de un diálogo que pudo existir entre el Califa al-Hakam II, el príncipe Hisham y el gran visir Chafar el 2 de octubre de 976 d. de C. momentos antes de la proclamación del heredero.


Córdoba, Baños Califales, Bayt al-Sajun o Sala caliente

La Bayt al-Sajun, o sala caliente, es la última del baño. En ella, había un intenso calor que se conseguía gracias de las galerías subterráneas por las que discurría el aire caliente (además del humo) procedente del horno y que se expelía16 al exterior mediante chimeneas existentes en las paredes. Aún se pueden ver algunas de las tuberías de cerámica por las que se distribuía el agua procedente de la caldera.

La planta de esta dependencia es también cuadrada y consta de dos saletas17 con sendas pilas situadas estratégicamente en los laterales, a ambos lados de la caldera. La saleta derecha tenía un chorro de agua a media altura que hacía la función de ducha y la de la izquierda contaba con una bañera. El vapor que se extendía por la habitación procedía de la caldera y llegaba hasta aquí a través de celosías18.

En esta sala no todo fueron apacibles baños. En ella, se llevaron a cabo dos magnicidios dentro de la guerra civil que acabo con el califato cordobés. El primero sucedió en el año 1018 y la víctima, asesinada por tres de sus esclavos, fue el califa de orígenes marroquíes Alí Ibn Hammud, que había accedido al trono en 1016. El segundo ocurrió el 17 de enero de 1024 y fue la plebe19 de la ciudad la que acabó con la vida del califa omeya Abd al-Rahman V por el trato más favorable que éste daba a las tropas africanas presentes en la ciudad. Llevaba en el trono solamente dos meses, desde el 2 de diciembre de 1023.


Córdoba, Baños Califales, Horno

Las piezas fundamentales para el buen funcionamiento de los baños eran el Horno y la Caldera. Junto a la leñera, formaban la zona de servicio, donde el personal de los baños debía asegurar la perfecta actividad del conjunto, debiendo mantener el horno siempre encendido para evitar posibles desperfectos en la caldera y asegurar igualmente el correcto suministro de agua a ésta. El fuego sólo se apagaba por motivos de voltear la caldera o por reparación de ésta. Hasta esta zona se accedía a través de un pequeño pasillo o androna.

El horno de los Baños Califales estaba construido con ladrillo refractario20 y situado, como ya hemos mencionado en el anterior artículo, entre las dos saletas de la sala caliente, de la cual estaba separado por una celosía de mármol. Estaba colocado a una altura inferior a la del nivel del suelo para así facilitar la circulación del aire caliente por debajo de éste. De él, se han conservado la cámara y el conducto de combustión, así como las galerías subterráneas (hipocausto21) por donde se distribuía el calor y el agua al resto del recinto.


Elementos del período taifa

Córdoba, Baños Califales, Maqueta de los Baños Califales

El Salón de Recepciones de época Taifa se construyó en el siglo XI, tiempos entonces de la Taifa de Sevilla, etapa histórica durante la cual el Alcázar árabe pasó a ser residencia de los gobernadores de Córdoba, quienes lo utilizaron seguramente como Salón de Recepciones en el siglo XI. Una utilización que seguramente continuó hasta el siglo XIV con los sucesivos gobernadores almorávides y almohades y que permaneció mientras los reyes castellanos ocuparon el Alcázar árabe. El salón estaba flanqueado por dos saletas: una lo comunicaba con los baños del siglo X y otra, con el pasillo que iba hacia la leñera.

Los restos de yeserías procedentes de los diferentes períodos de la taifa, almorávide y almohade, que han aparecido en este salón nos muestran la riqueza de su ornamentación. Los arquillos lobulados22, los motivos vegetales, geométricos o de animales mitológicos, las inscripciones que recorrían sus paredes; la desaparecida fuente surtidora de agua dispuesta sobre una pila y situada en el centro del pórtico24; todo ello daba como resultado una calidez muy alejada de la frialdad que sus ahora desnudas paredes pueden trasmitirnos.

En la imagen, mostramos una maqueta existente en el Salón de Recepciones que representa cómo se cree que debieron ser los Baños Califales; en ella, y situado tras el pórtico de entrada, vemos dicho Salón.


Córdoba, Baños Califales, Jardín andalusí

La entrada al Salón de Recepciones Taifa se realizaba a través de un pórtico. Para llegar hasta él, había que atravesar un jardín andalusí situado justo delante de este último y a una altura inferior a la suya, de tal forma que las copas de los árboles se situaban a la altura de las personas. Dos canales que lo atravesaban lo dividían en cuatro partes al cruzarse en el centro. En este cruce, lo normal es que hubiera una fuente, o un pabellón. La sucesión de aromas e imágenes que emanaba de los arrayanes, limoneros, naranjos y diversas plantas aromáticas existentes en el jardín hacía que el recorrido por su interior se convirtiera en un placer para los sentidos.

Hay que señalar el gran desarrollo que lograron los andalusíes dentro de lo que es la ingeniería hidráulica y la agricultura de regadío. Para llevar el agua hasta los baños desde el río Guadalquivir se utilizaba un acueducto que transcurría por encima de la muralla de Córdoba y por el cual el líquido elemento era transportado hasta llegar a las albercas25 situadas junto a los baños, donde además existía un depósito que se utilizaba para el riego.

"Aparece el jardín con su mejor ropaje, con una cimbreada cintura,
con jóvenes esbeltas y tiernas, con perfumes frescos y suaves...
Tienen sus arrayanes fragancia y el murmullo del agua es un grito
perpetuo..."
Ibn Ahmed. Poeta andalusí del siglo XI.

El gran mural que vemos en esta parte de los Baños Califales es la recreación de lo que sería un jardín taifa y del posible pórtico de entrada al Salón de Recepciones Taifa.


Elementos del período almohade

Córdoba, Baños Califales, Sala fría almohade

En el siglo XII, se construyeron unas nuevas instalaciones situadas junto a los antiguos Baños Califales: el Baño Almohade. De la antigua construcción, se reutilizó el horno y a la saleta del Salón de Recepciones Taifa, que comunicaba con la leñera, se le dio un nuevo uso de vestíbulo o distribuidor de paso hacia las nuevas estancias.

La Sala fría almohade está decorada con una fuente en el suelo que aún mantiene parte de los azulejos originales. Desde esta última sala, se podía pasar a un pequeño y estrecho cuarto utilizado como letrina situado a la izquierda y a otro más amplio situado a la derecha, utilizado éste último presumiblemente como lugar de descanso.


Córdoba, Baños Califales, Sala templada almohade

La Sala templada almohade es abovedada y se divide en dos espacios diferentes. En el primero, veremos la bóveda de medio cañón con lucernarios en forma de estrella que iluminaban de manera tenue la habitación, colaborando de esta forma a crear una atmósfera relajante. Un ambiente al cual ayudaban los olores procedentes de pebeteros donde se quemaban hierbas y almizcle26 y de los productos aplicados al cuerpo durante los igualmente relajantes masajes y friegas (aceites, cosméticos y polvos aromáticos).


Córdoba, Baños Califales, Sala caliente almohade

El segundo espacio de esta sala, al que se accede por un hueco estrecho y de menor altura, conserva el suelo original de mármol.

La siguiente y última dependencia que vamos a ver de todo el conjunto de los Baños Califales, lindando con la anterior sala templada, es la Sala caliente almohade. También está abovedada y cuenta con lucernarios.

Se divide en tres espacios y cuenta con una pila construida en el siglo XIII, ya con Córdoba en manos cristianas. Ésta se encuentra situada en un rincón enfrente de la entrada y a la derecha, lindando con la misma pared que da a la zona de mantenimiento y por la que podemos ver, a través de un hueco existente en ella, parte del horno original.

Mientras recorremos los baños almohades, escucharemos el posible diálogo ocurrido en el siglo XIV entre el rey cristiano Alfonso XI, su favorita Leonor de Guzmán y el alarife27 Maese28 Mohamed; durante la conversación, se decide cerrar y tapar los Baños Califales para construir unos nuevos en el Alcázar de los Reyes Cristianos.


Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑


* * *

GLOSARIO

- 1 Califa: Título de los príncipes sarracenos que, como sucesores de Mahoma, ejercieron la suprema potestad religiosa y civil en algunos territorios musulmanes.
- 2 Taifa: Cada uno de los reinos en que se dividió la España árabe al disolverse el califato cordobés.
- 3 Almorávide: Se dice del individuo de una tribu guerrera del Atlas, que fundó un vasto imperio en el occidente de África y llegó a dominar toda la España árabe desde 1093 hasta 1148.
- 4 Almohade: Se dice del seguidor de Aben Tumart, jefe musulmán que en el siglo XII fanatizó a las tribus occidentales de África y dio ocasión a que se fundase un nuevo imperio con ruina del de los almorávides.
- 5 Abluciones: Acción de purificarse por medio del agua, según ritos de algunas religiones, como la judaica, la mahometana, etc.
- 6 Inmersión: Introducción de algo en un líquido.
- 7 Friega: Remedio consistente en restregar alguna parte del cuerpo con un paño o cepillo o con las manos.
- 8 Bóveda de medio cañón: También llamada "bóveda de cañón". Es aquella bóveda de superficie generalmente semicilíndrica que cubre el espacio comprendido entre dos muros paralelos.
- 9 Arco de Herradura: El que tiene más de media circunferencia y cuyos arranques vuelan tanto como la imposta10.
- 10 Imposta: Hilada de sillares11 algo voladiza, a veces con moldura12, sobre la cual va sentado un arco.
- 11 Sillar: Cada una de las piedras labradas, por lo común en forma de paralelepípedo13 rectángulo, que forma parte de una construcción de sillería.
- 12 Moldura: Parte saliente de perfil uniforme, que sirve para adornar o reforzar obras de arquitectura, carpintería y otras artes.
- 13 Paralepípedo: Es una forma sólida con seis caras en donde todas ellas son paralelas a la cara opuesta.
- 14 Capitel: Parte superior de la columna y de la pilastra, que las corona con forma y ornamentación distintas, según el estilo de arquitectura a que corresponde.
- 15 Almagre: Óxido rojo de hierro, más o menos arcilloso, abundante en la naturaleza, y que suele emplearse en la pintura.
- 16 Expeler: Expulsar: Arrojar, lanzar algo.
- 17 Saleta: Pequeña habitación que antecede al despacho de una personalidad o una sala de celebraciones.
- 18 Celosía: Enrejado de listoncillos de madera o de hierro, que se pone en las ventanas de los edificios y otros huecos análogos, para que las personas que están en el interior vean sin ser vistas.
- 19 Plebe: En el pasado, clase social común, fuera de los nobles, eclesiásticos y militares.
- 20 Refractario: Dicho de un material: Que resiste la acción del fuego sin alterarse.
- 21 Hipocausto: Horno situado debajo del pavimento, que en la Antigüedad clásica caldeaba las habitaciones.
- 22 Arco lobulado: Con un trazado de arcos en el intradós23.
- 23 Intradós: Superficie inferior de un arco o bóveda.
- 24 Pórtico: Sitio cubierto y con columnas que se construye delante de los templos u otros edificios suntuosos. // Galería con arcadas o columnas a lo largo de un muro de fachada o de patio.
- 25 Alberca: Depósito artificial de agua, con muros de fábrica, para el riego.
- 26 Almizcle: Sustancia grasa, untuosa, de olor intenso que algunos mamíferos segregan en glándulas situadas en el prepucio, en el periné o cerca del ano, y, por ext., la que segregan ciertas aves en la glándula debajo de la cola. Por su untuosidad y aroma, el almizcle es materia base de ciertos preparados cosméticos y de perfumería.
- 27 Alarife: Arquitecto o maestro de obras.
- 28 Maese: Maestro.

DATOS DE INTERES

HORARIOS DE APERTURA/VISITA:

LOCALIZACIÓN Y COMUNICACIONES:
VUELOS: Córdoba cuenta con un aeropuerto, situado a 6 kilómetros de la ciudad, para el tráfico nacional e internacional en el que pueden operar aeronaves de hasta 80 plazas.
TREN: La ciudad está situada en medio de la línea de alta velocidad que une Madrid con Sevilla, contando con varios viajes en ambos sentidos a lo largo del día. Además, tiene comunicación con Málaga, Cádiz y Huelva. En el Sur de la provincia, hay otra línea de ferrocarril que la une con Jaén y Linares.
METRO:
AUTOBÚS: De la Estación Sur de Madrid salen varios viajes diarios con destino Córdoba y al igual en sentido contrario.
COCHE: La atraviesan la carretera radial IV que une Madrid con Cádiz y la carretera Nacional que une Badajoz con Granada. Además hay otras carreteras nacionales que permiten su comunicación con Málaga y la Costa del Sol al Sur, con Jaén al Este y con Puertollano y Ciudad Real al Norte.

BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- Baños del Alcázar Califal
- Ayuntamiento de Córdoba, Delegación de Cutura. Baños del Alcázar Califal
- Gerencia Municipal de Urbanismo de Córdoba
- Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico
- Ayuntamiento de Córdoba
- Consorcio de Turismo de Córdoba. Baños del Alcázar Califal
- Patronato Provincial de Turismo de Córdoba. Baños Califales
- ArqueoCórdoba
- DRAE
- elmundo.es DICCIONARIOS

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