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Madarcos


Madarcos, Espadaña de la Iglesia de Santa Ana

Espadaña de la Iglesia de Santa Ana. Siglo XVII.

Nuestros pasos nos conducen en este reportaje hacia la localidad de Madarcos, lugar al que sus 8,70 km2 de superficie lo hacen el más pequeño en extensión de la Comunidad de Madrid. Se halla situado al Norte de la región, en la vertiente Sur de la Sierra de Guadarrama, al pie y al Norte de un cerro que tradicionalmente ha recibido el nombre de Majada de la Peña, asentándose su núcleo en el borde Suroeste de un altiplano y bordeando el extremo del pueblo la vertiente que desciende hasta la hoz1 del río Madarquillos, o río de la Puebla. El término municipal limita, al Norte, con Horcajo de la Sierra, al Este, con Horcajuelo de la Sierra y Prádena del Rincón, al Sur, con Paredes de Buitrago, y al Oeste, con Piñuécar. Cabe destacar que, a pesar de su pequeña superficie, la altitud de un extremo al otro del pueblo varía de los 988 metros a los 1.324 del llamado Cerro Quiñones.

Las principales aguas que bañan el pueblo son las del río Madarquillos, el cual nace en la sierra de la Acebeda y a él desembocan los arroyos de San Benito, o barranco de la Nava, y el Hondo (en dirección Este-Oeste), y las del río de la Nava, o Cocinillas, ambos con desembocadura en el embalse de Puentes Viejas, que surte de agua a la localidad. En cuanto al terreno, éste varía entre una zona y otra, pasando de arenas gruesas a arcillosas; su suelo, de dehesa de encinas, es de pastos muy pobres por la poca retención que tiene de la humedad, además de ser poco fértil para cultivar cereales, lo que hace que necesite numerosos abonos. Hacia la zona Sur y alrededor del conocido como Pico de la Dehesilla (con 1.316 metros de altitud), hay una gran zona de monte bajo que supone casi el 50% del término municipal y que está dedicada a pastos con matorral, prados y robles dispersos, además de haber una pequeña área de sotos3 hacia el Este. Todo ello entra en contraste con las tierras que se extienden a lo largo del río Madarquillos, con gran vegetación, arbolado e incluso huertos de regadío. Las vías pecuarias4 históricas o bien han desaparecido casi en su totalidad, o bien se ha construido la carretera sobre ellas, quedando alguna parte de ellas en muy mal estado.

Por lo que respecta a los orígenes de Madarcos, se cree que hubo aquí un asentamiento que comenzó a partir de la repoblación del Sur de la Sierra durante la Reconquista, si bien no hay datos en las fuentes que lo corroboren o que den alguna otra certeza. Así, los actuales terrenos de la localidad pertenecieron en su día a la ciudad segoviana de Sepúlveda ya que aparecían como una donación en el fuero5 de esta última por parte del rey Alfonso VI, pasando a formar parte de la Tierra de Buitrago desde el año 1028. Hasta mediados del siglo XIII, el territorio se iría poblando, a partir de la propia Buitrago y de las poblaciones de Segovia cercanas, por grupos de pastores que construirían sus refugios junto a los pastos. El interés que los reyes tenían en que esta zona, por ser estratégica, se ocupase rápidamente y de una manera efectiva hizo que éstos concedieran una serie de privilegios a las poblaciones mencionadas, como la exención de algunos impuestos, o la liberalización de los montes comunales para que fueran usados como pastos por toda la población que aquí se estableciese, lo cual hacía posible que funcionara un sistema económico totalmente autosuficiente en el que los intereses de los ganaderos eran los que tenían mayor importancia. De estos antiguos asentamientos, los únicos vestigios que han llegado a nuestros días son los de un despoblado en el sitio que se conoce como “La Nava”, del que hablaremos más adelante con mayor profundidad en este mismo reportaje, por lo que no entraremos ahora en detalles, tan sólo mencionar que sus terrenos pasarían a formar parte del término de Madarcos tras despoblarse en el siglo XVII.

Madarcos, Atrio de la iglesia

Atrio de la iglesia.

En lo referente al lugar de Madarcos, no se han hallado hasta la fecha referencias que confirmen que existió un asentamiento con entidad propia durante la Edad Media.

No se tienen datos sobre la aldea de Madarcos en los siglos XV y XVI, aunque es de suponer que, habiendo como hay constancia de que se daba un asentamiento continuado en La Nava como término independiente entre los siglos XV y XVII, lo mismo ocurriera con Madarcos, que en el Catastro del Marqués de la Ensenada6 (1749 a 1756) aparece descrita como “aldea”, mientras que en las Descripciones del Cardenal Lorenzana7 (1784) se habla de un “lugar” con una jurisdicción incorporada a la villa de Buitrago, del señorío8 del duque del Infantado, con parroquia9 aneja a la de Horcajo de la Sierra y curato11 de Alcalá de Henarés, y a una distancia de 24 leguas12 de Toledo. Por otro lado, según los registros de población hechos en el término en el siglo XVIII, se establece que el asentamiento, el cual es de dimensiones pequeñas, tuvo una población estable durante dicho período.

Asimismo, parece que Madarcos no ha sufrido cambios significativos a lo largo de su historia. Con una estructura un tanto desordenada, se ve que ha desarrollado una actividad primordialmente ganadera y prolongada desde los orígenes del asentamiento. Las construcciones tradicionales se encuadran en lo que se ha venido en llamar “casas serranas”, constando de una sola planta, cubierta de dos vertientes y muros de mampostería13 de granito y esquistos15, y pocos y pequeños huecos de ventilación. Estos primitivos edificios se pueden encontrar dispersos en todo el casco antiguo de la localidad, sobre todo en la mitad Norte, y, entre ellos, suelen quedar espacios para huertas y corrales cercados con piedras.

En el año 1751, el término de Madarcos parece que aún contaba con el hoy despoblado de La Nava como agregado, si bien los diezmos16 se repartían por separado. En esta segunda mitad del siglo XVIII, los terrenos de Madarcos quedaban divididos en tres tercios. El primero, el pago del Rodeo, contaba con tierras tanto de regadío como de secano en cuya siembra se alternaba, un año, lino, y otro año, trigo o centeno; las primeras, como había escasez de agua, eran regadas por la reguera17 común procedente de Robregordo, pero producían igual que las de secano por hallarse en una ubicación más fría y de nivel inferior. No existía ninguna otra producción, tan sólo huertos pequeños que abastecían el consumo de las casas y menos de diez árboles frutales alrededor del pueblo. El segundo era la zona llamada los Tercios, lugar en el que las tierras eran de secano, produciéndose solamente centeno. Finalmente, el tercero y último eran los prados, por lo general también de secano, unos de pasto y otros tanto de pastos como de siega, pero todos con parte de monte cuyos árboles se cortaban cada diez años con el fin de obtener carbón; uno de estos terrenos era propiedad del concejo, que se lo arrendaba a un vecino. La dehesa común, conocida como dehesa boyal18, era también del concejo, si bien de ella se beneficiaban todos los vecinos del pueblo; en ella, la tercera parte, cercada de pared, era monte de robles y fresnos con algunas zonas de peñascos sólo para que pastase el ganado vacuno y para labor de los vecinos. Igualmente, había una zona de matorral que era usada como pastos comunes del propio Madarcos, de otros lugares de la Villa y Tierra de Buitrago y de la cabaña real, pagando el concejo al entregador de la Mesta19, el cual venía cada tres años. Comunes y públicas eran las Eras, mientras que el Ejido era del concejo, si bien era sembrado por los vecinos sin que éstos pagasen arrendamiento alguno por ello.

Madarcos, Fuente antigua

Fuente antigua. Siglo XVII.

Por el Catastro de Ensenada, se conoce que en Madarcos se producía la misma cantidad en colmenas, propiedad de dos vecinos del pueblo, que de trigo, cinco veces más de centeno que de trigo y doce veces más de lino que de trigo, teniendo, entre las tres especies, un total de 750 fanegas22. La hierba de los prados y del monte, junto con la leña, era usada para consumo del municipio, mientras que el carbón producido por la leña que se cortaba cada diez años en la dehesa era vendido, habiendo solamente un jornalero, pues el resto de labradores trabajaban sus propias tierras, y custodiaban y esquilaban sus ganados (600 cabezas de ganado merino, 100 de cabrío, 40 de vacuno para la labor del campo, 20 de caballar y asnar para tráfico de las casas, y 80 de cerda para consumo familiar). Según el mismo Catastro, todo se aprovechaba, la lana, la cría, la medra25 y el estiércol para las tierras. En cambio, para finales del siglo XVIII la actividad principal era el cultivo del lino, invernando la mayor parte del ganado merino en Extremadura.

Por lo que respecta a otras actividades, se sabe que en 1751 no había en el pueblo más negocio que una taberna, ni mercaderes ni tiendas; existía un molinero, el cual arrendaba el molino, un tejedor de lienzos, un herrero (el mismo que el de Horcajo, vecino de Madarcos), un fiel de fechos26 (labrador y vecino del municipio) y un sacristán. El último cuarto de siglo cayó la producción de trigo de regadío, continuando la de centeno y habiendo pocos huertos, teniendo como principal actividad el cultivo del lino y el trabajo del riego de los linares27. Asimismo, aumentó la cría del ganado merino, con 700 cabezas.

Para ese mismo año de que hablábamos antes de 1751, el núcleo urbano contaba con 30 casas habitables, mientras que otras, en igual número, eran utilizadas como pajares y encerraderos28, y cuatro estaban en ruinas. No existía ningún hospital ni ningún lugar para acoger mendigos, por lo que las necesidades sanitarias eran solventadas con el médico de Buitrago, trayéndose de allí igualmente las medicinas, y con la visita semanal del cirujano de Horcajo. Desde esta época, se puede decir que la estructura del centro del pueblo se ha mantenido prácticamente intacta, creciendo posteriormente con construcciones dispersas en torno a los caminos de Horcajo y de Buitrago, existiendo un buen número de edificios de uso agropecuario ligados a la vivienda, con motivo del autoconsumo de lo que se producía.

Para entonces, los únicos elementos del pueblo que podían datarse eran la Iglesia de Santa Ana y una de las fuentes, ambos del siglo XVII. Hubo una ermita, según se desprende de los datos proporcionados por el Catastro de Ensenada, que fue demolida en fecha desconocida, hecho por el cual la Iglesia de San Justo, de Alcalá de Henares, obligó al concejo de Madarcos a pagar una determinada cantidad anual; se citan también otros edificios, como el molino, de una sola piedra y propiedad de dos vecinos del lugar, en el que se producían alrededor de 50 fanegas por mitad. Dueño era el lugar de las casas en las que se celebraban actos capitulares29, siendo una de ellas el puesto de taberna, donde se vendía vino; aneja a ella estaba la fragua, que se cedía al herrero, pero se desconoce si la ubicación es la misma en la que está ahora la antigua fragua (hoy un negocio de restauración); y otra más era un pajar, arrendado de manera regular.

Madarcos, Antiguos lavadero (al fondo) y fragua (en primer plano) rehabilitados como establecimiento de restauración

Antiguos lavadero (al fondo) y fragua (en primer plano) rehabilitados como establecimiento de restauración.

Hasta que en 1833 se lleva a cabo la división provincial de España, el municipio de Madarcos perteneció a la provincia de Guadalajara. Ya en el año de 1850, Pascual Madoz lo cita como perteneciente al partido judicial de Torrelaguna, a la diócesis de Toledo y a la audiencia territorial de Madrid, siendo desde los años 70 de este siglo partido judicial de Colmenar Viejo. En su “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar (1834-1850)”, Madoz describe el núcleo apuntando que cuenta con 35 casas de mala construcción (distribuidas en tres calles y una plaza), casa de ayuntamiento, una fuente que proporciona buenas aguas y la Iglesia de Santa Ana, que se hallaba aneja a la de Horcajo. Para mediados del siglo XIX, se menciona la existencia de la Casa Consistorial, una escuela de primaria mixta incompleta y en malas condiciones para unos 21-26 alumnos, la casa del profesor y la casa rectoral; igualmente, se cita el cementerio, de 21 x 21 metros de superficie, hecho en esta época y con sepultura gratuita. A finales de la centuria, las fuentes documentales hablan de las mismas calles y plaza, que llaman “de la Villa”, mientras que en 1891, en el plano de población (prácticamente idéntico al de la actualidad) aparecen ocho calles en torno a dicha plaza, que para entonces recibe el nombre de “de la Constitución”, lugar en el que se sitúa la iglesia; formando parte de una de las manzanas al lado del templo, al inicio de la Calle de la Panza y de Santa Ana, aparece la escuela.

Desde el primer tercio del siglo XIX y hasta el final de la centuria, Madarcos sufre una notable caída poblacional, pasando de los 231 habitantes de 1826 a los 153 de principios de siglo XX, a partir de cuyos primeros años mantendrá una población más o menos fija y sin variaciones destacadas hasta el final de la Guerra Civil Española (1936-1939). Hacia 1960, la localidad había decrecido hasta los 109 habitantes, momento a partir del cual entraría en un descenso tal que las consecuencias aún están patentes. Así, en 1975, el número de habitantes sería sólo de 52, es decir, un 47,7% de los vecinos censados quince años antes, habiendo migrado la población perdida hacia los centros urbanos. Estas bajas cifras se mantienen actualmente, si bien en verano se duplica debido a la llegada de aquellos que conservan casa en el pueblo, y son la causa de que Madarcos apenas cuente con más actividades económica que las agropecuarias, habiendo una alta tasa de inactividad, debido principalmente a la edad de muchos de los 47 habitantes30 que con que hoy cuenta.

Los cultivos también decrecen durante los siglos XIX y XX, sin embargo, hay una cierta especialización ganadera. De este modo, en el XIX, se produce lino, patatas, frutales, bastante centeno, algo de cebada y poco trigo, además de mala calidad. En 1850, la mayor parte de los terrenos eran de secano y Madoz cita la existencia de la dehesa boyal de pasto y monte de roble y prados naturales con buen heno, siendo los productos fundamentales el centeno, el lino, la patata y el carbón de la dehesa, vendido a Madrid. El trigo, finalmente, había dejado de producirse, y para finales de siglo el cultivo de los huertos era de hortalizas, leguminosas y frutales, algo que se mantendría en las primeras décadas del XX. En los años 50, se introducirían los cultivos de cebada y avena, mientras que unos treinta años después, en la década de los 70, los productos de la huerta sólo serían trabajados para consumo propio, abandonándose así el resto de los cultivos y enfocando el motor económico del pueblo hacia la ganadería. De este modo, a comienzos de los 80, de las 870 hectáreas con que contaba Madarcos, 674 eran de uso agrario, con 471 de pastos, praderas y pastizales, 186 de distinto tipo y tan sólo 17 hectáreas labradas.

Madarcos, Ruinas de la iglesia del despoblado de La Nava

Ruinas de la iglesia del despoblado de La Nava.

En cuanto a los animales, para finales del siglo también descienden los ganados caballar, asnal, cabrío y de cerda, manteniéndose el lanar y el vacuno y siendo el primero de ellos el principal. La única industria para entonces es la elaboración de pan, la fabricación de vino y la conserva de carnes y otros productos naturales, exportándose lanas, granos, leche y carnes, e importándose telas, licores y algunos alimentos. A mediados del siglo XX, la producción se mantiene, incluso funcionando para entonces todavía el molino, si bien aparece por primera vez la gallina entre los animales de las granjas del pueblo. Será a partir de 1970 cuando la vaca de leche es sustituida por la de carne, aumentando el número de cabezas, disminuyendo, en cambio, la cabaña ovina, y desapareciendo la porcina, lo cual dejaría sin uso algunas edificaciones del pueblo que serían utilizadas para otros fines, como almacenes o pajares.

Por lo que respecta a la red de caminos, hay que decir que hacia finales del siglo XIX se encontraban en bastante mal estado. El mejor de ellos era el que partía hacia Buitrago por la colada31 del puente de Madarcos hacia el Oeste; de hecho, el correo llegaba por peatón desde allí. Como único medio de transporte fuera del pueblo se contaba con el coche que pasaba por Venta Gamera, cerca de Aoslos. El antiguo camino de Horcajuelo dejó de ser la principal comunicación hacia el Norte debido a la creación del camino de Horcajo. La carretera que hoy conocemos fue construida durante la primera mitad del siglo XX, apareciendo en los planos del Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) de 1968 sobre el antiguo camino de Horcajo como carretera de Madarcos a Montejo.

Desde finales del siglo XIX y hasta el primer tercio del XX, el núcleo urbano se mantendría prácticamente igual, sin apenas construir ningún edificio digno de mención. Inmediatamente después de concluir la Guerra Civil, la Dirección General de Regiones Devastadas y Reparaciones levantaría una escuela y una casa para el maestro. Por esos años, tanto los servicios sanitarios como los religiosos eran atendidos desde otras poblaciones. Es a partir de los años 30 cuando se amplían en altura muchos edificios y se hacen los aleros de los tejados con elementos cerámicos. También de entonces es la fuente que hay al lado de la iglesia y que vemos en este reportaje, así como el lavadero público, adosado a la antigua fragua. El agua corriente no llegaría al pueblo hasta el año 1982, realizándose obras de pavimentación de las calles entre 1987 y 1989.

Sin más dilación, comencemos nuestra visita a Madarcos y a sus lugares de interés.


* * *
Madarcos, Iglesia de Santa Ana

Iglesia de Santa Ana. Siglo XVII.

Nuestro recorrido comienza en el centro del núcleo urbano, donde veremos la Iglesia de Santa Ana, ubicada en la plaza del mismo nombre, por donde tiene su entrada. De planta rectangular, sus orígenes los hallamos en el siglo XVII; cuenta con una sola nave y cabecera plana, haciéndose el acceso por un lateral; aquí, se ha adosado un cuerpo que cumple la función de atrio32, con un arco escarzano33 bajo un tejadillo a dos aguas34 y estando cerrado en los laterales por dos salas que albergan, una, la pila bautismal, único elemento que se ha conservado de la iglesia original, y la otra, una capilla. En el exterior, el mayor interés se centra en la fachada donde se ubicaba el coro, concretamente en la espadaña, que acoge dos campanas en sendos huecos.

Los muros son de mampostería, los cuales estuvieron tiempo atrás revestidos de cal y barro; las esquinas están reforzadas con sillares35 de piedra, mismo material que vemos presente en el mencionado muro de la espadaña y en las dovelas36 que forman el arco de medio punto37 de la entrada. En cuanto a la cubierta, ésta está construida con una estructura de cerchas38 de madera vista en el interior, siendo su tejado a tres aguas; de dicha estructura, tan sólo una parte se ha conservado de la cubierta original.

Las sucesivas obras que se han llevado a cabo a lo largo de los años han hecho que el templo que ha llegado a nosotros se encuentre muy transformado de como fue originalmente. Así, en los años cuarenta del pasado siglo XX, se restauró la cubierta, tiempo en que también puede que se realizara el cuerpo que se adosa a la entrada. Más adelante, en los setenta, el coro fue suprimido y los altares vendidos, mientras que posteriormente el tamaño de la nave fue reducido al ser separada del área del altar mayor por medio de una pared de ladrillo. En esta zona, el suelo de piedra se encuentra elevado sobre el nivel de la nave por tres escalones. A partir del año 1984, comenzaron una serie de obras de adecuación de la sala del baptisterio39 y de la capilla aneja a la entrada.

Desde el año 1993, la Iglesia de Santa Ana forma parte del Catálogo de Bienes Protegidos del Ayuntamiento de Madarcos, gozando de protección estructural.

Localización: Plaza de la Iglesia. 28755 Madarcos.


Madarcos, Fuente

Fuente. Siglo XX.

En la parte trasera de la iglesia, casi junto a su cabecera, hay una Fuente de idénticas características a las vistas en otros pueblos de la zona, como Cervera de Buitrago, Puebla de la Sierra o Robregordo, y que fueron hechas por el Servicio Nacional de Regiones Devastadas y Reparaciones tras el fin de la Guerra Civil.

Como vemos, está formada por una pilastra de mampostería rematada por una bola de piedra que apoya sobre una estructura escalonada del mismo material, con bisel en la parte superior de dichos escalones. En el frente, tenemos el único caño que posee, del cual se vierte el agua a un vaso cuadrangular40 con las esquinas achaflanadas41 y sustentado por un pie igualmente de piedra. Los otros tres laterales tienen adosado un banco con base de mampostería y asiento de granito.

Localización: Plaza de la Iglesia. 28755 Madarcos.


Madarcos, Fuente

Fuente.

Alejándonos un poco hacia la Calle del Calvario, veremos otra Fuente que, en este caso y por sus formas, más pareciera un antiguo abrevadero.

De trazas notablemente sencillas, está formada por un pilón rectangular de robustos bloques de granito que levantan pocos centímetros del suelo. En la parte frontal, hay un murete triangular de hormigón y piedra en cuyo centro sobresale un caño con una placa que nos avisa de que el agua que vierte no es potable.

Localización: Calle del Calvario. 28755 Madarcos.


Madarcos, Potro

Potro.

Continuamos por la Calle del Calvario hasta llegar al Potro de herrar, elemento característico del ámbito rural y que ya hemos visto en numerosos pueblos de la zona.

Al igual que el resto, era usado para herrar el ganado, que era introducido en su interior y solía ser inmovilizado fijando su cabeza mediante un yugo y pasando unas cinchas42 de cuero por su panza que subían el resto de su cuerpo para facilitar la tarea.

Éste que aquí vemos está formado por dos hileras paralelas de postes de granito, en este caso de dos postes cada una, unidos entre sí por medio de dos troncos de madera.

En el año 1993, fue incluido en el Catálogo de Bienes Protegidos del Ayuntamiento de Madarcos, teniendo una protección integral. Dos años antes, en 1991, fue rehabilitado junto con la fragua y el lavadero, que veremos a continuación.

Localización: Al final de la Calle del Calvario. 28755 Madarcos.


Madarcos, Fragua

Fragua.

A su lado, se encuentra la antigua Fragua, un edificio rehabilitado y que en la actualidad está ocupado por un negocio de hostelería. En él, el herrero realizaba las herramientas y utensilios de hierro necesarios para la vida diaria en el pueblo.

Estamos ante una construcción de mampostería con tres ventanas laterales rectangulares con dintel43 de madera, al igual que el de la puerta de entrada. Se cubre con un tejado a dos aguas.

Figura en el Catálogo de Bienes Protegidos del Ayuntamiento de Madarcos desde el año 1993, siendo su protección ambiental.

Localización: En el cruce entre la Calle del Calvario y la Calle de las Eras. 28755 Madarcos.


Madarcos, Lavadero

Lavadero.

Tras la fragua, adosado a ella, está el edificio que antiguamente servía como Lavadero público a los vecinos de Madarcos, lugar al que iban a lavar sus ropas.

Vemos una edificación de planta cuadrangular, con muros de mampostería y piedra labrada en las esquinas en los que se abre una serie de huecos y cubierta con un tejado inclinado a una sola agua. Hoy, forma parte del local de hostelería que hay instalado en la fragua.

En el año 1991, como dijimos antes, el conjunto que forman el lavadero y la fragua fue rehabilitado junto con el potro en un proyecto encargado por el Ayuntamiento y el Patronato Madrileño del Área de Montaña (PAMAM) de la Comunidad de Madrid y redactado dos años antes por el equipo de arquitectos formado por J. L. L'Hotellerie-Fallois, A. Palancar Barroso y M. A. Gómez Fernández, estando las obras dirigidas por J. Méndez entre 1990 y 1991. El proyecto, de 1989, preveía conservar el volumen tanto de la fragua como del lavadero, formando un espacio único para el negocio de restauración que se instalaría en él; así, se reforzarían los muros de carga y cerramiento, y se elevaría su altura lo justo para cubrir las necesidades del nuevo uso que se le iba a dar a ambas edificaciones, pero sin abrir más huecos que los que ya tenía; en el interior, se reservaría un espacio para el antiguo fuelle y otro para el yunque de la fragua. Sin embargo, en 1990, durante la ejecución de los trabajos, la dirección facultativa y el Ayuntamiento decidieron que se abrirían más huecos y de mayor tamaño, eliminando además los más pequeños, presentes en la divisoria de los dos edificios y en el tejado, de manera que la imagen que nos ha llegado hoy de ambas construcciones dista bastante de cómo fueron antaño.

Localización: En el cruce entre la Calle del Calvario y la Calle de las Eras. 28755 Madarcos.


Madarcos, Fuente del Siglo XVII

Fuente del Siglo XVII.

Junto al lavadero, hallamos una sencilla Fuente que data del siglo XVII. Está formada por un pilón de sillares de granito de forma rectangular, donde vierten el agua los dos caños con que cuenta. Estos surtidores salen del cuerpo moldurado que se alza en el centro de la pila, del mismo material que ésta, donde una placa nos advierte de que el agua no es potable.

Con una protección integral, figura en el Catálogo de Bienes Protegidos del consistorio desde 1993.

Localización: En el cruce entre la Calle del Calvario y la Calle de las Eras. 28755 Madarcos.


Madarcos, Ayuntamiento

Ayuntamiento. Siglo XXI.

Una reciente construcción reseñable del pueblo es el nuevo Ayuntamiento de Madarcos, una obra realizada inicialmente como sala dotacional polivalente y en la que, tras sus paredes de mampostería colocada a hueso45, se encuentra una moderna obra de ingeniería, propia de esta segunda década de siglo XXI en que ha sido construido.

Este edificio se calienta por geotermia47 y cuenta con una estructura de cristales rellena de agua (acristalamientos activos RadiaGlass), pionera en España y diseñada por ingenieros aeronáuticos, que actúa como una superficie radiante de la que surge la necesaria energía para la climatización (calefacción y refrigeración según las necesidades) de las distintas dependencias.

Localización: Calle del Toril, con vuelta a la Calle de Santa Ana. 28755 Madarcos.


Madarcos, Casona

Casona. Años 40 del siglo XX.

Repartidas por el pueblo se encuentran diversas dependencias agropecuarias, construidas entre los siglos XIX y XX y mayormente reformadas durante los años 30 y 40 del pasado siglo XX, que por su su utilización se dividen en casonas, cortijos y pajares. Un ejemplo de dependencia agropecuaria tradicional es la Casona que mostramos en la fotografía adjunta, la cual fue construida a mediados de los años 40 del siglo XX y restaurada a finales del mismo.

Las casonas, edificios de gran tamaño, por el que toman el nombre, son cuadras de ganado mayor (bueyes, mulas, yeguas, etc.) caracterizadas, entre otras particularidades, por una puerta lo suficientemente amplia como para permitir la entrada o salida del carro. Además, puede ser que las casonas más antiguas de Madarcos se utilizaran para guardar ganado menor (cabras, ovejas, etc.). Desde los años cincuenta de la pasada centuria, en algunas de ellas hay una zona dispuesta como gallinero hasta el que las gallinas llegan desde el exterior del edificio.

Los cortijos, a los que también se conoce como cortes, eran de menor tamaño que las casonas y en su interior se criaba el ganado porcino a nivel familiar. Se caracterizaban por su poca altura y por los pocos huecos abiertos en sus muros. Para finales del siglo XX, la mayor parte de los cortijos habían visto aumentada su altura con el fin de utilizarlos como gallineros o pajar. Los pajares, a los que actualmente también se les llama cuadras, eran las dependencias en donde se guardaba el ganado menor y toman el nombre por dedicar el mayor espacio a cubierto al almacenaje de heno. Tenían un tamaño similar al de las viviendas y, en el caso de que fuera ganado vacuno el que hubiera en su interior, se construía una puerta de mayor tamaño.

Estos edificios son de planta rectangular y tienen suelos de tierra, muros de piedra con refuerzos en las esquinas, estructura interior de madera, cubierta a dos aguas con una de las vertientes situada sobre la fachada principal y aleros de pequeñas dimensiones. A su interior se accedía antes por un corral, en la actualidad desparecido en la mayoría de estas construcciones, que se encontraba delimitado por un muro bajo de mampostería.

En las casonas y cortijos existe un espacio elevado, construido de madera y que cubre casi todo el solar de la planta baja, en el que se guarda la paja a través de un hueco central destinado a su carga y descarga. En estos edificios, los pesebres, bien de piedra o bien de madera, se encuentran unidos a los muros a la altura de la entrada. Los huecos de estas construcciones son adintelados, de madera –con jambas de piedra en ocasiones– en casonas y pajares, y de piedra en los cortijos. Los pajares y cortijos presentan una entrada de tipo similar formada por un eje vertical compuesto por un hueco inferior destinado al paso del ganado y otro superior para el del heno y el del pienso.

Localización: Calle de Santa Ana, 11. 28755 Madarcos.


Madarcos, Vivienda rural

Vivienda rural. Finales del siglo XIX o principios del XX.

Entre las antiguas casas de Madarcos, destaca la Vivienda rural que se levanta en la Calle Horcajo. Se trata de un inmueble de planta rectangular, dos plantas de altura, refuerzos de sillería en las esquinas y cubierta a dos aguas de teja árabe. Este tipo de casas rurales, de construcción más moderna –probablemente de finales del siglo XIX o principios del XX–, se caracteriza por los ladrillos colocados a sardinel48 formando dibujos que conforman sus huecos, los balcones dotados de barandillas con rejería metálica y el mayor tamaño con que se construyen las ventanas de la planta superior. En este caso particular, todos estos elementos están presentes en su fachada principal, formada por cuatro ejes verticales de huecos, con recercado de ladrillos en ellos y la existencia en la planta superior de balcones. De éstos, presumiblemente dos en el momento de su construcción, sólo queda uno en la actualidad, al haberse habilitado el otro como entrada a la planta superior mediante una escalera exterior.

Hoy, según la numeración que aparece en la Sede Electrónica del Catastro, el antiguo edificio se encuentra dividido en tres viviendas independientes.

Localización: Calle Horcajo, 29A, 29B y 31. 28755 Madarcos.


Madarcos, Casa de la Maestra

Casa de la Maestra. Siglo XX.

En la Calle Eras, entre la vivienda rural que hemos visto en el artículo anterior y el edificio de las antiguas escuelas, se encuentra la igualmente antigua Casa de la Maestra, un edificio, de autor desconocido, construido a mediados del pasado siglo XX para alojar, como su nombre indica, a la maestra (o maestro) de la escuela de primaria que tenía entonces el pueblo.

Actualmente, este inmueble, de planta rectangular, dos alturas, muros reforzados con sillares en las esquinas y tejado a dos aguas, se ha reformado como una casa de turismo rural en la que se han habilitado dos alojamientos independientes, uno en la planta superior y otro en la inferior, que cuentan, en su conjunto, con una capacidad total de hasta 10 personas.

Localización: Calle Eras, 11. 28755 Madarcos.


Madarcos, Antiguas Escuelas

Antiguas Escuelas. Siglo XX (1945).

El siguiente inmueble que aquí mostramos es el de las Antiguas Escuelas del pueblo, una construcción de planta rectangular levantada en 1945 por la Dirección General de Regiones Devastadas y Reparaciones. En la primera planta de su fachada principal, destacan sus elementos originales, como los muros de mampostería exterior con refuerzos de sillares en las esquinas, los dos arcos de medio punto, realizados en ladrillo y que se abrían en el antiguo porche por el que se accedía a su interior, y los dinteles y alfeizares de las ventanas de las antiguas aulas. Por encima de esta planta baja, quizás la única con que contaba antes si tomamos como ejemplo otras escuelas de la misma época de la Sierra Norte como pueden ser las de Cervera de Buitrago, se levanta una planta de nueva construcción en la que aparece destacado el acero corten de sus paredes exteriores.

En la actualidad, este edificio es, al igual que la anterior Casa de la Maestra, propiedad del Ayuntamiento de Madarcos y está también habilitado como casa de turismo rural, utilizando así los recursos del pueblo en beneficio de sus propios habitantes.

Localización: Calle Eras, 9. 28755 Madarcos.


Madarcos, Reloj de Vez

Reloj de Vez.

Desplazándonos hacia el Nordeste del término municipal por el Camino de los Mayores, encontraremos un curioso elemento característico de la vida rural en muchos de los pueblos de nuestra geografía. Se trata de un Reloj de Vez, es decir, un reloj de sol, el cual nos da a conocer una parte del pasado agrícola y ganadero de Madarcos. Está formado por una piedra circular colocada en el suelo y una vara, en este caso metálica, que se alza vertical en el centro; en la piedra se pueden ver las muescas que tiene marcadas, señalando éstas las diferentes veces, mientras que la vara produce sombra en ellas en función de la posición del sol.

Para entender bien su utilización, hay que indicar que se denomina vez al tiempo de uso por cada uno de los vecinos de Madarcos del agua de la reguera. Estas veces eran distribuidas en espacios de tiempo de una determinada forma: mañana, trasmañana, siesta, tarde y noche. Dichos tiempos los controlaban los propios vecinos del pueblo, si bien el tribunal de aguas se encontraba instalado en la iglesia, lugar en el que se debatían y se solucionaban aquellos pleitos relacionados con su utilización.

Localización: Camino de los Mayores. 28755 Madarcos.


Madarcos, Molino de Paulino

Molino de Paulino. Siglos XVIII y XX.

Al Oeste del núcleo urbano, entre éste y el río Madarquillos, en la zona denominada Prados del Río, se encuentra el Molino de Paulino, o Molino de Madarcos, como era llamado antes, una construcción del siglo XVIII reformada como vivienda a mediados del siglo XX. Era éste un molino de una sola piedra, propiedad de dos vecinos de la zona y arrendado a un molinero, que producía unas 50 fanegas por mitad.

En la actualidad, el edificio, tras su transformación para uso residencial, tiene muros de mampostería enfoscada49, huecos adintelados en madera y cubierta de pizarra.

Localización: Coordenadas de Google Maps (41.04885, -3.58509). 28755 Madarcos.


Madarcos, Restos de la antigua iglesia en el despoblado de La Nava

Restos de la antigua iglesia en el despoblado de La Nava. Siglos XIII a XVII.

Dentro del término municipal de Madarcos, se encuentra el Despoblado de La Nava, una población que con el nombre de Santa Cruz de la Nava existió en este lugar desde finales del siglo XIII hasta el siglo XVII. Sus restos se encuentran situados en una zona de monte bajo, en terreno particular y divididos por la carretera M-137. A un lado de dicha carretera, se hallan los restos del poblado, y al otro, la ruina mejor conservada y a la que la mayoría de las fuentes citan como la antigua iglesia del pueblo. En consonancia con esta afirmación puede estar el hecho de que el edificio tenga una orientación Oeste-Este, típica de las antiguas iglesias cristianas, y el mayor grosor del muro Oeste –quizás por eso el mejor conservado– que lo puede señalar como la posible torre-espadaña del templo, con unas formas similares a las de otras iglesias de la Sierra Norte, como, entre otras, las de Cervera de Buitrago, Horcajuelo de la Sierra o Puebla de la Sierra. No obstante, hay otras fuentes, basadas normalmente en la mención que de él se hace en el “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar” (Tomo X, página 518), de Pascual Madoz, “un cas. titulado la Casa de la Nava”, que toman este edificio como una posible antigua casona fortificada.

La importancia de Santa Cruz de la Nava hay que situarla en que, según las Respuestas al Cuestionario del Cardenal Lorenzana, sus habitantes fueron los fundadores de Horcajo y, según la Leyenda de los Comensales Envenenados, también de Madarcos.

Esta leyenda nos habla de cómo, durante una boda celebrada en Santa Cruz de la Nava, todos asistentes a la misma se envenenaron por beber de un agua en la que había caído una salamanquesa y sólo sobrevivió una mujer, que fue la fundadora de Madarcos. Otra versión de la misma señala que fue la aparición de lagartijas venenosas, en la comida y bebida servida durante la boda, lo que provocó que los habitantes aborrecieran el lugar y lo abandonaran.

Dejando a un lado las leyendas, lo que sí parece cierto actualmente es que el despoblamiento fue debido a una epidemia de peste que existió en la zona en 1599 y de la que sí ha quedado constancia.

Localización: Coordenadas de Google Maps (41.03238, -3.56537). 28755 Madarcos.


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Lourdes Morales Farfán es Licenciada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. ↑


GLOSARIO

- 1 Hoz: Angostura2 de un valle profundo. // Angostura que forma un río entre dos sierras.
- 2 Angostura: Estrechura o paso estrecho.
- 3 Soto: Sitio poblado de árboles y arbustos.
- 4 Pecuaria: Perteneciente o relativo al ganado.
- 5 Fuero: Cada uno de los privilegios y exenciones que se conceden a una comunidad, a una provincia, a una ciudad o a una persona.
- 6 Catastro del Marqués de la Ensenada: Con el nombre de Catastro del Marqués de la Ensenada se conoce un censo de la población y de la riqueza de Castilla (con excepción de las provincias vascas, que no pagaban impuestos) realizado con fines fiscales, entre los años 1749 y 1756, por el ministro de Fernando VI don Zenón de Semovilla y Bengoechea, Marqués de la Ensenada.
- 7 Descripciones del Cardenal Lorenzana: Cuestionario que constaba de catorce preguntas y que tomaba su nombre del que fuera su promotor, el Cardenal Francisco Antonio de Lorenzana y Butrón (León, 22 de septiembre de 1722 - Roma, 17 de abril de 1804), que las mandó realizar en 1784 para de recabar información de todo tipo sobre la archidiócesis. Dichas preguntas debían ser contestadas por los vicarios, jueces eclesiásticos y curas párrocos del arzobispado.
- 8 Señorío: Territorio perteneciente al señor.
- 9 Parroquia: Territorio que está bajo la jurisdicción espiritual del cura de almas10.
- 10 Cura de almas: Cargo que tiene el párroco de cuidar, instruir y administrar los sacramentos a sus feligreses.
- 11 Curato: Cargo espiritual del cura de almas.
- 12 Legua: Medida itineraria, variable según los países o regiones, definida por el camino que regularmente se anda en una hora, y que en el antiguo sistema español equivale a 5572,7 metros.
- 13 Mampostería: Obra hecha con mampuestos14 colocados y ajustados unos con otros sin sujeción a determinado orden de hiladas o tamaños.
- 14 Mampuesto: Piedra sin labrar que se puede colocar en obra con la mano.
- 15 Esquisto: Roca de color negro azulado que se divide con facilidad en hojas.
- 16 Diezmo: Tributo del diez por ciento que sobre el valor de ciertas mercancías recibía el rey. // Contribución que pagaban los fieles a la Iglesia, consistente en la décima parte de sus frutos.
- 17 Reguera: Canal que se hace en la tierra a fin de conducir el agua para el riego.
- 18 Boyal: Perteneciente o relativo al ganado vacuno. Aplicado comúnmente a las dehesas o prados comunales donde el vecindario de un pueblo suelta o apacienta sus ganados, aunque estos no sean vacunos.
- 19 Consejo de Mesta: En el año 1273, Alfonso X "el Sabio" decide conceder una serie de privilegios a los ganaderos trashumantes del Reino de Castilla, dando lugar a la creación de la Mesta, institución que reunía todas las cofradías y asociaciones de ganaderos que en dicho siglo había en Castilla. De este modo, se concedía la libertad de poder pastar en todo el territorio; castigar a todo aquel que atentara contra los pastores; no estar obligado a pagar montazgo20, pontazgo21, ni demás impuestos de paso; y, finalmente, tenían sus propios jueces, además de ser el mismo rey el que refrendaba las decisiones que tomaran. Aquellos que pertenecían a la Mesta estaban organizados en cuadrillas, eligiendo a sus alcaldes y teniendo los cargos una autoridad real.
- 20 Montazgo: Tributo pagado por el tránsito de ganado por un monte.
- 21 Pontazgo: Derechos que se pagan en algunas partes para pasar por los puentes.
- 22 Fanega: Medida de capacidad para áridos que, según el marco de Castilla, tiene 12 celemines23 y equivale a 55,5 litros, pero es muy variable según las diversas regiones de España.
- 23 Celemín: Medida de capacidad para áridos, que tiene 4 cuartillos24 y equivale en Castilla a 4,625 litros aproximadamente.
- 24 Cuartillo: Medida de capacidad para áridos, cuarta parte de un celemín, equivalente a 1156 mililitros aproximadamente.
- 25 Medra: Aumento, mejora, adelantamiento o progreso de algo.
- 26 Fiel de fechos: Habilitado para ejercer funciones de escribano en los pueblos en que no lo había.
- 27 Linar: Tierra sembrada de lino.
- 28 Encerradero: Sitio donde se recogen o encierran los rebaños cuando llueve o se los va a esquilar o están recién esquilados.
- 29 Acto capitular: Pactar, hacer algún ajuste o concierto.
- 30 Censo de habitantes: Según el padrón municipal del 1 de enero de 2016 publicado por el INE.
- 31 Colada: Faja de terreno por donde pueden transitar los ganados para ir de unos a otros pastos, bien en campos libres, adehesados o eriales, bien en los de propiedad particular, después de levantadas las cosechas.
- 32 Atrio: Andén que hay delante de algunos templos y palacios, por lo regular enlosado y más alto que el piso de la calle.
- 33 Arco escarzano: Arco que es menor que la semicircunferencia del mismo radio.
- 34 Agua: Vertiente de un tejado.
- 35 Sillar: Piedra labrada, por lo común en forma de paralelepípedo rectángulo, que forma parte de un muro de sillería.
- 36 Dovela: Piedra labrada en forma de cuña, para formar arcos o bóvedas, el borde del suelo del alfarje, etc.
- 37 Arco de medio punto: Arco que consta de una semicircunferencia.
- 38 Cercha: Cada una de las piezas de tabla aserradas que forman segmentos de círculo, con las cuales, encoladas unas con otras, se forma el aro de una mesa redonda, un arco, o cosas semejantes.
- 39 Baptisterio: Edificio, por lo común de planta circular o poligonal, próximo a un templo y generalmente pequeño, donde se administraba el bautismo.
- 40 Cuadrangular: Que tiene o forma cuatro ángulos.
- 41 Chaflán: Plano largo y estrecho que, en lugar de esquina, une dos paramentos o superficies planas que forman ángulo.
- 42 Cincha: Faja de cáñamo, lana, cerda, cuero o esparto, con que se asegura la silla o albarda sobre la cabalgadura, ciñéndola ya por detrás de los codillos o ya por debajo de la barriga y apretándola con una o más hebillas.
- 43 Dintel: Pieza horizontal superior de puertas, ventanas y otros huecos, apoyada en sus extremos sobre las jambas44 y destinada a soportar cargas.
- 44 Jamba: Cada una de las dos piezas que, dispuestas verticalmente en los dos lados de una puerta o ventana, sostienen el dintel o el arco de ella.
- 45 A hueso: Dicho de colocar piedras, baldosas o ladrillos: Perfectamente unidos y sin mortero46 entre sus juntas o lechos.
- 46 Mortero: Conglomerado o masa constituida por arena, conglomerante y agua, que puede contener además algún aditivo.
- 47 Geotermia: Conjunto de los fenómenos térmicos internos del globo terrestre. // Estudio científico de la geotermia, considerada como una fuente de energía.
- 48 Sardinel: Obra de albañilería hecha con los ladrillos colocados de canto, en posición vertical, adosados por sus caras.
- 49 Enfoscado: Capa de mortero con que está guarnecido un muro.

DATOS DE INTERES

LOCALIZACIÓN Y COMUNICACIONES:
AUTOBUS:
INTERURBANOS:
- Línea 191B: Buitrago - Somosierra.
- Línea 196: Madrid (Plaza de Castilla) - La Acebeda.

CARRETERAS:
Desde Madrid:
- Por la A-1 >Salida 85 >M-141 >M-143.

TREN:

METRO:

METRO LIGERO/TRAVÍA:

Los datos de comunicaciones se han tomado, en agosto de 2017, de la web del Consorcio de Transportes de Madrid y de Google Maps.


BIBLIOGRAFIA Y ENLACES EXTERNOS:
- VV.AA.: “Arquitectura y Desarrollo Urbano. Comunidad de Madrid (zona Norte). Tomo III”; Edita: Dirección General de Arquitectura y Vivienda, Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Fundación Caja Madrid y Fundación del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid; ISBN (Obra completa): 84-451-0296-6; ISBN (Tomo III): 84-451-0742-9; Depósito Legal: M.4.096-1991.
- Agustín Izquierdo (dirección editorial): “Tierras de Buitrago”; Colección “Biblioteca Madrileña de Bolsillo / Pueblos y ciudades”; Servicio de Publicaciones de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid; ISBN: 84-451-1565-0; Depósito Legal: M-7.182-1999.
- Matilde Fernández Montes: “La evolución del hábitat en la comarca de Buitrago. Los despoblados”; "ARQUITECTURA POPULAR EN ESPAÑA”; CSIC; ISBN: 84-00.07052-6; Depósito Legal: M.21.345-1990.
- Sierra Norte – Madarcos
- Madarcos Turismo – Alojamientos rurales en Madarcos, la sierra norte de Madrid
- Plan General de Ordenación Urbana. Catálogo de Bienes Protegidos
- Telemadrid. Ruta 179 - Madarcos: La Posada Abrazamozas
- El País. Madarcos: 45 vecinos con buenas ideas
- SVAM. Construcción en Madarcos
- DRAE
- elmundo.es DICCIONARIOS

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