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una Ventana desde Madrid

Iglesias y edificios religiosos

Basílica Pontificia de San Miguel


Basílica Pontificia de San Miguel

En pleno corazón del Madrid de los Austrias, se alza un templo del que ya sólo su impresionante fachada principal nos dejará fascinados al verla cómo se alza hacia el cielo. Se trata de la Basílica Pontificia de San Miguel, cuya construcción se inició durante los últimos años del reinado de Felipe V para el más pequeño de sus hijos, el infante Don Luis de Borbón y Farnesio, Cardenal y Arzobispo de Toledo y de Sevilla, títulos que le fueron otorgados cuando apenas era un niño.

El solar sobre el que se asienta la Basílica había estado ocupado, hasta que en 1738 fuera derribada, por la Iglesia de los Santos Niños Justo y Pastor, una de las diez parroquias fundacionales del Madrid medieval. Un año más tarde, en 1739, el Marqués de Scotti, mano derecha de Isabel de Farnesio y cuidador del infante, ordena la construcción de una Iglesia y un palacio arzobispal para éste, poniéndose la primera piedra del templo el día 20 de septiembre de ese mismo año y recibiendo el nombre de su antecesora: Iglesia de los Santos Niños Justo y Pastor.

El proyecto fue llevado a cabo por el arquitecto italiano Giacomo Bonavía, quien por entonces era Maestro Mayor del Arzobispado en Madrid. Él fue el encargado de dirigir las obras de la imponente fachada convexa (inspirada en la de la Colegiata de La Granja, en Segovia, obra de Andrea Procaccini), la bóveda, o cueva de cripta, el armazón de madera de la cubierta, el basamento de la Iglesia superior, las pilastras y las seis capillas que se encuentran en la nave. El resto de la construcción fue supervisado por Bonavía, pero realizado por Virgilio Rabaglio, autor del Palacio de Riofrío, en Segovia.

Basílica Pontificia de San Miguel, ábside de la Iglesia de San Justo

De la primitiva Parroquia de los Santos Niños Justo y Pastor ha llegado a nuestros días su ábside, situado en lo que hoy es el costado Este del actual templo, en la Calle de la Pasa, tal y como apunta el arquitecto Don José Ramón Duralde Rodríguez en el Plan Director de Restauración de la Basílica de San Miguel, llevado a cabo en el año 2002. En él, podemos ver el plano que realizó Rabaglio en 1743, donde dibujó, una sobre otra, la planta de San Miguel y la de la antigua Iglesia. Según quedan las dos dispuestas, este antiguo ábside no podría corresponderse con la estructura que vemos en la fotografía que acompaña estas líneas; sin embargo, en el propio Plan de Restauración queda apuntado que:

"Es de señalar que de acuerdo a esta planta, los locales semicirculares hoy existentes al lado oriental de la cabecera, en tres alturas, no coincidirían exactamente con el ábside de la antigua iglesia. Sin embargo, nos inclinamos a pensar que la falta de exactitud puede deberse más bien a imprecisiones de la planimetría y que esos espacios se han obtenido compartimentando el antiguo ábside, pues no existiría ninguna otra justificación para la configuración de los locales actuales".

Así pues, podríamos decir que es muy probable que esta estructura semicircular, que hoy acoge despachos y archivos de la Basílica, sea el antiguo ábside de la Iglesia de San Justo, levantada en el siglo XII.

Basílica Pontificia de San Miguel, interior visto desde el coro

A finales del siglo XIX, en 1885, es derruido el Hospital de San Pedro y San Pablo, más conocido como Hospital de los Italianos por haber sido construido para la atención de los enfermos pobres de Italia que residían en la Corte, así como su capilla, situados ambos en la Carrera de San Jerónimo, en la zona donde hoy se encuentra la ampliación del Congreso de los Diputados. Se crea así una deuda con la Santa Sede hasta que, años después, en 1892, se llega a un acuerdo para que la Iglesia de los Santos Niños Justo y Pastor, por su cercanía al Palacio de la Nunciatura, pase a depender del Vaticano, poniéndose desde entonces y por deseo del Papa León XIII bajo la advocación de San Miguel Arcángel, y recayendo su regencia en la Congregación del Santísimo Redentor.

Ya en el primer tercio del siglo XX, en noviembre de 1930, sería consagrada como Basílica Pontificia, siendo en ese momento Monseñor Federico Tedeschini Nuncio1 en España. En noviembre de 1959, con Monseñor Hildebrando Antoniutti como Nuncio, se suscribe un acuerdo por el cual se establece que serán los sacerdotes de la Prelatura del Opus Dei quienes tengan encomendada la tarea pastoral de la Basílica, dejando así los Redentoristas esta labor, un acuerdo que se mantiene vigente en la actualidad.

El 28 de noviembre de 1984, la Basílica Pontificia de San Miguel fue declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional, y Bien de Interés Cultural el 19 de diciembre de 2002.

Como dato histórico, cabe mencionar que aquí estuvo enterrado el compositor italiano Luigi Boccherini (Lucca, Italia, 19 de febrero de 1743 - Madrid, 28 de mayo de 1805), hasta que en el año 1927, Benito Mussolini decidió trasladar sus restos a Lucca, su ciudad de nacimiento.

Localización: Calle de San Justo, 4. 28005 Madrid.


Basílica Pontificia de San Miguel, medallón de piedra caliza en el que figura el martirio de los Santos Niños Justo y Pastor

Del exterior, como ya mencionábamos al inicio de este reportaje, destaca su fachada. La Calle de San Justo, donde está la Basílica, siempre se ha caracterizado por su estrechez, por lo que el arquitecto se decantó por realizar un muro curvo, de tal forma que permitiría su visión lateral, a la par que aportaba cierto dinamismo al entorno de la calle y de la cercana Plaza del Cordón. Por otro lado, su porte vertical y esbelto eleva la mirada de quien la observa hacia el cielo, rompiendo así con los arquetipos de la arquitectura barroca a la que, hasta ese momento, se estaba acostumbrado.

Realizada en piedra berroqueña2 con entrepaños3 de ladrillo alternos, en la calle central se abre la puerta principal, una entrada al templo de grandes dimensiones que se encuentra enmarcada por orejones a los lados y un dintel4 de piedra, y a la que se accede subiendo una escalinata de forma curva de nueve peldaños; a la derecha, hay una puerta más pequeña de hierro y cristal por la que se entra a la cripta.

Basílica Pontificia de San Miguel, virtud de la Fortaleza Basílica Pontificia de San Miguel, virtud de la Caridad

Sobre la entrada principal, podemos ver un medallón de piedra caliza en el que figura el martirio de los Santos Niños Justo y Pastor, primitivos titulares de la Iglesia. A ambos lados y a casi la misma altura de este medallón, hay sendas hornacinas en las que se han representado las virtudes de la Caridad, a la derecha de la fachada si nos ponemos de espaldas a ella, y de la Fortaleza, a la izquierda. En el siguiente cuerpo, un ventanal de cristal translúcido bajo un frontón6 ligeramente curvo nos anticipa que, en el interior, en la zona del coro, veremos un óculo7 trilobular; en los laterales, otras dos hornacinas acogen las figuras de la Fe sosteniendo un Cáliz (Mysterium fidei) con la Sagrada Forma junto a un niño que representa las obras sobre las que se sustenta la fe (derecha de la fachada, igualmente, si la dejamos tras nuestra espalda), y de la Esperanza sujetando un ancla (izquierda).

Basílica Pontificia de San Miguel, virtud de la Esperanza Basílica Pontificia de San Miguel, virtud de la Fe

No hay un acuerdo común entre los diversos autores que, en uno u otro momento, han analizado la fachada del templo, a la hora de establecer la autoría de las cuatro imágenes que ocupan las hornacinas. Sin embargo, si atendemos al Plan Director de Restauración de la Basílica de San Miguel, llevado a cabo en el año 2002 por el arquitecto Don José Ramón Duralde Rodríguez, se atribuyen las figuras de la Fe y la Fortaleza a Nicolás Carisana, y las de Esperanza y la Caridad a Robert Michel.

Aquí, podemos ver un primer plano de cada una de las imágenes dispuestas tal y como las podemos contemplar en la fachada de la Basílica.

Basílica Pontificia de San Miguel, remate de la fachada

El conjunto de la fachada se encuentra rematado, por un lado, por el escudo de armas del Cardenal-Infante Don Luis bajo un frontón curvo y, sobre él, la Santa Cruz sujeta por dos ángeles de rodillas; y por otro, por dos torres-campanarios que se cubren con chapiteles8 bulbosos9. El autor de todas las figuras que vemos en esta calle central es el ya mencionado escultor Nicolás Carisana.


Tras la puerta, tenemos un atrio10 de pequeñas dimensiones con otra entrada parecida a la del exterior, estando las dos talladas en su totalidad y habiendo conservado ambas sendos herrajes originales de 1740.


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Basílica Pontificia de San Miguel, vista de su única nave desde los pies del templo

Atravesemos el umbral y estaremos ya en el interior del templo, todo él recubierto con estuco11 imitando mármoles y oro. Antes de comenzar a recorrerlo, podremos observar cómo la Iglesia tiene planta de cruz latina12 y consta de una sola nave con un total de seis capillas, tres en el lado del Evangelio13 y tres en el de la Epístola, si bien en el crucero15 cuenta con otras dos, una en cada lateral, y una más en el lado izquierdo, al lado de la entrada, que también veremos a su debido tiempo.

Desde aquí, podremos ver cómo Bonavía dispuso las pilastras laterales de forma oblicua16 respecto al eje central de la nave, de tal modo que se generara una mayor amplitud en el templo; sensación de grandiosidad que aumentaría al cruzarse los arcos torales17 en la bóveda (inspirándose en las bóvedas que el arquitecto Guarino Guarini había hecho en el templo de San Felipe Neri, en Turín, en el siglo XVII), quedando así en forma de aspa. Las columnas están rematadas por capiteles18 corintios19 y, sobre ellos y alrededor de la cornisa que rodea el templo, hay cuatro medallones en grisalla20 en los que están representadas diferentes escenas bíblicas que describiremos cuando veamos las capillas.


Basílica Pontificia de San Miguel, imagen central de la nave con la Apoteosis de los Santos Niños Justo y Pastor

Pero en esta primera visión general, lo que más llamará nuestra atención será la maravillosa bóveda que cubre la nave, toda ella repleta de pinturas al fresco realizadas en 1745. Alcemos la vista durante unos momentos y recorramos con la mirada los detalles de esta cubierta, comenzando por el coro en dirección al presbiterio. En primer lugar, hay un Calvario, mientras que los lunetos21 siguientes acogen las imágenes de los profetas Ezequiel y Jeremías, de Gustavo Hastoy. En el centro de la nave, el artista Bartolomé Rusca representó, como motivo principal, la "Apoteosis de los Santos Niños Justo y Pastor", torturados en Alcalá de Henares (Madrid) por los romanos al negarse a renunciar a su fe cristiana; en las cuatro pechinas22, aparecen: la Fortaleza, representada como Santa Bárbara; la Virginidad, como Santa Cristina; la Inocencia, como Santa Inés; y, por último, un grupo de ángeles. Finalmente, tenemos una pintura con atributos papales y, en los laterales, sendos lunetos con los profetas Isaías y Daniel, ambos de Hastoy.

Asimismo, cabe destacar que, para la decoración del interior del templo, Bonavía también contó, entre otros, con Alejandro González Velázquez, quien pintaría una serie de altares en los muros laterales para su culto provisional hasta que se labraran los definitivos en mármol.


Basílica Pontificia de San Miguel, cúpula del crucero

Avanzamos y llegamos a la zona del crucero, donde una espectacular cúpula ovalada sobre tambor23 acoge los frescos de los hermanos Antonio, Luis y Alejandro González Velázquez, realizados en 1753 y en los cuales se muestra la "Glorificación de los Santos Niños Justo y Pastor", mientras que en las pechinas sobre las que se sustenta la cúpula están representados los cuatro evangelistas: San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan. Ésta, además, se encuentra rodeada por una galería en la que se abren dos óculos que permiten la entrada de iluminación y en la que dos grisallas simbolizan las virtudes teologales de la Fortaleza y de la Fe.


Basílica Pontificia de San Miguel, Capilla Mayor

Nos encontramos ya en el presbiterio, frente al altar de la Capilla Mayor, la cual queda separada del resto de la nave central por un comulgatorio24 con barandilla de metal dorada. Se encuentra presidida por un gran lienzo en el que se figura el que hoy es titular de la Iglesia, San Miguel Arcángel, que aparece representado de manera victoriosa venciendo a Lucifer; la pintura fue encargada para este retablo por el Papa León XIII, siendo su autor Alejandro Ferrant y estando datada de 1897. En la parte superior, enmarcan el cuadro dos ángeles, realizados, al igual que la mayoría de los que hay en los distintos retablos del templo, por Pedro Hermoso, autor asimismo de los medallones que, a izquierda y derecha del Retablo Mayor, nos muestran sendos relieves de Jesús y María, respectivamente. Sobre el lienzo de San Miguel, un medallón en grisalla acoge la imagen de Dios-Padre, hecha por los hermanos González Velázquez.

En cuanto al Altar Mayor, éste está realizado en mármol con apliques en bronce y en su parte frontal cuenta con un altorrelieve, igualmente en bronce, del maestro escultor Lorenzo Frechilla en el que figura la "Exaltación de la Santa Cruz", mientras que en la parte que no vemos, otro relieve también del mismo autor representa la "Cena del Señor con los discípulos de Meaux", siendo ambos de 1968.


Basílica Pontificia de San Miguel, Altar Mayor

Digno de mención es el Sagrario exento25 que vemos frente al cuadro de San Miguel, obra de 1970 de Talleres de Arte Granda hecha en mármol, bronce y plata con una cruz como remate de la pequeña cúpula. A él se accede, por su parte posterior, por una escalera doble. En la puerta, tiene un relieve de plata en el que se representa el "Abrazo de San Pedro y San Pablo en Roma", mientras que en la parte visible, otro relieve nos muestra la "Resurrección de Cristo". En los laterales, cuenta con dos hornacinas con las imágenes del Papa San Pío X y de San Juan María Vianney, cura de Ars. Ya en la pequeña cúpula, los cuatro Evangelistas rodean su base.

También merece nuestra atención la sillería de coro que rodea el ábside, hecha en nogal con apliques dorados, así como las tribunas que se hallan a ambos lados a media altura y el púlpito que vemos a la izquierda del presbiterio, realizado éste en madera de caoba en siglo XVIII y rematado en su tornavoz26 por un Arcángel.


Basílica Pontificia de San Miguel, Cúpula de la Capilla Mayor

La Capilla Mayor se halla cubierta por una bóveda de arista27 y cascarón28 que, al igual que la que cubre el crucero, fue pintada al fresco en 1752 por los ya mencionados hermanos González Velázquez, representando en este caso la "Presentación de los Santos Niños ante el Procurador romano". A los laterales, hay una serie de pinturas que, junto a la de San Miguel del retablo, forman el grupo de los Siete Arcángeles Mayores, cada uno mostrando sus atributos correspondientes y por los que son identificados. A un lado, Barachiel "El Ayudante", con rosas blancas en el manto que representan las bendiciones de Dios; Gabriel "El Anunciador", con una linterna y un espejo de jaspe29; y Jehudiel, "El Remunerador", con un látigo y una corona de oro, en señal de castigo, o recompensa. Al otro lado, Uriel "El Poderoso Aliado", con fuego a los pies y una espada desenvainada, protegiéndonos del mal; Rafael "El Médico", portando una píxide30 y acompañado por Tobías, que lleva un pez; y Sealtiel "El que Reza", que aparece con las manos juntas en señal de oración. El séptimo es, como hemos dicho, San Miguel "El Victorioso", en el retablo, que porta un estandarte blanco con una cruz roja mientras vence a Satanás, que está cayendo a sus pies.


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Basílica Pontificia de San Miguel, Capilla de San José

Regresemos al espacio del crucero, donde, a ambos lados, encontramos dos capillas. En el lado del Evangelio, está la Capilla de San José con el Niño. El retablo, de estilo neoclásico31, está formado por cuatro columnas marmóreas, dos a cada lado, con capiteles corintios que enmarcan la hornacina donde se sitúa la imagen de San José enseñando el oficio de carpintero a Jesús, quien sostiene una tabla en la que se entrevé una alusión a la Santa Cruz del Señor. La talla, realizada en madera de nogal ligeramente policromada, es obra del escultor Agustín de Herrán, quien destacó en ella el carácter trabajador de ambos personajes, y fue aquí ubicada el 2 de octubre de 1996, día en que fue bendecida.

El retablo queda rematado por un grupo escultórico de ángeles, mientras que, sobre él, en la cornisa del templo, un medallón en grisalla representa el racimo de uvas que portan los expedicionarios enviados por Josué.


Basílica Pontificia de San Miguel, Capilla de Nuestra Señora de la Asunción

Frente a ésta, en el lado de la Epístola, está la Capilla de Nuestra Señora de la Asunción. Con un retablo de idénticas características al que acabamos de ver e igualmente rematado por ángeles, la hornacina nos muestra una imagen de la Santísima Virgen elevada a los cielos por otro grupo de ángeles, mientras que dos más llevan a cabo su Coronación gloriosa. La talla, policromada y estofada32 en oro, está fechada a comienzos del siglo XVIII.

A su alrededor, cinco símbolos nos muestran varias advocaciones en latín: "Stella Matutina" ("Estrella de la Mañana"); "Porta Coeli" ("Puerta del Cielo"); "Mater Ecclesiae" ("Madre de la Iglesia"); "Electa ut sol" ("Preclara como el Sol"); y, bajo el pedestal de ángeles que la sostienen, "Mater pulchrae dilectionis" ("Madre del Amor Hermoso"). Remata el conjunto una grisalla en la que aparece la escena bíblica de Rut trabajando en los campos de Booz.

A la derecha de esta capilla, hay un cuadro de la Inmaculada Concepción de finales del siglo XVII.


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Vistas ya las capillas que encontramos en el crucero, pasemos ahora a recorrer las que se encuentran a ambos lados de la Iglesia. Comenzaremos por el lado del Evangelio, en dirección a la puerta de entrada, donde nos cruzaremos al de la Epístola para, en sentido inverso, llegar nuevamente al presbiterio.


Basílica Pontificia de San Miguel, Capilla de los Ángeles

Así, la primera que nos encontramos es que podríamos denominar como Capilla de los Ángeles por ser el motivo que aparece representado en la vidriera que hallamos en el retablo, obra de Talleres Granda. Éste es de estilo neoclásico y está compuesto por dos columnas marmóreas, mientras que la vidriera que acoge nos muestra, como hemos mencionado, la Santa Cruz adorada por los Santos Ángeles. Al pie, en la parte central, podemos leer la siguiente inscripción latina: "In conspectum Angelorum psallam tibi" ("Delante de los Ángeles cantaré para Ti"). El retablo se encuentra rematado por un frontón curvo partido adornado con ángeles y en cuyo centro se sitúa un óculo, que, en este caso, carece de cualquier representación pictórica u ornamental. Lo mismo ocurre con el remate de la capilla, donde una moldura y unos ángeles adornan el frente, pero lo que podría haber sido una grisalla se halla sin pintura alguna.

Al igual que veremos en otras capillas, aquí encontramos situado uno de los confesionarios con que cuenta el templo.


Basílica Pontificia de San Miguel, Capilla de San Josemaría Escrivá de Balaguer

A su izquierda, tenemos uno de los espacios más importantes de la Basílica: la Capilla de San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei ("Obra de Dios"). El retablo, como el anterior, es de estilo neoclásico, contando con cuatro columnas estriadas, dos a cada lado, con capiteles corintios. El ático33 está formado por un rectángulo flanqueado por ángeles en posición orante en cuyo centro vemos el símbolo de la Santísima Trinidad y por un frontón triangular adornado con una corona de motivos vegetales.

En la hornacina, encontramos la imagen del titular de la capilla, una talla de madera de nogal policromada, obra del escultor Agustín de Herrán que fue bendecida el 26 de junio de 1995. La relación que tuvo San Josemaría Escrivá de Balaguer (Barbastro, Huesca, 2 de enero de 1902 - Roma, 26 de junio de 1975) con esta Iglesia está recogida en la inscripción de la lápida que hay en el lateral derecho. Aquí, se nos cuenta cómo el fundador del Opus Dei "[...] celebró el santo oficio de la Misa, por primera vez en Madrid, el día 20 de abril de 1927. [...]" en este templo, lugar en el que "[...] el 17 de octubre de 1960, volvió a celebrar la Santa Misa en el Altar Mayor [...]".

A la derecha y a la izquierda del retablo, existen dos urnas de mármol en cuyo interior reposan las cenizas de Manuel de Orleáns, Duques de Charni, y de su hijo, ambos generales del Ejército español durante el siglo XVIII. En la parte externa de la capilla, coronándola, hay una grisalla en la que están representados los personajes bíblicos de Jacob y Rebeca.


Basílica Pontificia de San Miguel, Capilla de confesionarios del lado del Evangelio

Avanzamos y tenemos la Capilla de confesionarios del lado del Evangelio, por estar presidida por dos de ellos. Tras éstos, se encuentra el retablo neoclásico que acoge, entre pares de columnas, una vidriera policromada hecha por Talleres Granda con la imagen de un peregrino a quien acompaña su Ángel Custodio (algunas fuentes atribuyen esta imagen a la de San Rafael con el joven Tobías). Abajo, en el centro, se puede leer la leyenda: "Custodes hominum psallimus Angelos" ("Ensalcemos a los Ángeles Custodios de los hombres").

De igual modo que en la Capilla de los Ángeles, un frontón curvo partido adornado con ángeles y con un óculo central remata el retablo, mientras que la parte externa presenta la misma ornamentación, si bien cabe destacar que los ángeles son distintos entre sí.


Basílica Pontificia de San Miguel, Capilla del Niño Jesús de la Gracia

Finalizamos este lateral del templo con la Capilla del Niño Jesús de la Gracia. De forma redondeada, cuenta con un dosel granate como fondo. En el centro, se ubica una consola barroca de estilo isabelino34 sobre la que está colocada una hornacina estofada en oro que podría datar del primer cuarto del siglo XVIII; ésta acoge la imagen del Niño Jesús de la Gracia, una obra anónima fechada del mismo siglo.

La talla que aquí vemos es parte actualmente del patrimonio de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón.


Basílica Pontificia de San Miguel, Entrada a la escalera que sube hasta el Coro y el Campanario

Frente a la Capilla del Niño Jesús de la Gracia, y siguiendo su misma disposición y decoración externa, está la entrada por la que se accede a la escalera que nos llevaría tanto al coro de la Basílica, como al campanario.


Basílica Pontificia de San Miguel, Capilla de confesionarios del lado de la Epístola

Iniciamos nuestro recorrido por el lado de la Epístola en una capilla que sigue las mismas características que la de confesionarios del lado del Evangelio y que puede denominarse como Capilla de confesionarios del lado de la Epístola. La vidriera que presenta el retablo, obra contemporánea de los ya mencionados Talleres Granda, se enmarca entre las dos columnas que presenta el retablo y, en ella, aparece Jesús (Pantocrátor35) portando en su mano derecha el cetro36 real y rodeado de ángeles que tocan instrumentos musicales. En la parte central inferior, hay una leyenda: "Christe Sanctorum Decus Angelorum" ("Oh Cristo, esplendor de los Santos Ángeles").


Basílica Pontificia de San Miguel, Capilla del Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón y de Santa María Inmaculada Madre de la Iglesia

A su izquierda, se encuentra la Capilla del Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón y de Santa María Inmaculada Madre de la Iglesia, conocida popularmente como Capilla de los Estudiantes por ser ambas imágenes las Titulares de esta Hermandad, si bien sólo es propietaria de la talla de la María Santísima Inmaculada, pues la del Cristo pertenece a la Santa Sede.

El retablo, como los anteriores, es de estilo neoclásico y cuenta con dos pares de columnas que flanquean a las dos figuras. La imagen de Cristo Crucificado es una impresionante talla del siglo XVIII realizada por Luis Salvador Carmona, mientras que, a sus pies, se sitúa la Virgen, obra hecha entre los años 1995 y 1996 por el escultor sevillano Juan Manuel Miñarro López. Las dos imágenes son, como decíamos, las Titulares de la Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón, María Santísima Inmaculada, Madre de la Iglesia, y Arcángel San Miguel, más conocida entre los madrileños como "Hermandad de los Estudiantes", la cual sale en procesión cada Domingo de Ramos al atardecer. Sobre Jesús Crucificado, podemos ver, entre ángeles, el escudo de la Cofradía.

El ático que remata el retablo cuenta con un bajorrelieve en el que se representa la Encarnación del Señor y que queda enmarcado entre dos ángeles en posición orante.

También merecen nuestra atención los dos candelabros que hay en las hornacinas laterales de la capilla, ambos de siete brazos y datados del siglo XVII.

Finalmente, en la parte externa y sobre ella, podemos ver una grisalla en la que aparece la escena bíblica de Judith sujetando por el pelo la cabeza de Holoférnes.


Basílica Pontificia de San Miguel, Capilla de San Joaquín y Santa Ana

Y terminamos este lado de la Epístola en la Capilla de San Joaquín y Santa Ana. La vidriera es, como las anteriores, de los Talleres Granda y se encuentra enmarcada por dos columnas marmóreas. Al pie de la misma, leemos la inscripción: "Benedicite Angeli Domini Domino" ("Ángeles del Señor, bendecid al Señor"). Un frontón curvo partido remata el conjunto, con un óculo sin decoración en su interior y una pareja de ángeles.

A ambos lados de la capilla, encontramos dos hornacinas que acogen las imágenes de quienes le dan el nombre: San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María; ambas son tallas del siglo XVIII.

Como las tres anteriores de estas características, cuenta con un confesionario para los fieles.


Basílica Pontificia de San Miguel, Capilla de Reliquias

La Basílica de San Miguel también cuenta con una Capilla de Reliquias37, de pequeñas dimensiones y situada en el presbiterio, que fue inaugurada en noviembre de 1983 y en la cual se veneran algunas reliquias de santos. El retablo es de estilo neoclásico, del siglo XVIII, y la hornacina acoge un relicario de plata del año 1827 donde se guarda un Lignum Crucis, o astilla de la Cruz de Jesucristo. Por último, el sagrario que aquí contemplamos es el que, en origen, estaba en el Altar Mayor del templo.


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Basílica Pontificia de San Miguel, Coro y órgano

Regresamos al crucero y, desde aquí, tendremos una magnífica vista del coro de la Basílica, situado, como es habitual, a los pies del templo, y cerrado por una balaustrada38 con ángeles y con el escudo pontificio a ambos extremos; en la parte superior, vemos un óculo central con una vidriera trilobular que ya veíamos desde el exterior de la fachada y en la que está representada la Santa Cruz con las llaves papales a los lados.


Basílica Pontificia de San Miguel, Coro

En el coro, se encuentra el magnífico órgano, cuya caja es contemporánea a la construcción de la Iglesia y forma parte de la decoración de ésta, ya que, en lugar de ser un órgano exento, como ocurre en la mayoría de las ocasiones, el que aquí vemos "nace" del muro y queda integrada al resto de la ornamentación del edificio a través de la moldura que recorre la nave.

Sin embargo, alrededor del año 1908 se debió perder prácticamente el órgano barroco, transformándose también la caja en sí de éste, momento en que sería ensanchado asimismo el coro. Este ensanche pudo ser debido a que la nueva consola, puesta fuera de la caja del instrumento, no entraba en el pequeño espacio del coro original. Medio siglo después, el órgano fue restaurado de la mano de los hermano Maurice y Robert Gouaut, ambos organeros franceses.

Más adelante, en 1971, se decide construir un órgano nuevo que siga las características barrocas. Varios fueron los proyectos presentados por diferentes organeros, siendo elegido finalmente el del alemán Gerhard Grenzing, quien recuperaría la forma original de la caja gracias a que el armazón primitivo había quedado dentro de la que tenía en ese momento. El nuevo instrumento fue inaugurado cuatro años después, en 1975.

La última intervención tuvo lugar en 2005, momento en que se limpiaron tanto la caja como los tubos, además de ser incorporado un sistema digital de combinaciones libres.


Basílica Pontificia de San Miguel, Busto de la Virgen Dolorosa en la Sacristía

Finalmente, la Iglesia cuenta con una Sacristía y otras dependencias, a las que se accede por una puerta situada en el lado del Evangelio del crucero y en las que también se custodian algunas joyas artísticas, como este bellísimo busto de la Virgen Dolorosa que vemos en la fotografía, del siglo XVIII, del que destaca el dramatismo de su expresión. La Sacristía acoge asimismo otras obras datadas de los siglos XVIII y XIX, como un Cristo Crucificado barroco que se encuentra sobre el busto de la Virgen, o una preciosa mesa de madera dorada con tablero laqueado, entre otras.


Basílica Pontificia de San Miguel, Sala Capitular

En la Sala Capitular, podemos ver varios relicarios y un Cristo Crucificado de pequeño tamaño. Pero quizá lo que más nos llame la atención sea el cuadro de "Santo Tomás de Villanueva", óleo del siglo XVIII y copia de la obra de Murillo sobre el mismo motivo.


Basílica Pontificia de San Miguel, Vestíbulo

En el vestíbulo, encontramos nuevamente varios lienzos, como el de "San Jerónimo penitente" que cuelga a la izquierda de la fotografía, del siglo XVIII y firmado por R. Álvarez. Al fondo a la derecha, sobre la mesa, hay una talla de San Pascual Bailón que algunos autores atribuyen a J. P. Mena y otros a Luis Salvador Carmona.


Basílica Pontificia de San Miguel, Imagen de Santa Librada

Por último, en la escalera interna que une el vestíbulo con la cripta, encontramos una bellísima Santa Librada del siglo XVIII y atribuida a Luis Salvador Carmona. Esta imagen, de aproximadamente un metro de altura, era en tiempos sacada en procesión por Madrid, tal y como se puede comprobar al observar la base de la cruz, realizada para ser insertada en el paso procesional.


Basílica Pontificia de San Miguel, Cripta

Y terminamos esta visita a la Basílica Pontificia de San Miguel bajando a su cripta, cuya entrada se encuentra en el exterior del templo, a la derecha de la puerta principal, como ya mencionamos casi al inicio de este reportaje.

Basílica Pontificia de San Miguel, Órgano nuevo

Fue construida bajo la Basílica en el siglo XX, estando ya custodiada por el Opus Dei, en piedra, mármol y ladrillo visto, aunque con un estilo sobrio, y cuenta con unas dimensiones similares a ésta (bóveda rebajada, una sola nave, crucero levemente insinuado), si bien con algunas diferencias en la distribución, permitiendo así la realización de distintas actividades organizadas en la Iglesia para la participación en ellas de los fieles.

El presbiterio cuenta igualmente con un ábside, que queda presidido por un sagrario de plata con escenas bíblicas labradas y que está rodeado de ángeles en posición orante. El cascarón se decora con frescos. Por su parte, las lámparas que iluminan el interior de la cripta son de hierro forjado y madera.

También hay que hablar aquí de otro órgano. Se trata una réplica de menor tamaño del que vimos en el coro de la Basílica y fue realizado por el propio Gerhard Grenzing en 1978.


Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑

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AGRADECIMIENTOS

En "una Ventana desde Madrid (uVdM)" queremos agradecer toda la ayuda que nos ha brindado Don Javier Láinez, actual Rector de la Basílica Pontificia de San Miguel, sin cuya colaboración la realización de este reportaje no hubiera sido posible, aportándonos toda la documentación e información necesarias para ello, además de guiarnos amablemente a través de un recorrido por la Basílica que nos permitió tomar las fotografías que ahora disfrutan nuestros lectores. Asimismo, damos las gracias a Don José Manuel Palao, secretario, quien con su ayuda, atención y amabilidad cuidó cada detalle para que pudiésemos realizar el trabajo sin el más mínimo problema.

GLOSARIO

- 1 Nuncio: Representante diplomático del Papa, que ejerce además, como legado, ciertas facultades pontificias.
- 2 Berroqueño: Granítico. // Perteneciente o relativo al granito. // Semejante a esta roca.
- 3 Entrepaño: Parte de la pared comprendida entre dos pilastras, dos columnas o dos huecos.
- 4 Dintel: Parte superior de las puertas, ventanas y otros huecos que carga sobre las jambas5.
- 5 Jamba: Cada una de las dos piezas labradas que, puestas verticalmente en los dos lados de las puertas o ventanas, sostienen el dintel o el arco de ellas.
- 6 Frontón: Remate triangular de una fachada o de un pórtico. Se coloca también encima de puertas y ventanas.
- 7 Óculo: Ventana de forma ovalada o circular.
- 8 Chapitel: Remate de las torres que se levanta en forma piramidal.
- 9 Bulboso: Que tiene forma de bulbo.
- 10 Atrio: Espacio descubierto, y por lo común cercado de pórticos, que hay en algunos edificios. // Andén que hay delante de algunos templos y palacios, por lo regular enlosado y más alto que el piso de la calle.
- 11 Estuco: Masa de yeso blanco y agua de cola, con la cual se hacen y preparan muchos objetos que después se doran o pintan. // Pasta de cal apagada y mármol pulverizado, con que se da de llana a las alcobas y otras habitaciones, que se barnizan después con aguarrás y cera.
- 12 Planta de cruz latina: La que se compone de dos naves, una más larga que otra, que se cruzan a escuadra.
- 13 Lado del Evangelio y lado de la Epístola: En una Iglesia, se llama lado del Evangelio al situado en la parte izquierda desde el punto de vista de los fieles, mirando éstos hacia el altar, mientras que el de la Epístola es el de la parte derecha. Toman este nombre de los lados del presbiterio14 desde donde se lee el Evangelio y la Epístola durante la misa.
- 14 Presbiterio: Área del altar mayor hasta el pie de las gradas por donde se sube a él, que regularmente suele estar cercada con una reja o barandilla.
- 15 Crucero: Espacio en que se cruzan la nave mayor de una iglesia y la que la atraviesa.
- 16 Oblicuo: Dicho de un plano o de una línea: Que corta a otro u otra, formando un ángulo que no es recto.
- 17 Arco toral: Cada uno de los cuatro en que estriba la media naranja de un edificio.
- 18 Capitel: Parte superior de la columna y de la pilastra, que las corona con forma y ornamentación distintas, según el estilo de arquitectura a que corresponde.
- 19 Capitel corintio: El formado por hojas de acanto superpuestas, caulículos y volutas de ángulo.
- 20 Grisalla: Pintura realizada con diferentes tonos de gris, blanco y negro, que imita relieves escultóricos o recrea espacios arquitectónicos.
- 21 Luneto: Bovedilla en forma de media luna abierta en la bóveda principal para dar luz a esta.
- 22 Pechina: Cada uno de los cuatro triángulos curvilíneos que forman el anillo de la cúpula con los arcos torales sobre que estriba.
- 23 Tambor: Muro cilíndrico que sirve de base a una cúpula.
- 24 Comulgatorio: En una iglesia católica, barandilla ante la que se arrodillaban los fieles para comulgar.
- 25 Exento: Aislado, independiente.
- 26 Tornavoz: Sombrero del púlpito, concha del apuntador en los teatros, o cualquier otro aparato semejante dispuesto para que el sonido repercuta y se oiga mejor.
- 27 Bóveda de arista: Bóveda por aljibe. // Aquella cuyos dos cañones semicilíndricos se cortan el uno al otro.
- 28 Cascarón: Bóveda cuya superficie es la cuarta parte de la de una esfera.
- 29 Jaspe: Piedra silícea de grano fino, textura homogénea, opaca, y de colores variados, según contenga porciones de alúmina y hierro oxidado o carbono.
- 30 Píxide: Copón o caja pequeña en que se guarda el Santísimo Sacramento o se lleva a los enfermos.
- 31 Estilo neoclásico: Corriente literaria y artística, dominante en Europa desde finales del siglo XVII hasta entrado el siglo XIX, que aspiraba a restaurar el gusto y normas del clasicismo.
- 32 Estofar: Entre doradores, raer con la punta del grafio el color dado sobre el dorado de la madera, formando rayas o líneas para que se descubra el oro y haga visos entre los colores con que se pintó. // Pintar sobre el oro bruñido relieves al temple. // Colorear sobre el dorado hojas de talla. // Dar de blanco a las esculturas en madera para dorarlas y bruñirlas después.
- 33 Ático de retablo: Cuerpo superior y de menor anchura del retablo.
- 34 Estilo isabelino: Surge durante el reinado de Isabel II. Los muebles de esta época se caracterizan por la búsqueda de comodidad, además de por su interés decorativo, teniendo predilección por lo exótico. Se tiene interés por el historicismo y se prefiere el uso de materiales ricos, así como de tapicerías.
- 35 Pantocrátor: En el arte bizantino y románico, representación del Salvador sentado, bendiciendo, y encuadrado en una curva cerrada en forma de almendra.
- 36 Cetro: Vara de oro u otra materia preciosa, labrada con primor, que usaban solamente emperadores y reyes por insignia de su dignidad. // Vara de plata, o de madera dorada, plateada o pintada, que usan en sus actos públicos las congregaciones, cofradías o sacramentales, llevándola sus mayordomos o diputados. // Vara larga de plata, o cubierta de ella, que usaban en la iglesia los prebendados o los capellanes que acompañaban al preste en el coro y en el altar.
- 37 Reliquia: Residuo que queda de un todo // Parte del cuerpo de un santo // Aquello que, por haber tocado ese cuerpo, es digno de veneración.
- 38 Balaustrada: Serie u orden de balaustres39 colocados entre los barandales.
- 39 Balaustre: Cada una de las columnas pequeñas que con los barandales forman las barandillas o antepechos de balcones, azoteas, corredores y escaleras.

DATOS DE INTERES

HORARIOS DE APERTURA/VISITA:

En invierno, desde el 15 de septiembre al 30 de junio (ambos inclusive):

Los días laborables por la mañana de 09,45 a 13,30 horas y por la tarde de 17,30 a 21,00 horas.
Los días festivos por la mañana de 09,45 a 14,15 horas y tarde de 18,00 a 21,15 horas.


En verano, desde el 1 de julio al 16 de septiembre (ambos inclusive):

Los días laborables por la mañana de 10,00 a 13,15 horas y por la tarde de 18,00 a 21,15 horas.
Los días festivos por la mañana de 09,45 a 13,30 horas y por la tarde de 18,30 a 21,15 horas.


LOCALIZACIÓN Y COMUNICACIONES:
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AUTOBÚS:


BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- Pedro F. García Gutiérrez y Agustín F. Martínez Carbajo: "Iglesias de Madrid"; Ediciones La librería,; ISBN-13: 978-84-96470-48-4; D. L.: M-34219-2006.
- Ramón Guerra de la Vega: "El Palacio Real y la Arquitectura de Felipe V de Borbón, Siglo XVIII. Tomo I, Guía de Madrid y La Granja"; ISBN: 84-88271-08-5; D. L.: M-14171-1995.
- Ramón Guerra de la Vega: "Iglesias y Conventos del Antiguo Madrid"; ISBN: 84-88271-12-3; D. L.: M-43866-1996.
- VVAA, bajo la dirección Amparo Berlinches Acín: "Arquitectura de Madrid, Casco Histórico"; Fundación COAM; ISBN (Tomo I): 84-88496-70-2; D. L.: M-50-484-2003.
- Virginia Tovar Martín (dirección), Ana María Arias de Cossío, Fernando de Olaguer-Feliú y Alonso, y Ángel Urrutia Núñez (colaboración): "Inventario artístico de edificios religiosos madrileños de los siglos XVII y XVIII. Tomo I"; Centro Nacional de Información Artística, Arqueológica y Etnológica; Madrid, 1983; ISBN obra completa: 84 7483-330 2; ISBN Tomo I: 84 7493 331-0 (Tomo I); DL tomo I: M. 36.466 1983.
- Basílica Pontificia de San Miguel
- Monumentamadrid
- Talleres de Arte Granda
- DRAE

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Acción Solidaria San Miguel

Basílica Pontificia de San Miguel, Acción Solidaria San Miguel

Como hemos apuntado al final de nuestro recorrido por la Basílica de San Miguel, la cripta es un lugar de reunión y de actos litúrgicos más del templo, y no de enterramientos, tal y como estamos acostumbrados en otras iglesias. Entre los diversos actos que se llevan a cabo en este espacio, está el de un mercadillo solidario que se celebra todos los años en los días previos a la Navidad y en el que todo lo recaudado es destinado a Cáritas Cañete, en Perú, para ayudar a la población del distrito de Imperial. También se realiza una recogida y selección de medicamentos y materiales sanitarios, entre otros, que posteriormente son enviados a este mismo destino y, una vez allí, se entregan de manera totalmente gratuita a personas de extrema pobreza a través de los dispensarios que hay distribuidos en la zona.

A través de la iniciativa "Acción Solidaria San Miguel", varios voluntarios destinan su tiempo a diferentes proyectos con el objetivo de ayudar a aquellos colectivos que más lo necesitan, como la atención de personas mayores, o el reparto de alimentos, entre otros.

Para más información, la web de la Basílica de San Miguel tiene un apartado específico donde se puede estar al tanto de los proyectos que desde "Acción Solidaria San Miguel" se van a llevar a cabo y el calendario con las fechas.




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