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Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana


Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana.

En la localidad madrileña de Cubas de la Sagra, situada al Suroeste de la capital de España, se encuentra el Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, el cual estuvo considerado, antes su expolio durante la Guerra de Independencia Española (1808-1814) y de su completa destrucción durante la Guerra Civil Española (1936-1939), como uno de los más ricos de Castilla.

La historia de este recinto monacal comienza en el siglo XV, en particular en el año 1449, con las apariciones de la Virgen María a la niña Inés Martínez Sánchez.

Inés, hija de Alfonso y de Mari, era una chiquilla de orígenes humildes y piadosa condición que con doce años cuidaba cerdos al Sur del pueblo. En estas labores andaba cuando al mediodía del lunes 3 de marzo de 1449, en el lugar conocido como Fuente Cecilia, se le apareció por primera vez la Virgen María en forma de una hermosa señora ricamente vestida que mantuvo con ella la siguiente conversación:

- Virgen María: ¿Qué faces aquí, fija?
- Inés: Guardo estos puercos.
- V. M.: ¿Por qué ayunas los días de Santa María en viernes?
- I.: Porque me lo mandaron mis padres.
- V. M.: Faces bien; pero poco tienes que ayunar este año. Ayúnalo después en los días que cae Santa María, que quien lo ayuna gana ochenta mil años de perdón. E te mando que digas a todas las gentes que se confiesen e aderecen sus ánimas, que sepan que ha de venir gran pestilencia del dolor de costado e de piedras roñas envueltas en sangre, de lo cual morirá mucha gente.
- I.: ¿E de esta pestilencia moriré yo en mi padre e mi madre?
- V. M.: Eso será como Dios quisiese.

Inés no se atrevió a contar nada de todo ello, por lo que al día siguiente, e igualmente a mediodía, en el Arroyo de Torrejón, la Señora se le vuelve a aparecer y le vuelve a hablar:

- V. M.: ¿Qué faces aquí, fija?
- V. M.: Fija, ¿por qué no dijiste lo que te mandé ayer decir?
- I.: No lo he osado decir por recelo que no sería creída.
- V. M.: Cata que te mando que lo digas, e si no te creyeren, yo te daré señal para que te crean.
- I.: Señora, ¿quién sois?
- V. M.: Eso no te diré agora.

La tercera aparición de la Virgen fue el mediodía de ese mismo viernes 7 de marzo en Prado Nuevo:

- V. M.: Fija, ¿has dicho lo que te mandé decir?
- I.: Sí, Señora, lo he dicho a mi padre e a mi madre e otras personas.
- V. M.: Lo has de decir e publicar al clérigo e a todas las gentes sin ningún miedo ni temor.

Una vez de vuelta en su casa, Inés repite esta conversación a sus padres, reaccionando éstos de manera muy distinta, pues mientras que el padre la ordena callar acusándola de mentir, la madre la animaba para que se lo contara a todo el pueblo. Lo cual no era tan necesario porque la mayoría de la población ya se había enterado, acudiendo hasta su hogar muchos vecinos, entre los que se incluye el clérigo Juan González, quien le dice que fuera en ese mismo momento hasta el lugar de las apariciones y que le pidiera una señal para poder creerla.

La cuarta aparición sucedió la mañana del domingo 9 de marzo en el pasaje de la Ciroleda, en el mismo sitio donde posteriormente se levantaría primero un beaterio1 en 1464 y, posteriormente, entre 1510 y 1543, el monasterio. Allí, Inés, arrodillada, rezaba por que se le apareciera la Señora hasta que ésta llegó y comenzaron esta nueva conversación:

- V. M.: No hayas miedo.
- I.: Señora, ¿quién sois?
- V. M.: Yo soy la Virgen Santa María.

En ese momento, la Virgen se acerca hasta la niña y, tras cogerle la mano derecha, se la aprieta dejándole todos los dedos juntos con el pulgar formando una cruz con los demás mientras le dice:

- V. M.: Anda, vete con esta señal porque crean, e aquesto pasarás tú por ellos, e vete a la iglesia, e llegarás cuando salgan de Misa, en enséñalo a todas las gentes porque te crea lo que dijeres, pues que llevas señal.

Al llegar hasta el pueblo y mostrar la señal, sus habitantes no dudan ya en creerla y marchan en procesión, llevando una cruz construida en el momento, hacia el lugar de la última aparición.

Es ya mediodía de este domingo, 9 de marzo, cuando Inés, tras llamarla dos veces Santa María, marcha hacia donde la llama la Virgen, caminando ambas juntas hasta el lugar donde, arrodillándose, Santa María le coge la Cruz y la clava palmo y medio en el duro terreno, diciéndole:

- V. M.: Fija finca las rodillas de cara a la procesión, e ten la Cruz fasta que llegue. En han de facerme aquí una iglesia que llamen Santa María. Tú fas de volver agora a la iglesia con la procesión. E con algunas criaturas inocentes estará ante mi altar hoy con la noche. E me han de decir dos Misas de Santa María ante mi altar, e te han de poner bajo de los evangelios de dichas Misas. E dichas las dos Misas te han de llevar a la iglesia de Santa María de Guadalupe, e llevarás cuatro libras de cera. Estarás dos días, e a la venida te han de traer acá; en faciendo oración la señal será desfecha.

En el momento que Inés les cuenta todo esto a la muchedumbre que se acercaba en procesión y vuelve a la iglesia de Cubas a cumplir con las peticiones de la Virgen, algunos de los vecinos comienzan con fervor a recoger la tierra de las pisadas de la virgen mientras que otros se quedan a guardar la cruz.

El lunes 10 de marzo, Inés procesiona hasta el lugar donde se hallaba clavada la cruz, declara ante cuatro notarios o escribanos de todo lo sucedido y parte por la tarde, acompañada, por entre otros, de su padre, hacia Guadalupe, en Cáceres, para cumplir con lo que le había encargado la Virgen. Tras llegar el 14 de marzo, los frailes médicos le examinan la mano y aunque dictaminan que es una malformación de nacimiento les piden que duerman en el Monasterio de Guadalupe hasta el día siguiente para poder examinársela mejor. Al despertar Inés por la mañana con la mano ya curada, los frailes quedan muy sorprendidos y llevan a la niña ante dos cuadros de Nuestra Señora de Guadalupe para que señale a quien se le había aparecido, reconociendo Inés a la Virgen del cuadro más antiguo.

Inés y los demás regresan de inmediato a Cubas, adonde llegan el 19 de marzo por la tarde. La chiquilla va enseguida hasta el lugar en el que se encuentra clavada la cruz, apareciéndosele de inmediato la Virgen y contestándole a su pregunta de por qué se le había curado la mano en Guadalupe y no en Cubas que:

- V. M.: Eso la enviara a Guadalupe.

Ante todos estos sucesos, el arzobispado de Toledo reacciona con presteza y para el 7 de abril de ese mismo año ya se estaba construyendo la primera iglesia, terminándose el 9 de marzo del siguiente año, justo un año después de la cuarta y quinta aparición en la que Santa María clavó la Cruz. Una vez terminada la Ermita de Santa María de la Cruz, también conocida entonces como Casa de la Virgen, el número de visitantes fue creciendo, existiendo un número de piadosas mujeres de Cubas de la Sagra que deciden irse a vivir en comunidad junto a la Ermita de San Blas, de este mismo municipio, mientras se construye su beaterio junto a la Casa de la Virgen.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Aparición de la Virgen de la Cruz a la niña Inés

Aparición de la Virgen de la Cruz a la niña Inés.

En 1464, el beaterio está terminado y las devotas mujeres se trasladan hasta él en calidad de beatas de Tercera Orden de la Penitencia de San Francisco. La primera abadesa2 fue la misma Inés Martínez a la que se le había aparecido la Virgen; sin embargo, llegó una primera crisis religiosa que hizo que varias de ellas, incluyendo Inés, abandonaran el beaterio. Esta crisis no hay que confundirla con un decaimiento de la fe alrededor de la aparición de Nuestra Señora, ya que si en los meses inmediatos a su aparición fueron censados hasta 20 milagros, en los cincuenta años siguientes fueron otros 70 los que se produjeron, conservándose las actas notariales de todos ellos.

El beaterio prosiguió existiendo tras los abandonos anteriores y, lejos de marchitarse, continuó con su espectacular florecimiento, en especial tras la llegada de Juana Vázquez Gutiérrez, más conocida como “la Santa Juana”. Ésta tomó el hábito como novicia3 en Santa María de la Cruz el 3 de mayo de 1496 y al año siguiente, igualmente el 3 de mayo, hace profesión solemne con el nombre de Sor Juana de la Cruz. Tras esta profesión, sigue santamente su vida religiosa en el convento hasta el año 1506, en que la comunidad se da cuenta de que Sor Juana ha tenido su primera elevación o sueño místico4. En 1507, es desposada místicamente y en 1508, además de aparecerle los estigmas5, deja de poder hablar durante once días, lo cual es algo significativo en ella ya que era una carismática predicadora. Al volverle esta facultad, continúa con sus charlas y sermones hasta que el vicario6 provincial de Castilla, fray Juan de Marquina, le prohíbe hablar al público. Una prohibición que es rápidamente levantada y que más adelante, en 1512, tras ser escuchada por el nuevo vicario provincial, fray Francisco de los Ángeles, es aprobada en cuanto a sus charlas y sus actuaciones.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Estatua de "la Santa Juana"

Estatua de "la Santa Juana".

Gracias a la fama que sus piadosas acciones le han reportado, el 3 de mayo de 1509, con sólo 28 años de edad, es elegida de manera excepcional como abadesa del beaterio de Santa María de la Cruz, siendo una de sus primeras disposiciones la reforma espiritual de éste mediante el establecimiento de votos7 y clausura8. Este mismo año deja el beaterio de formar parte de la Tercera Orden de San Francisco para integrarse en su Orden Regular.

Sor Juana de la Cruz logra el apoyo de una personalidad tan importante de la Orden Franciscana como es el Cardenal Cisneros, el cual, entre otros cargos, fue Primado de España, Arzobispo de Toledo, Inquisidor General de Castilla y, en dos ocasiones, regente del reino de Castilla. Así, el 10 de mayo de 1510, el Cardenal le da para el sostenimiento del monasterio los bienes de la Parroquia de Cubas y el derecho episcopal de poder nombrar al párroco. El monasterio demuestra su importancia fundando el Monasterio de la Concepción de la Madre de Dios en Illescas (Toledo) en 1510, que a su vez fue fundador de otros dos, como el de Fuensalida (Toledo), en 1533, y el de San Martín de Valdeiglesias (Madrid), en 1545. Este año de 1510 fue próspero para el monasterio ya que obtuvo diversos privilegios y fue visitado por, entre otros personajes, el emperador Carlos V y Gonzalo Fernández de Córdoba, “el Gran Capitán”, un curtido y exitoso militar castellano que tras destacar en la Guerra de Granada conquistó el Reino de Nápoles para Fernando “el Católico”.

En 1515, Sor Juana comienza la construcción de un nuevo monasterio y una nueva iglesia conventual, cuyos trabajos se desarrollarán en dos etapas y finalizarán en 1543. Cuando muere “la Santa Juana”, el 3 de mayo de 1534, deja consolidado el Convento de Santa María de la Cruz como uno de los más ricos monasterios castellanos, con un nuevo y mayor edificio monacal en plena construcción que, una vez finalizado, perdurará hasta su destrucción durante la Guerra Civil Española. Es de señalar la importancia del 3 de mayo en la vida de Sor Juana de la Cruz, ya que fue en ese mismo día de los años 1496, 1497, 1509 y 1534 cuando, respectivamente, toma el hábito de novicia, hace profesión solemne, es elegida abadesa y finalmente fallece.

“La Santa Juana”, como es llamada por los fieles y conocida en Madrid, no es en realidad santa, ya que aunque el correspondiente proceso fue iniciado en varias ocasiones, nunca fue finalizado debido sobre todo a los propios escritos de Sor Juana de la Cruz. Sin embargo, recientemente, en el año 2015, el Papa Francisco la ha reconocido como “Venerable Sierva de Dios”, lo que constituye un primer paso para la beatificación y elevación a los altares de esta santa madrileña.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Restos de la tumba en alabastro de doña Teresa de Cárdenas

Restos de la tumba en alabastro de doña Teresa de Cárdenas.

A la muerte de la Venerable Sierva de Dios, se hizo cargo del coste de las obras del convento quien fue su gran benefactora, doña Teresa de Cárdenas, Señora de Cubas, quien tras la muerte de su marido, don Pedro Zapata y Osorio, Señor de Cubas, ingresó en este convento. A ella se debió la ampliación de la iglesia, al añadir un nuevo presbiterio10 y comenzar la financiación de un nuevo retablo de mármol azul y rojo en su base que, finalmente, sería terminado en madera, haciéndose cargo de su coste el hijo ilegítimo de Carlos V y hermanastro de Felipe II, el gran militar Don Juan de Austria. Otro notable personaje en colaborar con el convento fue el ya antes mencionado “Gran Capitán”, quien financió el primer pabellón y algunas otras dependencias. Además de éstos y de otros muchos no mencionados amigos y devotos de “la Santa Juana” que la ayudaron en dejar a su muerte un monasterio dotado de rentas más que suficientes, es de destacar al más importante de los colaboradores, el emperador Carlos V, quien visitó a Juana de la Cruz y pasó noche en el convento en al menos hasta tres diferentes ocasiones, alguna de ellas tan importantes como cuando se disponía a emprender la victoriosa campaña de Túnez.

En 1666 se reformó y enriqueció la capilla mayor con la construcción de un camarín11 para la Virgen tras el retablo mayor y se realizó un nuevo chapitel12, existiendo en el contrato una cláusula en la que se establecía que la obra debía ser a imitación de la de la capilla de San Diego en Alcalá de Henares (Madrid). Una vez finalizada esta fábrica, se contrató con el escultor castellano Pedro Alonso de los Ríos la realización de ocho estatuas de ángeles y las de los santos San Francisco, San Antonio de Padua y San Diego de Alcalá. Del estofado13 de éstas se encargó el maestro dorador Clemente de Ávila.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Mensaje de Nuestra Señora Santa María de la Cruz

Mensaje de Nuestra Señora Santa María de la Cruz.

Durante la Guerra de la Independencia Española, el monasterio sufrió grandes daños, bien por parte de los invasores franceses, quienes robaron el arca de plata que guardaba el cuerpo insepulto de “la Santa Juana” y destrozaron su cuerpo (no hay que pensar que su desenfreno tiene nada que ver con un particular odio a lo español ya que las tumbas de los soberanos franceses de la Basílica de Saint-Denis, cerca de París, en donde también se guarda la del santo rey, San Luis, sufrieron parecido trato durante la revolución francesa), o bien por parte de los propios vecinos de los alrededores, quienes arrancaron y se llevaron desde los mármoles a las vigas del techo. Los restos de “la Santa Juana” fueron recogidos y permanecieron en el convento hasta 1936, cuando, al inicio de la Guerra Civil, fueron ocultados cerca de la cocina del monasterio. En 1990, éstos fueron hallados y autentificados, encontrándose actualmente preservados en una capilla de la nueva iglesia conventual.

Tras el fin de la devastadora contienda con los franceses, el convento continuó con su existencia hasta la Guerra Civil Española, en donde primero fue asaltado y quemado por uno de los bandos para, a continuación, sus restos ser tomados como blanco para prácticas de artillería por el otro. El resultado es que un rico patrimonio construido por la fe y/o el deseo de generaciones de españoles, cuya importancia religiosa podía ser equiparable a la de los santuarios de Fátima o Lourdes, y cuya pertenencia no era de ninguno de los combatientes, fue arrebatado para siempre, quizás por los mismos descendientes de quienes habían dado más de lo que podían para ayudar a su existencia.

Localización: Pradera de Santa Juana, s/n. 28978 Cubas de la Sagra.


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Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Lonja de entrada al convento situada junto a su lateral Oeste

Lonja de entrada al convento situada junto a su lateral Oeste.

Una vez terminada la Guerra Civil, el monasterio es incluido en el programa de reconstrucciones de la Dirección General de Regiones Devastadas, siéndole encargado el proyecto al arquitecto Daniel Zabala Aguilar, el cual está fechado el 12 de diciembre de 1942. En él, queda patente que el conjunto no va a ser restituido a su estado original, pues el alto coste que ello conllevaría y la falta de fondos lo hacía imposible, por lo que se optó por la reconstrucción de sólo aquello que se consideraba indispensable para que las necesidades de la comunidad quedasen cubiertas. Las obras comenzarían en 1944 y terminarían cuatro años después, en 1948.

De este modo, las distintas dependencias del monasterio se reparten en las cuatro crujías15 que forman el claustro central, de planta cuadrangular, así como en otras construcciones anejas. Esta zona sería destinada a la clausura, desarrollada en una sola planta y respetando las trazas del antiguo claustro, que antes contaba con dos plantas y del que se han conservado las columnas jónicas16, las cuales han sido utilizadas como base para una pérgola39. Las celdas40 de las religiosas quedarán ubicadas, con orientación Sur, en la crujía Este del claustro, al lado de la huerta, mientras que el acceso, los locutorios, una escuela, una cantina y la vivienda de los sacerdotes y de los demandaderos41 fueron instalados en la fachada Oeste, la cual se abre hacia la pradera en la que se celebra la romería el día de la Virgen. Se ha conservado la antigua huerta con las pocilgas, éstas más reducidas de tamaño, y los gallineros, y se regularizaron el jardín y el corral.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Espadaña del Monasterio y estatua de "la Santa Juana"

Espadaña del Monasterio y estatua de "la Santa Juana".

Algunos cimientos y parte de algunos muros fueron reaprovechados, recalzando y saneando aquellos que podían ser reutilizados, haciéndose de nuevo los que estaban en estado ruinoso con mampostería42 y ladrillo. Los paramentos interiores se guarnecieron44 y blanquearon, y los exteriores fueron enfoscados y alisados con cemento y cal. Los suelos fueron pavimentados con baldosines y las cubiertas fueron hechas con teja curva.

De la zona de acceso, destaca la poderosa espadaña de ladrillo sobre muro de mampostería, rematada con cruz y en la que se abre una serie de huecos: los dos primeros, cuadrados, están cerrados por celosías46; los dos segundos, son arcos de medio punto47 en los que cuelgan las campanas; por último, se abre un pequeño vano48 también con arco de medio punto.

Aquí, sobre un pedestal, podremos ver una escultura de “la Santa Juana”, erigida con motivo de la celebración del V Centenario de su Nacimiento.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Grupo escultórico representando la aparición de la Virgen María a la niña Inés situado junto a la entrada de la actual iglesia conventual

Grupo escultórico representando la aparición de la Virgen María a la niña Inés situado junto a la entrada de la actual iglesia conventual.

Por su parte, la iglesia actual sería proyectada adosada a la crujía Sur, en la zona que antes ocupara el coro, por lo que sus dimensiones se reducían notablemente tanto en su planta como en su alzado. Las obras de reconstrucción del templo no se llevarían a cabo hasta 1988, siendo éstas terminadas en 1994 (consagrándose la iglesia el 5 de marzo de ese mismo año), contando para ello con la colaboración de la asociación Amigos del Monasterio.

El acceso al edificio, a cuyo lado, en la explanada, veremos un grupo escultórico que representa la aparición de la Virgen de la Cruz a la niña Inés, se hace atravesando un pórtico de arcos de medio punto realizado en ladrillo visto.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Interior de la actual iglesia conventual

Interior de la actual iglesia conventual.

Ésta es de planta rectangular y consta de una sola nave, careciendo de crucero49. Está dividida en tres tramos separados entre sí por arcos fajones50 y se cubre por medio de una bóveda de cañón51. Hacia el centro se alza una cúpula octogonal dotada con linterna52 que, junto con las ventanas del lado de la Epístola53 y las del coro, permite la entrada de luz al templo; en el exterior, la cúpula presenta un aspecto de reminiscencias totalmente herrerianas54, quedando rematada por medio de un chapitel con una veleta y una cruz.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Imagen de Santa María de la Cruz

Imagen de Santa María de la Cruz.

En la cabecera, plana al interior y con ábside circular al exterior, podemos contemplar el Retablo Mayor de Santa María de la Cruz, dividido por pilastras adosadas en tres calles y estando la calle central presidida por una imagen de la Virgen titular del monasterio, con un fondo cubierto de ángeles que se encuentra pintado en el camarín, al que se accede por la puerta que hay a la derecha del retablo. Ésta se encuentra rodeada de una serie de pinturas en las que se representan: en la calle de la izquierda, de arriba a abajo, la Manifestación de la Trinidad a San Francisco y la Aparición a Inés; en la calle de la derecha, de arriba a abajo, “la Santa Juana” predicando y la Aparición a “la Santa Juana”; y en el ático, rematado por una paloma, se ve a “la Santa Juana” con Ángeles y Arcángeles, mostrándose así la devoción que ésta tenía por ellos.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Coro alto de la iglesia

Coro alto de la iglesia.

A los pies, se sitúa el coro alto, que cuenta con una bonita rejería de hierro forjado. En la zona del sotacoro55, al que se accede a través de tres arcos (rebajado56 el central y de medio punto los laterales, se expone cada año durante la época navideña y hasta aproximadamente el mes de febrero un Nacimiento realizado por las monjas del monasterio.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Cruz de madera situada en el suelo de la nave sobre la vertical de la otra cruz que hay clavada en la cripta, sobre el suelo de la primitiva ermita levantada en 1449

Cruz de madera situada en el pavimento de la nave de la iglesia, sobre la vertical de la otra cruz que hay clavada, en la cripta, en el suelo de la primitiva ermita levantada en 1449.

Además del Retablo Mayor, ya visto, varios serán los elementos de interés que podremos contemplar dentro de esta iglesia. El primero de ellos lo tenemos justo bajo la cúpula. Se trata de una cruz de madera que se ha situado justo en el mismo punto en el que se encuentra otra cruz en la cripta que hay bajo la iglesia y de la que hablaremos más adelante; aquí, una placa en el suelo con una inscripción nos recuerda que “Aquí la Virgen María hincó la rodilla y clavó la cruz. 9 marzo 1449”.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Capilla donde se guardan los restos de "la Santa Juana"

Capilla donde se guardan los restos de "la Santa Juana".

A la misma altura de la cruz, en el lado del Evangelio, se abre una pequeña capilla con arco de medio punto en la que, protegidos por unas rejas y sobre un pedestal, se custodian los restos de Juana de la Cruz que han llegado hasta nuestros días, estando éstos dentro de una urna plateada y dorada. Decimos esto porque durante la Guerra de la Independencia Española, momento en que el monasterio fue saqueado por las tropas francesas, éstas se llevaron la urna de plata original que contenía sus restos. El interior de la capilla se encuentra decorado con pinturas al fresco con motivos vegetales de colores, el cordón franciscano (recordemos que las religiosas que aquí moran son clarisas franciscanas), escenas relativas a “la Santa Juana” y representaciones relacionadas con ella, como el llamado “El Conorte”, un manuscrito en el que se recoge parte de la predicación de Juana de la Cruz, exactamente 72 sermones suyos. Aquí, los creyentes dejan sus peticiones o agradecimientos escritos en papeles que rodean la urna.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Reliquia del Beato Jacinto Hoyuelos González

Reliquia del Beato Jacinto Hoyuelos González.

También en el lado del Evangelio, un hueco abierto en el paramento acoge una reliquia del Beato Jacinto Hoyuelos González (concretamente una vértebra), hermano hospitalario que fue martirizado en la localidad madrileña de Ciempozuelos el 18 de septiembre de 1936. Ésta se guarda en una pequeña urna plateada acristalada. También aquí, tal y como nos informa el cartel que vemos en primer plano, se conserva la caja que guardaron sus restos, la sábana que envolvieron sus reliquias y algo de tierra que quedó pegada a sus huesos.

Finalmente, cerca de los pies del templo, en el lado del Evangelio, se halla la tumba de la sobrina de Juana de la Cruz, cuya lápida vemos en el suelo y, a su lado, una urna en la que los devotos dejan sus peticiones o agradecimientos.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Cripta subterránea formada por los restos del antiguo templo del siglo XV donde se encuentra el lugar exacto donde la Virgen clavó la cruz

Cripta subterránea formada por los restos del antiguo templo del siglo XV donde se encuentra el lugar exacto donde la Virgen clavó la cruz.

Sin embargo, no todo el antiguo monasterio fue destruido en su totalidad, pues bajo la planta de la iglesia, hallaremos la que quizás sea una de las partes más valiosas del conjunto conventual: la cripta subterránea original del antiguo templo del siglo XV, en la que está el punto exacto en el que la Virgen clavó la cruz, expresando así su deseo de que allí le construyeran una iglesia, según el testimonio, como ya hemos visto, de la niña Inés. Este punto se recuerda hoy mediante una cruz de madera moderna que se halla frente al altar y que coincide con el que hemos visto ya previamente en la iglesia. Con muros de mampostería y ladrillo, y cubierta recta, aquí se celebra misa cada sábado por la tarde.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Al frente, delante de los restos del primitivo altar del siglo XV, se encuentra una cruz de madera clavada exactamente en el mismo lugar donde la Virgen se arrodilló a clavar la suya

Al frente, delante de los restos del primitivo altar del siglo XV, se encuentra una cruz de madera clavada exactamente en el mismo lugar donde la Virgen se arrodilló a clavar la suya.

Su hallazgo se produjo en el año 2002, durante las excavaciones que se estaban llevando a cabo en el subsuelo del actual templo con motivo de la búsqueda de los restos de fray Pedro de Santiago, confesor de “la Santa Juana”. El 13 de marzo de ese año, se descubrió la puerta Sur de la antigua ermita, mientras que unos meses después, el 18 de agosto, se encontró parte del que fuera el primitivo altar, con unas medidas de 1,60 por 0,85 por 1,15 metros de alto, el cual estaba ubicado sobre el presbiterio, de trazas cuadradas. Éste, a su vez, se había situado sobre la arena en la cual la Virgen habría clavado la cruz original el 9 de marzo de 1449. Hoy, estos restos están protegidos por una urna sellada de cristal que sirve a su vez de altar actual, encontrándose el presbiterio en un nivel superior al del suelo.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Escalera de descenso de la antigua entrada principal

Escalera de descenso de la antigua entrada principal.

La superficie de esta primitiva iglesia fue descubierta en su totalidad, encontrándose un templo de 17,35 metros de largo por 7,65 metros de ancho, con una orientación Norte-Sur, teniendo el altar en la zona Sur y la puerta principal de acceso en la Norte, que, con 2,76 metros de ancho, todavía hoy conserva tres escalones originales de bajada, tal y como podemos ver en la fotografía que acompaña este texto.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Arca con los restos de fray Pedro de Santiago

Arca con los restos de fray Pedro de Santiago.

La cripta cuenta asimismo en su interior con otros elementos de gran interés para el visitante. Uno de ellos es el arca que contiene los restos de fray Pedro de Santiago, el ya mencionado confesor de “la Santa Juana”, vicario que fue también de esta iglesia, tal y como consta en la propia urna, que falleció en 1520. Igualmente, podremos ver lo que ha llegado a nuestros días de la que fuera tumba en alabastro de doña Teresa de Cárdenas, benefactora del monasterio y esposa de don Pedro Zapata Osorio, tal y como hemos mencionado casi al inicio de este reportaje, fallecida en el año 1543; la estatua orante vestida de monja de su sepulcro, hecha también en alabastro, fue conservada en una hornacina en el lado de la Epístola, pero lamentablemente sería destruida durante la Guerra Civil.

Monasterio y Santuario de Santa María de la Cruz y la Santa Juana, Antiguo túnel subterráneo

Antiguo túnel subterráneo.

Finalmente, anexo a la cripta hay un espacio en el que una puerta al final de una escalera nos conduce a un túnel de no demasiados metros y cuyo uso, según la fuente a consultar, no queda claro de manera concreta, pudiendo haber sido usado antiguamente por las religiosas del monasterio para acceder a la cripta.


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Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑


GLOSARIO

- 1 Beaterio: Casa en que viven las beatas formando comunidad y siguiendo alguna regla.
- 2 Abadesa: Superiora de un monasterio.
- 3 Novicia: Persona que, en la religión donde tomó el hábito, no ha profesado todavía.
- 4 Misticismo: Estado de la persona que se dedica mucho a Dios o a las cosas espirituales. // Estado extraordinario de perfección religiosa, que consiste esencialmente en cierta unión inefable del alma con Dios por el amor, y va acompañado accidentalmente de éxtasis y revelaciones. // Doctrina religiosa y filosófica que enseña la comunicación inmediata y directa entre el hombre y la divinidad.
- 5 Estigma: Huella impresa sobrenaturalmente en el cuerpo de algunos santos estáticos, como símbolo de la participación de sus almas en la pasión de Cristo.
- 6 Vicario: Persona que en las órdenes regulares tiene las veces y autoridad de alguno de los superiores mayores, en caso de ausencia, falta o indisposición.
- 7 Voto: Promesa que se hace a la divinidad o a las personas santas, ya sea por devoción o para obtener determinada gracia. // Cada uno de los prometimientos que constituyen el estado religioso y tiene admitidos la Iglesia, como son la pobreza, la castidad y la obediencia.
- 8 Clausura: Obligación que tienen las personas religiosas de no salir de cierto recinto, y prohibición a las seglares9 de entrar en él.
- 9 Seglar: Que no tiene órdenes clericales.
- 10 Presbiterio: Área del altar mayor hasta el pie de las gradas por donde se sube a él, que regularmente suele estar cercada con una reja o barandilla.
- 11 Camarín: En un templo, capilla pequeña, generalmente exenta, donde se rinde culto a una imagen muy venerada.
- 12 Chapitel: Remate de una torre, generalmente en forma piramidal o cónica.
- 13 Estofar: Entre doradores, raer con la punta del grafio14 el color dado sobre el dorado de la madera, formando rayas o líneas para que se descubra el oro y haga visos entre los colores con que se pintó.
- 14 Grafio: Instrumento con que se dibujan y hacen las labores en las pinturas estofadas o esgrafiadas.
- 15 Crujía: Tránsito largo de algunos edificios que da acceso a las piezas que hay a los lados. // Espacio comprendido entre dos muros de carga.
- 16 Orden jónico: Orden que tiene la columna de unos nueve módulos17 o diámetros de altura, el capitel27, adornado con grandes volutas28, y dentículos37 en la cornisa38.
- 17 Módulo: Medida que se usa para las proporciones de los cuerpos arquitectónicos. En la antigua Roma, era el semidiámetro del fuste18 en su parte inferior.
- 18 Fuste: Parte de la columna que media entre el capitel y la basa19.
- 19 Basa: Pieza inferior sobre la que se apoya el fuste de la columna en todos los órdenes arquitectónicos excepto en el dórico20.
- 20 Orden dórico: Orden que tiene la columna de ocho módulos o diámetros a lo más de altura, el capitel sencillo y el friso21 adornado con metopas24 y triglifos25.
- 21 Friso: Parte del entablamento22 en los órdenes clásicos que media entre el arquitrabe23 y la cornisa, en ocasiones ornamentado de triglifos, metopas u otros elementos.
- 22 Entablamento: Conjunto de molduras que corona un edificio o un orden de arquitectura y que ordinariamente se compone de arquitrabe, friso y cornisa.
- 23 Arquitrabe: Parte inferior del entablamento, la cual descansa inmediatamente sobre el capitel de la columna.
- 24 Metopa: En el friso dórico, espacio que media entre triglifo y triglifo.
- 25 Triglifo: Adorno del friso dórico que tiene forma de rectángulo saliente y está surcado por dos glifos26 centrales y medio glifo a cada lado.
- 26 Glifo: Canal vertical poco profundo que decora el frente de los triglifos en los órdenes clásicos.
- 27 Capitel: Parte superior de una columna o de una pilastra, que la corona con forma de moldura y ornamentación, según el orden arquitectónico a que corresponde.
- 28 Voluta: Adorno en forma de espiral o caracol, que se coloca en los capiteles de los órdenes jónico y compuesto29.
- 29 Orden compuesto: Orden que en el capitel de sus columnas reúne las volutas del jónico con las dos filas de hojas de acanto30 del corintio31, guarda las proporciones de este para lo demás y lleva en la cornisa dentículos y modillones34 sencillos.
- 30 Acanto: Planta de la familia de las acantáceas, perenne, herbácea, con hojas anuales, largas, rizadas y espinosas. // Ornato hecho a imitación de las hojas del acanto, característico del capitel del orden corintio.
- 31 Orden corintio: Orden que tiene la columna de unos diez módulos o diámetros de altura, el capitel adornado con hojas de acanto y caulículos32, y la cornisa con modillones.
- 32 Caulículo: Cada uno de los vástagos o tallos que nacen del interior de las hojas de acanto del capitel corintio y se vuelven en espiral bajo el ábaco33.
- 33 Ábaco: Conjunto de molduras, generalmente en forma de dado, que corona el capitel y tiene la función de recibir directamente la carga del arquitrabe.
- 34 Modillón: Miembro voladizo sobre el que se asienta una cornisa o alero, o los extremos de un dintel35.
- 35 Dintel: Pieza horizontal superior de puertas, ventanas y otros huecos, apoyada en sus extremos sobre las jambas36 y destinada a soportar cargas.
- 36 Jamba: Cada una de las dos piezas que, dispuestas verticalmente en los dos lados de una puerta o ventana, sostienen el dintel o el arco de ella.
- 37 Dentículo: Cada uno de los adornos con forma de paralelepípedo rectángulo que, formando fila, se colocan en la parte superior del friso del orden jónico y en algunos otros miembros arquitectónicos.
- 38 Cornisa: Parte superior del entablamento de un pedestal, edificio o habitación.
- 39 Pérgola: Armazón para sostener una planta.
- 40 Celda: Aposento destinado al religioso o religiosa en su convento.
- 41 Demandadero: Persona destinada para hacer los recados de las monjas fuera del convento, o de los presos fuera de la cárcel.
- 42 Mampostería: Obra hecha con mampuestos43 colocados y ajustados unos con otros sin sujeción a determinado orden de hiladas o tamaños.
- 43 Mampuesto: Piedra sin labrar que se puede colocar en obra con la mano.
- 44 Guarnecer: Revocar45 o revestir las paredes de un edificio.
- 45 Revocar: Enlucir o pintar de nuevo por la parte que está al exterior las paredes de un edificio, y, por extensión, enlucir cualquier paramento.
- 46 Celosía: Enrejado de listoncillos de madera o de hierro, que se pone en las ventanas de los edificios y otros huecos análogos, para que las personas que están en el interior vean sin ser vistas.
- 47 Arco de medio punto: Arco que consta de una semicircunferencia.
- 48 Vano: En una estructura de construcción, distancia libre entre dos soportes y, en un puente, espacio libre entre dos pilas o entre dos estribos consecutivos.
- 49 Crucero: Espacio en que se cruzan la nave mayor de una iglesia y la que la atraviesa.
- 50 Arco fajón: Arco de refuerzo de una bóveda.
- 51 Bóveda de cañón: Bóveda de superficie generalmente semicilíndrica que cubre el espacio comprendido entre dos muros paralelos.
- 52 Linterna: Torre pequeña más alta que ancha y con ventanas, que se pone como remate en algunos edificios y sobre las medias naranjas de las iglesias.
- 53 Lado del Evangelio y lado de la Epístola: En una Iglesia, se llama lado del Evangelio al situado en la parte izquierda desde el punto de vista de los fieles, mirando éstos hacia el altar, mientras que el de la Epístola es el de la parte derecha. Toman este nombre de los lados del presbiterio desde donde se lee el Evangelio y la Epístola durante la misa.
- 54 Herreriano: Perteneciente o relativo a Juan de Herrera, arquitecto español del siglo XVI.
- 55 Sotacoro: Lugar bajo el coro.
- 56 Arco rebajado: Arco cuya altura es menor que la mitad de su luz57.
- 57 Luz: Distancia horizontal entre los apoyos de un arco, viga, etc.

DATOS DE INTERES

LOCALIZACIÓN Y COMUNICACIONES:
AUTOBUS:
- Línea 460: Madrid (Plaza Elíptica) - Parla - Batres.
- Línea 468: Getafe - Griñón/Casarrubuelos/Serranillos.

CARRETERAS:
Desde Madrid:
- Por la A-42 hasta la salida 30-A por la que se entra a la M-471 en sentido a Casarrubuelos; llegar a esta población, cruzarla y continuar hasta Cubas de la Sagra.

TREN:

METRO:

Los datos de comunicaciones se han tomado, en enero de 2017, de la web de Ayuntamiento de Cubas de la Sagra, de la web del Consorcio de Transportes de Madrid y de Google Maps.


BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- VV.AA.: “Arquitectura y Desarrollo Urbano. Comunidad de Madrid (zona Sur). Tomo X”; Edita: Dirección General de Arquitectura y Vivienda, Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Fundación Caja Madrid y Fundación del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid; ISBN: 84-451-2696-2; Depósito Legal: M-50.269-2004.
- Agustín Izquierdo (dirección editorial): “De las ciudades del Suroeste a las vegas del Guadarrama”; Colección “Biblioteca Madrileña de Bolsillo / Pueblos y ciudades”; Servicio de Publicaciones de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid; ISBN: 84-451-1484-0; Depósito Legal: M.27.871-1998.
- Jesús Gómez López: “Juana de la Cruz (1481-1534), «La Santa Juana»: vida, obra, santidad y causa”. Texto extraído de “La clausura femenina en España: actas del simposium: 1/4-IX-2004”; coordinado por Francisco Javier Campos y Fernández de Sevilla, Volumen 2; págs. 1223-1250; año 2004; ISBN 84-89942-39-0.
- https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/1961220.pdf
- Diócesis de Getafe - Hermanas Clarisas de Cubas de la Sagra
- Diócesis de Getafe - Juana de la Cruz (llamada “Santa Juana”)
- DRAE
- elmundo.es DICCIONARIOS

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