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una Ventana desde Madrid

Parques y Jardines de Madrid

El Retiro, Monumento a Alfonso XII

Por Lourdes Morales Farfán


Monumento a Alfonso XII en El Retiro desde el lado Oeste del Estanque grande

El Monumento a Alfonso XII es, por sus dimensiones y grandiosidad, el más importante monumento de los existentes tanto en el Parque del Retiro como en la ciudad de Madrid. Su construcción se debe a los deseos expresados por la Reina María Cristina, viuda del rey Alfonso XII desde el 25 de noviembre de 1885 y Regente1 del Reino desde el día siguiente, de realizar una construcción en memoria del difunto rey. Así, el 14 de julio de 1886, el senador José Polo Bernabé interpela al gobierno sobre la construcción de una estatua ecuestre de D. Alfonso XII. Posteriormente, el 31 de mayo del siguiente año, este mismo senador presenta un "Proyecto de Ley para erigir una escultura ecuestre al Monarca D. Alfonso XII". La inusitada rapidez de su tramitación en el Senado nos demuestra el gran interés despertado por dicha construcción. El 2 de junio se procede a la primera lectura, el 13 es considerada la propuesta, el 14 se nombra una Comisión presidida por Polo Bernabé para la redacción del proyecto y el 18 se pasa a trámite del Congreso de los Diputados. Este organismo procede a actuar con la misma celeridad que el Senado, formándose el 27 de junio la comisión encargada de su tramitación y presidida ésta por una personalidad tan importante como Antonio Cánovas del Castillo, varias veces presidente del Consejo de Ministros; al día siguiente, 28 de junio, el proyecto es aprobado por el Congreso y la Reina Regente lo sanciona en el Palacio de la Granja de San Ildefonso el día 23 de julio. En total, desde la presentación del proyecto de Ley a su sanción por la Reina ha trascurrido menos de un mes.

Desafortunadamente, hasta aquí llegó la celeridad por su construcción. Variadas circunstancias como el hecho de consolidar la Restauración de los Borbones2 en el trono español, las guerras en las colonias de Cuba y Filipinas, así como el enfrentamiento bélico con Estados Unidos y la posterior derrota, hicieron que la Ley se archivara durante catorce años. Es en febrero de 1901 cuando se nombra la Comisión encargada de hacer realidad la construcción del Monumento, estableciendo el mes de mayo de 1902 como fecha prevista para su terminación.

La intención de fijar dicho mes y año era para así hacer coincidir su inauguración con el dieciséis cumpleaños de Alfonso XIII, momento en que éste sería declarado mayor de edad y asumiría por tanto el poder como Jefe de Estado con los cometidos que le otorgaba la Constitución de 1876. Pero estos deseos no pudieron cumplirse debido al escaso tiempo disponible (un año) para su realización.

Localización: En el lateral Este del Estanque Grande. Paseo de Chile. 28001 Madrid.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro desde el lado Sur del Estanque grande

La Comisión, bajo la presidencia del ex-ministro Romero Robledo, se reunió con frecuencia durante los primeros días de marzo y ya en la primera reunión se decidió encargar la estatua a caballo que iría en el Monumento, obra del arquitecto valenciano Mariano Benlliure. En la segunda reunión se decidió cómo se pagaría y cuál sería la ubicación. Se pensó en utilizar la suscripción popular como medio de financiación de las obras, limitándose las aportaciones individuales a una cantidad no superior a una peseta y no poniéndose en cambio límite alguno para las procedentes de colectividades. Sin embargo, el escaso capital obtenido, 900.000 pesetas, resultó insuficiente para poder hacer frente con él al coste de las obras y hubo que recurrir a la participación institucional para lograr finalizarlo. Algo que sucedió en 1922, cuando se termina la construcción de éste Monumento iniciado, al menos en voluntad, en 1886. En cuanto al lugar escogido para levantarlo, se pensó en primer lugar en la Plaza de la Armería como el sitio ideal para ello. Sin embargo, al ser una dependencia oficial, sin poder facilitar el libre acceso a la población, se buscó otra localización, desechándose importantes Plazas como las de Madrid (actual Plaza de Cibeles), o Mayor, o el Paseo del Prado, por tener ya unos monumentos característicos o una historia propia que iría en detrimento de la nueva construcción. Finalmente, fue la Plaza de Isabel II la escogida para situarlo, algo que levantó alguna oposición pública por resultar un espacio pequeño para un monumento de la importancia y de las dimensiones del que sería construir.

Aunque el diseño de Benlliure obtuvo cierto reconocimiento inicial, pronto empezaron a surgir diversas oposiciones a él. Los escultores, algunos medios de comunicación y la opinión pública se quejaban de que no hubiera sido convocado el preceptivo concurso en el que pudieran participar todos los artistas que lo desearan ya que era una obra pública. A esto se oponía el gobierno, aduciendo que era una obra privada al ser costeada por suscripción pública. La Asociación Nacional de Arquitectos también se opuso por ser un proyecto de construcción que no contaba con ningún arquitecto en su dirección. Por último, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando protestó recordando la Real Orden de 29 de enero de 1808 por la que se prohíbe la realización de ninguna Obra de Arte que no cuente con el examen y la aprobación previos de esta institución.

Era tanta la oposición existente que hubo que convocar un concurso público, publicándose éste el 16 de abril en "La Gaceta de Madrid", antecesor del Boletín Oficial del Estado. A esta convocatoria se presentaron diecinueve proyectos que coincidían como tema central con el encumbramiento de la Monarquía en la figura de Alfonso XII y el reconociendo en ella de la Nación Española, de la Patria. Hubo seis proyectos que destacaron sobre los demás, cuatro de ellos de un mismo autor, el tortosino Agustín Querol, y siendo además los que más gustaron. Sin embargo, los cuatro tenían un problema en cuanto al enfoque del tema al presentar una figura de Alfonso XII demasiado guerrera, quedando como un rey más vencedor que pacificador, cuando la opción deseada era esta última. Como dijo entonces el crítico Cánovas Vallejo:

"En el monumento que se proyecta, no se trata de enaltecer al Rey victorioso, sino al Rey pacificador. No pasará a la historia por las batallas que ganó, D. Alfonso, sino por las que evitó que se riñeran. Y el monumento de Querol es puramente guerrero".

Los siguientes monumentos en el orden de preferencias eran el de Mariano Benlliure, alabado por la acertada imagen de rey pacificador conseguida en su trabajo, pero también criticado por representar un grupo superior sostenido por unos leones que en la realidad nunca hubieran podido aguantar tanto peso; y el presentado de forma conjunta por dos escultores, el segoviano Aniceto Marinas y el barcelonés Jerónimo Suñol, que aunque de gran calidad técnica tenían falta de originalidad en alguna de las estatuas del conjunto.

Para sorpresa general, ninguno de los anteriormente mencionados ganaría el concurso, siendo el arquitecto barcelonés José Grases Riera3 quien ve triunfadora su obra "María Cristina". Su proyecto es de un estilo similar a los monumentos a Guillermo I en Berlín, terminado en el año 1897, o a Víctor Manuel II en Roma, iniciado en 1885 e inaugurado en 1911. Además, es el único que menciona un lugar apropiado para su construcción, el antiguo embarcadero del parque madrileño de El Retiro, un lugar muy querido para Alfonso XII y donde el 31 de diciembre de 1879 fue homenajeado de forma espontánea por los ciudadanos allí presentes, al pasear solo y sin escolta como era su costumbre, a pesar del atentado sufrido la tarde anterior cuando volvía a Palacio.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro

Nadie mejor que el propio Grases Riera para describirnos qué es lo que pretende representar con el Monumento, algo que hace en el capítulo 3 de la Memoria Descriptiva4 del proyecto, donde nos habla sobre el significado de cada elemento del conjunto, sobre su construcción y cómo podría pagarse ésta:

"El hemiciclo5 en su doble columnata6, representa a la nación española con todas sus provincias, cuyos escudos campean en el cornisamento7 y sobre los ejes de las columnas, alternando con las cifras de A. XII.

Los cuatro pilarotes de los extremos se hallan enriquecidos con grupos escultóricos y bajo relieves, representativos de las fuerzas vivas del país, la Agricultura, la Industria, el Ejército, la Marina, las Ciencias y las Artes, y rematan con cúpulas que sostienen las figuras de la Fama y de la Gloria.

Y la plataforma general del monumento se eleva sobre el suelo de su emplazamiento, como expresión del levantado sentimiento a la Patria.

Sobre este suelo se alzará la construcción central que ha de sostener en su parte superior la estatua ecuestre de don Alfonso XII.

Contribuye al simbolismo del monumento la determinación de levantarse por suscripción nacional, así como de españoles residentes en el extranjero, súbditos de las naciones americanas hijas de España y latinos de otras naciones que alientan en el espíritu y preponderancia de la raza, y de que sus estatuas y grupos son costeados por las entidades que más genuina y visiblemente representan las fuerzas vivas del país.

Y por último, y como se apunta en otra parte de esta Memoria, tendrá también un cierto carácter de Museo nacional contemporáneo en que se podrán ostentar treinta y ocho firmas de nuestros más célebres escultores y la del arquitecto autor del monumento, estando ya todos los encargos adjudicados."

De los treinta y ocho encargos mencionados en la anterior Memoria, se realizaron solamente veinticuatro, obra de los veintidós mejores escultores españoles de la época, exceptuando a Querol. Éste, al ver rechazados sus bocetos y no obtener tampoco el 2º premio, dotado con 2.500 pesetas, se negó a participar en esta obra, realizando otras para algunas capitales sudamericanas, como pueden ser "La Carta Magna y las cuatro regiones argentinas" en Buenos Aires, el Monumento al General Bolognesi en Lima y el proyecto para el Monumento a Garibaldi en Montevideo.

Empezaremos pues a explorar ya este Monumento, construido en granito, mármol, piedra de Colmenar y bronce. Para ello, dividiremos el recorrido en las mismas tres partes en que lo hizo su autor:: 1 Plataforma, 2 Columnata y 3 Cuerpo Central.


1 Plataforma


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, León y sirena sobre langosta

La Plataforma sobre la que se levanta el Monumento está delimitada entre la columnata y la escalinata que baja hasta el lago. Ésta es de forma semicircular, dividida en cinco tiros10 a los que separan pedestales de doble altura en los que tenemos leones en la parte superior y sirenas montadas sobre animales marinos en la inferior. En ellos, podemos ver una representación de dos elementos tan importantes para España como la tierra y el agua, siendo además el león una figura utilizada de forma asidua como símbolo de los reyes españoles.

La escalinata tiene un total de trece escalones, siendo el más cercano al agua el doble de ancho (80 centímetros) que los demás, unas dimensiones acorde con la función para la que fue diseñado, la cual era servir como muelle de embarque para las lanchas que se acercaran desde el estanque hasta el Monumento, algo que en la actualidad ya no es posible por la barandilla existente a todo lo largo de ese último escalón.

La intención original era construir los leones en bronce y situarlos sobre pedestales en los que estarían los cuatro escudos de armas históricos que representan a los antiguos reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra. No obstante, no se colocaron dichos escudos y los leones, por motivos de economía, se realizaron en piedra. En el año 2000, debido al avanzado estado de deterioro que presentaban, se sustituyeron por los que hoy podemos contemplar construidos en bronce, recuperando así la idea original del proyecto.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Sirena sobre pez

Los leones fueron obra de los escultores catalanes Agapito Vallmitjana para los dos de los extremos y Pedro Estány para los dos centrales. El precio de cada escultura fue de 12.000 pesetas, inferior a las 15.000 pesetas pagadas por cada sirena al ser éstas de bronce.

Las sirenas las realizaron también escultores catalanes. De Antonio Alsina, tenemos la sirena que toca la lira y va montada sobre una tortuga; de Rafael Arteche es la sirena que cabalga a un pez y que mostramos en la fotografía que acompaña este texto; de Antonio Perera, vemos una sirena enarbolando un cetro al que remata una caracola mientras está subida a una langosta; y, finalmente, de Antonio Coll es la sirena asentada sobre un tritón.


2 Columnata


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Escudo de la provincia de Cádiz en el friso de la columnata

La Columnata sirve de límite al Monumento por su lado Este. Tiene la forma de un hemiciclo de 63 metros de diámetro separado por la mitad en dos cuartos. Cada uno de ellos tiene una doble galería de diecinueve columnas de orden jónico11, lo que nos da un total de 76 formando la Columnata.

En el friso14 están los 49 escudos representando a cada una de las provincias españolas de entonces. Si en la actualidad son 50, es por haberse dividido en 1927 la entonces única provincia canaria de Santa Cruz de Tenerife en las dos actuales provincias de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Pilarotes interiores con las esculturas que representan a la Industria y la Agricultura

Cada una de las mitades del hemiciclo termina en lo que el autor nombró como pilarote. Cada uno de ellos cuenta con ocho pilastras, teniendo dos pilastras anexadas a cada uno de los frentes.

Según lo planeado por Grases, cada uno de los pilarotes iba a estar coronado por dos Famas y dos Victorias en bronce, realizadas las primeras por el madrileño Ricardo Bellver, el mismo autor del Ángel Caído, y las segundas por el ilerdense Juan Vancell. El coste iba a ser de 24.000 pesetas, pero al parecer sólo se realizó el molde en yeso. Sobre este tema podemos leer en "El Monumento de Alfonso XII en el Parque del Retiro", de D. Jesús Gutiérrez Burón, perteneciente a la colección "Ciclo de Conferencias: El Madrid de Alfonso XIII (1902-1931)" la nota 33 en su página 55,

"...que las Famas sí se colocaron, pero el propio escultor se encargó de arrojarlas al lago ante la tardanza en cobrar lo estipulado. Arrepentido posteriormente Bellver, trató de recuperarlas él mismo cogiendo una pulmonía, que sería la causa de su muerte."

Los pilarotes también iban a contar con una abundante colección de objetos ornamentales consistente en diversos medallones alegóricos y los bustos en relieve tanto de los miembros de la Comisión ejecutiva encargada de la realización del Monumento como de las más destacadas personalidades del reinado de Alfonso XII, no realizándose al final nada de todo ello.

Las esculturas que sí están adosadas a ellos (de Norte a Sur y por la parte interior del hemiciclo) son las que simbolizan las Artes, la Industria, la Agricultura y la Ciencia, todas ellas de bronce. Por su parte exterior y sólo en los dos pilarotes centrales hay otras dos representando al Ejército y la Armada.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Estatua representando a las Artes

Comenzamos por la estatua de las Artes, del escultor Joaquín Bilbao, situada en el pilarote que hay más al Norte, más a la izquierda según miramos hacia fuera del hemiciclo desde el interior de él.

Las Artes están representadas aquí por la figura de una mujer que, sentada sobre un capitel, sostiene con la mano derecha una pequeña estatua de la Victoria de Samotracia y con la izquierda sujeta una paleta de pintor, simbolizando así con cada uno de estos elementos la Arquitectura, la Escultura y la Pintura.

Esta obra, y lo mismo podemos decir aunque en menor medida de la de Alcoverro y de la de Fuxá, es muy clásica y academicista, con un exceso de pesadez y unas formas clásicas que la alejan mucho de los aires renovadores que podemos observar en la de Clará.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Estatua representando a la Industria

En la siguiente estatua, obra de José Clará, están representados el Comercio y la Industria.

En ella, vemos una mujer desnuda que intenta cubrirse con un paño, pretendiendo simbolizar así cómo la Industria es un producto de las necesidades humanas. Esta estatua, datada en 1920, es diferente a las otras tres del interior de los pilarotes al tener un estilo más renovador en el que se ve reflejado el novecentismo15 y las influencias tanto de Maillol como Rodin. Hay que señalar que Clará, al conocer en 1900 la obra de Rodin, abandonó la pintura en beneficio de la escultura.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Estatua representando a la Agricultura

En la estatua que ahora contemplamos tenemos la alegoría de la Agricultura, de José Alcoverro.

Aquí tenemos una figura femenina sujetando unas espigas con la mano izquierda e identificándose así con las plantas, mientras el cetro que lleva en la derecha y que deposita sobre un canasto lleno de frutos le sirve como distinción de mando. El carro sobre el que está sentada la identifica con Cibeles, la diosa de la Naturaleza y de su superior poder.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Estatua representando a las Ciencias

La simbolización de las Ciencias es la realización de Manuel Fuxá que ahora tenemos delante.

Al observar los elementos en ella presentes repararemos en el globo terráqueo, el transportador de ángulos y los libros que nos hablan de la cartografía, la astronomía y la geometría.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Pareja de Leones al Sur del Monumento

Los pilarotes también servían, según su diseño, como puestos de observación y vigilancia del Monumento, ya que en origen iban a existir puertas y rejas que lo cerraran, contando cada uno de los accesos laterales con una pareja de leones con niños que, mientras estos últimos juegan con ellos, aquellos parecen atentos guardianes que, dando la espalda al Monumento, vigilan los árboles del exterior del conjunto.

Los cuatro leones costaron 18.000 pesetas cada uno y fueron sus autores, citados según el orden de los leones de Norte a Sur (o de izquierda a derecha si se prefiere, teniendo en cuenta que estamos en el centro del hemiciclo y miramos hacia los árboles) Francisco Escudero, Antonio Bofill, Eusebio Arnau y José Campeny. De Campeny hay que resaltar que era experto en la escultura animalista, habiendo logrado con ella una medalla de segunda clase en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1899. A la derecha de la imagen asociada a estas líneas, tenemos el león de Arnau y a la izquierda, el de Campeny.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Alegoría del Ejército

En los pilarotes de la entrada central y principal al Monumento se encuentran las esculturas dedicadas al Ejército y la Marina, cuya importancia ha querido dejar clara Grases Riera al situarlas en dicho acceso y poder ver en ellas a los encargados de asegurar la defensa de las cuatro artes representadas en el interior del recinto y vistas anteriormente, para que éstas puedan llevar a cabo el desarrollo, la modernización y el progreso del país. Algo muy necesario, sobre todo tras el desastre del 98.

El grupo escultórico que representa al Ejército está formado por dos militares de Infantería y Caballería. Su autor es el barcelonés José Monserrat, quien había obtenido diversas medallas a lo largo de su carrera artística. Entre ellas, está la medalla de tercera clase en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1895, la de segunda clase en la de 1897 y la de primera clase en la de 1899. El coste de la escultura fue de 30.000 pesetas.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Alegoría de la Marina

La alegoría de la Marina, donde aparecen representadas tanto la civil como la militar, está firmada por Mateo Inurria, quien había logrado a lo largo de su trayectoria la medalla de segunda clase en la Exposición Nacional de 1895 y la de primera clase en la de 1899, habiendo sido propuesto en 1897, aunque no la logró, para la Medalla de Honor. El coste fue el mismo que la del Ejército.

No obstante, su trabajo es muy diferente al de José Monserrat, no siguiendo el academicismo y logrando un trabajo que se puede inscribir en una de las corrientes renovadoras de la escultura contemporánea, el primitivismo16. El crítico Lago escribió lo siguiente sobre éste conjunto escultórico:

"...es quizás uno de los grupos más notables y modernos del conjunto. Presenta en sus figuras la severa energía de Meunier y la factura amplia, precisa y simplificadora aprendida en las obras de Rodin. Da una sólida sensación de fuerza y equilibrio."

Posteriormente, Mateo Inurria lograría la Medalla de Honor en la Exposición Nacional de 1920 con su obra "Monumento al Pintor Rosales".


3 Cuerpo Central


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Cuerpo central del Monumento a Alfonso XII

Llegamos a la parte principal del Monumento, a su Cuerpo Central, llamado por su autor "paralelogramo rectángulo alargado" y diseñado para servir tanto de pedestal de la estatua ecuestre de Alfonso XII como de sostén de las esculturas que, adosadas a él, exentas o en relieve, contarían diferentes hechos destacados de la vida del difunto rey. Para ello, está dividida en diferentes cuerpos con distintas funciones.

El cuerpo más bajo es un zócalo con veinte diferentes lados donde estaba previsto colocar el mismo número de planchas; sin embargo, por motivos económicos, sólo se llegaron a colocar las tres que vamos a ver a continuación y que ocuparon tres de los cuatro lados principales, quedando el cuarto ocupado por la puerta de entrada a la cripta. Nos referimos, por orden cronológico de sucesión, a La instauración monárquica, La Paz y La Caridad Real.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Relieve La Instauración monárquica

Situado en el lado Sur del Cuerpo Central (a la izquierda según miramos hacia el estanque), tenemos el relieve realizado en 1920 por el escultor barcelonés Pedro Carbonell: La Instauración monárquica, obra por la que recibiría 15.000 pesetas y que está considerada el más clásico de los tres relieves de los que nos ocupamos.

En el centro del relieve aparece representado Alfonso XII recibiendo una planta (producto del reinado que comienza) de una joven muchacha con corona (la Patria). Sobre ellos, el escudo de Barcelona, estando allí el primer puerto donde desembarcó el joven rey; por debajo, un sol amaneciendo con el año de comienzo de su reinado (1875) escrito en números romanos. A la derecha, el murciélago, uno de los símbolos de la ciudad de Valencia, recuerda el puerto en el que inició el camino hacia Madrid, donde recibiría la Corona Española. Además, el relieve cuenta con los dioses Neptuno, Palas Atenea, Apolo y Mercurio, representando respectivamente al mar, la tierra, las artes y el comercio.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Relieve La Paz

En el lateral Oeste, frente al estanque, encontramos el relieve La Paz, realizado en 1919 por el escultor de Olot Miguel Blay.

En primer lugar, repararemos en las figuras del rey y de una joven que se acerca hasta él con una rama de olivo en una mano y el escudo de Madrid, capital de España, en la otra, simbolizando con ello el reconocimiento de la Patria ante el fin de las hostilidades. Tras el rey, dos militares abrazados representan el final de la enemistad entre los dos bandos, subrayado por la existencia, tras las ramas de olivo, de la fecha del 20 de marzo de 1876, día de terminación de la III Guerra Carlista. A la izquierda, los dioses Apolo y Mercurio, y la Primavera junto a dos niños junto al escudo presagian el resurgimiento de la Nación y de las Artes, representada esta última por la paleta de pintor donde el autor ha estampado su firma.

En aquella época, estaba aún muy presente el valor demostrado por el rey durante la III Guerra Carlista, donde en algunas acciones se acercó hasta los puestos de mayor riesgo, corriendo el peligro de caer muerto, herido, o prisionero. Algo que estuvo a punto de suceder en la ermita de San Cristóbal, en un combate donde varios miembros de su comitiva resultaron heridos.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Relieve La caridad Real

En el lado Norte del Cuerpo Central (a la derecha según miramos hacia el estanque), veremos La Caridad Real, del escultor sevillano Coullaut Valera, considerado un relieve algo más pictórico que el anterior y por el que recibiría el mismo importe económico.

Vemos en el relieve al rey dar la mano a un hombre arrodillado (simbolizando al pueblo español en situación de penurias), mientras lo acompaña una joven llevando un corazón en la mano (la Caridad) y el dios del amor (Cupido). Junto a ellos, aparece otra figura joven femenina cubierta de flores que puede simbolizar la Primavera y cómo ésta sustituye al duro invierno al igual que España ayuda a aquellos que han padecido desgraciadas circunstancias.

Con La Caridad Real, el autor ha querido recordar el comportamiento del rey tras las inundaciones de Levante de 1879 y el terremoto de Andalucía de 1880, a donde acudió con presteza, dándose en Murcia la anécdota de cómo un agricultor le confesó "Ilustrísima no nos ha quedado más que la tierra, el cielo y usted que es nuestro Padre". Igualmente, se ha querido rememorar su actuación durante la epidemia de cólera de 1880 en Aranjuez, hasta donde se desplazó temerariamente y a pesar del elevado riesgo de contagio, sin avisar a nadie y acompañado sólo por un ayudante, para así poder interesarse y conocer de primera mano la situación por la que atravesaban las víctimas.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Grupo escultórico La Paz

Pasamos a ver ahora el segundo cuerpo de este enorme pedestal. En él, por encima de los anteriores relieves, existen unos zócalos salientes que sirven como pedestal de los siguientes tres grupos escultóricos: La Paz, El Progreso y La Libertad.

Comenzamos por La Paz, situado encima del relieve de igual nombre mencionado antes y realizado por el mismo escultor, Miguel Blay. Fue el primero de los tres conjuntos en instalarse en el Monumento y el único de ellos que es de bronce, por lo que su precio también fue superior, 75.000 pesetas frente a las 50.000 que costó cada uno de los otros y que pagaron, en este caso, los nobles de España. El Ayuntamiento y la Diputación de Madrid pagaron La Libertad y la Marina hizo frente al coste de El Progreso. También está situado a una mayor altura que los otros dos, al existir entre el relieve inferior y este grupo una placa en bronce donde podemos leer:


"A S.M.
D. Alfonso XII
El Pacificador"


La figura principal del conjunto simboliza La Paz; con la mano derecha, sujeta un ramo de olivo mientras extiende el brazo izquierdo sobre los dos militares de diferente uniforme que se abrazan bajo su protección. En el suelo, una joven sujeta a un niño, posiblemente su hijo, mientras éste intenta unirse al abrazo de los soldados.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Grupo escultórico La Libertad

El grupo escultórico de La Libertad, situado al igual que El Progreso a una menor altura que La Paz, se encuentra sobre el relieve La Caridad Real. Es obra del segoviano Aniceto Marinas, el mismo co-autor del proyecto España, que vimos al principio cómo quedó en sexto lugar en el concurso público convocado para elegir el Monumento a Alfonso XII.

El tema se basa en dos jóvenes, un hombre guiado por una mujer con alas (el Porvenir y la Libertad) y que, apoyados ambos en un hombre fuerte equipado con una herramienta (el Trabajo) y en una figura que porta libros (la Educación), rompen las cadenas que sujeta un ser malencarado que cae así al vació (la Tiranía). La alegoría simboliza cómo sin el respeto a la ley, sin la educación moral y sin el amor al trabajo, podemos perder la libertad.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Grupo escultórico El Progreso

Sobre el relieve La Instauración Monárquica, el primero que vimos, y a la misma altura que La Libertad, se sitúa el tercer grupo escultórico, El Progreso, realizado por Miguel Ángel Trilles, natural de Madrid y mismo escultor que añadió unas figuras de niños a la Fuente de Cibeles.

El autor representa El Progreso como un vigoroso y desafiante joven desnudo que marcha delante de un caballo que lo sigue protegiéndolo (Pegaso, el caballo de Apolo) y apoyado en tres jóvenes que portan un libro, una paleta y una rueda, simbolizando respectivamente la Ciencia, las Bellas Artes y la Industria, que lo ayudan a mantener siempre la antorcha encendida. Podemos ver la alegoría de los progresos (la iluminación) obtenidos si se continúa con la educación y el trabajo frente al retroceso (la oscuridad) que sobreviene si los interrumpimos.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Entrada a la Cripta

Iba a existir un cuarto grupo escultórico en el lado Este (hacia los árboles) que iba a tener por nombre La Patria y que iba a costearlo el Banco de España y diversas instituciones financieras. Sin embargo, al morir su autor en 1911, el asturiano Cipriano Folgueras, se suspendió dicho proyecto y, en su lugar, se realizó un águila que se situó sobre la entrada a la cripta como su guardián y, dada la majestuosidad asociada siempre a estas rapaces, como un símbolo del poder real. La cripta iba a ser un museo de Alfonso XII y, según diseño de Grases Riera, contaría con un ascensor en su interior que permitiría ascender fácilmente hasta la plataforma superior previo pago de una entrada, pudiendo obtenerse así los fondos necesarios para su mantenimiento. Sin embargo, en su lugar se instaló una incómoda y peligrosa escalera.

Aunque había estado prevista la colocación de los escudos de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa, y de los emblemas del Toisón de Oro y del Collar de la Orden de Carlos III, todo ello realizado en bronce, el escaso presupuesto provocó que sólo se colocaran sobre las esquinas superiores de la entrada a la cripta los emblemas de las órdenes de Santiago y Calatrava realizados en la más económica piedra.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Tercer cuerpo del Lado Este

Grases Riera diseña el tercer cuerpo exclusivamente como la estatua de D. Alfonso XII, estableciendo una composición cromática formada por el color del bronce presente en las basas de las columnas con el anagrama de Alfonso XII y los capiteles de las mismas, el del granito pulimentado de éstas y el de la piedra de Novelda de los paramentos.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Medallón representando a la Templanza, lado Sur

En cada uno de los cuatro lados del pedestal sitúa un medallón con una de las cuatro virtudes cardinales como el mismo nos cuenta:

"...se completa el simbolismo, haciendo resaltar en los fondos de los cuatro frentes del mismo otros tantos medallones de alto relieve en que se representan las virtudes cardinales: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza, sin las cuales no hay institución política posible para la recta gobernación de los pueblos"

La situación de cada medallón alrededor del pedestal es Prudencia al Norte, Justicia al Este, Templanza al Sur y Fortaleza al Oeste.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Peana de la Estatua Ecuestre de Alfonso XII

El último cuerpo es, a la par, la peana de la Estatua Ecuestre, y aunque nunca ha realizado la función para la cual fue diseñada, es la que más fielmente se ha realizado según el proyecto de Grases:

"Dicha peana será interiormente una Cámara plataforma a 30 metros de altura, desde la cual se podrá disfrutar, en todas direcciones, de las vistas panorámicas de la capital, de sus alrededores y de gran parte de la provincia de Madrid."

En cada esquina de la peana hay uno de los cuatro escudos de armas españoles, Castilla, León, Aragón y Navarra, situados en cada una de las cuatro esquinas, mientras en medio de cada lateral están las flores de lis, emblema de la Casa de Borbón. En la imagen, a la izquierda y derecha de la flor de lis, podemos ver los cristales que hacen de la peana un auténtico mirador de treinta metros de altura.


Monumento a Alfonso XII en El Retiro, Estatua Ecuestre de Alfonso XII

La Estatua Ecuestre de Alfonso XII es una obra de Mariano Benlliure y fue la más costosa de todo el proyecto: 115.000 pesetas que pagó el Ejército. También es la que más rápido se terminó ya que formaba parte del proyecto que presentó al concurso. Una de las características por las que recibió más felicitaciones y alabanzas fue la actitud de no beligerancia en el jinete (recordemos que la imagen que se quería dar era la de Pacificador). La Ilustración Española y Americana habla así de ella:

"...El Pacificador refrena el corcel de la Guerra, cuya actitud revela la reciente batalla, y baja su espada simbolizando el término de la lucha. Y si tan claro aparece el pensamiento de la composición que hace ocioso todo comentario ¿de qué encarecimiento necesitará el primor de la ejecución que en los detalles se advierte a primera vista?"

Igualmente, llamó sobremanera la atención la postura que el autor elige para situar el caballo: frente la tradicional de corveta con las dos patas delanteras levantadas, escoge una de rostro más amable, menos bélico, con el caballo tranquilo y firmemente asentado sobre sus cuatro patas. Todas estas alabanzas por el aire pacificador de la composición desvió la atención del esmero tomado durante su fabricación, los perfectos rasgos anatómicos y la detallada y fiel indumentaria de Capitán General que lleva D. Alfonso.


El 17 de mayo de 1902 era coronado Alfonso XIII y, evidentemente, las obras no estaban terminadas; más bien no estaban ni empezadas aún. Al día siguiente, uno de los primeros actos de su reinado consistió en la colocación de la primera piedra del Monumento a su augusto padre. Al principio, las obras se desarrollaron con cierta rapidez gracias a las 900.000 pesetas recaudadas; no obstante, para el año 1905 ya se habían agotado casi en su totalidad y era urgente la obtención de nuevos fondos, algo especialmente difícil ese año al perderse una de las fuentes de financiación previstas como era el café-restaurante situado dentro de las aguas del estanque, por delante de la fuente egipcia (en el lado Sur), que Grases había diseñado, al igual que un embarcadero que sustituyera al que se había derribado para construir el Monumento a Alfonso XII y que se situaría en el lado Norte del estanque. Sin embargo, el Ayuntamiento, dueño del terreno, se opuso a ello, obteniendo el fallo favorable del Tribunal Supremo. La situación empeoró tras la muerte, en 1906, del Presidente de la Comisión Romero Robledo y la menor vinculación al proyecto de su sucesor, Canalejas, al disponer de mucho menos tiempo que poder dedicarle dada su gran vinculación a la política nacional. Los escultores solicitaron ayuda al rey y llegó así una primera ayuda económica y una asignación presupuestaria de 75.000 mil pesetas anuales que duró hasta 1922, año en que se finalizaron las obras. Desgraciadamente, el autor, José Grases Riera, no vivió para poder asistir a la inauguración oficial del Monumento, celebrada el día 3 de junio de 1922, al haber fallecido en 1919.


Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑


* * *

GLOSARIO

- 1 Regente: Persona que gobierna un Estado en la menor edad de un príncipe o por otro motivo.
- 2 Restauración borbónica: Período de la Historia de España comprendido entre el fin de la Primera República, en 1874, y el inicio de la Segunda República, el 14 de abril de 1931. El nombre proviene del hecho de la recuperación del Trono español por la Casa de Borbón en la persona de Alfonso XII. Se caracterizó por ser un período de larga estabilidad institucional basado en el bipartidismo.
- 3 José Grases Riera: Arquitecto español, nacido en Barcelona en 1850 y muerto en Madrid en 1919. Entre sus obras, destacan el Palacio de la Equitativa, luego sede central del Banco Español de Crédito, en la Calle Alcalá; y el Palacio Longoria, sede la Sociedad General de Autores de España, en la Calle Fernando VI.
- 4 Memoria Descriptiva: Es una parte del proyecto donde se informa de la opción escogida, de los materiales necesarios y costes de los mismos y la explicación de por qué hemos elegido ese camino desechando otros también posibles.
- 5 Hemciclo: La mitad de un círculo. // Conjunto de varias cosas dispuestas en semicírculo, como graderías, cadenas de montañas, etc.
- 6 Columnata: Serie de columnas que sostienen o adornan un edificio.
- 7 Cornisamento: Conjunto de molduras que coronan un edificio o un orden de arquitectura. Ordinariamente se compone de arquitrabe8, friso y cornisa9.
- 8 Arquitrabe: Parte inferior del cornisamento, la cual descansa inmediatamente sobre el capitel de la columna.
- 9 Cornisa: Coronamiento compuesto de molduras, o cuerpo voladizo con molduras, que sirve de remate a otro.
- 10 Tiro: Tramo de escalera.
- 11 Orden Jónico: El que tiene la columna de unos nueve módulos o diámetros de altura, el capitel, adornado con grandes volutas12, y dentículos13 en la cornisa.
- 12 Voluta: Adorno en forma de espiral o caracol, que se coloca en los capiteles de los órdenes jónico y compuesto.
- 13 Dentículo: Cada uno de los adornos con forma de paralelepípedo rectángulo que, formando fila, se colocan en la parte superior del friso del orden jónico y en algunos otros miembros arquitectónicos.
- 14 Friso: Parte superior de la columna y de la pilastra, que las corona con forma y ornamentación distintas, según el estilo de arquitectura a que corresponde.
- 15 Novecentismo: Conjunto de movimientos intelectuales, artísticos y literarios del primer tercio del siglo XX.
- 16 Primitivismo: Utilización en la pintura y la escultura del siglo XX de rasgos formales considerados propios del arte de los pueblos primitivos.

DATOS DE INTERES

HORARIOS DE APERTURA/VISITA:

LOCALIZACIÓN Y COMUNICACIONES:
VUELOS:
TREN: La estación de Cercanías más cercana es la de Recoletos, a donde llegan las líneas de Cercanías C-1, C-2, C-7, C-8 y C-10.
METRO: El metro más cercano es la estación del Retiro, de la L2.
AUTOBÚS: Líneas 1, 2, 9, 15, 19, 20, 51, 52, 74, 146, 202, L2, N2, N3, N5 (Puerta de Alcalá), parada 162, Puerta de Alcalá.
Líneas 2, 20, 28 y 202 (Alcalá - Lagasca), parada 174, Calle Alcalá.
Línea 19 (Alfonso XII - Antonio Maura), parada 2173, Calle de Alfonso XII.
Líneas 20, 26, 61, 152, C1 (Av. Menendez Pelayo - A. Sainz Baranda), parada 814, Avenida de Menéndez Pelayo.
COCHE:

BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- Jesús Gutiérrez Burón: AULA DE CULTURA. CICLO DE CONFERENCIAS: El Madrid de Alfonso XII (1902-1931). El Monumento de Alfonso XII en el Parque del Retiro. Artes Gráficas Municipales, (Depósito legal: M-14186-1998).
- Rosario Mariblanca: Historia del Buen Retiro. Ediciones La Librería, (ISBN: 978-84-9873-006-7 Depósito legal: M-14934-2008).
- Carmen Ariza Muñoz: Parques y Jardines de Madrid: Buen Retiro. Fundación Caja Madrid, (ISBN (Obra completa): 84-89471-13-4 ISBN: 84-89471-16-9 Depósito legal: M-52770-2001).
- DRAE
- El Mundo - Diccionarios

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